lunes, 9 de febrero de 2015

ABRIENDO PUERTAS

“La Belleza abre todas las puertas”, dijo hace poco una Reina de Belleza y yo me pregunto:

¿Cómo abrir puertas en un mundo en que Coloca la cerradura bien en alto y tiene como llave la apariencia y la belleza? Esto es algo que seguro se cuestiona no solo la gente pequeña, sino muchas personas que quizás sienten que no tienen la llave maestra para abrir cualquier puerta.

Algo si tengo la certeza, que las puertas que abrimos, no lo hacemos porque las encontramos abiertas.

Para abrir las puertas por las cuales queremos entrar y hacer camino, tenemos que esforzarnos el doble que aquellos que tienen las medidas y la apariencia. Porque no se abrirán así no más; si nos miran por el agujerito, quizás por ahí no verán nadie; y si logran divisarnos, más que seguro que no nos abren.  

Pero aunque parezca una tarea dura, lograr entrar por las puertas a las que aspiramos, para ocupar un lugar digno o hacer realidad nuestros sueños y metas, le echamos todas las ganas y abrimos las puertas con nuestras facultades, dando la talla a cualquier cerradura; venciendo los desafíos, desarrollando más destrezas; porque llegar hasta lo alto de las exigencias de un mundo que vive de apariencias, nos permite llenarnos de más agilidad y fortaleza.

Tenemos que lograr romper los candados de las puertas de una sociedad, que le pone trabas no solo a la altura, sino a la clase social y la apariencia; nos toca luchar para vencer, las dudas, los paradigmas, las miradas curiosas, las morbosas y las que juzgan sin conocer las capacidades de cada quien.

Sácame de tu cuento, no me señales qué puertas debo abrir, no me condiciones mis pasos, que cada uno de nosotros sabe lo que quiere y a donde desea ir.

La llave para todas las puertas, es la Fe y la Voluntad, saber lo que se quiere y estar seguro de que todo se puede. Esa llave está al alcance de todos, simplemente hay que buscarla y no renunciar porque ven las cerraduras de las puertas demasiado lejanas o altas.

Quizás se requiera un poco más de esfuerzo, pero eso nos hace más luchadores y fortalece nuestros talentos.


“Es cierto, pueda que por ser talla baja, todo lo vea grande; pero algo si sé, nada me queda grande, porque estoy a la altura de las circunstancias”. 

sábado, 7 de febrero de 2015

A PRIMERA VISTA

Lo que más realza el ser humano en los demás, es la apariencia. Porque vivimos de eso, de lo que vemos, cómo lo vemos y cómo nos ven.

Y a lo largo del tiempo, sigue siendo lo que se ve, lo que nos lleva a juzgar, medir, clasificar, discriminar o incluir eso que nos entra por los ojos.

Y me pregunto: ¿Hasta dónde llega nuestra capacidad de ver? ¿Acaso nos quedamos solo con la figura, con el maquillaje, con la ropa, con las diferencias que sobresalen y rompen esquemas de lo que parece ser común, pero que en realidad es diferente, porque nadie es igual a nadie?

Con la mirada, aprobamos, desaprobamos, intimidamos, incomodamos, conquistamos, señalamos, herimos y hasta dañamos.

Con la mirada, hablamos, transmitimos sentimientos, llamamos o rechazamos; por eso, dime cómo me miras y te diré qué eres capaz de ver.

¿Qué percibes a primera vista cuando me ves?
¿Qué dirías si a ciegas te encuentras con que seré miembro de tu equipo deportivo o de tu trabajo; que tal vez debas hacer parte de un proyecto que estoy liderando, o que soy la persona que acude a tu propuesta de empleo?

Algo si te digo; las apariencias engañan, no es la imagen la que define y tiene la verdad absoluta de lo que es eso que ves.

No me hables en miniatura, solo porque mido 1, 20; no limites mis capacidades por mi apariencia, ni me relaciones con aquello que a primera vista te recuerdo por los estigmas que existen frente a mi imagen o condición.

No me veas como algo raro, quizás porque no tengo tus medidas; tu tampoco tienes las mías y no te veo de otro modo, más que con respeto y naturalidad.

Y es la mirada de muchos la que logra que algunos recuerden sus diferencias y empiecen a ver en su camino obstáculos en lo que buscan y sueñan.


Sácame de tu cuento, cambia ese sentimiento que brota a primera vista cuando me ves, no me tengas lástima, no supongas que no daré la talla, ni temas que no voy a poder hacer lo que de mí, esperas. Simplemente concédete y concédeme la oportunidad de conocerme y verás que no pasará mucho tiempo para que aprendas a verme como realmente soy; no encontrarás más diferencias que las que todos los seres humanos tenemos y que nos otorgan un valor especial que a todos por igual nos regaló el mismo Dios, ese que así tal cual nos soñó, porque para El todo lo que hizo, cuando lo creó;  lo contempló y vio que era Bueno.

martes, 3 de febrero de 2015

LA VERDADERA ALEGRIA


}
Había una vez, se reunieron en el mundo, 5 personajes, para hacer su mejor propuesta de FELICIDAD a la Humanidad.  El jurado, una niña, que teniendo uso de razón, quería elegir el camino correcto para  vivir la verdadera Alegría.

El primero en hablar fue un Payaso, quien tenía dibujada una inmensa sonrisa y hacía payasadas para que todos se rieran de él. Este tomando la palabra dijo:
- jajaja, si eres como yo, estarás siempre riéndote y harás cosas para que los demás se rían de ti; muchos dirán que eres una persona divertida, que contigo se pasa bien. Podrás maquillarte como quieras, usar la ropa que desees, entre más colores y disparatada te veas, será mejor para llamar la atención y hacer reír a los demás.

 ¿Pero eres feliz? ¿Qué ocurre cuando estás solo y no tienes esa máscara? Preguntó la niña...

El payaso no dijo más nada, se sentó, sacó un pañuelo y empezó a quitarse el maquillaje de su cara, mostrando un rostro triste y afligido, por todos los problemas que cargaba.

EL TENER, tomó la palabra y dijo:
Si me eliges y luchas por tener, acumular, alcanzar fama y poder, no vas a tener preocupaciones de nada, podrás comprar lo que quieras, ir a donde desees, tener a tu lado a todas las personas que necesites; basta que les ofrezcas pagarle de algún modo o les regales cosas; ahí tendrás al mundo comiendo de tu mano.

 Y si algo te falta? Y si se te acaba el dinero o se te dañan las cosas que tienes? Sigues siendo feliz? Sigues estando rodeado de gente? Insistió la niña...

El tener no dijo más nada, se despojó de lo que tenía y lo puso sobre la mesa, y se dio cuenta que estaba solo y que no era feliz.

La adicción se puso en pie con un cigarrillo y una botella en mano, y dijo:
Cada vez que quieras olvidar los problemas y sentirte super wuau, tomate un trago y verás… eso te ayuda a no pensar, a olvidar, a sentirte chévere; lo único es que no puedes dejar de hacerlo; tienes que vivir esclava de esto.

Pero la niña no estaba convencida y dijo con firmeza: La alegría no es vana ni superficial, no depende de cosas o de dosis, no se logra con una supuesta medicina, que te enferma y te daña más de lo que crees. Hasta ahora de todos, el más camino más peligroso y dañino es el que tu me ofreces; olvídalo, no cuentas conmigo. Cuando me demuestres que puedes ser feliz sin eso, hablamos.

La Adicción, dejó su botella, se levantó y se fue…  Llegó el turno de la Algarabía; quien llegó tarde e hizo su entrada triunfal gritando…
 Holaaaa llegué yo…

Le da un manotón en la espalda a la niña como saludo; se sienta mal, y sigue diciendo en voz alta:
- Mira yo soy chevere, muchos me dicen que son muy loca; me encanta la música fuerte, vivir en rumbas, reirme duro, con ganas, que me oigan en todas partes, soy relajada, hago chistes, bromas… en fín, me divierto y hago divertir…

Pero siempre estás así? Preguntaba la chiquilla

Nooooo, el que me busca me encuentra; yo soy bakana, pero si me sacan la piedra no respondo, soy de las personas que digo las cosas en la cara, al que le gustó bien y al que no, de malas. Contestaba la Algarabía, sin ninguna clase de modales.

O sea que tu alegría es más bulla que nada… ahora ya entiendo porque mucha gente se confunde y cree que ser feliz es dar gritos como cacatúa. Decía la Niña.

Oye jálale al respetico porque te las ves conmigo… contestó amenazante la Algarabía al verse intimidada.

De repente entra una joven con una sonrisa, que le dice a la Algarabía:
 -Cálmate, relájate, no te están ofendiendo… Mira, la alegría es algo que se siente, se transmite sin necesidad de usar máscaras, de hacer payasadas, de tener cosas o de reírte a carcajadas. Se puede sentir, así tengas problemas, si sabes enfrentarlos, sino pierdes la fe; si quieres seguir luchando.

La alegría te da permiso para reir, para llorar, para enojarte, sin dañar a nadie, ni muchos menos dañarte. Tu sabes que ser una persona alegre, es sentirse humano y estar aferrado a la Fe. Ser alegres, es ser agradecidos, es convivir, es respetar, es confiar, es esperar, es ser humilde, es saber disfrutar sin excesos, es vivir cada momento de la mano de Dios.  Quien logra eso, vive Feliz.

- Ay no que aburrido; eso no va conmigo… Yo mejor me voy con mi bulla para otro lado… Sale con escándolo, la Algarabía…

¿Y Tu cómo te llamas? pregunta con curiosidad la niña.

- Soy la FE y en mi está la esperanza, la amistad, la paz, la humanidad… Soy un poco de todo eso, soy el Camino para llegar a Dios  y en El está el sentido de la Vida y mi verdadera Alegría… Respondió aquella presencia, que hablaba con delicadeza y seguridad; reflejando luz y transmitiendo paz.

- Ganaste!!! Quiero irme contigo y aprender a vivir verdaderamente Alegre como tu.
Respondió muy sonriente la Niña; porque logró entender y vivir la verdadera Alegría...

Y Tomándola de la mano, salieron juntas con una profunda y verdadera sonrisa en el rostro…