miércoles, 26 de junio de 2019

REVOLCANDO RECUERDOS

Algo que me entretiene y relaja hacer, es revolcar mis cajones y recuerdos, reorganizar mis papeles, desprenderme de lo que ya no tiene sentido o no significa nada para mí.

Soy de las personas que le gusta fabricar recuerdos, guardo pequeños detalles que más adelante puedan hablarme de alguien especial o de un momento bonito que quisiera revivir. Por eso dedico tiempo en mis espacios libres para esculcar mis cajones, gabinetes, libros, armarios y organizar, limpiar, recordar, a la vez que libero espacios.

Y de repente me encuentro con cosas que en su momento quise conservar, pero que ya no tiene sentido seguir guardándolas; y me doy cuenta, que ya no evocan el sentimiento o emoción que me hicieron experimentar en su momento; es algo así como si perdieran vida o magia.

Así suele suceder en las relaciones, si solo guardas o tragas, y si no limpias o renuevas, si no liberas espacios donde acumulas o pospones, llega un momento donde la vida se te hace un cuarto de san alejo, y tienes espacios a los que nunca acudes y no sabes lo que tienes, si sirve o no, si aún conserva su valor. Por eso hay muchos sentimientos que mueren, heridas que no sanan y guardados que dañan.

En ese proceso de revolcar mis recuerdos, de sumergirme en mis cachivaches, me vi desprendiéndome de cosas que en su tiempo fueron significativas, algunos apegos que despertaban emociones y sentimientos, que ahora que los veo y enfrento, ya no siento lo mismo; lo que quiere decir que es el momento de ir dejándolos y liberándome, porque ya pasó; y es hora de seguir adelante sin mirar atrás.

Esta debe ser una terapia de vida, revolcar los cajones de la mente y el corazón, limpiar recuerdos, renovar aquellos que no queremos que se borren, sanar heridas, desprendernos de lo que haga pesado nuestro equipaje, para poder caminar con pasos cortos y pisadas firmes, y estar a la altura de las circunstancias.


sábado, 22 de junio de 2019

MIS JUGUETES FAVORITOS

MIS JUGUETES FAVORITOS

Viendo la Película Toy Story 4, me di cuenta, que en la historia de toda persona, hay juguetes que marcan su infancia y son parte de su vida; porque en algún momento le acompañaron al dormir, a ir a la escuela o al baño. Algunos tuvieron juguetes confidentes, juguetes amigos, juguetes que fueron muy importantes y valiosos, no por lo costoso, sino por lo que significaban. Y me puse a pensar: ¿Cuáles fueron mis juguetes especiales?

No fui mucho de muñecas, por estar en un principio y por 7 años de mi vida, en medio de dos hermanos varones; pero si recuerdo con cariño una muñeca mexicana que me regaló mi papá en uno de sus viajes, otra que tenía una brilladora de piso, que funcionaba con pilas y tenía unas rueditas en sus zapatos. Amé un bus escolar de frisher Price que duró caídas, golpes y aventuras y paseaba no solo a sus muñecos sino todos los que mi hermano y yo quisimos sentar en él. Tuve un monito de peluche, regalo de una amiga que cuidé como una mascota, y un perro gigante de felpa que me regalaron a cambio de uno de verdad que pedía en cada Navidad. 

Recuerdo las fichas de estralandia con las que armábamos casas, las bolitas de uñita que apostábamos, y de las que me volví experta, la cámara que pasaba la ruedita con imágenes, el hombre nuclear de mi hermano. Y por último recuerdo un edificio de la Barbie de mi tamaño que heredó mi hermana, junto con sus Barbies, el Ken y otros accesorios más.

Y por último recuerdo el Atari con el que me volví campeona de Pac Man, con mi hermano y un par de patines y una bicicleta que me mantuvieron activa y me dieron libertad, los últimos años de mi infancia.

Y sí, estos juguetes marcaron mi historia, me acompañaron, fueron parte de mi en ese tiempo. Y hoy los recuerdo con cariño y me recuerdan los momentos especiales que compartimos con mis hermanos y amigos.

Por un instante pensé que me había olvidado de ellos y traté al máximo de recordarlos, porque no quiero que se me olvide esa etapa especial de mi vida, en que creía que los juguetes eran mágicos, yo les daba vida y ellos le daban magia a la mía.




Y ustedes, ¿cuáles eran sus juguetes favoritos?

miércoles, 19 de junio de 2019

SI ME VES, SÁCAME DE ESE CUENTO



SI ME VES… SÁCAME DE ESE CUENTO… 

Existe un conflicto enorme entre las personas de talla baja y la palabra enano y hasta con el término enanismo. Por el uso peyorativo que se le ha dado a lo largo de la historia y por los mitos que existen con esta condición.

Tengo 50 años, soy Colombiana y les hablaré desde MI VERDAD… aclaro que cada quien tiene SU VERDAD y existe LA VERDAD que solo la sabe Dios o el Universo.

Primero quise ir a las fuentes, al significado etimológico y semántico; y encontré:

“ Con la palabra enano se puede designar a:
· varios grupos de seres mitológicos similares a humanos de estatura reducida:
o los duendes;
o los gnomos y similares;
o los enanos de la mitología escandinava
· Las personas afectadas por diversas enfermedades genéricamente llamadas enanismo. “ (Wikipedia)

MI VERDAD…
La primera vez que escuché la palabra enana, me dolió fue el sentimiento de burla y señalamiento de los que la pronunciaban y la preocupación y tristeza de mi madre… pero para mí en un principio no significaba nada, porque los “enanos” que conocía eran los del cuento de “Blanca Nieves y los 7 Enanitos” y yo no me parecía en nada a esos personajes, con ropa grande, atuendo fantástico, orejas puntiagudas y 4 dedos en sus manos. Nunca me identifiqué ni me sentí uno de ellos.

La palabra “Enana” tenía otro significado, que venía más de historia de discriminación social, en el que la humanidad no aceptaba ninguna figura o condición humana que rompiera los esquemas o patrones de normalidad inventados por el mismo hombre… De ahí que por la ignorancia humana y crueldad que siempre ha existido, se señaló, discriminó, maltrató y ultrajó a toda persona que no encajara en esos patrones: Personas con obesidad, de color negro, de condición albina, mujeres con vellos, personas con gigantismo, personas con enanismo, etc.

Por muchos años, me golpeaba escuchar o leer la palabra, porque me había marcado y los ambientes en que lo escuché no eran agradables o positivos; era como una mala palabra… Hasta que me di cuenta, que para poder hacer un trabajo social, de la manera o forma como se usa, tenía que empezar por hacerlo conmigo misma y así se sanó en mi vida y en la de los que me aman y conocen… Con el tiempo dejé de sentirme la enana, y simplemente me sentí Kary Rojas una persona con Acondroplasia, uno de los muchos tipos de enanismo.

Por tanto, en lo personal, no pretendo ni puedo borrarla del diccionario, ni de los cuentos, libros, guiones de cine, ni siquiera de los circos…

Mi anhelo, mi lucha es por lograr que se borre el término enano cuando se señala a una persona, ejemplo: “Ahí va la enana…” “La Maestra es enana”… “el niño que vive ahí es enanito”… “el equipo de futbol de enanos”… En esos casos si se educa, sugiere y exige llamar a cada uno por su nombre; ahí va Kary o Alana, o Agustín; en ese colegio hay una Maestra talla baja, ese niño es talla baja o tiene enanismo; ya existen equipos de futbol de personas de talla baja; etc…

TU VERDAD…
Cada uno vive su proceso, cada quien vive de acuerdo a su historia de vida y a su cultura… Por eso hablo desde mi verdad, lo que he vivido y aprendido, y por lo cual lucho.

LA VERDAD…
No se pueden borrar palabras del diccionario; no podemos cambiar obras literarias, ni pinturas, ni guiones de películas, ni cuentos… No podemos sentirnos aludidos por todo lo que se refiera con seres mitológicos, ni bufones, ni pitufos, ni creaturas fantásticas…

Lo que queremos y anhelamos, es sanar la historia personal de cada uno; educar a la sociedad frente a la inclusión, accesibilidad, no discriminación social, ni laboral; etc.

Trabajamos para que cada quien escriba su propia historia, humana, real, inclusiva, con respeto y dignidad; y se salga de los mitos y cuentos que existen y que realmente no nos definen, ni tienen nada que ver con nosotros.

Por eso y para eso, todas las leyes, las asociaciones, el día mundial, los grupos, los líderes, voceros, padres de familia, equipos deportivos, iniciativas que cada día surgen y que están realmente cambiando la historia personal presente y futura de todas las personas de talla baja en el mundo.


Kary Rojas

martes, 4 de junio de 2019

SUEÑOS


Había una vez un sueño que nacía, pero se sentía encerrado en los anhelos y suspiros de su soñador. Hasta que vio la oportunidad de salir y se puso alas, se elevó tan alto que veía el mundo pequeñito; habitaba entre las nubes y su dueño no lo alcanzaba, solo lo tocaba cuando cerraba los ojos o cuando la mirada alzaba. Pero un día el sueño quiso poner sus pies en la tierra, se lanzó al abismo confiado y se echó andar tan seguro, para que al tocar el suelo, no se estrellara contra el asfalto; y aprendió a caminar y a confiar en cada paso, hasta que llegó a su meta, y cambió su nombre, ahora se llamaba REALIDAD; pero el sueño nunca murió, se enamoró de la vida y juntos crearon más sueños habitando entre suspiros  y  así, esta historia no termina sino que vuelve a comenzar.

LO MISMO

Todos los días se levantaba con ganas de escribir una historia diferente, pero todos los días escribía lo mismo. Lloraba por lo mismo, luchaba por lo mismo, tropezaba con lo mismo, iba por el mismo camino y llegaba a lo mismo, llegando a casa lleno de frustraciones por lo mismo. Hasta que un día cualquiera, decidió poner punto final y todo terminó. Sólo así pudo empezar a escribir una nueva historia y su vida cambió