sábado, 23 de abril de 2011

ANTE LA PERDIDA, EL DOLOR, EL VACIO Y LA SOLEDAD… DESDE LA FE, LA ESPERANZA BROTARÁ…

Hay pérdidas inevitables, que causan demasiado dolor; la muerte de un ser amado, la ausencia que nos queda cuando nos toca decirle adiós… Algo se desprende en el alma, se rompe en pedazos el corazón, una silla queda vacía, es un lugar que ocupa en un principio la soledad, porque hay sitios que tienen nombre propio y nadie puede volver ocupar…

Aparecen palabras, personas, detalles que intentan reparar lo que quedó, algunos intentan sentarse a nuestro lado, pero la tristeza no nos deja ver nada más y solo queda una necesidad de llorar y rezar; es así que se enfrenta el duelo, el silencio puede ser el mejor compañero, porque se intenta escuchar los latidos que aún le quedan al corazón.

Duele también, ver morir un sentimiento y con él, perder a alguien especial; se experimenta un vacio enorme, cuando todo se acaba y alguno decide marchar… en estos momentos aparece el temor e invade el vacío que en el tiempo quedó; es muy difícil liberarse de esa sensación de tristeza y miedo, que brotan al contemplar la aridez que queda luego de ver lo que alguna vez existió y ahora murió…

Se escucharán voces y canciones, que pretenden remover los recuerdos de todo lo vivido; aparecerán a cada rato imágenes que son casi imposibles echarlas al olvido; pareciera que duele más perder a alguien así, de este modo, porque se sabe que estará en cualquier lugar, solo que aún lejos o cerca, ya nada podrá ser igual…

Ante la pérdida, siempre habrá momentos en los que se piensa en todo lo que hubo y ya no hay; en tantos momentos compartidos que no se repetirán, en las páginas escritas en el libro de la vida, que quizás duele, releerlas, sabiendo que de todo aquello solo queda el dolor y la ausencia porque hay alguien que estuvo ya no está…


Y es que perder deja un vacío, y este suele ser del tamaño de lo que significó aquello que perdimos; luego de la ausencia, solemos contemplarlo mientras se experimenta la más profunda soledad y se le pregunta a ella, qué se hace con lo que queda, cómo se puede sanar?,… nadie entiende lo que se siente, solo quien lo vive, sabe realmente cuán difícil es enfrentar el tener que perder, soltar o decir para siempre adiós…

Pero no podemos quedarnos en ello, porque el tiempo no se detiene y hay que seguir viviendo. Ver con los ojos de la Fe, la muerte, es experimentar la esperanza y la paz que ofrece la resurrección; quienes mueren se encuentran cara a cara con Cristo y permanecen vivos en todo lo que compartimos y el amor que nos unió lo inmortalizó…

Ante la pérdida de un sentimiento, luego de reponerse y sanar las heridas, el corazón asume otra postura de vida, ya ha aprendido su lección, no puede dejar de creer en que puede renacer con el tiempo y en cualquier momento, las ilusiones y los sueños, de repararse y darse otra oportunidad para dar y recibir amor…

Esta misma esperanza nos la regala Jesús, cuando por amarnos tanto, dio su vida en la cruz y así de este modo, nuestras culpas borró; pero su tumba ya está vacía, HA RESUCITADO y con esto, nos ha devuelto aquello que sentíamos perdido, nuestros vacíos ha llenado; ahora sabemos que los que se han ido, están más cerca de nosotros, porque se sientan a su lado; y los que perdimos, permanecerán de uno u otro modo, por todo lo vivido e inmortalizado. Ahora y como cada nuevo día,se empieza otro capítulo, de esta historia que escribimos y reescribimos, de la mano de Jesús de María, porque son quienes nos devuelven la Fe, la paz y la verdadera alegría; que en los momentos de tristeza, vacío y soledad, se llega a sentir perdida…

Hoy acompañamos a María en la Tristeza, la Soledad y la Espera; mañana compartiremos con ella y con el mundo la alegría de ver y sentir a Jesús vivo y vencedor,

porque ESTA VIVO, HA RESUCITADO!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito pensamiento y que cierto yo acabo de perder a mi Madre y mundo se ha derrumbado quisiera correr a sus brazos y no soltarla nunca, su liga esta vacío todo me recuerda a ella la añoro, la amo la necesito siento que no puedo mas solo Díos puede ayudarme darme paz y enseñarme a vivir sin ella. Sr. Que ella esta con el siento que esta bien pero mi alma sufre por su ausencia.

Limao dijo...

· Fuerza y Bendiciones.-