lunes, 26 de agosto de 2019

HAY ALGUIEN COMO YO


SI ME VES, HAY ALGUIEN COMO YO… 
En mis tiempos, cuando descubrí que tenía acondroplasia, en un principio, tuve miedo de ver alguien como yo. 
Veía a las personas de talla baja en la tv o películas, en los circos o plazas de toros, pero eso que veía no era el espejo en el cual quería verme, porque simplemente quería ser y hacer lo que eran y hacían todos los demás. 
La primera vez que vi a una persona talla baja, fue en una fiesta, bailaba como parte de la orquesta, para distraer y animar; pero yo no me aceptaba como era y en ese tiempo, a mis 15 años, me escondí y lo evité, porque no quería ver a nadie igual. 
Con el tiempo, ver a personas talla baja, como yo, me llenan de alegría y me animan, porque sé que somos muchos por allí, queriendo sentirnos parte de esta sociedad y de este mundo, pero a la vez con anhelos de encontrarnos en el camino, para vernos sin cohibirnos, porque hemos aceptado y asumido, que aunque somos iguales a todos, nos vemos un poco distintos. 
Hoy cuando veo en la calle a alguien como yo, trato de encontrarme con su mirada, para detectar si quiere acercarse o si aún no ha asumido su proceso, de verse con alguien igual, como en un espejo. 
Hablando de Alana, ella y yo tenemos una conexión especial, aunque ella aún con su corta edad no sepa lo que es la acondroplasia, creo que viéndome diario, no se sentirá extraña, porque crece al lado de alguien que vive lo que ella vive. Eso le ayudará a sentirse aún más como todos, a no distinguir las diferencias que a veces solo se ven con los ojos, porque lo esencial se ve con el corazón. 
Lo más emocionante de los encuentros de personas talla baja, sin importar la patología, es sentirnos todos iguales y diferentes, poder mirarnos a los ojos sin levantar la cara, poder sentir que somos muchos con los mismos anhelos de inclusión e intereses de superación. 
Esta es mi Verdad, no sé cuál sea la tuya, pero LA VERDAD es que no hay nada más emocionante y especial, que saber que compartir con alguien como yo y sentir que somos más…

jueves, 22 de agosto de 2019

CONCIENCIA, DOLOR O MODA?


Por todos lados leo #PrayforAmazonas y me pregunto, cuántos en realidad le regalan unos segundos de oración, pidiendo al Dios de la vida que nos ayude a Salvar el Mundo que él nos regaló...
Hoy todos hablan de lo que está pasando, pero podemos empezar a evitar estos desastres y tragedias ecológicas en las cosas más sencillas y pequeñas, como dejar limpios los lugares en donde estamos, no desperdiciar el agua, aprender a reciclar, no dejar cargadores conectados y tantos pero tantos pequeños gestos que no hacemos y luego nos lamentamos cuando ocurren cosas como lo que pasa en nuestra Amazonía.
Y si en realidad oráramos, muchas cosas podrían pasar... Dios escucha el Clamor de su Pueblo.
Menos moda y más conciencia y acción... Que nos duela el Planeta que le dejamos a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
Hoy mi corazón está triste al ver que estamos matando a nuestra Madre Tierra y tantas especies que Dios nos regaló para cuidarlas y preservarlas...
Y tu qué estás haciendo?


domingo, 28 de julio de 2019

EL TIEMPO PERDIDO... (Charlas con mi Loca)


El tiempo perdido no es, como muchos creen, el tiempo de descanso en el que al parecer no hacemos nada que produzca dinero; se pierde el tiempo cuando dejamos que muera todo aquello que queremos.

El tiempo perdido, es el que se deja pasar esperando que nos pidan perdón, para poder sanar una herida; sin pensar que quizás se acaben las oportunidades y sea demasiado tarde y no se puede volver atrás para cambiar la dura realidad.

Perdemos el tiempo, inventando excusas en vez de darnos la oportunidad de intentarlo…

Se pierde el tiempo asumiendo el papel de víctimas y en la primera dificultad que tenemos, renunciamos a lo que soñamos o amamos.

Es tiempo perdido el que se arroja a la basura peleando o quejándonos; fabricando miedos, complejos, o cuando dejamos de luchar dando por hecho que ya no hay nada más que hacer y renunciamos sin hacer el intento…

Y así me sorprende mi loca, que lee y escucha siempre lo que pienso y me dice: hay mucho más que todo eso, pero no pierdas el tiempo pensando; ¡levántate!, es hora de que aproveches tu momento, haciendo aquello que debes hacer para sentir que estás viviendo a plenitud y que has sabido aprovechar el tiempo que Dios te da…



miércoles, 24 de julio de 2019

SI ME VES... ME INCLUYES VS ME DISCRIMINAS

SI ME VES: ME INCLUYES VS ME DISCRIMINAS…

Para entender lo que el otro vive, hay que ponerse en sus zapatos y caminar con sus pies, cargando lo que carga y recorriendo el camino que recorre; eso genera empatía y justicia; pero como es difícil hacer esto que tanto se dice, se hace necesario educar y sensibilizar. No despertar lástima, ni siquiera admiración.

Me incluyes cuando al verme, me tratas como tratas a los demás, sin ser demasiado especial, sin justificar mis errores, ni medirme por ellos, sin evitarme esfuerzos de cosas que puedo hacer, a mi manera y a mi tiempo. Me discriminas cuando no me crees capaz, cuando me dejas pasar por alto cosas que puedo aprender a hacer mejor, aunque requieran de mi parte más dedicación.

Me incluyes cuando me llamas por mi nombre, cuando me tratas de acuerdo con mi edad, cuando me hablas como a los que me rodean, cuando no me haces sentir diferencias, no quiero sentirme menos, ni sentirme demasiado especial. Me discriminas, cuando te refieres a mi como angelito, cuando me tratas como niño o cuando hablas de mí diciendo que soy linda e inspiro ternura, sólo porque soy de baja estatura.

Me incluyes cuando haces accesible las infraestructuras, cuando piensas en las personas de cualquier condición, cuando me das la oportunidad como a cualquiera, de dar de sí mismo lo mejor. Me discriminas cuando creas barreras arquitectónicas, cuando me miras con desconfianza, con morbo o con burla, incomodándome o haciéndome sentir mal.

Me incluyes cuando luego de conocerme, se te olvida mi condición y haces que yo me olvide de ella, porque muchas veces me acuerdo de tenerla porque tu mirada o tu trato a veces demasiado especial, me lo recuerda. Me incluyes cuando me abres todas las puertas, cuando me permites sentirme parte de la sociedad en el campo que yo quiera. Me discriminas a veces sin darte cuenta, cuando me sobreproteges o te dejas afectar de las miradas y el qué dirán de los demás; porque si a ti no te afecta lo que diga o haga la gente, me ayudarás a que a mi tampoco me afecte.

Si me ves, mírame como miras a los demás, con cariño y respeto, con inclusión y dignidad, como se mira a las personas que se conocen, se valoran y se aman; es la única forma de la cual quiero sentirme especial.

martes, 23 de julio de 2019

EXTRAÑO LAS CANCIONES DE ANTES

Extraño las canciones de antes, que contaban historias de amor, esas que se podían dedicar y cantar, expresando los más lindos sentimientos que hay en el corazón…
Extraño las canciones que escuché en mi niñez, las que alimentaban mis sueños e inocencia, las que me hacían creer que todo es posible y que el mundo es bello, las que alimentaban mi niña interior…
Extraño las canciones que valía la pena cantar a todo pulmón, sabiendo que las letras que repetíamos hablaban de los sentimientos más puros y verdaderos, o de cuentos fantásticos que daban rienda a mi imaginación…
Extraño aún aquellas canciones con las que expresábamos el dolor y el desamor, las que servían para desahogarse, las que limpiaban el corazón…

Hoy escucho a los niños que apenas están aprendiendo a hablar, repetir letras inundadas de sexo y descontrol, esas que los invitan a perrear, sin saber que significa…
Hoy desde temprano, lo que piden escuchar o lo que les enseñamos son canciones que cuentan historias de infidelidad, de falta de compromiso, de libertinaje y relaciones íntimas sin amor, en las que todo se vale, porque estamos en los tiempos en los que todo es normal.
Eso cantan y bailan, eso gritan a pulmón, eso repiten a toda hora y eso mismo quieren hacer desde muy temprana edad, porque ya ni en la música, ni en el cine, ni en la televisión, hay censura ni control.

Estos niños que en su mayoría crecen en hogares disfuncionales o cuidados por empleados o por nadie, se llenan su mente de lo que cantan, ven y escuchan; y desde pequeños dejan de creer y confiar, en los sueños y aún en los demás… Porque para ellos en el mundo se vive lo que cantan y lo que ven, y necesitan encajar en la sociedad, por tanto hacen, repiten, compran y siguen lo que la sociedad les vende y exige.

Extraño las canciones de antes, esas que todavía escucho y me inspiran, esas que mantienen viva mi niña, esas que ya hoy no se escuchan en las radios, esas que ya casi no hay nuevas…

Extraño como se vivía la niñez antes, mas desconectados y más activos; más felices y expresivos, más niños inocentes, fabricando sueños e historias que más adelante cuentan y recuerdan con alegría y nostalgia.








Espero que algún día los niños de hoy, tengan lo que tuvimos los niños de antes…

domingo, 7 de julio de 2019

HAY PERSONAS QUE NUNCA MUEREN

Hay personas que nunca mueren, se hacen eternas en sus obras, en lo que escriben en las páginas de la historia o en los corazones de quienes conocen en el camino.

Los artistas nunca mueren, se inmortalizan en letras, pinturas, esculturas, libros, películas, series o novelas, y en la vida de aquellos que se identifican con lo que hacen o hacen suyo algo de lo creado.

Siempre vamos a ser recordamos por lo que hacemos o por aquello que dijimos y pudo trascender fronteras, épocas, vidas.

Por eso escribo casi que a diario y dejo letras por todos lados, para que mi nombre no se borre tan fácilmente, para que mis escritos viajen por el tiempo y el mundo, para que muchos corazones guarden lo que de mi leen.

Hay personas que cuando mueren físicamente, trascienden y su nombre se resalta en la vida de aquellos que en el algún momento sintieron que lo que fue y lo que hizo, fue significativo en su historia, y se hace eterno.

Hay quienes nunca se detienen a pensar, en todo lo que pueden hacer para ser inmortal y de qué forma quiere ser recordado, si por las huellas que dejó o por las cicatrices que provocó…

Algún día nos llega el momento de irnos, pero es ahí donde se imprime en recuerdos lo que fuimos e hicimos, aquello que dirán de nosotros y los sentimientos que evocamos al ser recordados.

Cada vez que muere un artista o alguien que ha sabido amar y vivir, me detengo y reflexiono, que estoy siendo, haciendo y creando, para algún día ser recordada, para no sentir que viví en vano y para generar los pensamientos y sentimientos motivadores, que llenen de paz y esperanza los corazones que me evoquen. KR

miércoles, 26 de junio de 2019

REVOLCANDO RECUERDOS

Algo que me entretiene y relaja hacer, es revolcar mis cajones y recuerdos, reorganizar mis papeles, desprenderme de lo que ya no tiene sentido o no significa nada para mí.

Soy de las personas que le gusta fabricar recuerdos, guardo pequeños detalles que más adelante puedan hablarme de alguien especial o de un momento bonito que quisiera revivir. Por eso dedico tiempo en mis espacios libres para esculcar mis cajones, gabinetes, libros, armarios y organizar, limpiar, recordar, a la vez que libero espacios.

Y de repente me encuentro con cosas que en su momento quise conservar, pero que ya no tiene sentido seguir guardándolas; y me doy cuenta, que ya no evocan el sentimiento o emoción que me hicieron experimentar en su momento; es algo así como si perdieran vida o magia.

Así suele suceder en las relaciones, si solo guardas o tragas, y si no limpias o renuevas, si no liberas espacios donde acumulas o pospones, llega un momento donde la vida se te hace un cuarto de san alejo, y tienes espacios a los que nunca acudes y no sabes lo que tienes, si sirve o no, si aún conserva su valor. Por eso hay muchos sentimientos que mueren, heridas que no sanan y guardados que dañan.

En ese proceso de revolcar mis recuerdos, de sumergirme en mis cachivaches, me vi desprendiéndome de cosas que en su tiempo fueron significativas, algunos apegos que despertaban emociones y sentimientos, que ahora que los veo y enfrento, ya no siento lo mismo; lo que quiere decir que es el momento de ir dejándolos y liberándome, porque ya pasó; y es hora de seguir adelante sin mirar atrás.

Esta debe ser una terapia de vida, revolcar los cajones de la mente y el corazón, limpiar recuerdos, renovar aquellos que no queremos que se borren, sanar heridas, desprendernos de lo que haga pesado nuestro equipaje, para poder caminar con pasos cortos y pisadas firmes, y estar a la altura de las circunstancias.


sábado, 22 de junio de 2019

MIS JUGUETES FAVORITOS

MIS JUGUETES FAVORITOS

Viendo la Película Toy Story 4, me di cuenta, que en la historia de toda persona, hay juguetes que marcan su infancia y son parte de su vida; porque en algún momento le acompañaron al dormir, a ir a la escuela o al baño. Algunos tuvieron juguetes confidentes, juguetes amigos, juguetes que fueron muy importantes y valiosos, no por lo costoso, sino por lo que significaban. Y me puse a pensar: ¿Cuáles fueron mis juguetes especiales?

No fui mucho de muñecas, por estar en un principio y por 7 años de mi vida, en medio de dos hermanos varones; pero si recuerdo con cariño una muñeca mexicana que me regaló mi papá en uno de sus viajes, otra que tenía una brilladora de piso, que funcionaba con pilas y tenía unas rueditas en sus zapatos. Amé un bus escolar de frisher Price que duró caídas, golpes y aventuras y paseaba no solo a sus muñecos sino todos los que mi hermano y yo quisimos sentar en él. Tuve un monito de peluche, regalo de una amiga que cuidé como una mascota, y un perro gigante de felpa que me regalaron a cambio de uno de verdad que pedía en cada Navidad. 

Recuerdo las fichas de estralandia con las que armábamos casas, las bolitas de uñita que apostábamos, y de las que me volví experta, la cámara que pasaba la ruedita con imágenes, el hombre nuclear de mi hermano. Y por último recuerdo un edificio de la Barbie de mi tamaño que heredó mi hermana, junto con sus Barbies, el Ken y otros accesorios más.

Y por último recuerdo el Atari con el que me volví campeona de Pac Man, con mi hermano y un par de patines y una bicicleta que me mantuvieron activa y me dieron libertad, los últimos años de mi infancia.

Y sí, estos juguetes marcaron mi historia, me acompañaron, fueron parte de mi en ese tiempo. Y hoy los recuerdo con cariño y me recuerdan los momentos especiales que compartimos con mis hermanos y amigos.

Por un instante pensé que me había olvidado de ellos y traté al máximo de recordarlos, porque no quiero que se me olvide esa etapa especial de mi vida, en que creía que los juguetes eran mágicos, yo les daba vida y ellos le daban magia a la mía.




Y ustedes, ¿cuáles eran sus juguetes favoritos?

miércoles, 19 de junio de 2019

SI ME VES, SÁCAME DE ESE CUENTO



SI ME VES… SÁCAME DE ESE CUENTO… 

Existe un conflicto enorme entre las personas de talla baja y la palabra enano y hasta con el término enanismo. Por el uso peyorativo que se le ha dado a lo largo de la historia y por los mitos que existen con esta condición.

Tengo 50 años, soy Colombiana y les hablaré desde MI VERDAD… aclaro que cada quien tiene SU VERDAD y existe LA VERDAD que solo la sabe Dios o el Universo.

Primero quise ir a las fuentes, al significado etimológico y semántico; y encontré:

“ Con la palabra enano se puede designar a:
· varios grupos de seres mitológicos similares a humanos de estatura reducida:
o los duendes;
o los gnomos y similares;
o los enanos de la mitología escandinava
· Las personas afectadas por diversas enfermedades genéricamente llamadas enanismo. “ (Wikipedia)

MI VERDAD…
La primera vez que escuché la palabra enana, me dolió fue el sentimiento de burla y señalamiento de los que la pronunciaban y la preocupación y tristeza de mi madre… pero para mí en un principio no significaba nada, porque los “enanos” que conocía eran los del cuento de “Blanca Nieves y los 7 Enanitos” y yo no me parecía en nada a esos personajes, con ropa grande, atuendo fantástico, orejas puntiagudas y 4 dedos en sus manos. Nunca me identifiqué ni me sentí uno de ellos.

La palabra “Enana” tenía otro significado, que venía más de historia de discriminación social, en el que la humanidad no aceptaba ninguna figura o condición humana que rompiera los esquemas o patrones de normalidad inventados por el mismo hombre… De ahí que por la ignorancia humana y crueldad que siempre ha existido, se señaló, discriminó, maltrató y ultrajó a toda persona que no encajara en esos patrones: Personas con obesidad, de color negro, de condición albina, mujeres con vellos, personas con gigantismo, personas con enanismo, etc.

Por muchos años, me golpeaba escuchar o leer la palabra, porque me había marcado y los ambientes en que lo escuché no eran agradables o positivos; era como una mala palabra… Hasta que me di cuenta, que para poder hacer un trabajo social, de la manera o forma como se usa, tenía que empezar por hacerlo conmigo misma y así se sanó en mi vida y en la de los que me aman y conocen… Con el tiempo dejé de sentirme la enana, y simplemente me sentí Kary Rojas una persona con Acondroplasia, uno de los muchos tipos de enanismo.

Por tanto, en lo personal, no pretendo ni puedo borrarla del diccionario, ni de los cuentos, libros, guiones de cine, ni siquiera de los circos…

Mi anhelo, mi lucha es por lograr que se borre el término enano cuando se señala a una persona, ejemplo: “Ahí va la enana…” “La Maestra es enana”… “el niño que vive ahí es enanito”… “el equipo de futbol de enanos”… En esos casos si se educa, sugiere y exige llamar a cada uno por su nombre; ahí va Kary o Alana, o Agustín; en ese colegio hay una Maestra talla baja, ese niño es talla baja o tiene enanismo; ya existen equipos de futbol de personas de talla baja; etc…

TU VERDAD…
Cada uno vive su proceso, cada quien vive de acuerdo a su historia de vida y a su cultura… Por eso hablo desde mi verdad, lo que he vivido y aprendido, y por lo cual lucho.

LA VERDAD…
No se pueden borrar palabras del diccionario; no podemos cambiar obras literarias, ni pinturas, ni guiones de películas, ni cuentos… No podemos sentirnos aludidos por todo lo que se refiera con seres mitológicos, ni bufones, ni pitufos, ni creaturas fantásticas…

Lo que queremos y anhelamos, es sanar la historia personal de cada uno; educar a la sociedad frente a la inclusión, accesibilidad, no discriminación social, ni laboral; etc.

Trabajamos para que cada quien escriba su propia historia, humana, real, inclusiva, con respeto y dignidad; y se salga de los mitos y cuentos que existen y que realmente no nos definen, ni tienen nada que ver con nosotros.

Por eso y para eso, todas las leyes, las asociaciones, el día mundial, los grupos, los líderes, voceros, padres de familia, equipos deportivos, iniciativas que cada día surgen y que están realmente cambiando la historia personal presente y futura de todas las personas de talla baja en el mundo.


Kary Rojas

martes, 4 de junio de 2019

SUEÑOS


Había una vez un sueño que nacía, pero se sentía encerrado en los anhelos y suspiros de su soñador. Hasta que vio la oportunidad de salir y se puso alas, se elevó tan alto que veía el mundo pequeñito; habitaba entre las nubes y su dueño no lo alcanzaba, solo lo tocaba cuando cerraba los ojos o cuando la mirada alzaba. Pero un día el sueño quiso poner sus pies en la tierra, se lanzó al abismo confiado y se echó andar tan seguro, para que al tocar el suelo, no se estrellara contra el asfalto; y aprendió a caminar y a confiar en cada paso, hasta que llegó a su meta, y cambió su nombre, ahora se llamaba REALIDAD; pero el sueño nunca murió, se enamoró de la vida y juntos crearon más sueños habitando entre suspiros  y  así, esta historia no termina sino que vuelve a comenzar.

LO MISMO

Todos los días se levantaba con ganas de escribir una historia diferente, pero todos los días escribía lo mismo. Lloraba por lo mismo, luchaba por lo mismo, tropezaba con lo mismo, iba por el mismo camino y llegaba a lo mismo, llegando a casa lleno de frustraciones por lo mismo. Hasta que un día cualquiera, decidió poner punto final y todo terminó. Sólo así pudo empezar a escribir una nueva historia y su vida cambió

domingo, 28 de abril de 2019

AUTOBUS AL CIELO


Por estos días muy cerca de mí, he visto pasar el Auto bus que va directo al cielo… 

Es común que cuando una persona cercana parte, me entero de otras más que van partiendo, en muy poco tiempo. Y preguntándome porqué suceden estas cosas, entendí que quizás de vez en cuando viene a la tierra un Auto bus que va directo al cielo, a recoger esos pasajeros que ya tienen su equipaje listo, los que ya cumplieron su misión, los que se llevan todo el amor que sembraron en el mundo, los que merecen emprender ese viaje hermoso al País del Nunca Jamás, donde podrán verse cara a cara con Dios.

Nadie sabe cuando pasa, quizás en el fondo de su corazón solo los que van a viajar en él, empiezan a percibir que su hora de partir está cerca y dicen y hacen cosas, que los que nos quedamos decimos: “Parecía como si se estuvieran despidiendo”.

Y es que sólo el mismo Dios sabe el día y la hora, y por eso muchas cosas que parecían coincidencia, luego que el Auto bus pasa y se los lleva, entendemos que fueron Providencia… y entendemos también que no es nuestro momento, cuando nos preguntamos o reflexionamos de muchas cosas que debimos hacer y no hicimos, y que impidieron que estuviéramos justo ahí en ese instante en que el Bus llegó y se los llevó.

Desde hace un tiempo, he aprendido a sentir que aquellos que decimos que se han muerto, realmente se han ido de Viaje muy alto y muy lejos; a un lugar donde nadie sabe, donde tal vez cada uno tenga su propio cielo, cada quien como lo viva y como lo sienta, pero sintiendo una paz que ya no se las roba nadie, colocándose a veces alas, para cuidar desde arriba a los que quedamos abajo y que ellos aman; porque algo sé y he sentido, que los que parten y nos han amado demasiado, no nos olvidan ni nos abandonan, nos cuidan y se hacen sentir presente como el mismo Dios lo hace, de mil formas…

Hoy les deseo un buen viaje, a aquellos que en estos días han partido, a los que llevan en su equipaje todo lo que vivieron, a esos que nos dejaron el amor y los momentos hermosos que compartimos…

Saludos a los que se fueron antes y seguimos extrañando, ahora les llegó el momento que disfruten de la Paz que solo nos da Dios y que descansen; porque ya hicieron bastante en este mundo y por eso su recuerdo será imborrable y su presencia la extrañaremos por todo lo que en vida nos dieron…

He aprendido y entendido con todo esto, que cómo nadie sabe cuándo y por dónde pasa el bus que va directo al cielo; vivamos siempre como si fuera el último día que estamos en la tierra o que compartimos con los que amamos, para que cuando llegue la hora de partir, no nos queden los SI HUBIERA, sino los GRACIAS por lo que compartimos y disfrutamos…

Buen viaje a todos los que salieron en este recorrido… Saludos a todos en el cielo…

YO LO VI, YO LO VIVI: EL HOMBRE POSTRADO

Esta Semana en la Eucaristía en el templo, mientras pensaba que físicamente estaba agotada y con dolores en mi cuerpo, me propuse darle gracias a Dios y a encomendar a mis seres queridos…

En la banca delante de mi, habían dos señoras, que fueron más a hacerse visita que visitar al Señor; su charla a veces un poco alta, me desconcentraba y me tenía realmente incómoda; no les mandé a hacer silencio, porque mi mamá me detuvo… Pero ganas no me faltaron, no escucharon las lecturas y casi no me dejaron oír, me distraían… y sé que quizás fallé dejándome ganar la atención entre el susurro ensordecedor y el vaivén de la gente que camina en plena celebración.

Pero de repente, a mi lado en la otra nave de la Iglesia, mis ojos contemplaron a un alto mando de la Policía, no se qué rango, solo sé que estaba de rodillas, orando con una piedad que jamás había visto, postrado ante el Más Grande, ante el mismo Dios… Estaba tan concentrado y tan compenetrado en ese diálogo profundo con el Dios de la Vida, que no percibió a nadie más, era como si sólo estuvieran ellos dos…

Suspiré… miraba hacia donde sus ojos miraban, a ver si podía ver lo que El veía… porque su postura y sus gestos, eran como la de aquellos videntes que quedan en éxtasis ante la hermosa aparición…

Y en el momento de la Consagración, cuando se postró por completo en el piso… Adorando al Rey de los Cielos, entendí que El estaba viendo al mismo Cristo en la Hostia Sagrada… y lo Adoraba… no pude más que ponerme de rodillas y pedir perdón a Dios por no saber verlo como ese hombre que se deshizo de todos sus títulos o rangos, y se convirtió en el más humilde y sencillo de sus hijos…

Yo lo ví, yo lo viví y me dieron muchas ganas de decirle que orara por mí… que en ese diálogo profundo que tenía con el Amigazo, pidiera para que me aumentara mi Fe y hiciera de mi, lo que El quisiera…

Ya en el momento de la Paz, me salí de mi puesto, no pude evitar querer darle un saludo fraterno, y sí que la sentí, sí que la recibí, porque con una sonrisa tierna y unos ojos llenos de Paz, como de Aquel que lleva a Dios muy dentro de su corazón; eso mismo me transmitió en un apretón de Manos…

Al finalizar la Eucaristía ví como fuera del templo lo esperaban sus escoltas; ahí entendí que era un alto mando… que se hizo el más pequeño ante los ojos de Dios… y aprendí mucho más… me evangelizó, sin Palabras, solo con su testimonio silencioso de Fe y oración…

Yo que hablo mucho de Dios, creo que nunca he sabido orar como ese hombre oró… le pido a Dios me perdone y me enseñe a orar y aumente cada día más mi Fe, como la de Aquel hombre; porque eso mismo quiero enseñar y contagiar a mis niños y a todo Aquel que me conoce y me lee… KR