miércoles, 18 de enero de 2012

CAMBIA TODO CAMBIA


En la escuela de la vida aprendí que pase lo que pase, siempre las cosas de uno u otro modo, en algo cambian…

Cuando algo se rompe, cambia, aún cuando se repara, ya no es igual… Cuando algo llega, cambia, porque aquello que trae consigo hace que ya no sea lo mismo… Cuando algo se pierde, cambia lo que deja vacio, aunque otro ocupe su lugar… Cuando el tiempo se interpone, algo cambia, aleja o une, fortalece o deteriora, quiebra o repara, pero ya nada es como antes era… Cuando la distancia se acorta o se acrecienta, algo cambia, se aprende a estar lejos o cerca y todo va tornándose distinto…

Aprendi que cuando algo se deforma o transforma, cambia y adaptarse a eso, a veces cuesta… Cuando algo se oscurece o se llena de luz, cambia, por aquello que oculta o no puede ver o por todo lo que pueda contemplar esta vez… Cuando un día se acaba y otro empieza, aunque pareciera igual que el que pasó, no es el mismo, es una hoja nueva… Cuando una  historia termina y otra comienza, a veces pretendemos o tenemos miedo de escribirla igual, pero esta historia tiene otros protagonistas y se escribe con otra tinta….

En la escuela de la vida aprendí que, cambia la tierra luego de la tormenta, cambian los árboles cuando sus hojas lo dejan y otras llegan; cambian las flores que se siembran, cambia el barro que se modela, cambia el dibujo cuando se colorea, cambia la roca que el agua golpea, cambian las personas con el paso del tiempo, cambia lo que uno sostiene y también lo que suelta, cambian los pensamientos con las experiencias, cambian los sentimientos de acuerdo a las vivencias, cambia lo que cuidas o lo que descuidas, cambia todo y muchas veces ni nos damos cuenta…

Aprendí, que a veces es difícil reconocer que algo ha cambiado, tal vez porque tenemos miedo de asumirlo… Aprendí que los cambios pueden hacer que se gane o se pierde, que se fortalezca o que se quebrante, que sea el comienzo o el fin, que para bien o para mal, todo cambie… 

lunes, 9 de enero de 2012

CUANDO ENTRAS EN LA VIDA...



Cuando entras en la vida de una persona, piensa que cualquier cosa que hagas la puede cambiar por entero, puedes sin darte cuenta, transformarla o deformarla... Quizás enciendes una luz o apagas otras, quizás dejas huellas o tal vez aparecen cicatrices por las heridas que a tu paso quedan...

Cuando entras en la vida de una persona, puedes descubrir muchas cosas, pero no debes tocarlas sino te dan permiso, y si quieres hacer algo, trata de que sea bueno, que ayudes a poner en orden y no que alteres lo que ahí había bien puesto...

Cuando entres en la vida de una persona, reflexiona que ya cuando estas dentro, cada paso que des, se siente en lo más profundo, pueden llenarla de sentimientos malos o buenos, puedes colmarla de bendiciones o robarle lo que tenía bien guardadito ahí dentro...

 
Y si algún día decides salir, no te lleves nada porque el haber entrado no te da derecho de saquear el corazón por dentro... Tal vez alguien vuelve a encontrar la llave y decide entrar de nuevo, para llenar el vacio que dejaste, sanar las heridas y reparar lo que rompiste al irte lejos...

Cuando entres en la vida de una persona, hazlo sabiendo lo que es para siempre, porque cuesta volver a dejar a entrar a alguien, cuando no sabemos si su paso por nuestra vida, será eterno... Antes de entrar piensa bien lo que harás ahí dentro…

NO DEJES PASAR DE LARGO...

                                             
No dejes pasar de largo una oportunidad que se te ofrece, sin ser aprovechada; un abrazo que se hace posible recibirlo o darlo; un sueño que se forja en ti, sin luchar por realizarlo...

No dejes pasar de largo, el tiempo que tienes en tus manos, sin usarlo; una persona que encuentras en el camino, sin conocerla; un corazón que te abre sus puertas, sin explorarlo...

No dejes pasar de largo, un gesto de bondad que te ofrecen o el que puedes darlo; un nuevo día que aparece ante ti, para volver a intentarlo; un sentimiento que quiere florecer en ti, sin cultivarlo...

No dejes pasar de largo, el paso que puedes dar hacia tu meta sin intentarlo; la opción que se te da de mejorar algo; el instante en el que puedes pedir perdón o reparar lo que está quebrantado; el momento que puedes compartir y aprovechar con el ser amado...

No dejes pasar de largo, las cosas que se te dan para trabajarlas, el amor de Dios que se te expresa de mil formas y a diario...

domingo, 8 de enero de 2012

Y SI SE ENCUENTRAN?...

                                         

A veces se encuentran las emociones y en la búsqueda de un lugar, intentan salir al tiempo y quizás pueden chocar... A veces se encuentran los corazones y cuando se dan cuenta uno del otro que ahí están, se unen y no quieren despegarse sino permanecer unidos toda la eternidad...

A veces se encuentran los pensamientos, cada uno defendiendo su postura, y mientras se ponen de acuerdo, puede la persona fingir demencia o experimentar un estado normal de locura... A veces se encuentran los miedos y dominan el cuerpo y el organismo entero, cuando están unidos se hace más complicado vencerlos...

A veces se encuentran las palabras y compiten por escucharse y sentirse mejor, por eso se revisten de sonidos y sentimientos fuertes y de distinto color... A veces se encuentran las diferencias y cuando logran aceptarse a sí misma, se complementan... A veces se cumplen los sueños y mientras pretenden realizarse, es difícil decidirse y luchar por uno de ellos, toca ubicarlos y aterrizarlos primero.


A veces se encuentran las personas en un mismo espacio y tiempo, algunas no se dan cuenta, otras chocan cuando se encuentran, pero hay también las que disfrutan y viven al máximo esos momentos. Encontrarse implica estar cara a cara, asumir las crisis de lo que implica ese instante, y en cada encuentro, saber manejar, equilibrar y aterrizar nuestras emociones, sentimientos, acciones y pensamientos...

A VECES QUISIERAMOS...



Hay momentos en los que quisiéramos colocarle un semáforo rojo al reloj para detener el tiempo y que no se acabe el momento; sacar una tijera que acorte distancia para estar más cerca de las personas que queremos; tener una escalera que llegue hasta el cielo, para tocar con las manos un lucero; buscar una curita para el alma; tener un borrador que limpie los pasos que no supimos dar y las historias que no logramos escribir o dibujar; encontrar unos lentes que nos permitan ver más allá de lo que podemos percibir...

A veces quisiéramos tener la magia de desaparecer con un chasquido de dedos el miedo sin tener que enfrentarlo; sacar de la mochila un abrazo y unos oídos cuando los necesitamos, tener una cajita llena de esas palabras que nos urgen cuando queremos expresar algo...

A veces quisiéramos, tener un lápiz que inmortalice la sonrisa que dibujamos, hacer eterno en nuestra mente y corazón algunos momentos, seguir durmiendo si sentimos que estamos haciendo realidad uno de nuestros sueños...

Pero en todo ello que a veces quisiéramos, el Amigazo nos ofrece siempre un poco de todo eso, solo nos queda aferrarnos a su amor y confiar siempre que de su manos todo lo podemos...

jueves, 5 de enero de 2012

EN EL CAMINO DE LA VIDA...



En el camino de la vida me encontré con realidades que en cierto momento, quise cambiar, pero al darme cuenta que no podía hacerlo, aprendí a verlas de otra manera, las acepté con paz, crecí a mi modo, y así transformé mi realidad… Más adelante percibí que dentro de mí habían vacíos que a veces me hacían flaquear, intenté llenarlos de mil modos y fue en vano, hasta que aprendí que cuando me lleno de Dios, lo demás por añadidura se me da…

En el camino de la vida, me encontré con piedras que me hacían tropezar, caí, me lastimé, y hasta renegué de ellas, pero en cada tropiezo y caída aprendí a levantarme y ser más cuidadosa en mi andar, desde ahí las piedras son amigas que me enseñan a caminar… Y muchas veces me enfrenté con mis propios miedos, intentaron hacerme renunciar a mis metas y sueños, y llegué a sentirme débil ante ellos, pero cuando les dije que yo era más fuerte que ellos, mis miedos se hicieron pequeños y no me vencieron…

En el camino de la vida, me encontré con la enfermedad, pero no dejé que me dominara y de este modo no me impidió continuar… en el camino de la vida, me hirieron las espinas de las rosas que cultivé un día y de aquellas que alguna vez creí amigas, en el anhelo de sanarme, descubrí que el amor que uno siente, ofrece y recibe, sana todas las heridas… En el camino de la vida, me encontré la soledad, y quiso ser en algunos trechos mi compañera ideal… Estando con ella pude hablar conmigo misma, y le dije, solo cuando seas buena consejera y no me alejes de los que amo, en ciertos momentos te buscaré yo misma y estarás a mi lado…
 
En el camino de la vida, me encontré con la traición que quiso robarme la confianza en los demás, pero luego de hablar con Dios le dije a la traición, si dejo de confiar en todos, pierdo la confianza hasta en mí, ya que soy los demás de los demás… En el camino de la vida, me encontré mucha gente buena a los que llamé amigos, me dieron un pedazo de su corazón y yo les di otro pedazo del mío y a dondequiera que voy, estoy con ellos y ellos conmigo…

En el camino de la vida, me encontré con los errores y las equivocaciones, que luego de superarlos, me dieron grandes lecciones… También me encontré varias veces con los triunfos y los fracasos, que me enseñaron ante todo a ser humilde y sencilla en todos los casos… En el camino de la vida, me encontré con la ilusión que varias veces se tornó en desilusión, y me dijo busca la fe que hay en ti y vendrá la esperanza a encender de nuevo mi luz en tu corazón…


En el camino de la vida, me encontré con mi cruz, quise renegar y renunciar a ella o cambiarla por otra más pequeña, pero Jesús me dijo, no temas, nadie tiene una cruz más pesada que sus propias fuerzas, además no la vas a cargar tu sola, yo te ayudaré con ella… Desde entonces, encuentro la cruz como camino y no como imposición, y en cada paso que doy, aprendo lo que la vida a través de ella y en cada paso que doy, con fe, esperanza y paz,  me enseña… 

UN MUNDO A TODA TALLA...



 En mi oración, solo le pido a Dios, que me regale un mundo a mi medida, donde no
me queden grandes los sueños ni los desafíos, ni sienta muy pequeñas e
insignificantes aquellas cosas que puedo realizar en el día a día a las que
quizás muchas veces digo que no son asunto mío…
Le pido que me dé la suficiente sencillez y madurez, para no medirme ni
compararme con nadie, y así no sentirme menos creyendo que hay personas que me
quedan grandes, ni tampoco hacer alarde que hay otros a quienes veo muy
pequeños, porque de acuerdo a lo que tengo o soy me sienta más que ellos…

Le pido al Amigazo, que me de fortaleza y sabiduría, para emprender mis
desafíos, sin sentirme muy pequeña y logre superar todas las dificultades,
levantarme de los golpes y caídas, sin rendirme en los intentos ni que sienta
jamás que los obstáculos son más grandes que mis esfuerzos…
Y confío en que el mismo Dios, me dará la oportunidad de cobijar en mi corazón
el amor, para que no me quede grande ese sentimiento… Sé que cuando uno aprende
a amar de verdad, no se siente superior a la hora de descubrirlo y
experimentarlo en los detalles más pequeños…

No quiero creerme tan grande que pedir perdón lo sienta como rebajarme, prefiero
entenderlo como un gesto de nobleza y humildad… Tampoco se trata de sentirme tan
pequeña que me tenga que humillar a suplicar lo que no me quieren dar… No
quiero sentir que me quedan grandes las metas, los sueños ni las personas, ni
mucho menos abarcar sentimientos de superioridad o de inferioridad porque
ninguno de los dos son sanos para el corazón y le roban al alma la paz…

Quiero estar siempre a la altura de las circunstancias, donde no me queden
grandes los miedos ni vea como pequeñas mis bendiciones y talentos; no quiero
creer que Dios están tan alto que no lo toco ni experimento, ni mucho menos
quiero que mi fe sea tan pequeña que se quebrante en la primera prueba que
enfrento… No quiero medirme, porque existen sentimientos y emociones a los que
no se les debe dar medida, simplemente hay que estar a la altura de las
circunstancias, para que nada parezca tan fácil que no necesite esfuerzo, ni tan
difícil que no vale la pena el intento …

Quiero estar a la altura de las circunstancias, para no dejar que se me escape
la espontaneidad y alegría de mi infancia, el espíritu aventurero de la
juventud, ni la madurez de los años que cuento en cada velita que apago cuando
celebro mi cumpleaños… No quiero que me queden pequeñas las sonrisas ni grandes
las lágrimas; no deseo sentirme tan grande que no me atreva a divertirme cuando
puedo hacerlo, ni mucho menos pensar que es más pequeño mi coraje que mi miedo…

Quiero un mundo a mi medida, donde pueda contemplar la grandeza de todo lo que
Dios ha creado y encuentre en las cosas más sencillas y pequeñas, todo el amor
que nos ha dado…
Quiero sentirme siempre a la altura de las circunstancias, saber que soy toda
talla, y así podré seguir realizando mis sueños, compartiendo con la humanidad
los dones y talentos que tengo, enfrentando con madurez todas las emociones y
sentimientos, sabiendo que soy de barro y en las Manos del Creador me modelo;
por eso todos los días le doy al Amigazo le agradezco, porque mientras hago
crecer con mi vida a otros, yo también siento que crezco; en cada paso que doy,
el ajusta las circunstancias a mi medida y a su tiempo, para que no me sienta
tan grande que no me esfuerce, ni tan pequeña que pierda la fe y no haga el
intento…


Eso es vivir con Grandeza, a la Altura de las Circunstancias…

GRACIAS POR SER PARTE DE MI VIDA EN EL 2011, 
QUE EN ESTE NUEVO AÑO 2012 NOS ENCONTREMOS DE
NUEVO EN ESE ANDAR CON PASOS CORTOS Y PISADAS FIRMES, 
EN LAS QUE DESCUBRIMOS QUE
DESDE ABAJO SE VE MAS LA GRANDEZA DEL CIELO...

FELIZ AÑO NUEVO!!!