domingo, 28 de agosto de 2011

DAR UN PASO...


A veces parece tan fácil, pensar o decir que para lograr algo
necesitamos simplemente dar un paso… lo que realmente debemos ver es la fuerza que se necesita para movernos y atrevernos a darlo…

Dar un paso, implica vencer muchos miedos, romper esquemas, sanar heridas, encontrar una llave, levantarse de una caída, pronunciar una palabra que sea realmente sentida… Dar un paso, es hacerse a veces sordos y ciegos a lo que nos pretenden decir y mostrar, aunque nos saturen de voces e imágenes que nos quieren distraer o desviar; para impedirnos caminar y llegar…

Dar un paso, es aplicar lo que ya sabemos, es ser valientes y persistentes, es demostrar que si queremos de verdad, podemos; y lograrlo es realmente todo un proceso que requiere de mucha fortaleza, sabiduría y buen manejo del tiempo…

Dar un paso, es saber que tras ese paso, vendrán muchos más, por eso debemos ser conscientes de lo que nos vendrá y aún así, atrevernos a darlo; dar un paso, es aproximarnos o alejarnos de algo, es entender que hay pasos que no se pueden echar atrás, por eso debemos estar seguros hacia donde lo damos…

Dar un paso es una lección que se aprende o quizás que damos… Dar un paso hacia la luz y la paz, expresa seguridad, demuestra coherencia, valentía… dar un paso nos viste de humildad y de grandeza, porque no es fácil dar ese paso que puede cambiar en un segundo lo que ha pasado tal vez durante años…

Dar un paso, nos hace soltar aquello a lo que nos aferramos, nos permite vencer esos peros, que como excusas, pronunciamos… Porque ese paso puede ser una llave que abre y libera, nos llena de valor, nos lleva a la luz, nos muestra otra opción; pero es importante sentir seguridad hacia dónde nos llevarán esos pasos.

Dar un paso, es ignorar el qué dirán, es dejar libre un sentimiento o pensamiento, es empezar a escribir un capítulo nuevo, es ponerle a otro, punto final… Dar un paso, es una respuesta que se espera, una salida que aparece, una ruta que se ofrece para paso a paso, hacer camino al andar…

Dar un paso, es desenvolver y usar el regalo que nos dan o que entregamos; es permitirnos sanar la herida, aunque duela; soltar aunque nos de miedo perder, es reconocer que nos equivocamos, por eso, para atrevernos dar ese paso, debemos llenarnos de sabiduría, estar seguros de lo que queremos, ser conscientes de lo que nos viene, caminar de la mano del Amigazo que nos sostiene…

Dar un paso es no querer correr, sino ir paso a paso, porque la velocidad puede traer cansancio o estrellarnos; es mejor aprender a dar pasos cortos, con pisadas firmes, que nos conducen a donde queremos, transforma lo que tocamos y nos ayuda a dejar huellas por donde andamos…

viernes, 12 de agosto de 2011

Y SON TANTOS REGALOS...

Y si cada día pudiéramos ver, abrir y disfrutar los regalos que nos da la vida, no existiría la pobreza interior, ni la baja autoestima; no habría espacio para sentimientos como la ambición el egoísmo y la envidia…

Son tantos los dones que a diario se nos dan, muchos no los sentimos como tal, porque pensamos que por mérito propio los tenemos o los hemos logrado; eso nos llena de vanidad para acumularlos y no de la humildad que nos permite realmente valorarlos…

Hay tantos regalos que no vemos por distraernos ansiando lo que quizás ya tenemos o envidiando lo que el otro posee y nos antojamos de eso… Hay regalos que aún viéndolos en nuestras manos, ni siquiera los desenvolvemos, intentamos ver o escuchar por encima para descubrir lo que es y lo que tiene, y si no nos convence, los dejamos de lado, sin darnos la oportunidad de abrirlos y utilizarlos.

Hay regalos envueltos en facultades que Dios nos da, para aprender a usarlas y compartirlas con los demás, pero a veces nos cuesta trabajo descubrirlas y sabiendo quizás, que somos poseedores de ellas, preferimos esconderlas, aunque se nos pase de largo el tiempo y nos llegue la hora de irnos, dejando esos talentos estancados, sin haber hecho el uso adecuado de ellos.

Hay regalos que traen como tarjeta el nombre de un amigo o de un ser amado, puede estar envuelto en su apariencia, en la sonrisa que muestra, o en el silencio que quizás nos expresa: ¡Cuenta siempre conmigo, te quiero demasiado!. Es tan difícil descubrirlos, si no nos damos la tarea de abrirlos y contemplar lo que tiene guardado dentro, el corazón de quien es un tesoro anhelado y escondido… En cambio nos confundimos con aquellos que se nos presentan, con mil promesas hechas, con envolturas brillantes, con más regalitos sorpresas; nos deslumbramos ante superficialidades, que son pasajeras, las usas un instante y luego se dañan, no funcionan más y nada queda…

Hay regalos tan valiosos, que vienen muy bien protegidos en un cofre de oro, aunque por fuera no veas su valor y su brillo; abrirlos puede ser muy fácil o en algunos casos debes atreverte a descubrirlos y encontrar la llave que abre, el corazón más grande y sincero que quiere quedarse para siempre en las manos de aquel que revele lo que guarda dentro y se comprometa a cuidarlo y conservarlo más allá de las circunstancias y el tiempo.


Hay tantos regalos que encontramos en el camino, personas, oportunidades, instantes maravillosos, que sabiendo descubrir y usar, podríamos decir desde el alma, que somos realmente bendecidos; pero nos gana el afán y la ansiedad de buscar lejos y en lugares equivocados, lo que ahí tenemos y gratis se nos ha dado… Hasta que llegue el día en que se nos despierten los sentidos y podamos darnos cuenta de lo que tenemos o tuvimos y que en su momento no percibimos… Y es ahí que dice aquel refrán, que uno solo sabe lo que tiene, hasta que lo pierde; y viene el remordimiento y los lamentos, la necesidad de querer devolver el tiempo, de reparar o recuperar, lo que se dañó o se perdió, porque no le dimos la atención que merecía y no nos dimos cuenta de lo que realmente teníamos y era mucho lo que valía.

Es el momento, de buscar la llave que abre ese corazón, envolvernos en ese abrazo, colocarnos la sonrisa que otro nos regaló; encender el calor humano, guardar lo que tenemos como sagrado, en ese cofre que tiene el nombre de un amigo o un ser amado; abrirnos a la oración que alguien nos ofreció, usar las palabras que se nos dieron como consejo, desenvolver las miradas que son espejos del alma, sentarnos en la silla que nos ofrecen como lugar privilegiado, sostener sin soltar esa mano que se nos ha dado, llenarnos de ese amor que nos están entregando, permitirnos sentir del otro su perdón; descubrir los talentos que Dios nos ha dado y trabajarlos para compartir con el mundo cada uno de mis privilegios y regalos y así sentir que puedo ayudarlo, a ser cada día un mundo mejor.

LO PERFECTO E

Qué es lo perfecto?

Perfecto el amor que aunque duela, se rompa, tema y enfrente mil tormentas, no muere, ni se hace débil; crece fuerte y permanece… Perfecta la Amistad que reconoce su fortaleza y debilidad, vence el tiempo y la distancia, le gana a los miedos, las intrigas y sin estar a la defensiva, se sabe cuidar… Perfecto el perdón que brota del dolor y no guarda rencor; perfecto el corazón, que sabe reponerse y darse siempre otra oportunidad…

Perfecta la lágrima que brota del alma y aunque expresa dolor, limpia la mirada y libera de lo que tanto pesa o roba la calma… Perfecto el barro que reconoce su fragilidad y se deja modelar por las manos de Aquel que ve en él la obra maravillosa que tanto soñó… Perfecto el error que se reconoce a sí mismo y quiere borrar el daño que causó, para lo cual se arma de valor y pide perdón, perfecto el perdón que le gana al resentimiento y al rencor…

Perfecto el ser que cae mil veces y mil y una vez se levanta para llegar hasta donde anhela estar… Perfecto el dolor que se da permiso de expresarse, pero que no se estanca en lo que siente, sino que busca su sanación… Perfecta la relación que enfrenta muchas pruebas, crisis y tormentas, pero que logra superarlas porque nunca suelta su timón “el amor”… Perfecta la palabra que encuentra su verdadero significado desde el corazón que la pronunció…

Perfecto el pensamiento que escondido en la oscuridad de la mente, encuentra el camino que le ayuda a salir y convertirse en una gran idea que se transforma en luz a la hora de entender algo o de decidir… Perfecto el sentimiento que cuando nace en el alma, enfrenta mil momentos, hasta que se instala para siempre y no quiere morir… Perfecto el abrazo y el beso que brota desde lo más humano y logra salvar a quien siente que su vida sentido perdió… Perfecto Dios que siendo el Todopoderoso, se hizo hombre para enseñarnos desde lo más frágil e imperfecto de la humanidad, lo perfecto del AMOR…

Y qué es lo imperfecto?...

Imperfecto el corazón que no se permite sentir nada y se esconde para no desprenderse de sí mismo y no conocer el dolor… Imperfecta la sonrisa que nunca se borra y finge lo que realmente hay en el interior… Imperfecta la Palabra que aunque se escucha bonita, es falsa ante lo que expresa porque pretende fingir lo que no sintió… Imperfecto el juguete que nunca se daña porque nadie lo usó y no cumplió su misión, Imperfecta la Flor que se ve hermosa y adorna, pero que realmente es artificial y no necesita cuidado y amor… Imperfecta la riqueza que aunque lo compra todo, no logra saciar el vacío que hay en el interior; imperfecta la vida que aparenta no tener problemas, pero que realmente no ha sido vivida y no conoce nada de lo que le da sentido y le muestra los motivos por lo cual nació… Imperfecta la persona que se cree autosuficiente y dice no necesitar nada de Dios… Imperfecta el ave hermosa que habita en una jaula de oro, pero que no puede extender sus alas porque alguien no se lo permitió… Imperfecto el don que se esconde, se guarda y no se multiplica porque el miedo a perderlo, hizo que su dueño no lo usara ni lo compartiera y así no supo para que servía y nadie lo conoció… Imperfecto el camino fácil que no tiene piedras en su terreno, porque realmente no conduce a ningún lugar bueno…

Imperfecta la semilla que aunque se ve intacta, no se pudre ni germina, y no ofrece su cosecha a quien lo necesita…

Imperfecto lo que se cree y dice ser perfecto, porque la perfección es inhumana, y lo que Dios realmente nos enseña es que seamos perfectos en el Amor… Perfecto el amor que aprende a darse y morir a sí mismo, para luego volver al principio de Todo, porque el amor perfecto es vida nueva y resurrección…


EN BUSCA DE LA VERDADERA ALEGRIA...

Había una vez una Reina llamada VIDA que le había perdido el sentido a todo y se le había escapado la Alegría; tanto, que experimentaba que su Reino se estaba convirtiendo en un mundo cada vez más superficial y vacío, aún teniendo todo lo que supuestamente, era lo que necesitaban para ser feliz.

Viendo que ya no tenía motivación para seguir cuidando del universo que Dios le había confiado, decidió ofrecer como premio especial a quien le devolviera el valor de LA ALEGRIA que había perdido, LA VIDA ETERNA…

La noticia Salió en todos los medios de comunicación y enseguida la gente comenzó a presentarse ante ella para ganar tal galardón…

El primero en llegar fue EL PODER Y EL DINERO quien le dijo:

_Yo puedo darte todo lo que quieras, conmigo todo lo dominas y obtienes, sin el más mínimo esfuerzo… No tengo que preocuparme por conseguir nada…

_Pero veo que no estás tranquilo, tienes miedo y andas prevenido, además la gente te persigue y hace lo que quiera para conseguirte, hasta atentar contra ti y los demás, no creo que puedas vivir feliz así, porque además los que dicen quererte, realmente quieren es lo que tienes… Expresó la Vida…

_Todo tiene un precio, no hay nada perfecto, una cosa por la otra, la miseria no hace feliz a nadie tampoco, y es más cómodo obtener todo sin esfuerzo, además con el Amor no se come ni se compra todo lo que quieres… yo me siento bien así, la mayoría de la gente me busca y hace lo que sea por mí…

_ No eres lo que necesito, y estaría en riesgo, si te elijo… Dijo la Vida… ¡Qué pase la siguiente!…

Y entró la ALBAGARABIA, iba vestida de rumba y diversión, reflejaba una enorme sonrisa; tomaba y fumaba, escuchaba música estruendosa y sonreía a carcajadas…

_ Mírame, yo sí te puedo dar la alegría de vivir, la música te aleja de lo que no quieres oir, el trago y el alcohol, te dan instantes de emoción, no sientes nada, se te apaga el dolor… Yo soy lo que eligen los jóvenes de hoy, soy la mejor opción, vivo sin reglas ni condición.

La VIDA se acerca a ella, la rodea y observa que más allá de sus vestidos de colores se ve vacía su alma… con mucho cuidado le quita su máscara y encuentra un rostro lleno de dolor, que le grita:

- Devuélvemela, es mía, nadie puede ver lo que llevo dentro, no lo entenderían, además cada quien vive su propio cuento… acepta que lo que buscas no existe, ¡LA ALEGRIA HA MUERTO!…

y diciendo esto, tomó su máscara se la puso a medias como pudo, dio media vuelta, subió el volumen y se alejó riendo a carcajadas, para evadir la soledad que estaba sintiendo…

Y así, pasaron muchos; EL PAYASO que hacía monerías, se ridiculizaba y la gente se burlaba de el, pero cuando llegaba a la soledad de su casa y se quitaba la máscara, lloraba…

Pasó la SOBERBIA vestida de juventud (de negro), que decía: - Yo soy dura, tengo el corazón de piedra, nadie puede hacerme daño, no creo ni necesito nada para ser feliz y así estoy bien, porque no me permito llorar ni reir, debes elegirme a mí para darme vida eterna…



Pero la VIDA sentía que nada de eso le devolvía la ALEGRIA, y su existencia perdía sentido… así que se puso a divagar por diferentes caminos, sin saber a donde ir, cual elegir, hasta que se encontró una niña que sonreía y jugaba con una oruga…

_¿Qué haces? Le preguntó la vida…

_Busco una rosa para mi oruga, que sueña con ser Mariposa y necesita una flor para vivir ahí mientras le salen sus alitas y así podrá volar por todas partes…

_Has soñado que vas a ser cuando seas grande? Le preguntó la Vida…

_Yo rezo a Dios todas las noches, para que ayude y cuide a mis papitos y no les falte salud ni trabajo, por eso sueño cuando sea grande, ser un artista como Dios, poder pintar muchos cuadros llenos de paisajes y colores, como esos (dijo señalando el universo)… y así poder viajar por todas partes del mundo, hasta la luna y el sol, llevar mis cuadros a todas partes, sobre todo donde ya no hay árboles; conocer a muchos más niños, jugar con ellos, compartir dulces, sueños y juguetes… Sobre todo con aquellos que nada tienen, para que sean felices como yo.

La niña encontró la rosa y al querer colocar su oruga, se chuzó con una espina, se limpió la sangre, con una tímida sonrisa dijo mostrando sus cicatrices a la Vida que con nervios intentó curarle su herida: No te preocupes, no pasa nada; mira, esta me la hice colocando un pajarito en su nido, esta jugando al escondido, esta montando bicicleta… y mientras le mostraba sus cicatrices y contaba sus aventuras, y caminaba con ella, asombrándose de todo lo que veía en la naturaleza, la VIDA SONREIA, se olvidaba de lo demás, se dio cuenta que valía la pena vivir, si conservábamos el alma de los niños y no dejábamos perder la alegría que Dios siembra en cada uno de nosotros al venir al mundo…

Así, la Vida llegó a la casa de esa niña y SONRIO al ver a su Familia Unida que la recibió con cariño y la invitó a Comer, se sentaron a la mesa y mientras oraban, la vida se dio cuenta que alguien muy especial estaba ahí, tenía un rostro amable, una mirada llena de amor, era quien lideraba la mesa, la Vida lo supo y lo reconoció justo cuando tomo el PAN, lo bendijo, lo partió y lo repartió… en ese momento la Vida dijo: YA ENCONTRE, LA ALEGRIA DE VIVIR, ESTA EN LOS QUE TIENEN ALMA DE NIÑOS Y DEJAN QUE EN SUS HOGARES HABITE POR SIEMPRE DIOS. PARA ELLOS PIDO LA VIDA ETERNA, CONTAGIEMOSLA Y NO LA DEJEMOS MORIR…

ME INSPIRA…

Me inspira la idea de soñar y la adrenalina que experimento cuando me propongo luchar por ese sueño; me inspira lo que a simple vista no se ve y con los ojos del alma lo contemplo; me inspiran las voces del universo que de una u otro forma interpreto; me inspira los aromas que no percibo pero que en colores imagino y así los siento… Me inspiran las palabras que me hacen decir y escribir, cada ser humano que me encuentro…

Me inspira el alma que me desafía a conocerla y se me presenta como un largo camino lleno de puertas y ventanas que para abrirlas, debo encontrar en el momento exacto, la llave correcta. Me inspira en el parque ver la silla que a veces unos usan y otros al pasar por su lado no se dan cuenta que ahí está y siempre ha estado; me inspira el silencio de quien prudentemente observa y no dice nada para no hablar por hablar como muchos hablan; me inspira la sonrisa tímida que cuando brota llena el lugar de luz y de calma, me inspira la paz de quien lucha con todo lo que vive, expresa o calla.


Me inspira el sentimiento de amistad que se hace libre, cambia y no se estanca, se renueva en cada prueba que sin darse cuenta pasa; me inspira el amor capaz de darlo todo aunque cause dolor y aún así sigue dándose sin temor, porque hace fuerte a todo aquel que ama intensamente con el corazón. Me inspira el perdón que brota sinceramente y como por arte de magia, todo lo repara, lo renueva y sana…

Me inspira el orar y en ese diálogo profundo con mi Creador, ser capaz de descubrir en cada corazón, la presencia del mismo Dios… Me inspira la humanidad que lucha por superarse, el corazón que aún sintiéndose roto no deja de dar y experimentar amor por aquel que lo rompió y también por el que lo descubrió y lo curó… Me inspira la herida que se sana, el vaso quebrantado que se repara, el sentimiento perdido que se rescata, la confianza que se recupera, la oportunidad que se aprovecha, la sonrisa que se regala…

Me inspira contemplar el ánimo de la naturaleza que se expresa en cada día, la veo llorar en la lluvia que derrama y luego sonreír, cuando pasa la tempestad y dibuja en el cielo un arcoíris que demuestra su calma… Me inspira la valentía de la rosa, que en su ternura y delicadeza, conserva sus espinas para proteger tanta belleza… Me inspira la magia de la obra, llamada universo, que así tal como fue soñada, la pintó el mismo Dios en el más valioso de los lienzos, por eso es que todas las criaturas del Señor, no tienen precio.

Me inspira lo que descubro en cada corazón que se me abre, luego que logro encontrar su llave; me inspira la valentía de quien lucha y no se rinde por muy difícil que sean las batallas de cada uno de sus días; me gusta la fortaleza de aquel que luego que los enfrenta, se da cuenta que puede vencer sus miedos; me inspira la creatividad del que puede hacer de su limitación una bendición, la convierte en escalón para alcanzar y tocar con sus manos el mismo cielo…

Me inspira tu vida, la fragilidad que percibo y veo como la conviertes en fortaleza; la nobleza de tus sentimientos, la perseverancia que mantienes para levantarte en cada tropiezo; me inspira el sentimiento que nos une, tan profundo y pleno, la transparencia de tu alma, la calma que con tu presencia me regalas, el abrazo que sostiene y cura, la bendición que protege como escudo y me hace sentir más segura… Me inspira todo aquello que me haces sentir y crecer en todo lo que compartimos…

Me inspira la vida que se me regala cada día como oportunidad para vivirla y en ella descubrir todo lo que me inspira…