miércoles, 6 de noviembre de 2013

NO TENGO LAS MEDIDAS, PERO SI DOY LA TALLA...


En tiempos de Reinados de belleza, en un mundo que propone modelos a seguir, para alcanzar una belleza definida más en la forma que en el fondo, me veo en el espejo y reconozco que no tengo las medidas ni la estatura, pero si doy la talla y estoy a la altura de cualquier circunstancia que me toque vivir…
De qué sirve tener dichas medidas, si muchas de ellas son impuestas, todo por vivir de apariencias y poder ser llamada modelo o reina de belleza, mientras el tiempo lo permita, porque con el paso de los años, todo pasa, solo existe una belleza que permanece, la del alma…

No tengo las medidas, para usar la moda que me proponen, tengo mi propio estilo, con el que me siento cómoda y original, no tengo que someterme a dietas extremas ni quirófanos que enriquecen a algunos para que otras se sientan atractivas dentro de una sociedad que así como las alaba, las critica…
No tengo las medidas, lo digo a mucho honor, pero si doy la talla de los sueños que construyo, sin venderlos o alcanzarlos a través de los ojos ni el qué dirán de los demás; sino que son frutos de mi propio esfuerzo, de mi trabajo y capacidad de alcanzar lo que me esmero aunque a simple vista no parezca que lo pueda lograr…

Admiro la belleza natural, que no necesita ayudas extras de cuchillas y maquillajes, sino aquella que se puede apreciar así no más y sobresale cuando el alma y la personalidad de quien la porta refleja la dulzura, el amor y la bondad que resplandece más de lo que se ve por fuera, porque muestra el tesoro que muy dentro se sabe guardar…
No tengo las medidas, ni siquiera el peso que se dice que debe ser ideal, no encajo quizás en ese grupo de chicas que necesitan mostrarse para sentirse bellas, mientras muchos las aplauden y otros buscan con lupa exigente, qué defectos encontrar para señalar…

No tengo las medidas, ni mi belleza se compara con otras, ni tampoco la define un jurado que según parece que sabe más de lo lindo que el mismo Creador… Sólo sé que doy la talla como mujer, profesional, y ser humano que soy, y por eso no me siento menos ni más…
No tengo las medidas, ni necesito que otros me digan linda, ni hagan negocio conmigo para sentir que en ello está mi futuro y mi carrera profesional… No quiero entretener a otros con mi apariencia, ni necesito alimentarme de miradas y aplausos, para sentirme bella o que valgo…

No tengo las medidas, lo veo en mi espejo, pero contemplo la imagen de una mujer que no necesita matarse poco a poco con dietas ni exponerse a cirugías para verse sin miedo y decir gracias Dios porque me has imaginado y dibujado así tal y como soy…
No tengo las medidas, ni fabrico una apariencia y si por eso no me dicen reina de belleza, no me afecto, ni me considero menos, porque mi valor no lo da el tamaño, ni la forma, ni tampoco se mide con el metro de una sociedad superficial…

No tengo las medidas, pero si doy la talla en lo que me propongo, me siento feliz con mi belleza natural, porque cada parte de mi cuerpo así como es, funciona, me permite alcanzar lo que quiero, me hace experimentar milagros, aunque no encaje en la moda de los demás…
No tengo las medidas que propone la humanidad, soy del tamaño del amor de Dios, tengo la altura de mis sueños, el peso de mi fe y la belleza que imagino mi creador… Qué más puedo pedir? Si soy la Reina de belleza de mi Amigazo Dios!!!