viernes, 15 de junio de 2018

AHORA QUEREMOS QUE TODO SEA PERMITIDO...

Porque según, exigir y defender nuestros derechos, es quitar todo límite y poder hacer lo que sea, sin rendirle cuentas a nadie, tenga las consecuencias que se tengan.
Y es que los que imponen las normas, no las cumplen, por eso, mejor las quitan, para que nadie les diga nada de su deshonestidad.
Y aquellos que hablan de derecho, omiten sus deberes, prefieren pelear porque todo sea permitido  y que no se les exija nada.
Y fue así, que se acabó primero el amor y el respeto a Dios, porque la humanidad se encargó de fabricarle una imagen de juez y no de Salvador.
Y en todo ello, dejamos de amarnos, porque al querer legalizar todo lo que daña y mata, lo que queremos es poder hacer lo que queramos, con nuestro cuerpo, con nuestras acciones, con nuestras palabras.
Y si no amamos a Dios, ni a nosotros mismos, menos podemos hablar de amar al otro; lo que decimos amar del otro, es lo que nos da, los que nos hace sentir y vivir; pero ese amor va en una sola línea, porque ya nadie quiere comprometerse, sino exigir derechos, ya nadie quiere un amor para siempre, sino asegurar la manutención y los bienes…
Y es ahí donde las familias ya son escasas, ahora son solo grupos de personas que casi no se ven, ni se conocen, ni se hablan, solo cumplen, se muestran, nada más…
Y el sentido de pertenencia ha muerto, porque quien no tiene un hogar del cual se sienta parte, no siente que pertenece a ningún lugar, por eso ya nadie ama su colegio, su trabajo, su equipo… Se ama son los beneficios que se les ofrecen, los derechos que tienen, sin exigir deberes, porque nadie quiere que exista una norma, ni límites…
Y el que roba quiere que sea permitido robar, y el que se droga quiere que la droga sea legal, y el que se emborracha, lucha porque el alcohol sea permitido, ahora el que mata quiere que matar no se penalice y así, a dónde vamos a parar?
Y esos 10 mandamientos que se resumían en uno, ya no se cumplen… se critican, se pisotean, se rechazan…
No es cuestión de religión, es cuestión de humanidad, de ética, de moral, esos conceptos ya hoy no se dan…
Ya no se puede decir: “Quien esté libre de pecados, que tire la primera piedra”… sino parece que se dijera: Quien quiera pecar y juzgar, que apedree a los demás… y ahí estamos, en una guerra campal, donde todos estamos contra todos, donde cada quien dice tener la razón, donde a nadie le importa el otro…
La única crueldad que se rechaza es la crueldad animal… Ya los niños no pintan familia, pintan a sus mascotas, y a la hora de rezar, hasta por ellos quieren orar porque no tienen por quien pedir o agradecer…
¿Y si con la misma fuerza que exigimos los derechos, nos auto exigimos con nuestros deberes y nuestra responsabilidad?...
Y en un mundo en el que todo está permitido, legalizarlo todo es la salida más fácil…
Es mi visión, no es verdad absoluta, es mi reflexión personal... Y como dice Mafalda, que paren el mundo, que yo me quiero bajar…

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