lunes, 29 de diciembre de 2014

FELIZ AÑO!!!! LO QUE ME LLEVO Y LO QUE DEJO...

Y le pregunté  a mi Loca: Cómo te preparas para vivir el Fin de año? Y me dijo sonriendo, hago inventario de lo que me llevo para el nuevo año y una lista de lo que dejo en el pasado.
Hago inventario de las personas que han estado conmigo en el camino de la vida, las que quisieran que estuvieran para siempre y agrego aquellas que llegaron este año y que deseo que continúen caminando a mi lado.
Así mismo dejo en el pasado, aquellos nombres que solo estuvieron de paso, y le coloco corrector, a los que me dejaron marcas o me causaron daño.
Guardo en el baúl de los recuerdos, los momentos que no quisiera olvidar jamás, los instantes que viví intensamente, los que me sirven de impulso para lograr mucho más.
Reciclo aquellos ratos que al ser difíciles y complicados, trataron de enseñarme algo; dejo atrás las piedras con las que tropecé, para no volver a estrellarme con ellas; le pongo punto final a páginas que no cuentan nada bueno, para empezar a escribir un nuevo capítulo en este año que viene.
Renuevo mis propósitos, mejoro estrategias, evalúo los pasos que di, las metas que logré y las que no pude cumplir; fabrico nuevos sueños, reparo mi silla, para subirme en ella y legar un poco más lejos.
Reemplazo sentimientos, rencor por perdón, miedo por confianza, inconstancia por perseverancia, angustia por esperanza y sobre todo me recargo de mucha Fe, para que el año que viene sea aún mucho mejor de lo que este fue.
Reparo lo que aún tiene arreglo, me libero de aquello que no me deja avanzar, reviso lo que no me permite ser feliz y si no es posible transformarlo, me desprendo y lo dejo aquí.
No te aseguro que con todo esto, mi año nuevo sea perfecto; pero si te doy la certeza, que lo recibo con la mejor actitud, con una mirada positiva y un corazón agradecido por todo lo que Dios le regaló y confiado por las bendiciones que vendrán.
Sin pesos que cargar, sin pendientes que no me dejen avanzar, sin miedos que me nublen la mirada, sin agüeros que me llenen de superficialidad, simplemente con mucha Fe y entusiasmo, con toda la pasión que guardo en mi corazón, así me dispongo a despedir el año viejo y a darle la Bienvenida al nuevo año.

jueves, 25 de diciembre de 2014

EN NAVIDAD TAMBIEN ES POSIBLE…


Y me dijo mi loca, sabes, hay tantas cosas que se pueden hacer en navidad, si en realidad la vivimos con el sentido y el valor que tiene.
¿De qué me hablas?, le pregunté.
Si no se puede lograr el amor y el perdón, es posible por lo menos, hacer el propósito de evitar las discusiones y las peleas que tanto duelen y dañan.
Si no se puede lograr un acercamiento, es posible hacer el intento de vivir en armonía y evitar que se dé aún más el rencor y el distanciamiento.
Si no se puede lograr calmar el hambre y la sed, es posible esforzarnos porque nuestras acciones no contribuyan a que sean más los que la padezcan.
Si no se puede lograr estar unidos, porque la distancia es mucha, es posible buscar la forma de lograr una cercanía, para que no se ahonden los vacíos que deja la ausencia de los que amamos. 
Si no podemos revivir a los que se han ido al cielo, es posible rezar con amor y devoción y darle gracias a Dios por el regalo que fue su vida para nosotros. 
Si no se puede hacer que las cosas sean como alguna vez fueron, es posible empezar algo nuevo, para no quedarnos estancados en los errores y resentimientos. 
Si no se puede hacer feliz a alguien, hagamos el propósito de no hacer sufrir a nadie. Y si no puedes hacerle sentir bien, tampoco hagamos que se sienta mal, es posible eso a partir de esta Navidad. 
Si no se puede hacer un milagro, hagamos que otros sientan que en la Vida Dios realiza cada día muchos milagros. 
Si no se puede dar o recibir regalos materiales, regalémosle a los demás un abrazo, una oración, una sonrisa, algún gesto que le haga sentir que hoy es Navidad y que eso marca la diferencia a los demás días, porque celebramos el Cumpleaños del Niño Dios, que quiso Nacer y hacer posible lo imposible en nuestra Vida. 
Porque de nosotros depende que esta no sea una Navidad más, sino una Nueva y Hermosa Navidad, y son justo las cosas que hagamos en silencio, las que marcan la diferencia, aunque nadie más las vea, Dios las recibe contento y siente que todo ha valido la Pena, porque nosotros sus hijos, sabemos celebrar como se debe estas fechas… Con pequeños detalles y gestos que contribuyan a que haya Paz en la tierra.