sábado, 13 de abril de 2013

A LO INEVITABLE, ENFRENTARLE Y SEGUIR ADELANTE…


                                     

En la vida siempre van pasar cosas inevitables, que algunas veces nos sorprenden y otras nos avisan, pero no podemos evadirlas, solo hay que enfrentarlas y seguir adelante…

La muerte de un ser querido, es algo que suele pasar, no podemos evitarlo, son cosas del destino, pero tampoco podemos rendirnos, hay que enfrentarlo y seguir adelante…

El rompimiento del amor o de la amistad, cuando se enfrentan muchas dificultades y las cosas no dan para más, a veces se hace inevitable, pero hay que seguir adelante y enfrentar la realidad…

Es inevitable el paso del tiempo, que todo lo que comienza tenga un final, que las oportunidades vengan y se vayan, que llegue el momento de la partida o de soltar, hay que enfrentarlo tal cual… y no mirar hacia atrás

Es inevitable que luego de muchas crisis, se derrumben las cosas, cuando una familia se quebranta, y que algunos tomen otro camino, que otros vuelen del nido, que nada sea como antes, pero hay que enfrentarlo y seguir adelante…

Es inevitable que duelan las heridas, que surgen del amor cuando nos ofrece sus espinas, pero es algo que no se evade, se siente, se asume, se supera y para adelante…

Es inevitable que una mentira se robe la confianza, que una oportunidad perdida jamás sea la misma, que luego de una herida las cosas no sean como antes, pero hay que enfrentarle y seguir adelante…

Es inevitable que surja un sentimiento, después de muchos momentos compartidos, es inevitable que se experimente el miedo luego de muchos intentos fallidos, pero nada puede detenernos hay que enfrentarle y salir adelante…

Es inevitable querer escuchar algo a cambio cuando expresamos lo que sentimos, es inevitable que se llegue a extrañar a quien ha sido compañero de camino… Pero hay que enfrentar lo que venga sin espera más y seguir adelante…

Es inevitable lo que sucede cuando salen a flote las verdades que duelen… Es inevitable que no duela la apatía y la indiferencia en algunos momentos de convivencia, pero hay que enfrentarle…

Es inevitable las consecuencias de nuestros actos, las caídas y estrellones al ir sin ver y demasiado rápido, pero no podemos rendirnos, hay que enfrentarlo y levantarnos…

Es inevitable que duela cuando alguien ama más y más entrega, pero es ahí donde el amor, usa su fuerza para darle ánimos al corazón y no se detenga…

Es inevitable que pase lo que sabemos que va a pasar, cuando algo se acaba, cuando un error se comete, cuando se hacen las cosas mal o no se piensa al actuar, pero así es la vida, lo inevitable siempre sucede, pero no debemos detenernos, sino enfrentarlo y seguir adelante…

SI TODO LO SUPIERAMOS…


                            

Qué pasaría si supiéramos lo que va a pasar mañana o más adelante, lo que hay dentro del corazón del otro, lo que esconden las cajas de sorpresas, lo que es mentira y es verdad?
Qué pasaría si supiéramos cuándo se va a acabar el mundo, cuándo llega la muerte por nosotros o por los que amamos, qué es lo que nos tocará…
A veces hablamos y suponemos que todo lo sabemos, nos adelantamos a opinar o juzgar, nos prevenimos y reprimimos, pero en realidad nada sabemos…

Si supiéramos lo que va a pasar mañana, ya no tendría ningún sentido esperar, viviríamos programados, sin ninguna clase de emociones, porque aún para reir y llorar estaríamos preparados…

Si supiéramos lo que hay en el corazón del otro, no haríamos nada por descubrirlo ni conquistarlo, sería muy difícil sentir amor, porque es un sentimiento que sorprende y llega sin avisar al corazón…
Si supiéramos lo que hay dentro del otro, no nos esforzaríamos por conocerlo, seríamos más razón que corazón, no brotarían los sentimientos…

Si supiéramos lo que esconden las cajas de sorpresas, ya no serían cajas de sorpresa, perdería emoción abrir los regalos, las guardaríamos hasta que necesitáramos lo que están guardando…
Si supiéramos lo que hay dentro de las cajas de sorpresas, se elegiría la que más nos conviene, discriminaríamos, perderíamos la capacidad de asombro, dejaríamos de creer en la magia…

Si supiéramos lo que es mentira y verdad, nuestra Fe sería programada, creeríamos en lo que vemos y sabemos, la confianza sería por efecto y causa y no por mérito y sentimiento…
Si supiéramos lo que es mentira y verdad, no nos esforzaríamos a descubrirlo, no entenderíamos lo que significa hablar y vivir en la verdad…

Si supiéramos cuando se va a acabar el mundo, estaríamos preparados, no aprenderíamos de la vida, ni viviríamos sorprendidos, se nos acabarían las emociones y los sentimientos serían programados…
Si supiéramos cuando llega la muerte, tal vez diríamos te amo, pero sería más por calmar nuestra conciencia y no porque brote voluntariamente en el momento menos esperado…
Si supiéramos cuando se acaba todo, la vida sería monótona y aburrida, contaríamos los minutos y las horas, no esperaríamos nada nuevo solo que llegue ese día…

Si supiéramos todo, no nos esforzaríamos a conocer, explorar, luchar por nada… Perderíamos la capacidad de sorprender y asombrarnos, la Fe sería circunstancial y programada…
Si supiéramos todo, no sabríamos realmente nada, porque no sabríamos de sentimientos que nacen y brotan de repente, ni de emociones fuertes, ni de la esperanza del mañana…

Ante todo eso, es mejor no saber nada… Para buscar, luchar por lo que queremos, aprender a valorar lo que tenemos y esperar siempre en el amor de Dios que nunca nos falla… 

HAY QUE MIRAR HACIA OTRO LADO


                          
Algo que afecta y resalta los apegos, las frustraciones y sentimientos negativos, es que siempre fijamos la mirada en lo mismo y no quitamos el dedo del renglón… 

Nos aferramos a la persona que ocupa un lugar en nuestra vida y si se va, nos torturamos mirando la silla vacía, pensamos que no hay más, no miramos más allá todos aquellos que a nuestro lado están…
Nos apegamos a las cosas, el pc, el celular, ocupamos nuestro tiempo en ello, y si nos falla, no somos capaces de mirar hacia otro lado y hacer otras cosas más productivas que nos quiten esa ansiedad…
Hay que mirar siempre hacia otro lado y no torturarnos pensando o recordando el error que tuvimos, el fracaso la desilusión y nos estancamos en lo mismo, sin mirar hacia otro lado y buscar una nueva oportunidad para dar otro paso…

Hay que mirar hacia otro lado, ante lo que nos ata y nos crea dependencia, ante lo que sentimos más grande que nuestras fuerzas, porque si seguimos pensando y fijándonos en lo mismo, nunca vamos a soltarnos o superarlo…
Hay que mirar hacia otro lado, sobre todo cuando sentimos que no encontramos lo que buscamos, ya que no somos capaces de alzar la vista y ver más allá, quizás eso está más cerca de lo que pensamos…

Nadie se muere por nadie, ni porque perdió algo que valoraba, ni porque cometió un error que lo derrumbo, mientras estemos vivos tenemos una oportunidad de ver más allá y salir del hoyo y de la oscuridad…
La vida sigue no se acaba ni se detiene por nada, nosotros elegimos si nos quedamos viendo lo que nos hace daño o lo que perdimos, o si nos damos la oportunidad de mirar hacia otro lado y descubrir la luz, las personas, las oportunidades que por no verlas nos negamos…
Cuesta hacerlo, el dolor, el vacío, la frustración nos llama la atención para que fijemos en ello la mirada; pero si queremos superarlo, tenemos que mirar hacia otro lado y encontrar lo que se nos tiene reservado…

Nos cuesta cambiar el pensamiento, porque no sabemos ver hacia otro lugar o de otro modo, aún estando ciegos no pedimos ayuda a quienes pueden guiarnos mejor… Le damos peso e importancia a aquello que siempre vemos y si lo perdemos, se nos daña y oscurece todo y no buscamos ninguna solución…
Hay que mirar siempre hacia otro lado, no fijarnos en la herida porque así nos duele más, no detenernos en el error porque lo agrandamos, no concentrarnos en el vacío porque lo profundizamos y no quedarnos en lo malo porque lo eternizamos…

Hay que mirar siempre hacia la luz, hacia donde encontramos al Amigazo, buscarlo, llenarnos de su amor, levantarnos, tomar nuestra vida y seguir andando…

HAY QUE CORRER RIESGOS…




Todo en la vida implica correr riesgos, lo que decimos y lo que callamos, a veces hablar nos puede significar muchas cosas y callar quizás otras más, hay que hacer lo que nos diga el corazón al respecto…

Dar un paso es un riesgo, de acertar o fallar, de avanzar o caer, pero nunca lo sabremos sino hacemos lo que creemos sea lo correcto…

Tomar decisiones es un riesgo, a veces aprovechamos las oportunidades, otras veces se nos escapan, decidir nos cuesta, pero hay que hacerlo…

Expresar un sentimiento como lo experimentamos por dentro es un riesgo, a veces puede ser correspondido, otras veces la otra persona no siente lo mismo, pero cómo saberlo sino lo decimos?

Darnos permiso de amar y ser amados es un riesgo, de reir o llorar, de perder o ganar, pero hay que asumir ese riesgo si queremos vivir de verdad…

Los grandes sueños se realizan asumiendo riesgos, haciendo mil intentos, no rendirnos ni renunciar aunque nos toque padecer las consecuencias de lo que arriesgamos, hasta que llega el día en que nuestro sueño realizamos…

Para saber qué decisión tomar o qué camino elegir hay que asumir riesgos, el creer y confiar implica riesgos, el sentir amerita riesgos, sino los corremos, nos estancaremos…

Los riesgos de la mano de Dios, tienen la garantía que de El recibimos la fortaleza que nos reanima y la luz que nos guía…

Hay que asumir los riesgos, de intentarlo de nuevo, de expresar lo que sentimos, de soñar y avanzar hacia la realización de nuestro destino…