domingo, 22 de abril de 2018

MIENTRAS DURE


Todo en esta vida es pasajero, nada es para siempre ni eterno, y a veces, dejamos pasar momentos, por miedo al instante a que acabe; o desaprovechamos oportunidades, quejándonos o buscándole peros…
Pero, ¿y si disfrutamos el dia soleado, cuando el clima siempre es frio; o por el contrario, si disfrutamos de la brisa cuando hace calor?; que sensación maravillosa es ese ratito…
¿Y si aprovechamos a las personas, mientras están con nosotros, y agradecemos aquello que se nos permite vivir juntos?…
Mientras dure la salud, hacer todo lo que pueda, para cuando llegue la enfermedad, sentir que todo valió la pena…
Reir a carcajadas sin cohibirme, porque quizás más tarde me enoje o llore… Decir te amo cuando lo sienta, porque tal vez más adelante no pueda…
Y lo que se nos permitió contemplar así sea un instante, como una estrella fugaz, la risa del ser amado, el abrazo anhelado, el milagro de la vida, las maravillas de la naturaleza, momentos que parecen rutinarios, tantas cosas únicas que duran tan poco, pero que dejan un efecto mágico que nos sirven para otros momentos cuando por cosas de la vida, la fe corre el riesgo de perderse…
Por eso mientras dure ese sentimiento, hay que darse el permiso de sentirlo; así mismo la emoción que ocasiona el instante de triunfo, aún aquellas situaciones que no son las que esperamos o queremos experimentar, hay que aprender a vivirlas mientras pasan, porque son las que nos enseñaran a valorar aquellas que quisiéramos se dieran más seguidas o duraran un poco más…
Así que mientras dure, lo vivimos… No sabemos lo que pueda pasar después y es aburrido adivinarlo, es mejor dejarse sorprender y esperar con Fe, porque cada día trae su afán y con Dios el instante tiene sentido.

miércoles, 18 de abril de 2018

EL PALOMO

Hace poco vi un pajarito chocarse con una ventana y me enterneció... Chocó tan fuerte, sonó tan duro, que pensé, a muchos seres humanos nos puede pasar lo mismo, nos estrellamos con el reflejo que creamos de nosotros mismos, cuando no vivimos la realidad, cuando nos dejamos llevar solo por impulsos...
Esta es la historia que me inspiró:

EL PALOMO...
Siempre admiré su vuelo…
El arte de los nidos que contruia… la oportunidad de recorrer todos los rincones del jardín y esa parte del cielo que conocía y por el que se paseaba…
El eligió vivir ahí, sin jaula ni ataduras, era libre y podría irse a donde quería… Yo creo que no lo sabía, porque vivía desconfiado y quería marcharse a otro lugar más allá, sin pensarlo…
Volaba algunas veces alto, otras bajo, a sabiendas de los peligros que en el mundo habían…
Pero un día eligió el camino que creyó lo llevaría más allá, decidió lanzarse a volarlo, sin ver más allá, sin pensar nada, no se si confiado o agrandado, no se si ilusionado o afanado; pero el impulso de sus alas y su anhelo de grandeza y libertad, eran más fuertes que su propia naturaleza y fragilidad...
Voló, con tanta fuerza y velocidad, que no vio nada más, tanto que se estrelló con su propio reflejo, iba enceguecido que no vio que lo que había era un cristal, transparente que parecía leal, pero le jugo sució, se le atravesó y se chocó dejando escrito con una huella de sangre, la silueta de sus sueños muertos…
No se cuantos se han dado cuenta que ya no está, quizás muchos no sabían que existía... KR

MATAR EL TIEMPO


MATAR EL TIEMPO…
No vivimos el momento, matamos el instante, queriendo vivir en el pasado, lamentando el tiempo que hemos asesinado, o sino con el afán de correr y adelantarnos siempre a los acontecimientos.
Así, no disfrutamos ni aprovechamos el tiempo, lo matamos, lo desperdiciamos, lo saturamos llenándolo de ocupaciones, discusiones, diversiones vacías, que solo nos dejan cansancio, soledad y muchos sueños perdidos o muertos.
Matamos el tiempo que se nos da con los que amamos, le disparamos excusas y pretextos.
Ahogamos el tiempo con todo aquello que creemos urgente, que le quita lugar y valor a lo realmente importante y valioso que tenemos.
Y al final del día cuando nos preguntan como aprovechamos el tiempo, haremos lista de las ocupaciones que tuvimos, diremos que agotamos todo el tiempo, que no dejamos ni un espacio libre, quedamos agotados, nos quedó mucho cansancio y ningún recuerdo.