domingo, 21 de agosto de 2016

COMO JUAN AL PIE DE LA CRUZ

Hay momentos en la vida en que necesitamos SER JUAN o ENCONTRAR UN JUAN…
Juan el Amigo… El discípulo Amado…
El que humanamente se durmió en el huerto y no supo mantenerse en vela, pero luego lo siguió, lo acompañó, en silencio entendiendo que hay cosas que deben pasar y que no podemos evitarlas, pero si permanecer y estar…
Como Juan, que nunca dijo, quiero quitarte o evitarte esa cruz, porque entendía el Plan de Dios y entenderlo era saber sentir impotencia ante el dolor del amigo, sin poder quitarlo, pero si estar ahí.
Entenderlo, es no pretender buscarle caminos fáciles que lo desvíen, pero si animarlo, apoyarlo…
Entenderlo, es hacer muchas veces silencio, mientras se ora por el Amigo Amado…
Como Juan, en la cual todos sabían que cuando Jesús hablaba del Discípulo Amado, era él, no era necesario divulgarlo, ellos sabían de su Amistad y como el Reino de los Cielos, es ese tesoro que quien lo encuentra vende todo lo que tiene para comprar ese terreno y habitar ahí para siempre.
Necesitamos ser o encontrar un JUAN que no se aterre del dolor, ni adule por ello, sino que sepa leer en el Amigo y en su Experiencia el Amor de un Dios que actúa y redime en todo lo que vivimos…
Como Juan, al pie de la cruz, porque no todo el mundo tiene ese privilegio, y no es una imposición, es la fidelidad, el amor, la amistad que trasciende, la que concede ese lugar, de estar ahí, cuando los demás no están…
He entendido la Amistad de esta manera, a la Manera de Juan, al pie de la cruz…
Desde la humanidad con la cual hemos sido creados, que nos hace muchas veces dormirnos, distraernos, tener miedo, caer, embarrarla; pero que a la hora de la hora, dice SI quiere beber contigo ese cáliz y quiero caminar contigo, estar al Pie de la Cruz y contemplarte morir y resucitar y ser fiel a quien nos enseñó que No hay Mayor Amor que Dar la Vida por los Amigos…
Necesitamos en el mundo ser JUAN y encontrar a JUAN en nuestro camino…

Le pido a Dios que me enseñe a Ser como su discípulo Amado…

sábado, 20 de agosto de 2016

VERDADES...

Existen Verdades…
Una verdad a medias, que nos hace sentir incompletos, y aunque muchas veces es la que preferimos ver, realmente no nos llena, nos hace sentir vacíos…
La verdad que intentamos creer, para justificar lo que hacemos, aunque no sea lo ideal o lo correcto, hacemos de ella una declaración de fe, que solo nosotros mismos creemos…
La verdad que proclaman los hombres y se ve con los ojos del mundo, esa que muchas veces deshumaniza y es injusta…
La verdad que se impone y se grita a los 4 vientos; parece ser fuerte, pero es una verdad débil que utiliza la fuerza porque tiene miedo.
Existe tu verdad, la que construyes desde lo que vives, la que quien la conoce aprende a entenderla, esa que quizás muchos ignoran o niegan…
También está mi verdad, esa que quizás muchos no ven, esa que solo quien caminas en mis zapatos la entienden, esa que niega muchas otras verdades y  puede afirmar otras, esa que no miento ni me miente…
Y hay una VERDAD, que muchas veces no es tu verdad ni mi verdad, que une todas las verdades, que tiene su razón de ser y hacer, esa que muchas veces llamamos Voluntad Divina, pero que he aprendido a entenderla como Plan de Redención y Expresión de Amor de Dios, esa Verdad por la que murió Jesús, esa que contradice muchas leyes y verdades impuestas e injustas, esa a la que muchos le temen, esa que quien la asume y la proclama corre el riesgo de ser señalado y rechazado, hasta morir en una Cruz.

Señor que mi verdad aunque sea pequeña, se complemente con tu verdad para entender la verdad de quien camina conmigo y no juzgar…
 

viernes, 19 de agosto de 2016

EN EL GETSEMANI

No se evita la cruz, ni se evade; se asume más no se presume, porque pierde sentido decir que tanto pesa para que los demás sepan y reconozcan tu esfuerzo o fortaleza…
Se lleva con amor, por eso se ofrece en silencio; sin esconderla, porque no avergüenza, sin mostrarla, porque no es trofeo; simplemente se hace parte de nosotros y quien aprende a conocernos, la descubre y la contempla, descubriendo en ella, la mayor expresión del Amor de Dios que nos redime…
En el Getsemani, mientras caminan, los amigos hablan de su cruz, sin pretender descargarla en el otro, sin compararla porque cada cruz es única, sin creer que ser amigo es ayudar a persuadir y ofrecer la posibilidad de evadir, de renunciar, desviándose del plan de salvación…
En el amor a la manera de Jesús, compartir la cruz, es una alianza de oración y amistad; mantenerse en vela, acompañar, escuchar, sin juzgar, ni despojar… Hacer muchas veces silencio, sin abandonar; permanecer y al final morir también, en su propia cruz, para luego resucitar.
Que mi cruz, no me esconda tu cruz; que mi vida, no me oculte tu vivir; porque en el camino siempre habrá un Jesús que nos acompañe y guie, mientras camina con  nosotros, en el getsemani.

Así es el getsemani de la vida, este es el dolor que no deforma sino que transforma; esta es la verdadera amistad que no impone cargas, ni las libera; simplemente caminan cada uno con su Cruz, mirándose con ojos de Misericordia, entendiendo que no hay que esconder la fragilidad para mostrarse fuertes, ni ocultar el barro para sentirse perfectos; porque lo más maravilloso es aprender a contemplar como en lo más humano, Dios desborda su amor Divino; y como el dolor toma sentido, cuando entendemos que reconocerlo, asumirlo, contemplarlo y ofrecerlo, es redimirnos…