sábado, 23 de abril de 2011

DONDE GUARDAS?



Dónde guardas tus sentimientos?... qué sueles hacer con ellos?... los dejas que sean libres o te esclavizas con ellos?... los guardas dentro de ti, en el rincón más oculto de tu alma? O los depositas en otro corazón, como el tesoro qué más tiene valor?... Dónde guardas lo que sientes por tus seres más amados? Acaso solo para ti, o les colocas tu amor en sus manos?... lo importante es que ellos puedan recibir y conservar eso que los hace tan feliz y es el sentirse amados.

Dónde guardas tus sueños?... los dejas para siempre ahí en su empaque nuevo?... o los escondes entre la tierra, como semilla que espera ser cultivada para dar frutos?... No guardes tus sueños en una nube, aunque sientas que ahí más seguros están; confíaselo a tus propias manos, para que trabajen en ellos; envuélvelos con el amor de Dios, para que por muy imposibles que parezcan, nunca vayas a perderlos…


Dónde guardas los pedazos que te quedan cuando algo se te quiebra? … qué haces con lo que aún permanece de una relación que se rompió?... dónde escondes los retazos de los lazos que se revientan?... Qué haces con el barro que se agrietó?... No escondas en la habitación a lo que muchos llaman “del olvido”, aquello que te quedó y que no sabes como usar; no arrojes a la basura, los pedazos que formaban, eso tan hermoso que se llamaba amor o amistad… no permitas que se oculten entre las telarañas del tiempo, los escombros que quedan de esos sentimientos… Muchas de estas cosas, aunque a simple vista no se vean; se manifiestan en nosotros, de una u otra manera… La mejor manera de reusar eso que queda, es transformarlo y que se convierta en base y fundamento, en punto de partida para reconstruir y empezar de nuevo…

Dónde guardas las cenizas, de la llama que se apagó?... tal vez entre las lágrimas que ahora humedecen tu frió corazón… no pierdas la esperanza de que ardan de nuevo, por eso busca guardarlas donde no pierdan su alma de fuego…

Dónde guardas tu sonrisa? Por qué casi nadie la ve?... no la dejes en el baul de los recuerdos, donde has clausurado los momentos, en los que podías sonreír sin pena ni miedo…

Dónde guardas tus lágrimas? Acaso en el hombro de quien las enjugó?... nos las hagas nudo en tu garganta, para que nadie perciba tu dolor; guárdalas primero en una almohada, que aunque nadie logra verlas, ahí se hacen oración; pero donde más seguro quedan, es cuando las sumerges, humedeces y limpias con ellas, otro corazón.

Dónde guardas las promesas hechas? Acaso en el armario donde se olvidan y terminan quedándonos demasiado grandes o pequeñas, como cuando no usamos un vestido?… Las promesas no se guardan, se dejan bien puestas ahí donde siempre se vean y se trabaje por cumplir cada una de ellas…

Dónde guardas todo eso que muchos no sabes que tienes escondido? Tus dones y miedos, tus pensamientos y sentimientos, tus sueños y deseos, tus espinas y vacíos? El mejor lugar para guardar todo ello, es en otro corazón en el que puedas confiar, pero siempre protegido con la bendición de Dios; para estar atentos y no equivocarnos en la confianza que dimos, porque eso que para nosotros de tanto valor, quizás otros puedan decir, no vale la pena que guardes esas cosas ahí, arrójalas lejos de ti… sin pensar que en ellas hay grabados instantes de nuestra propia historia, y antes de dejarlas en cualquier lugar, tenemos que reconciliarnos con ello, reconstruir, reparar y sanar…

Dónde guardas lo que Dios te inspira? Qué haces con todo lo valioso que cada día te da?... será qué por protegerlo lo escondes de manera egoísta, y no permites que con todo eso, el sueño que tuvo contigo, se haga realidad…

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