viernes, 30 de septiembre de 2011

LAS ESPINAS EN LA ROSA...


La Amistad es un sentimiento Divino que existe en el ser humano, por eso aunque es profundo y sublime, se puede tocar con las manos.

Es una Rosa que nace en un corazón de barro, de ahí que se fusiona la belleza y la magia, con la fragilidad y la libertad que la hacen modelarse, quebrantarse, reponerse, crecer, aferrarse y a veces hasta soltarse, pero nunca marchitarse…

La Amistad permanece y no muere, cuando se alimenta y fortalece de lo más profundo y real que surge entre aquellos que la reconocen y acogen, la cuidan y la viven, sintiéndose privilegiados por haberla encontrado…

Es esa rosa que se viste de espinas que la hacen más bella y le sirven para protegerse, no para herir con ellas a los que ama, sino para cuidar justamente eso que tanto cuidan y prevalece… De ahí que quien toca a la rosa más allá de lo que ella permite, puede sangrar un poco y darse cuenta que todo en la vida por muy pleno que sea, tiene sus límites…

Las espinas en la rosa, son en la amistad, aquello que necesita para hacerse más fuerte y real; la ponen a prueba, le enseñan, la hacen más transparente y bella, le permiten al sentimiento poder realizar lo que tanto sueña…    

Cada una tiene su nombre y su misión especial,  y cuando algo puede llegar a marchitarse en la amistad, la rosa se vale de su espina, para hacernos reaccionar. Una de ellas es, la espina de la verdad, hiere cuando hay que decir o enfrentar cosas que son difíciles de entender y escuchar; la amistad se defiende de la mentira, por eso se viste de sinceridad, aunque a veces nos duela tocar esa dura realidad…

A veces nos tropezamos con la espina de los límites, que le enseña a los amigos, que por más que se amen y hayan compartido, tenemos derecho a tener tesoros escondidos… No podemos pretender saberlo todo ni mucho menos manipular la vida del amigo, existen límites que hay que respetar y duele demasiado cuando alguien los intenta sobrepasar.

Una de las espinas que adorna a la Rosa, es la libertad; cada uno es quién es y se ama así tal cual; cuando queremos someter al amigo o a la persona que decimos amar, cuando pretendemos cambiar en el otro lo que queremos sea como nos parece a nosotros, estamos haciéndonos daño y podemos ahogar o dañar a quien llamamos amigo y sentimos que tanto amamos…

Así es la Rosa de la Amistad, adornada de muchas espinas, que no intentan herir a los que ama, sino cuidar el tesoro que en su corazón de barro cobija…  las espinas reaccionan cuando sienten que algo puede hacer marchitar su rosa, pueden herir cuando la abrazan con tanta fuerza que la ahogan, también cuando las cosas no son claras o se dan cuenta que peligra la persona que amas, cuando se dan pasos errados, cuando tropiezas o lastimas…

Eso es lo mágico y profundo de la Amistad, que permite que ocurran en la vida milagros como el hecho de ver nacer una Rosa tan hermosa y Divina en un Corazón de barro, tan frágil y humano…

GRACIAS POR SER LA ROSA QUE ADORNA MI CORAZON DE BARRO…

VALE LA PENA...



Vale la pena que duela el amor si así se hace más fuerte y duradero; vale la pena perder el tiempo si es por una acción realmente buena; vale la pena el cansancio, si al final se ven los frutos del esfuerzo; vale la pena humillarse un poco, si es para recuperar o reparar algo valioso; vale la pena empezar de nuevo, si eso ayuda a encontrar el camino correcto; vale la pena perderlo todo, si lo que teníamos no era verdadero; vale la pena llorar, si después lograremos sentir paz…

Vale la pena sentir miedo, si al enfrentarlo, más fuerte nos hacemos; vale la pena equivocarnos, si de ese error aprendemos y crecemos; vale la pena sentir que perdemos, si así nos damos cuenta de valorar lo que tenemos...
Vale la pena olvidarse un poco de sí mismo, si así reconoceré a la persona que camina conmigo; vale la pena soltar y dejar ir aunque quede un vacío, si nos aferramos a algo que realmente nunca ha existido; vale la pena la herida, si nos hace madurar; vale la pena la caída, si de ella aprendemos a caminar; vale la pena callar, sin con las palabras podemos herir o juzgar mal.

Vale la pena demorarnos un poco más, si tenemos que pensar las cosas muy bien, antes de actuar.
Vale la pena tropezar con la piedra, si así nos damos cuenta que otro camino debemos tomar,
Vale la pena que nos digan verdades que duelan, a que nos engañen con palabras que son falsedad…
Vale la pena hacer las cosas a tiempo, si después no tendremos otra oportunidad; Vale la pena experimentar lo oscuro, si así podemos descubrir cual es la Luz que nos puede guiar... vale la pena equivocarnos en el intento, para así darnos cuenta que es posible volverlo a intentar…
                               

Vale la pena desocupar una silla, si luego podremos ocupar un mejor lugar; vale la pena perder para sentir que supimos ganar…
Vale la pena las batallas internas que a veces tenemos, porque al vencerlas, le ganamos a nuestros dilemas internos.
Vale la pena sentir que damos todo sin esperar nada a cambio, así lo que nos ofrezcan, por muy pequeño que sea, lo sentiremos como recompensa…
Vale la pena esperar mucho tiempo, si al final llega eso que tanto esperamos, justo en su momento.

Vale la pena repetir la tarea, hasta que nos salga buena; vale la pena, invertir un poco más en aquello que sabemos es nuestra más grande riqueza; vale la pena un segundo compartido con la persona que en un instante nos regala la vida entera; vale la pena repetir lo que sentimos, aunque el otro ya lo sepa… Vale la pena no acostumbrarnos a lo que tenemos ni al lugar donde estamos, para así no acomodarnos…

Vale la pena robarle un espacio a mis pensamientos, si en ellos te puedo guardar; vale la pena demorarme un poco más mientras rezo, si de ti a Dios le puedo hablar; vale la pena, desprenderme de algo de lo que tengo y regalártelo en silencio, si tu vida puedo adornar; Vale la pena tantas cosas que a veces nos cuestan, pero que al final nos dan mucho más de lo que creemos que nos va a quitar…

Vale la pena escribir y leer esto, para entender y reconocer lo que realmente vale la pena...

BAJA LA MIRADA...




A veces creemos que bajar la mirada implica humillarnos; se puede ver hacia abajo sin minimizarnos… Para sentirnos grandes,  no es necesario ser capaces de vislumbrar solo lo que se encuentra ubicado en lo alto… Porque desde nuestra humanidad, significa que hemos despegado nuestros pies de la tierra, perdiendo contacto con la realidad y elevándonos con aires de superioridad que son superficiales y vanos…

Baja la mirada y descubre la grandeza que esconden las cosas más sencillas y pequeñas, la magia de una semilla, la firmeza de un grano de arena, el poder de esa gotita de agua, la valentía de la espina que cuida a su rosa, la sonrisa de un niño que se contagia, las huellas que esconden toda una historia; la lucha y fidelidad de quienes se superan, la perseverancia del que aprende a caminar, la sencillez de quien nada tiene y valora lo que eres, la hermosura del fruto que se hizo maduro y vuelva a la tierra para nutrir  a quien lo encuentre…

Baja la mirada y no te quedes solo con el vuelo de las aves, que para elevarse tuvieron que aprender a dejar su nido, sin olvidar que antes de volar, se aferraron al suelo y ahora cuando quieren descansar o alimentarse, deben bajar la mirada y regresar a colmarse de todo lo bueno que necesitan para seguir volando y tocar el cielo…  Baja la mirada y encuentra, a tantas personas valiosas que son como monedas perdidas extraviadas en el camino, con la gente pasa como con aquellas cosas que no cuidamos lo suficiente y se nos salen de las manos o de los bolsillos; siempre hay quienes  van caminando, viendo muy bien donde pisan y se encuentran con riquezas que otros han extraviado o no vieron en su tiempo,  por sentirse tan grandes que solo pueden ver hacia lo alto, o  por ir muy de prisa y distraídos.

Baja la mirada y contempla como hay muchos que valoran y admiran cómo has crecido, ellos han sabido ver hacia abajo y luego a lo alto,  y desde ahí contemplar el vuelo que has emprendido…  Mira también los pedazos de aquel corazón que amando hasta el extremo, se quebrantó o se sintió herido; siente a la madre tierra querer aferrarse a tus pisadas para que  puedas dejar huellas; observa como son realmente grandes todas esas cosas que viendo desde lo alto, sentiste que eran demasiado pequeñas… ya cuando aterrizas te das cuenta, que los árboles se pueden contemplar más desde la tierra y aún el cielo se ve más inmenso cuando descubres desde abajo toda su plenitud y grandeza.

Baja la mirada para que no olvides nunca donde caminas; recuerda que los seres humanos no tenemos alas, y solo volamos seguros cuando tenemos sueños y los hacemos realidad, sin despegar nuestros pies del suelo; porque si nos elevamos tanto, se nos olvida de dónde vinimos y hacía donde queremos dirigirnos… Baja la mirada, no sea que si algún día caes de lo alto, alguien no se dé cuenta que estás ahí, pase de largo y experimentes lo que es sentirse pequeño y quizás ignorado…

Baja siempre la mirada como un gesto de humildad y sencillez, así hasta tropezarás y caerás menos, porque sabrás siempre a dónde vas, encontrarás amigos de verdad, te darás cuenta de las piedras y podrás asumirlas a tiempo; además, te harás mejor persona y semejante al mismo Jesús, quien siendo de naturaleza Divina, quiso bajar la mirada y hacerse hombre para estar en igual condición y desde lo más humano y desde abajo, enseñarnos lo que es el verdadero Amor…

No es lo mismo la altura que la estatura: ni sentirse grandes que asumir un gesto de grandeza; yo, para no confundirme, prefiero no preocuparme por la estatura, ni siquiera por la altura, prefiero sentirme pequeña, para así no despegar mis pies y mi mirada del suelo, contemplando como desde abajo se ve más la plenitud e inmensidad del cielo…

SE NECESITA MUCHO AMOR...

 Se necesita mucho amor para…

Perdonar y dar otra oportunidad a quien ha causado una enorme herida …
Descubrir en la fragilidad, la fortaleza escondida…
Contemplar en la terquedad del barro, la presencia Divina…
Ser capaz de abrazar la miseria que se revela o se mantiene escondida …
Corregir sin juzgar ni sentirse superior, ante aquel que cometió un error…
Dar un gesto de amor, a quien atacó…
Ponerse en los zapatos del otro, para entenderlo mejor…

Se necesita mucho amor para…
Dar el primer paso, para arreglar o recuperar algo, por muy difícil que sea…
Atreverse a empezar desde cero para no sentir que algo muy valioso se ha perdido…
Descubrir en el odio que otro manifiesta, el dolor que brota de su herida…
Saber que la rebeldía que expresa alguien, se desprende de los vacíos y la soledad de su vida…

 Se necesita mucho amor para…
Tener el valor de  soltar a quien más se ama, para que pueda surgir o volar, ya sea en otro corazón o en otro lugar…
Perdonar con el amor que hubo y que quedó, de la relación que terminó…
Abrazar al que lo necesita, aunque alguna vez causó dolor…
Entender a alguien así no diga nada, ver más allá de las apariencias, lo que guarda su alma...

Se necesita no solo mucho amor, sino también saber amar, para…
Ver con los ojos de Dios y así no condenar; escuchar con sus oídos para no malinterpretar, hablar con sus Palabras para aconsejar y guiar, Amar con su Amor, para con ese Amor salvar…

Amigazo, dame mucho amor y enséñame Amar, para poder darlo todo y nada esperar…

SOMOS

                                           A veces nos preguntan o nos preguntamos: 

Quiénes somos? Y nunca logramos definirnos… Somos más que un nombre…
Somos….
Somos el sentimiento con el que hemos sido engendrados…
Somos las palabras, gestos y experiencias que recibimos y vivimos en nuestros primeros años…
Somos aquello que nos queda de nuestra infancia…
Somos la imagen de nuestras satisfacciones o vacios…
somos la sensación que queda grabada para siempre luego de cada abrazo recibido o entregado…
Somos los sueños que aún tenemos y aquellos realizados y frustrados…
Somos la lección que aprendimos en la escuela, la letra que nuestros maestros grabaron…
Somos la historia escrita de la mano de tantos nombres de Amistad que en nuestras páginas perduran o se han borrado…
Somos el origen de las risas y lágrimas que se nos han escapado…
Somos cada sentimiento callado o expresado…
Somos las huellas o cicatrices del amor, somos la esperanza o la frustración de lo que aún no llega o creemos ya no llegó…
Somos el resultado de las batallas contra nosotros mismos, los enfrentamientos con nuestros miedos, el efecto de cada competencia entre la razón y nuestros sentimientos, justo ahí en las calles de nuestro interior…
Somos todo aquello que guardamos en cada rincón y habitación de nuestros pensamientos y nuestro corazón… Somos la profesión de lo que creemos y en lo que no…
Somos lo que encontramos o el vacío que quedó de lo que perdimos, somos un mundo habitado de aquellos que se atrevieron a entrar, de los que le dimos permiso, de esos que aún están o los que ya se han ido…
Somos la expresión de nuestros gustos y disgustos…
Somos la emoción que nos queda de cada recuerdo…
Somos el color que elegimos para pintar el reflejo de nuestra mirada…
Somos una puerta y una ventana…
Somos un camino que siempre espera ser recorrido…
Somos las fichas de nuestro propio rompecabezas que armamos y desarmamos, somos los pedazos que aún queda o que han sido remendados…
Somos las grietas de nuestro propio barro, somos el vaso que la vida nos ha moldeado… Somos una canción compuesta o inconclusa… 
Somos la suma de nuestros pensamientos…
Somos las palabras pronunciadas y aquellas que solo ha escuchado el silencio… Somos más que solo el cuerpo que habitamos… Somos un universo con luna y estrella, sol y astros… Somos tan grandes y tan pequeños, Somos tanto y a veces parecemos que no somos nada…
Somos la experiencia de cada día, todo lo que a nuestra vida le sumamos o le restamos…
Somos un sueño de Dios que en cada uno quiere ser realizado…