domingo, 24 de abril de 2011

NO BUSQUEMOS DONDE NO HAY QUE BUSCAR...


No busquemos en el pasado, lo que nos pesa y nos duele tanto, dejemos que el tiempo se encargue de borrar y sanar las heridas que se renuevan cada vez que echamos una mirada hacia atrás… Es el momento de empezar a escribir el hoy, para que mañana no nos cueste tanto releerlo cuando se convierta en ayer…

No busquemos en los miedos y vacios, motivos para detenernos y dejar de creer; ellos suelen aparecer para derrumbar nuestros sueños y hacernos detener; la experiencia de sentirnos aún con vida hoy, es lo que nos recuerda que hemos vencido todo aquello que pretende desviarnos del camino…

No busquemos tan lejos, lo que tenemos ahí cerca; muchas veces, nos perdemos de disfrutar de personas, oportunidades y momentos, simplemente porque no sabemos ni valoramos lo que tenemos… Aún estamos a tiempo, abramos nuestros sentidos y así nos sentiremos realmente bendecidos y vivos…

No busquemos en lugares equivocados, lo que necesitamos para llenar nuestros vacios humanos; muchas veces, ante tantas necesidades que tenemos y el afán que nos da el querer suplirlas a tiempo, elegimos erradamente personas y actitudes que no nos conducirán a ningún lado más que a sentir más ansiedad y soledad; pero no perdamos la esperanza, aún podemos encontrar en cada nuevo día, el tiempo y la oportunidad para encontrar el camino hacia una experiencia verdadera de paz…

No busquemos en nosotros mismos, lo que en los otros hay… Ni pretendamos encontrar en el otro, lo que en cada uno se ha de guardar… a Dios lo que es de Dios y a Cesar lo que es de Cesar, a veces nos quejamos porque no encontramos y lo que no entendemos es que estamos buscando en lugares equivocados…

No busquemos el afecto donde tengamos que mendigarlo, ni pretendamos que nos perdonen, si antes no hemos perdonado, no recemos y pequemos para sentir que empatamos; no busquemos lo que no se nos ha perdido, porque después estaremos realmente extraviados; no busquemos en el tiempo, lo que ya hemos soltado; no busquemos más motivos para sentirnos agotados y desilusionados, ya no es hora de seguir buscando entre los muertos, al que está vivo, porque ha resucitado…

No busquemos milagros entre luces de Neón y aplausos; no esperemos que las cosas nos caigan del cielo sin haberlas trabajado, no pretendamos encontrar amor, a donde no lo hemos dado; no anhelemos que las cosas se arreglen sin haber hecho nada para repararlo; hay cosas que no suceden, si no nos esforzamos y nos desprendemos de algo; solo el Amor de Dios, a través de Jesús y su Resurrección, gratuitamente se nos ha dado…

Ante la oportunidad de tener en este día una hoja en blanco para volver a empezar y todas las deudas saldadas para no acumular ni rebuscar más nada atrás; solo podemos pretender buscar y encontrar más razones para no rendirnos, muchos más motivos para soñar; hay que seguir buscando personas, momentos e instantes que nos hagan experimentar la nueva vida en Cristo, y es esa experiencia de sentirnos redimidos y vivos, la que a todo el mundo debemos compartir y llevar…

FELICES PASCUAS DE RESURRECCION…

sábado, 23 de abril de 2011

ANTE LA PERDIDA, EL DOLOR, EL VACIO Y LA SOLEDAD… DESDE LA FE, LA ESPERANZA BROTARÁ…

Hay pérdidas inevitables, que causan demasiado dolor; la muerte de un ser amado, la ausencia que nos queda cuando nos toca decirle adiós… Algo se desprende en el alma, se rompe en pedazos el corazón, una silla queda vacía, es un lugar que ocupa en un principio la soledad, porque hay sitios que tienen nombre propio y nadie puede volver ocupar…

Aparecen palabras, personas, detalles que intentan reparar lo que quedó, algunos intentan sentarse a nuestro lado, pero la tristeza no nos deja ver nada más y solo queda una necesidad de llorar y rezar; es así que se enfrenta el duelo, el silencio puede ser el mejor compañero, porque se intenta escuchar los latidos que aún le quedan al corazón.

Duele también, ver morir un sentimiento y con él, perder a alguien especial; se experimenta un vacio enorme, cuando todo se acaba y alguno decide marchar… en estos momentos aparece el temor e invade el vacío que en el tiempo quedó; es muy difícil liberarse de esa sensación de tristeza y miedo, que brotan al contemplar la aridez que queda luego de ver lo que alguna vez existió y ahora murió…

Se escucharán voces y canciones, que pretenden remover los recuerdos de todo lo vivido; aparecerán a cada rato imágenes que son casi imposibles echarlas al olvido; pareciera que duele más perder a alguien así, de este modo, porque se sabe que estará en cualquier lugar, solo que aún lejos o cerca, ya nada podrá ser igual…

Ante la pérdida, siempre habrá momentos en los que se piensa en todo lo que hubo y ya no hay; en tantos momentos compartidos que no se repetirán, en las páginas escritas en el libro de la vida, que quizás duele, releerlas, sabiendo que de todo aquello solo queda el dolor y la ausencia porque hay alguien que estuvo ya no está…


Y es que perder deja un vacío, y este suele ser del tamaño de lo que significó aquello que perdimos; luego de la ausencia, solemos contemplarlo mientras se experimenta la más profunda soledad y se le pregunta a ella, qué se hace con lo que queda, cómo se puede sanar?,… nadie entiende lo que se siente, solo quien lo vive, sabe realmente cuán difícil es enfrentar el tener que perder, soltar o decir para siempre adiós…

Pero no podemos quedarnos en ello, porque el tiempo no se detiene y hay que seguir viviendo. Ver con los ojos de la Fe, la muerte, es experimentar la esperanza y la paz que ofrece la resurrección; quienes mueren se encuentran cara a cara con Cristo y permanecen vivos en todo lo que compartimos y el amor que nos unió lo inmortalizó…

Ante la pérdida de un sentimiento, luego de reponerse y sanar las heridas, el corazón asume otra postura de vida, ya ha aprendido su lección, no puede dejar de creer en que puede renacer con el tiempo y en cualquier momento, las ilusiones y los sueños, de repararse y darse otra oportunidad para dar y recibir amor…

Esta misma esperanza nos la regala Jesús, cuando por amarnos tanto, dio su vida en la cruz y así de este modo, nuestras culpas borró; pero su tumba ya está vacía, HA RESUCITADO y con esto, nos ha devuelto aquello que sentíamos perdido, nuestros vacíos ha llenado; ahora sabemos que los que se han ido, están más cerca de nosotros, porque se sientan a su lado; y los que perdimos, permanecerán de uno u otro modo, por todo lo vivido e inmortalizado. Ahora y como cada nuevo día,se empieza otro capítulo, de esta historia que escribimos y reescribimos, de la mano de Jesús de María, porque son quienes nos devuelven la Fe, la paz y la verdadera alegría; que en los momentos de tristeza, vacío y soledad, se llega a sentir perdida…

Hoy acompañamos a María en la Tristeza, la Soledad y la Espera; mañana compartiremos con ella y con el mundo la alegría de ver y sentir a Jesús vivo y vencedor,

porque ESTA VIVO, HA RESUCITADO!!!


No Hay mayor Amor que Aquel que es capaz de dar la vida; fue lo que nos enseñó Jesús, y es en la cruz donde El da testimonio de esto que predica… Es por eso que Amar es un camino de Cruz, que nos lleva a morir a sí mismo para poder vivir en el verdadero Amor, en este peregrinar, se asume cada estación:

La condena…

Inocente o culpables del sentimiento que nace, el amor nos condena a que sea eterno, si así lo queremos; lo que implica, aprender a cuidarlo, rezando por ello, olvidándonos de nosotros mismos, muriendo a nuestros egoísmos…

La Cruz…

Al amar, la humanidad y la fragilidad nos cuestan, las pruebas que el mismo amor atraviesa, la fortaleza y constancia que se necesita, para no sentir que el amor nos pesa… tal vez a veces habrá uno más que se esfuerza, pero cuando se ama de verdad, esos esfuerzos de más, no son carga ni sacrificio, son expresión de un Amor más divino…

Las caídas…

Tropezaremos con las palabras, con lo que hacemos u omitimos, caeremos en reclamos y en malos entendidos; sentiremos como el tiempo o la distancia pueden hacernos caer y habrá mucho más que nos haga recaer; en el amor verdadero, todo esto es necesario, porque cada vez que tropezamos, nos levantamos y de nuevo, una y otra vez, empezamos …

El encuentro…

Cara a cara con el principio del cual venimos, con las páginas escritas de un pasado, con los recuerdos que nos acomodan, y a los que a veces nos abrazamos; sintiéndonos frente a frente con el futuro que soñamos; hacen que el amor pase por muchos filtros, pretenda movernos el piso, se haga presente en cada encuentro, nos muestre rostros distintos y nos permita poner en orden nuestros pensamientos y sentimientos, sin robarnos la libertad que nos concede, el amar de verdad…

La Ayuda…

Y es que a veces se nos hace necesario que alguien nos ayude en ciertos momentos, cuando del amor nada entendemos y le tenemos miedo, cuando alguna vez por amar sufrimos y ahora nos prevenimos, cuando nos cuesta tanto aprender que debemos morir a nosotros mismos… Es en todo esto en que sentimos necesario que salga alguien a nuestro encuentro y nos regale su palabras o nos preste sus oídos, es ahí donde Dios se nos hace el Mejor de los Amigos…

Los despojos…

Amar implica despojarse, de miedos, vanidades, apariencias y egoísmos…

El Amor nos desprende de nuestras propias necesidades, para pensar en las de la persona amada, nos hace amarla como a nosotros mismos…

El amor nos libera en todo aquello que nos arranca, porque muchas veces son cadenas que no nos dejan amar plenamente como lo hizo Jesús, a su manera…

Los Clavos…

Y es que en el amor, el dolor puede unir o fundir el sentimiento a lo más profundo del corazón… Los clavos suelen ser situaciones que nos ponen a prueba con aquello que proclamamos será eterno, pero cuando lo superamos, nos aferra para siempre a lo que estamos sintiendo… la distancia, el tiempo, la fragilidad, las palabras, el silencio o los diferentes momentos… se nos clavan pero no matan el amor que estamos viviendo.

El Morir…

A los resentimientos, a las heridas, a pensar primero en mí que en ti, morir a todo aquello que impida vivir en libertad, este sentimiento que realmente nos hace vivir…

La sepultura…

Y queda enterrado lo que pasó luego de que fue aclarada la discusión; y guardaremos para siempre las ofensas que ya hemos perdonado, y dejaremos sepultados los miedos ante lo que sentimos y todo aquello que le robe al amor su toque humano y divino…

La Vida Nueva…

Y así cuando amas tanto hasta morir, aprendes a vivir… porque habrás encontrado un sentimiento que será eterno, pasó y venció la prueba, entregó su humanidad y dejó actuar en él lo Divino… Ahora lo que sentimos nos hace libres, porque nada me debes y nada te debo, todo te doy y nada más espero, solo conservar para siempre esto que me hace sentir en la tierra, el cielo…

LO PERFECTO E IMPERFECTO DEL AMOR...

Es acaso el amor humano o divino?... es perfecto o imperfecto?... cómo saber si lo que sentimos es amor verdadero?... se habita en el corazón o surge de la razón?... Hay tantas preguntas que se desprenden de este sentimiento, que realmente muchas de ellas no tienen explicación, simplemente se entienden de acuerdo a lo que se está viviendo, he ahí lo perfecto e imperfecto del amor…

Se necesita experimentar un amor demasiado Divino, para ser capaz de sintonizar el amor en todos nuestros sentidos, ver, oir, oler y tocar más allá en el otro, lo que necesitamos descubrir en él, para amarle tal y como es… Solo quien es Amor, hace de sus gestos, pensamientos y sentimientos, expresiones de lo que es amar por entero, sin apresurarse a juzgar, sin ser indiferente a las necesidades, siendo capaces de entregar lo que tiene y más..

Pero cómo Amar, si no nos han enseñado a hacerlo? Si no nos sentimos amados, si del Amor nada conocemos? Cómo amar, si cuando lo hemos intentado, nos han herido y robado lo más hermoso del sentimiento, cambiando el gozo por dolor, y la esperanza por temor?…

He ahí lo que a simple vista puede ser lo imperfecto del amor, sólo que cuando es capaz de superarlo y aún con todas las limitaciones, seguir amando, se transforma en plenitud y es lo más Divino de un Amor tan frágil y humano.

Cómo amar más y ofrecer demostraciones de ese amor, a las personas que sabemos debemos aprender a hacerlo, pero en el diario vivir nos suelen causar dolor, colocando barreras que nos impiden dejar que fluya el sentimiento?... Cómo amar de tal forma que podamos perdonar sin que nos pidan perdón y caminar al lado de quien nos quiere menos?...


Hay maneras de amar demasiado humanas y a la vez muy profundas: te amo porque necesito hacerlo, te amo porque colmas mis vacíos, te amo a veces con o sin sentido, te amo sin haberlo elegido ni pedido, te amo aunque amarte me cause dolor, te amo en silencio y en lo más profundo de mi corazón, te amo porque este sentimiento me ayuda a sentir que vivo, te amo aunque no me ames lo mismo, te amo y no me pregunte porque, puesto que ni yo lo sé…

Hay otro nivel más elevado de amor, ese que permite sentir y decir que: te amo de tal forma que te perdono y no te guardo rencor; te amo tanto que si es necesario te suelto para que encuentres lo que buscas del amor, te amo demasiado y si amarte te hace daño, me aparto; te amo y no te pido nada a cambio; te amo más allá del tiempo y la distancia, te amo en el silencio y en la eternidad… te amo así y por eso no tienes que ser o hacer nada por mí; te amo y me atrevo a mirarte a los ojos, dar el primer paso y sentirme libre en lo que siento, porque el amor me ayuda a sanarme y experimentar la paz que me da saber amar con libertad.

El amor siempre necesita alimentarse para fortalecerse y nunca morir, esto hace parte de lo humano de este sentimiento, a veces es necesario que lo nutran entre dos, otras, solo aquel que más lo siente y se aferra a él por completo, busca razones y motivos para no dejarlo perecer; es ahí donde el amor desde lo humano, recibe un toque divino, porque se hace sagrado para quien se atreve de esa manera, sentirlo…

El amor es una necesidad humana y todos merecemos por derecho divino, recibirlo y sentirlo; el amor no excluye, ni limita, no condiciona; a veces parece mágico por los efectos que causa y en otros momentos se percibe tan imperfecto, porque nos hace sentir, infinidad de sentimientos.

El amor puede ser ideal, real, indefinible e inexplicable, personal y universal, cada quien habla de El, de acuerdo a como ha aprendido a descubrirlo y vivirlo, lo ideal es que aprendamos a amar, como lo hizo Aquel, que nos dijo: no hay mayor Amor que Aquel que es capaz de morir a sí mismo…

Y tu cómo lo sientes, cómo lo expresas, cómo lo vives, cómo puedes definirlo? Lo consideras humano o divino?

EN MEMORIA MIA, AMENSE COMO LOS AMO...

A quiénes invitamos a nuestra mesa? A los que más amamos, a los que llamamos amigos o sentimos conocidos, a los que encontramos más cercanos, a los que necesitamos compartirle o expresarle algo, y también por cortesía, invitamos muchas veces, a quienes han tenido algún gesto fraterno y por ello nos sentimos comprometidos… qué difícil es compartir todo de nosotros mismos, con el que encontramos a nuestro paso, al que rechazamos porque sentimos diferente, al que le ponemos barreras o preferimos no acercarnos, porque nos ha fallado o herido… cómo cuesta sentarnos al lado, del que un día fue especial, pero hoy ya nada es igual, porque se acabó el amor o la amistad…

Jesús invita a quien encuentra en el camino, al pecador y al señalado, al que ha sido rechazado, a los que se llaman sus amigos, a aquel que sabe lo va a traicionar, a los que le dejaran solo en la dificultad, al que lo negó, al que más le amo; nos convida a nosotros mismos que tantas veces asumimos cualquiera de estas posturas y es ahí, en esa cena, donde se nos declara lo que es el verdadero Amor y nos pide que hagamos eso en memoria suya…

Qué difícil es servir, cuando preferimos ser servidos; cuánto cuesta perdonar y dar el primer paso, cuando estamos heridos u ofendidos; hay gestos que sabemos nunca asumiremos, menos los que signifiquen quizás humillarnos, porque merecemos ser enaltecidos… Que loco parece ser el amor que se olvida de sí mismo…


Esa es la grandeza del amor que nos dejó Jesús como mandamiento Divino; el que es humilde y sencillo, rompe las barreras que se inventa la humanidad para condicionar su manera de vivirlo. Es el amor que El mismo nos enseñó cuando dándonos ejemplo se inclinó y sirvió a los que sentó en su mesa, y se quedó para siempre con nosotros en el Pan y en el Vino. Cuáles son los signos que dejamos como herencia, para eternizar el amor o la amistad que sentimos? Somos capaces de hacernos como el Pan que es partido y compartido; o será que asumimos el rol del vino, que en su entrega silenciosa, se deja ser catado y bebido.


Hoy como siempre somos invitados a participar de este Misterio de Amor, pero a veces estamos demasiado ocupados, otros quizás prefieren seguir de largo y a muchos más les cuesta entender y contemplar, el que exista alguien que tenga tanta capacidad de amar, que sienta a todos a su mesa y se dona por entero a si mismo; sin pedir nada a cambio, solo que repitamos en memoria suya, este gesto tan profundo de amor infinito.

Esto es lo que se renueva en cada Eucaristía, cuando somos capaces de reconocer que fallamos y no tiramos la piedra que acusa; cuando abrimos nuestros sentidos para escuchar y ver a Jesús en tantos signos, cuando ofrecemos lo que somos y tenemos, nos sentimos hermanos, nos damos un abrazo de paz y comulgamos, comemos del mismo Pan y tomamos el mismo Vino… Y al final, saciados, reconciliados y fortalecidos, nos vamos a repetir en los demás todos esos gestos de amor fraterno que hemos vivido y aprendido…

“Nadie tiene mayor amor que Aquel que da la Vida por sus Amigos”

“No hagamos nada a la Fuerza, hagamos todo movido por la fuerza del Amor”

En Memoria suya… Amémonos como el nos Amo… en esto nos reconocerán y podremos hacer de este un mundo mejor…

COMO EXPLICAR LO INEXPLICABLE?



Aquello que nuestra razón no le encuentra explicación, nuestro corazón le busca un sentimiento y a ello se aferra para creer o no creer ante lo que intenta definir y entender…

Eso que se afirma verdadero sin prueba alguna, la Palabra escrita o dicha que se convierte muchas veces en evidencia única, pero que puede ser derrumbada por otra teoría, más fuerte y pesada, quizás, aunque eso no le de la garantía que sea esa la Verdad.

Lo que no tiene explicación, se demuestra muchas veces con la misma vida, debe pasar por muchas pruebas, debilitarse, agotarse, derrumbarse y hasta quizás sentirse perdida; pero queda en el aire o en algún lugar la Verdad que solo los ojos de la Fe pueden contemplar y quien logra sentirla, encuentra la PAZ…

Si todo tuviera una explicación, no existiría la posibilidad de aprender a experimentar la FE y creer en aquello que a simple vista no se ve… así mismo cada uno de los sentimientos, dejarían de nacer primero en el corazón para convertirse en pensamientos que se ofrecen desde la razón, entonces, no nos atreveríamos a arriesgarnos a sentir, confiar y dar, ganar y perder, porque todo sería calculado y le buscaríamos justificación.

Si fuera necesario encontrarle a todo una explicación, pesaría muchas veces la palabra de quienes son más ágiles para pensar y tienen más posibilidad de hacer suya una verdad que en realidad solo es ventaja que le confiere el poder que tienen de acuerdo al lugar en el que están; nos aferraríamos muchas veces a los que otros imponen y no a lo que nuestro corazón y nuestros principios sienten que les da equilibrio porque es lo real…

Si a todo se le diera explicación, haríamos de los logros, las relaciones, los sentimientos, las oraciones, aún las emociones y aquello en lo que necesitamos creer; una teoría que encuentra en si mismo su pregunta y su respuesta, como un patrón que se impone al que nos debemos ajustar; y perderíamos la oportunidad de experimentar la magia que nos hace creer en aquello que existe y aunque a simple vista no se ve, nos brinda la oportunidad de descubrir, explorar y conquistar…

A veces por buscarle explicaciones a lo que no necesita una más que la confianza y la Fe, ante lo que sentimos y decimos, nos limitamos a vivir de acuerdo a lo que perciben nuestros sentidos, cuando realmente en muchas ocasiones, aún teniendo ojos, no vemos y con oídos no oímos… y teniendo la posibilidad de hablar, callamos; pudiendo oler, nada percibimos y estando tan cerca, no tocamos ni avanzamos… entonces, porque soltamos, derrumbamos y desechamos aquello que le da razón de ser a nuestra Vida, la Fe, el Amor, la Amistad, la Confianza, la Fidelidad, la Alianza, la Magia, aquello que solo quien lo vive, sabe que es real, aunque no sea nada fácil de explicar…

Cómo explicar lo inexplicable? Conectando lo que pensamos con lo que sentimos…

EL LUGAR QUE ME DAS...

Me gusta la silla que me has concedido para sentarme a tu lado, está ubicada en un lugar muy especial, donde puedo contemplar lo que vives y sientes, y compartirte todo lo que tengo guardado, de tal forma que muchas veces no necesitamos decir palabras, porque es posible y mágico el que hablemos sin estar hablando …

Me hace demasiado feliz, estar ahí, en el sitio que me has concedido, siento que está justo en un puesto de mucho privilegio, creo que todo ha sido porque con el paso del tiempo, yo he caminado contigo y tu conmigo, he pisado prudentemente pero profundo a tal punto que he dejado huellas en ti muy dentro y lo mismo has hecho en mi camino…

Cuido demasiado ese lugar, porque se encuentra en lo más hondo de tu corazón, no sé decir cómo ocurrió ni cuál es la razón, solo sé que ahí puedo experimentar de una manera muy grande el amor de Dios, por eso te encomiendo en todo momento a El en mi oración…

Me siento cómoda y segura en esa silla, porque es la silla de la verdadera Amistad, sus patas le ayudan a mantener el equilibrio, los ritos, la oración, la libertad y la fidelidad son las que sostienen y apoyan este sentimiento que cada día se hace más grande y fuerte, por lo mucho que le sabemos cuidar…

No me preocupo si hay otras personas que se sientan ahí cerca, no me da miedo perder el lugar que me das, siento demasiada seguridad del espacio que me regalas, sé que en las almas gigantes como la tuya, hay muchas más sillas disponibles porque tienen una enorme capacidad de amar…


Es tan firme y sólida esa silla, que aunque a veces por mi barro y humanidad, se me agriete el alma o se me quebranten los sueños; no se rompe, ni se debilita, se hace más fuerte para que no me rinda ni me caiga del asiento… Es tan mágico y Divino ese puesto, que así mismo como me sostienes, yo te sostengo, y si eres tu quien se siente débil, yo saco fuerzas y recargo mi silla, para que te sientes y no renuncies en nada de lo que te has propuesto…

Me gusta el lugar que me has concedido, es tan mágico lo que se vive ahí dentro, no tengo nada más que pedir, me quedo con todo lo que ahí tengo y vislumbro, lo cuido con lo que soy y con lo mejor que hay en mi, lo respeto de tal forma, que no siento mío nada de lo que veo, porque es solo tuyo y del Amigazo todo lo que ahí contemplo…

Desde ahí puedo darme cuenta si ríes o si llorar, ahí puedo percibir tu miedo, cuando sientas necesidad de hablar o callar; estando ahí puedo decirte con certeza que te conozco plenamente y por eso es que puedo asegurarte que te quiero de verdad; no pretendo cambiar ni quitar nada, ni mucho menos llevarme o dañar lo que eres, porque es tan sagrado que solo Dios se lo puedo confiar, para que te cuide siempre, te colme de bendiciones y nada malo te vaya nunca a pasar…

Qué triste es pensar que hay quienes no valoran el lugar que ocupan ni cuidan lo que le dan, mientras otros añoran poder hallar una silla en la cual descansar y poder experimentar lo que es sentirse amado y amar; para tantos parecerá un sueño imposible y creerán que realmente no existe; pero yo puedo asegurarles que todavía hay muchas sillas, ubicadas en un parque, que tantos miran, algunos se sientan, unos pasan, otros se quedan; yo descubrí una, que hoy conservo y agradezco, es el lugar más especial, desde el cual puedo contemplar las maravillas del cielo…

SABES CUANDO OCURREN LOS MILAGROS?

Cuando tu mano se suelta y sientes perdidos tus pasos, y alguien sin darte cuenta la toma y te dice, no temas, estoy a tu lado…

Suceden cuando te sientes semilla, pequeña e insignificante, que es arrojada al aire sin saber a donde caerá, y luego decides olvidarte de tu propio ser, sumergirte en la más profunda soledad y oscuridad, dejarte morir, sin pensar que de ese dolor y esa entrega, vida nueva va surgir…

Ocurre justo un milagro, cuando viendo quebrantado tu vaso, por el paso del tiempo y el mal uso de unas manos, o porque quizás sintiéndose acomodado, tropezó, cayó y se ha hecho añicos… y cuando siente que nada tiene sentido, ve como el Dios Alfarero toma sus pedazos, repara sus grietas, llena sus vacíos y modela de la nada, un nuevo cacharro…

Existe un milagro, cuando la más pequeñita de las luces, vence la enorme oscuridad que quería dominar el lugar; se dan los milagros, cuando con tan solo una palabra, un abrazo o una sonrisa, puedes ahuyentar a la más cruel soledad… realizas milagros, cuando sin pasar de largo, descubres en el instante preciso que alguien te ha de necesitar…

No existen las coincidencias, sino los milagros… porque no es casualidad que una palabra o un abrazo, llegue en el momento justo y pueda sin darse cuenta, tu vida salvar; es tan fácil perder el sentido cuando nos ganan los vacíos y nos cuesta experimentar lo mucho que Dios nos sabe amar…

Se dan los milagros, cuando florece en el desierto o entre espinos, superando tiempo y distancia, la flor de la verdadera amistad; es realmente divino que algo tan imperfecto e incluso, ante los ojos humanos, hable y de testimonio de lo que es el actuar de la Divinidad…

Y así es como Dios a diario, nos hace terreno e instrumento de verdaderos milagros, pero es tan dificultoso a veces dimensionarlos… y seguimos esperando que del cielo nos caiga lo que estamos implorando, cuestionamos nuestra fe por las cosas que el mismo ser humano está causando; dejamos escapar el tiempo materializándonos, y mientras tanto, se nos están escapando tantos milagros…

Esa fuerza que te levanta de la nada, esa almohada que pareciera tomara vida y en las noches tus lágrimas enjugara; ese poder que tienen algunos sentimientos que se instalan y todo cambian; esa oportunidad de recuperar lo que creímos perdido, de sentir en cada nuevo día otra oportunidad; esa presencia que pareciera que todo lo supiera o lo adivinara; ese efecto que causa en nosotros el amor o la amistad; ese renacer y liberación que se siente cuando se logra pedir perdón o perdonar; esas y tantas cosas más que suceden a diario, a veces desapercibidas a nuestros sentidos, pero tan reales como que estamos vivos; todo eso da testimonio de que existen los milagros y lo más pequeño y sencillo, en lo más frágil y lo que parece inconcluso… ahí donde es más difícil creer, es donde más los Milagros ha diario han de suceder…

Gracias porque con un solo gesto o una Palabra, haces en mi demasiados Milagros...

MAS ALLA DE LOS SENTIDOS

No te confíes con el mutismo que opaca los gritos de una discusión; eso no quiere decir que ya todo se ha solucionado y que la paz volvió… es tan angustioso para muchos ser testigo de fuertes peleas, o estar en el lugar del que recibe o lanza palabras que golpean, por eso se opta por conformarse con el silencio ensordecedor… Pero el hecho que ya no se escuchen o no se digan más, no quiere decir que realmente no esté pasando nada y que todo esté normal…

Y no niegues un sentimiento porque a simple vista no lo ves, pues se disfraza de otro o se esconde tras muros de piedra, para fingir que no existe, por temor a herir, a no ser correspondido o entendido… Hay sentimientos tan fuertes que se ocultan en los rincones más refundidos y muchos piensan que no existen, pero son realmente enormes y profundos…

Muchas veces si te dicen SI, puede ser NO… o No, es SI… eso sucede cuando se desconectan la mente y el corazón, a veces toma la vocería el sentimiento u otras veces quien manda y habla es la razón… Cómo hacer para saber qué es lo que de verdad se quiere responder?... se necesita que exista una inmensa capacidad de interpretar todo el resto del ser, que de mil formas expresa con los gestos, las miradas, hasta la respiración…

No pienses que la sonrisa es la foto del alma de quien la dibuja en su cara; tal vez está escondiendo muchas lágrimas… No describas un ser por lo que a simple vista observas, hay tanto en el interior de cada quién y muchos siguen y no lo ven…

Por no saber sintonizar realmente nuestros sentidos, es que muchos pasan de largo sin descubrir tantos sentimientos escondidos; y hay demasiados seres humanos que en su interior aún no han sido vistos…

Nadie tiene la potestad de juzgar ni condenar, no se puede medir quién sufre menos o más;

Porque no te afecta, no creas que a otros no pueda afectarle lo que pasó… porque te sientas de un modo, no asegures que todo el mundo se siente igual… porque no te haya sucedido algo o no lo hayas vivido, no afirmes que no existe; hay tantas situaciones y sentimientos en otras personas y en otro lugar que no percibes, tan solo porque nos cuesta ir un poco más allá…

Vivimos reservando muchos sentimientos y emociones, porque estamos llenos de temores… Fingimos demencia ante lo que se nos dificulta asumir, amnesia ante lo que no sabemos expresar; paciencia, ante lo que no hemos podido enfrentar; y así como nosotros nos las ingeniamos muchas veces para fingir, muchos encuentran en ello la mejor salida para no sufrir y encuentran en ello la conjugación del verbo vivir…

No es suficiente tener ojos para ver lo que hay más allá; ni oídos para poder escuchar aquello que muchas veces se ha de callar; no basta tener la facultad de hablar, para lograr expresar lo que queremos decir; ni siquiera la de poder caminar o abrazar, para dar ese primer paso que se hace muchas veces tan necesario para llegar hasta donde necesitamos ir…

Se necesitan más que cinco sentidos; para entender lo que muchos en realidad viven y para compartir lo que verdaderamente sentimos…

DONDE GUARDAS?



Dónde guardas tus sentimientos?... qué sueles hacer con ellos?... los dejas que sean libres o te esclavizas con ellos?... los guardas dentro de ti, en el rincón más oculto de tu alma? O los depositas en otro corazón, como el tesoro qué más tiene valor?... Dónde guardas lo que sientes por tus seres más amados? Acaso solo para ti, o les colocas tu amor en sus manos?... lo importante es que ellos puedan recibir y conservar eso que los hace tan feliz y es el sentirse amados.

Dónde guardas tus sueños?... los dejas para siempre ahí en su empaque nuevo?... o los escondes entre la tierra, como semilla que espera ser cultivada para dar frutos?... No guardes tus sueños en una nube, aunque sientas que ahí más seguros están; confíaselo a tus propias manos, para que trabajen en ellos; envuélvelos con el amor de Dios, para que por muy imposibles que parezcan, nunca vayas a perderlos…


Dónde guardas los pedazos que te quedan cuando algo se te quiebra? … qué haces con lo que aún permanece de una relación que se rompió?... dónde escondes los retazos de los lazos que se revientan?... Qué haces con el barro que se agrietó?... No escondas en la habitación a lo que muchos llaman “del olvido”, aquello que te quedó y que no sabes como usar; no arrojes a la basura, los pedazos que formaban, eso tan hermoso que se llamaba amor o amistad… no permitas que se oculten entre las telarañas del tiempo, los escombros que quedan de esos sentimientos… Muchas de estas cosas, aunque a simple vista no se vean; se manifiestan en nosotros, de una u otra manera… La mejor manera de reusar eso que queda, es transformarlo y que se convierta en base y fundamento, en punto de partida para reconstruir y empezar de nuevo…

Dónde guardas las cenizas, de la llama que se apagó?... tal vez entre las lágrimas que ahora humedecen tu frió corazón… no pierdas la esperanza de que ardan de nuevo, por eso busca guardarlas donde no pierdan su alma de fuego…

Dónde guardas tu sonrisa? Por qué casi nadie la ve?... no la dejes en el baul de los recuerdos, donde has clausurado los momentos, en los que podías sonreír sin pena ni miedo…

Dónde guardas tus lágrimas? Acaso en el hombro de quien las enjugó?... nos las hagas nudo en tu garganta, para que nadie perciba tu dolor; guárdalas primero en una almohada, que aunque nadie logra verlas, ahí se hacen oración; pero donde más seguro quedan, es cuando las sumerges, humedeces y limpias con ellas, otro corazón.

Dónde guardas las promesas hechas? Acaso en el armario donde se olvidan y terminan quedándonos demasiado grandes o pequeñas, como cuando no usamos un vestido?… Las promesas no se guardan, se dejan bien puestas ahí donde siempre se vean y se trabaje por cumplir cada una de ellas…

Dónde guardas todo eso que muchos no sabes que tienes escondido? Tus dones y miedos, tus pensamientos y sentimientos, tus sueños y deseos, tus espinas y vacíos? El mejor lugar para guardar todo ello, es en otro corazón en el que puedas confiar, pero siempre protegido con la bendición de Dios; para estar atentos y no equivocarnos en la confianza que dimos, porque eso que para nosotros de tanto valor, quizás otros puedan decir, no vale la pena que guardes esas cosas ahí, arrójalas lejos de ti… sin pensar que en ellas hay grabados instantes de nuestra propia historia, y antes de dejarlas en cualquier lugar, tenemos que reconciliarnos con ello, reconstruir, reparar y sanar…

Dónde guardas lo que Dios te inspira? Qué haces con todo lo valioso que cada día te da?... será qué por protegerlo lo escondes de manera egoísta, y no permites que con todo eso, el sueño que tuvo contigo, se haga realidad…

NO PIERDAS LA ESPERANZA…

Todos los días me levanto pensando… hoy si llegará lo que estoy esperando…
Abro la puerta cuando creo escuchar sus pasos, miro por la ventana para ver si diviso algo, y aunque hayan voces que siempre dicen, ya no esperes más que eso que anhelas parece imposible, yo trato de no escuchar, para que nada ni nadie me apague la luz que me permite ver y esperar, sin desfallecer…

Pienso y me ingenio la manera de lograr lo que tanto sueño, porque aunque mire al firmamento, anhelando verlo como estrella, asì sea fugaz, no me paso el tiempo mirando al cielo, sino que busco mil modos de hacerlo realidad y no pierdo la esperanza de que algún día llegará…

Tal vez solo me hable o me mande una señal… tal vez me regale un instante o me permita disfrutarlo mucho más, tal vez solo pueda verle sin poderle tocar… pero vendrá, tengo la plena seguridad; eso es saber esperar…

Puede ser una oportunidad, una persona, un sueño, un sentimiento que quiero albergar; una luz, una melodía, un ruiseñor que me cante y alegre mis días… sea lo que sea lo que se espere, no hay que dejar de confiar…

Hay días en que la humanidad, se cansa y quizás haya momentos en que no abra la puerta, ni me asome a la ventana, ni me fije en las voces que me hablan, porque tal vez siento que esta vez como muchas no pasará nada… Hay días en que se apaga la vela y se esconden las estrellas y cuesta tanto creer que existen en el cielo aquellas que aunque fugaces se les pueden pedir deseos; son días en que quizás soplan más fuertes los vientos, aparecen tormentas, estruendosas o como vasos de agua que nos sorprenden y nos intentan ahogar y apagar esa luz llamada esperanza, que tanto debemos conservar y cuidar porque es la que le da sentido a nuestro andar…

Pero hasta la noche más oscura tiene su fin y le da la oportunidad a otro día, y el Dios que es amor, busca la manera de devolvernos la paz y la alegría; enciende como por arte de magia esa velita que nos ilumina, y empieza de nuevo esa fuerza que nos impulsa a trabajar y buscar, a esperar hasta hallar lo que tanto se anhela, sin perder la ilusión, ni la fe, porque pase lo que pase, no hay que renunciar a lo que se sueña ni darlo nunca por perdido…

Amanece otra vez y con las fuerzas renovadas, sin caer en la rutina, aprende el alma tantas cosas que le enseña el ritual de cada día y que mantiene viva su esperanza, el abrir la puerta y asomarse por la ventana, disponer los oídos a escuchar la voz que le da calma; abrir el corazón para acoger ese sentimiento que tanto necesita; abrazar el sueño, que se disfraza así como lo imagina…

NO quiero ni pensar lo que sería la vida, si dejáramos de abrir la puerta y mirar por la ventana, sino volviéramos a contestar jamás a las llamadas, si decidimos andar a oscuras, con la mirada hacia el suelo para no ver más el cielo y con toda ilusión apagada para no volver a esperar ni soñar nada…

Por eso, pase lo que pase, no dejemos nunca de creer y esperar…