domingo, 25 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD...





FELIZ NAVIDAD



EN ESTA NAVIDAD... Más que luces que adornan o disimulan cualquier oscuridad, quiero ver la verdadera y así contemplar el rostro de los demás, de aquellos que necesitan ser vistos y de los seres amados que siento lejanos y quisiera acercar... Más que adornos que maquillan cualquier realidad, quiero que TU NACIMIENTO JESUS, transforme y renueve cualquier situación por muy difícil que sea... Más que cenas y banquetes que se convierten muchas veces en solo un ritual, quiero que tu nacimiento calme el hambre de amor, perdón y paz que en el mundo hay... Más que regalos que muchas veces solo por formalismos a unos si y a otros no se dan, quiero que nos regalemos abrazos, presencia, sonrisas, gestos de vida, oportunidades para volver a empezar... El espíritu navideño no es un vestido que uno se pone y guarda cuando empieza y termina esta época del año, es la actitud, el sentimiento y todo lo que mueve por dentro la espera para acoger y ver renacer en nosotros a JESUS, que vino al mundo para salvarlo y llenarlo de la verdadera PAZ de la cual estamos sedientos...



En esta NAVIDAD... La mejor manera de vivirla como debe ser, es que en cualquier momento podamos ser PRESENCIA DE DIOS para los demás... Y así... Podemos ser el oído de Dios que escucha sin juzgar, le regala al ser humano la experiencia de saber y sentir que alguien a su lado está... Ser su Palabra y aprender a pronunciar aquellas que encierren luz y bondad, aún la Verdad se puede decir sin que dañe a nadie, tal vez duela darse cuenta de alguna realidad, pero ese dolor muchas veces muestra el camino por el cual se debe continuar... Podemos ser el abrazo de Dios que consuela y aleja la soledad; ser también ese gesto de amor que implica muchas veces desprenderse un poco de uno mismo, como Jesús en la cruz lo supo realizar... Ser la sonrisa de Dios, la mirada de Dios, el silencio de Dios, la mano de Dios que sostiene y guía, ser expresión de Dios que se olvida de lo urgente para darle paso a lo importante, a aquello que da vida y salva la vida...Así, sin darnos cuenta, sin pensarlo, solo dándonos a nosotros mismos, sin reservarnos, podemos lograr que muchos sientan en su vida que JESUS VA A NACER DE NUEVO Y ES NAVIDAD... En esa experiencia, sin darnos cuenta, muchos serán para nosotros presencia de Dios. porque Dios así como lo damos, mucho más se nos DA... 


*******

Busca siempre la PAZ... En cada paso que des, en todas las decisiones que tomas, en las personas, las cosas y los lugares que elijas, todos deben llevarte a encontrar y mantener la paz en tu vida... A veces tener muchas cosas nos puede robar la paz; a veces hay sentimientos profundos que nos angustian y nos quitan esa paz que añoramos conservar, a veces estar en un lugar implica perder la paz, y no es sano, porque quien deja escapar de su alma la PAZ, no tiene calma, ni puede sentirse feliz, ni con lo que es, lo que tiene, lo que hace, pierde equilibrio, norte, luz... Perder la PAZ puede quebrantar y robarse la FE, y vivir sin Fe no es vivir, es solo sobrevivir, y no somos veletas que se mueven a donde las lleve el tiempo y las circunstancias... Por eso, en este tiempo de PAZ que nos regala la espera por la Venida de nuestro Salvador, recemos diciendo: AMIGAZO HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ, QUE DONDE QUIERA QUE YO ESTE, SIEMBRE AMOR, LUZ Y ESPERANZA, PORQUE ES LO QUE DE TI RECIBO Y LO QUE CON MI VIVIR QUIERO DAR... QUE TU NACIMIENTO NOS REPARE LA VIDA Y NOS DEVUELVA LA PAZ..

*******

Es Navidad y no es una fiesta más, No es otra Navidad, es la NAVIDAD... no es que solo en este tiempo surjan los nuevos deseos, es simplemente que en el día a día se nos olvida que Dios nos da la oportunidad de empezar de nuevo... No es un tiempo para llenarnos de nostalgia por lo que perdimos y lo que no tenemos; sino, es el momento para reflexionar en aquello que hay que transformar, en lo que debemos recuperar, en lo que aún podemos entregar y en lo que hay que aprender a valorar.. Navidad, es el tiempo en el que se nos pide afinar nuestros sentidos, para fijar nuestra mirada en los que se sienten olvidados, escuchar tantas voces que hemos ignorado, hacer aquellas obras que quizás en su tiempo no hicimos... La Navidad es el tiempo para recuperar y devolver la esperanza, porque Dios se hace Niño, para nacer en cada uno de nosotros y recordarnos que por Amor se hizo hombre y su venida le devuelve la PAZ al Mundo... FELIZ NAVIDAD...



sábado, 15 de octubre de 2011

LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS


Aléjate de tus enemigos y cuídate de tus amigos.   Un amigo fiel es una protección segura; el que lo encuentra ha encontrado un tesoro
Eclesiástico 6, 13-14

Aquellos que rezan y proclaman la palabra de Dios, pero no conocen el significado del amor, viven envidiando lo que el otro tiene y buscan cualquier pretexto para causarle ira, resentimiento y dolor…

Y se muestran como mártires ante el mundo, pero con doble intención, mientras algunos le admiran y le compadecen, ellos descargan su amargura con aquel que tiene la paz que su propia alma no posee…

Lobos vestidos de ovejas, aquellos que comulgan y cuestionan la fe y experiencia de Dios de quien encuentra en su camino, no se sienten tranquilos porque realmente no conocen ni saben el mandamiento de Amor que Jesús con su vida nos ha ofrecido…

Lobos vestidos de ovejas, pueden ser tus hermanos, compañeros o aquellos que se llaman tus amigos, fingen que te tienen consideración, pero se arriman a ti en tu dolor, para gritarle al mundo lo que te aconseja y le hace su mejor amigo… Cuando en realidad se satisface de verte caído…

Lobos vestidos de oveja tantos que con su vida lo que hacen es robarle la fe  y la esperanza a los demás, nombran a Dios en todo lo que dicen y actúan, pero en realidad es incoherente su vivir con lo que tratan de proclamar…

Nadie que quiere verte pelear y discutir con los que amas puede asegurarse tu amigo o hermano; ninguno que al verte bien se aleja por envidia y cuando estás caído te acompaña para recordarte que estás mal, puede llegar a sentir algún sentimiento honesto de amor o amistad…

No quiero ser pesimista y decir que en el mundo hay más lobos que ovejas, lo que si puedo quizás asegurar que los lobos son los que más nos asechan y rodean, atentos a vernos caer, para aparecer y fingir que nos ayudan a levantar… Cuando en realidad ven tus heridas y sigilosamente aprovechan para causarte otras más…

No hay que estar prevenidos, pero si muy atentos, a ver quienes en realidad se alegran contigo y comparten los triunfos que alcanzas con tu esfuerzo… Observa también quién en vez de animarte y mostrarte el camino del amor, busca dañar tus sentimientos con comentarios y acciones que logren alejarte de todos y colmar tu corazón de rencor…

No es de Dios aquello que intente dañar un corazón, no es de El nada que vaya en contra de la dignidad y el verdadero Amor… Aunque existan quienes actúen en su nombre yendo en contravía de la paz y la unión…

Hay muchos lobos vestidos de ovejas que confunden la fe y el sentir de los que están en búsqueda de la verdad… Pero es muy fácil distinguirlos, lo que no hable de Amor y lo exprese con su testimonio, no es de Dios…

Pensemos: somos del rebaño de Dios o de la manada de lobos que quieren dañar a los que anhelan sentir paz en su corazón?....

EL que tenga oidos que oiga y el que tenga ojos que vea... AMEN

LA FELICIDAD NO ES UNA META, ES UNA MANERA DE VIAJAR...


Hay cosas que no elegimos y nos tocaron… y tal vez nos hacen el camino más complicado, pero no podemos afirmar que por ello no podemos ser felices, porque solo nosotros optamos como las usamos…

Hay sentimientos que nacen sin pensarlo, otros surgen por lo que vivimos, algunos nos los transmiten quienes conviven cercano,  pero solo nosotros tenemos el control de eso que sentimos… y decidimos cuando somos felices o nos frustramos por aquello que en el alma guardamos…

La felicidad no tiene un reglamento, ni condiciones para ser alcanzada… no depende de personas ni de cosas,  de formas ni figuras, de modas y condiciones que se nos imponen, sino del saber vivir en paz con lo que tengo y soy… Empieza cuando me amo a mí misma, y descubro en mi vida el amor de Dios… y se consuma cuando fusiono esos dos amores y lo proyecto en quienes están a mi alrededor…

La felicidad no se expresa solo en risas que muchas veces son máscaras para ocultar el dolor… Las lágrimas también pueden hablar de lo feliz que es un corazón, cuando se da permiso de llorar y dejar en libertad los sentimientos que hay en lo más profundo de su interior…  

La felicidad no significa ir por un camino de perfección, porque la perfección es inhumana y la felicidad es un estado que experimentan justo los seres humanos desde su fragilidad e imperfección…

La felicidad no es una suerte de pocos que muchos envidian; es la decisión de aquellos que le abren las puertas de su vida… No depende del tener ni el poseer, sino de valorar y saber usar.  Tiene como requisito el Amor, pero no es una sola o específica dimensión, sino en la experiencia de saber Amar y hacer vida ese sentimiento con el que Dios nos creó…

La felicidad no es un maquillaje, sino la transparencia de lo que es y se hace… no es una lección que se aprende de memoria como las tablas de multiplicación, es un estado de la mente y el corazón en el que se asume y enfrenta lo que cada día nos trae, sin aferrarnos al ayer ni dejar que el mañana nos llene de temor…

La felicidad no tiene definición, es una sensación… no tiene límites, ni condición, se apodera libremente del interior… La felicidad no conoce de envidias ni de frustración, porque descubre y valora lo que tiene y construye con ello su realización…

La felicidad es el arcoíris que sabemos viene luego de la tormenta, es la espina que embellece la rosa, es la piedra que nos va modelando cuando nos tropieza… La felicidad es el vacio que otro deja y Dios llena, es la herida que se sana y no nos roba nada, es el sueño que cobijamos aunque lo sintamos lejano…

La felicidad es la certeza de los corazones con los que contamos, de los amigos que tenemos, de las huellas que dejamos, de las heridas que sanamos, de los tropiezos que asumimos y de todas las veces que al caer nos hemos levantado… La felicidad es el aprendizaje del pasado, la paz del hoy que vivimos y la esperanza del futuro que soñamos…

La felicidad no es una meta, es la manera como viajamos…  

Y SI HABLARAN...


Y si hablaran las paredes, dijeran todo lo que ven y escuchan, cuánto no contarían de tantas cosas que ellas encierran… Las paredes son las testigos más fieles de todo lo que ocurre en el universo, porque se encuentran en todos lados observando y oyendo, sin decir nada y guardando todo en secreto…

Y SI hablaran las almohadas, que cada noche nos acompañan, contarían las confesiones que les hemos dicho entre insomnios y lágrimas… Hablarían de eternas horas, oscuras y silenciosas, en que la soledad aparece y se vuelve confidente y consoladora… Si las almohadas hablaran, le llevarían a Dios cada una de nuestras profundas oraciones y silenciosas plegarias…

Y si hablaran las puertas y las ventanas que se abren y se cierran con la fuerza de los sentimientos que las mueven a cada paso del que sale o entra… contarían las historias que se entretejen en los mundos que protegen, expresarían lo que guarda y siente el dueño del reino que las crea, y como se revelan o se vencen ante cada corazón que pretende vencerlas, con la llave exacta que encuentran cuando el amor verdadero florece…

Y si hablaran las piedras del camino y pudieran explicar su naturaleza, si expresaran la verdad de su destino y la misión que en si encierran… SI aprendiéramos a conocerlas, entenderíamos que no son tan duras como se piensa, quieren hacernos más fuertes, desviarnos cuando se dan cuenta que tomamos la ruta equivocada o el camino más fácil hacia la meta…

Y si hablaran cada una de las vidas que el ser humano termina a su manera, el bebe que sintiendo latir su corazón, alguien su luz apagó… tantos hombres y mujeres que dejaron de existir, por el odio y el rencor que muchos guardan dentro de si… Y si hablaran los árboles que se talan, los animales que se matan, la naturaleza que se acaba por cada mano que la quiere destruir, nos dirían lo que se llevan consigo, la belleza, el oxígeno, las riquezas que quisieron darnos, que no vimos y destruimos…

Y si hablaran las madres que han visto morir bruscamente a sus hijos, y si pudieran hablar también los hijos que no se han sentido queridos; si hablaran los que se sienten discriminados y excluidos, aquellos que son castigados porque nadie ha escuchado la voz de la justicia que expresa lo que realmente ha visto; si hablaran los invisibles que viven y enfrentan tantas cosas…  si pudieran hablar y salir todos los gritos escondidos, cuántos sentimientos ocultos e ignorados descubriríamos, porque muchas veces a aquellos que no lo viven, se les cierran los ojos y oídos…

Y si hablaran los vidrios empañados, los corazones de hierro, los pájaros enjaulados?... y si hablaran las niñas y mujeres maltratadas y violadas, expresando lo que realmente sienten al ver su inocencia robada?... Y si hablaran los niños de la calle, los bebes en basureros abandonados, los ancianos olvidados y tantos sentimientos reservados?... Si hablaran los que murieron con la tristeza de dejar a sus seres más amados, si hablaran aquellos que no dicen nada pero que tienen tantas voces atrapadas en lo más profundo de su alma?...

Y si hablaran aquellos que son burlados, las piernas que se han paralizado, los ojos que se han que se han apagado?... Y si hablaran los miedos y vacios que habitan y dominan a tantos que los han callado?... si hablaran los corazones rotos que el amor y los sueños les han saqueado?... Y si hablaran las obras de los artistas que como confidentes de los sentimientos que las han inspirado?... Cuántas verdades conoceríamos, cuántas realidades descubriríamos… cuánto comprenderíamos lo que dicen y callan aquellos que encontramos en el camino…  

Y si hablara el mismo Dios y nos dijera lo que contempla en cada vida… qué nos diría? Cuánto nos ha dicho quizás y no le escuchamos?... Hay que tener afinados y despiertos nuestros sentidos, para estar atentos ante el sentir de los sin sentidos…  

NO DESCUIDES...


No descuides tu rosa por muy hermosa y firme que la veas, aunque creas que se basta ella por sí sola, también necesita que la nutras y de vez en cuando le quites sus hojitas secas…
No descuides el corazón que sabes que has conquistado, aunque confíes demasiado en la fidelidad y el amor que se han profesado; lo humano de cada corazón es la necesidad profunda de sentirse correspondido y retroalimentado en el sentimiento que se cultivó…

No descuides a las personas que están a tu lado aunque tengas la plena seguridad que siempre estarán contigo en cualquier momento y espacio; el tiempo corre tan de prisa que sin darte cuenta, se las puede llevar la rutina y la espera de ver realizadas tantas oportunidades perdidas…

No descuides tu apariencia y cuidado, creyendo que nadie lo ve; porque en tu interior experimentarás que has abandonado tu propio ser…
No descuides tus talentos guardándolos para un mejor momento, no sea que se atrofien y cuando necesites usarlos, ya no sepas como hacerlo…

No descuides las heridas que sientes en tu vida o las que en otros has causado, no las ocultes por encima ni las escondas sin haberlas sanado; préstales atención porque si no, con el paso del tiempo, pueden llenar de odio y resentimiento el corazón…
No descuides aquello tan valioso que tienes, por sentir que está muy bien resguardado; a veces por confiarnos tanto o por las urgencias en las que vivimos, dejamos de lado lo que más tiene valor y lo que más amamos…

Aquello que es valioso y verdadero en la vida de cada uno, no necesita demasiado para mantenerse firme y seguro, superando el paso del tiempo, las distancias que se atraviesan y los diferentes momentos y tormentas que se enfrentan… Todos esos gestos pequeñitos que se gestan en tan  solo unos segundos, pueden romper la rutina y el silencio, superar las barreras que surgen sin darnos cuenta y cuidarlos para que con fortaleza y sabiduría, nada ni nadie nos robe o nos dañe lo que es para nosotros realmente importante y grande…

No descuides tu relación con Dios, porque sin darte cuenta le puedes ir quitando el lugar único que debe tener en tu vida y convertirlo en un mito o teoría; poco a poco experimentarás un vacío que nada ni nadie podrá llenar en tu corazón, porque Dios es nuestro camino y única razón…

A veces por confiarnos demasiado, descuidamos lo que más amamos; por correr tanto, soltamos y pasamos de largo aquello que requiere para fortalecerse, tan solo un segundo de nuestro tiempo… Lo urgente suele robarle atención a lo importante, lo seguro lo dejamos a la deriva y se debilita; a lo fuerte le colocamos todo el peso y se resiente; por hacer muchas cosas, sin querer ni pretenderlo, descuidamos otras…  

Pero en el fondo, nadie puede juzgar lo que no sabe… no se descuida por negligencia, ni por falta de amor… sino por caer en las redes del tiempo y porque a veces solo queremos hacer lo mejor…

Tengamos cuidado en no descuidar lo que es para nosotros sagrado y vital…

EN OTROS LO DE NOSOTROS...


Muchas de las cosas que pasan en nosotros, las proyectamos en los otros…

Nos desgastamos por convencer a otros de lo que necesitamos convencernos nosotros…
Señalamos en otros, lo que más caemos y fallamos nosotros…

Le pedimos a otros que nos perdonen, aquello que más nos castigamos y nos cuesta perdonar no solo en otros sino también en nosotros…
Culpamos a otros, de los errores que así mismo cometemos nosotros…

Delegamos a otros, muchas de las responsabilidades que evadimos y de fondo nos corresponden a nosotros…
La mejor manera de lograr que otros actúen, es que vean que primero damos el paso nosotros…

Nos pasamos de largo y por encima, sin respetar en los otros, lo que exigimos que respeten en nosotros…
Pensamos más en nosotros y los beneficios que tenemos aunque eso signifique un sacrificio para otros…
Vemos en los otros las debilidades que disimulamos y ocultamos nosotros…

No podemos tampoco afirmar que amamos a otros si realmente no sabemos amarnos nosotros…
Y cuesta reparar en los otros lo que anda mal y quebrantado en nosotros…

A veces cuando una relación se daña, decimos que fue por la indiferencia y las fallas de los otros, cuando una relación no se trata de un yo ni un tu, sino un nosotros…

Nos angustiamos al hacer que los otros entiendan lo que no sabemos comprender ni expresar nosotros…
No podemos culpar del fracaso a otros si tampoco nos comprometemos ni actuamos nosotros…

No pretendamos llenar con otros, los vacios que hacen parte de nosotros…
Ni exijamos a que otros den y hagan, lo que no somos capaces de dar ni hacer nosotros…
No podemos guiar a otros si estamos más perdidos y en oscuridad, nosotros…

No tiene coherencia que aconsejemos a otros lo que no sabemos hacer vida nosotros…
En la vida es necesario que exista coherencia y transparencia, en lo que hay y hacemos en nosotros, con lo que esperamos exista y hagan los otros…

No nos olvidemos que nosotros somos los otros de otros por eso, hay que ponernos en el lugar de otros, tratarlos como queremos nos traten a nosotros y no hacer lo que no nos gustaría nos hicieran otros a nosotros... Si logramos eso, que distinto sería todo entre los otros y nosotros…

NO SE PUEDE FORZAR...



No se puede forzar que un sentimiento surja o se acabe cuando uno así lo necesita y en la medida o de la forma que se desea; en el corazón todo florece o se muere, de manera espontánea, a veces se sienten cosas que no se esperan y es muy difícil explicar mucho de todo lo que sucede o se siente…

No se puede forzar a la herida a que sane cuando uno así lo espera o desea, ni se puede arrancar de una vez el dolor que se siente; no se puede curar el odio ni el resentimiento de la noche a la mañana o en el tiempo y de la forma que se decida; todos estos son procesos que acontecen en su momento y al tratar imponerse, se resisten a que sucedan…

No se puede forzar la confianza a ser recibida, si esta debe aparecer con el tiempo,  luego de caminar juntos y enfrentar tantos momentos; no se puede forzar el perdón para sentirlo y tampoco para ofrecerlo, menos para ganarlo o merecerlo; este brota del corazón, cuando ha sanado la tristeza que estaba sintiendo…

No se pueden forzar los procesos de crecimiento interior ni superación, cada quien va caminando a su paso, usando lo que tiene de la manera que sabe y puede hacerlo… Si se le presiona a correr, es posible que caiga y experimente frustración al sentir que está fracasando o perdiendo…

No se puede forzar un sentimiento a que se estiré y agrande según las exigencias del que busca más de lo que se le está ofreciendo; en situaciones así, termina por romperse y acabarse lo que estaba surgiendo… Tampoco se puede forzar a que se contenga y se haga más pequeño, para que otros no lo descubran ni se sepa lo que se está sintiendo; cuando un sentimiento es demasiado grande y profundo, y se intenta fingirlo o distraerlo, termina brotando por los poros y haciéndose visible de cualquier forma y en cualquier momento.

No se puede forzar el tiempo a que se detenga, porque es imposible que eso suceda; si así se pretende es posible que se estanquen y acomoden los que así lo anhelan… No se puede forzar a que corra, porque lleva su paso seguro, el tiempo que hacemos que vuele, se lleva consigo las oportunidades que nos tiene…

No se puede forzar a dar aquellos pasos que aun no estamos listos de hacerlo porque caminar con empujones hacen que las personas terminen cayendo … Tampoco se puede forzar a retener esos aquellos pasos que sentimos la necesidad de dar, si se presiona a no hacerlo, puede suceder que se sienta frustración por no atreverse en el intento.

No se puede forzar el pensamiento a que nos abandone, tal vez es posible distraerlo o cambiarlo si se tiene el dominio de hacerlo… No se puede forzar a otros que nos ofrezcan lo que queremos, porque hay cosas que deben darse cuando realmente nace hacerlo…                  No se puede forzar la meta ni los sueños, hay simplemente que tener paciencia y luchar sin rendirse por ellos, aquello que se alcanza a la fuerza o fácilmente, no ofrece la sensación que se espera y así mismo se termina perdiendo…

Es muy distinto esforzarse que forzar… los esfuerzos que se hacen, permiten que se saque lo mejor que hay y se desarrollen fuerzas para no renunciar; pero forzar implica ejercer presión para que surja o aparezca lo que no existe, así se violenta y se puede perder o quebrantar lo que se tenía y a la final no queda nada de lo que había.

Si se quiere que algo surja y sea verdadero, hay que dejarlo en libertad sin forzarlo a que crezca y sea duradero…

NO ES QUE…



A veces no es que se nos cierre una puerta, sino que con nuestras acciones nosotros mismos la cerramos…

A veces no es que nos abandone la persona que amamos, sino que tal vez fuimos nosotros quien la soltamos o descuidamos…

A veces no es que nos causen una herida; quizás lo que pasó es que nos duele el error que cometimos y lo que eso ocasionó…

A veces no es que el profe te tenga la mala, lo que ocurre es que tu actitud le pone resistencia y las cosas en clase se vuelven tensas…

A veces no es que dejaron de querernos, tal vez abandonamos y nos confiamos demasiado del sentimiento y poco a poco solito fue muriendo…

A veces no es que nos dañaron el día, quizás nos levantamos con la mirada nublada, los oídos bloqueados y el corazón prevenido y a la defensiva, caminando en contravía…

A veces no es que nos pongan piedras en el camino, sino que quizás nos tropezamos con nuestros propios miedos y vacíos…

A veces no es que cuando más lo necesitemos, nos dejen solos y a la deriva… es tal vez que en esos momentos, nos soltamos de todo y nos refugiamos en lo más oscuro que pensamos o sentimos…

A veces no es que estemos perdidos, lo que sucede es que nos dejamos llevar de lo más fácil, que no nos lleva a ningún lugar seguro y con una meta bien definida..

A veces no es que hayan tormentas en nuestra vida, tal vez lo que pasa es que nos sentimos ahogar en ese vaso de agua que quisimos rápidamente tomar… 

A veces no es que Dios no nos escucha, lo que sucede es que quizás cuando le hablamos no estamos seguros de lo que le decimos y al no tener fe, es muy difícil que se haga realidad lo que tanto le pedimos…

A veces no es que el camino esté en tinieblas y oscuridad, puede pasar que lo estamos viendo con los ojos cerrados o con lentes oscuros…

A veces no es que no seamos capaces de realizar aquello que soñamos… lo que sucede es que quizás no lo intentamos las veces que sea necesario y creyendo que podemos realizarlo…

A veces no es culpa de nadie lo que nos está pasando, el mundo no está en nuestra contra, ni Dios nos ha abandonado… tal vez en muchos momentos de la vida, lo que realmente nos está pasando, es porque nosotros mismos sin querer y sin darnos cuenta las ocasionamos; por lo tanto la solución no está escondida en ningún otro lugar ni depende de nadie más, sino de nosotros mismos, de la FE y ESPERANZA que guardemos en cada pensamiento, sentimiento y acción a la que nos abracemos y realicemos… 

viernes, 30 de septiembre de 2011

LAS ESPINAS EN LA ROSA...


La Amistad es un sentimiento Divino que existe en el ser humano, por eso aunque es profundo y sublime, se puede tocar con las manos.

Es una Rosa que nace en un corazón de barro, de ahí que se fusiona la belleza y la magia, con la fragilidad y la libertad que la hacen modelarse, quebrantarse, reponerse, crecer, aferrarse y a veces hasta soltarse, pero nunca marchitarse…

La Amistad permanece y no muere, cuando se alimenta y fortalece de lo más profundo y real que surge entre aquellos que la reconocen y acogen, la cuidan y la viven, sintiéndose privilegiados por haberla encontrado…

Es esa rosa que se viste de espinas que la hacen más bella y le sirven para protegerse, no para herir con ellas a los que ama, sino para cuidar justamente eso que tanto cuidan y prevalece… De ahí que quien toca a la rosa más allá de lo que ella permite, puede sangrar un poco y darse cuenta que todo en la vida por muy pleno que sea, tiene sus límites…

Las espinas en la rosa, son en la amistad, aquello que necesita para hacerse más fuerte y real; la ponen a prueba, le enseñan, la hacen más transparente y bella, le permiten al sentimiento poder realizar lo que tanto sueña…    

Cada una tiene su nombre y su misión especial,  y cuando algo puede llegar a marchitarse en la amistad, la rosa se vale de su espina, para hacernos reaccionar. Una de ellas es, la espina de la verdad, hiere cuando hay que decir o enfrentar cosas que son difíciles de entender y escuchar; la amistad se defiende de la mentira, por eso se viste de sinceridad, aunque a veces nos duela tocar esa dura realidad…

A veces nos tropezamos con la espina de los límites, que le enseña a los amigos, que por más que se amen y hayan compartido, tenemos derecho a tener tesoros escondidos… No podemos pretender saberlo todo ni mucho menos manipular la vida del amigo, existen límites que hay que respetar y duele demasiado cuando alguien los intenta sobrepasar.

Una de las espinas que adorna a la Rosa, es la libertad; cada uno es quién es y se ama así tal cual; cuando queremos someter al amigo o a la persona que decimos amar, cuando pretendemos cambiar en el otro lo que queremos sea como nos parece a nosotros, estamos haciéndonos daño y podemos ahogar o dañar a quien llamamos amigo y sentimos que tanto amamos…

Así es la Rosa de la Amistad, adornada de muchas espinas, que no intentan herir a los que ama, sino cuidar el tesoro que en su corazón de barro cobija…  las espinas reaccionan cuando sienten que algo puede hacer marchitar su rosa, pueden herir cuando la abrazan con tanta fuerza que la ahogan, también cuando las cosas no son claras o se dan cuenta que peligra la persona que amas, cuando se dan pasos errados, cuando tropiezas o lastimas…

Eso es lo mágico y profundo de la Amistad, que permite que ocurran en la vida milagros como el hecho de ver nacer una Rosa tan hermosa y Divina en un Corazón de barro, tan frágil y humano…

GRACIAS POR SER LA ROSA QUE ADORNA MI CORAZON DE BARRO…

VALE LA PENA...



Vale la pena que duela el amor si así se hace más fuerte y duradero; vale la pena perder el tiempo si es por una acción realmente buena; vale la pena el cansancio, si al final se ven los frutos del esfuerzo; vale la pena humillarse un poco, si es para recuperar o reparar algo valioso; vale la pena empezar de nuevo, si eso ayuda a encontrar el camino correcto; vale la pena perderlo todo, si lo que teníamos no era verdadero; vale la pena llorar, si después lograremos sentir paz…

Vale la pena sentir miedo, si al enfrentarlo, más fuerte nos hacemos; vale la pena equivocarnos, si de ese error aprendemos y crecemos; vale la pena sentir que perdemos, si así nos damos cuenta de valorar lo que tenemos...
Vale la pena olvidarse un poco de sí mismo, si así reconoceré a la persona que camina conmigo; vale la pena soltar y dejar ir aunque quede un vacío, si nos aferramos a algo que realmente nunca ha existido; vale la pena la herida, si nos hace madurar; vale la pena la caída, si de ella aprendemos a caminar; vale la pena callar, sin con las palabras podemos herir o juzgar mal.

Vale la pena demorarnos un poco más, si tenemos que pensar las cosas muy bien, antes de actuar.
Vale la pena tropezar con la piedra, si así nos damos cuenta que otro camino debemos tomar,
Vale la pena que nos digan verdades que duelan, a que nos engañen con palabras que son falsedad…
Vale la pena hacer las cosas a tiempo, si después no tendremos otra oportunidad; Vale la pena experimentar lo oscuro, si así podemos descubrir cual es la Luz que nos puede guiar... vale la pena equivocarnos en el intento, para así darnos cuenta que es posible volverlo a intentar…
                               

Vale la pena desocupar una silla, si luego podremos ocupar un mejor lugar; vale la pena perder para sentir que supimos ganar…
Vale la pena las batallas internas que a veces tenemos, porque al vencerlas, le ganamos a nuestros dilemas internos.
Vale la pena sentir que damos todo sin esperar nada a cambio, así lo que nos ofrezcan, por muy pequeño que sea, lo sentiremos como recompensa…
Vale la pena esperar mucho tiempo, si al final llega eso que tanto esperamos, justo en su momento.

Vale la pena repetir la tarea, hasta que nos salga buena; vale la pena, invertir un poco más en aquello que sabemos es nuestra más grande riqueza; vale la pena un segundo compartido con la persona que en un instante nos regala la vida entera; vale la pena repetir lo que sentimos, aunque el otro ya lo sepa… Vale la pena no acostumbrarnos a lo que tenemos ni al lugar donde estamos, para así no acomodarnos…

Vale la pena robarle un espacio a mis pensamientos, si en ellos te puedo guardar; vale la pena demorarme un poco más mientras rezo, si de ti a Dios le puedo hablar; vale la pena, desprenderme de algo de lo que tengo y regalártelo en silencio, si tu vida puedo adornar; Vale la pena tantas cosas que a veces nos cuestan, pero que al final nos dan mucho más de lo que creemos que nos va a quitar…

Vale la pena escribir y leer esto, para entender y reconocer lo que realmente vale la pena...

BAJA LA MIRADA...




A veces creemos que bajar la mirada implica humillarnos; se puede ver hacia abajo sin minimizarnos… Para sentirnos grandes,  no es necesario ser capaces de vislumbrar solo lo que se encuentra ubicado en lo alto… Porque desde nuestra humanidad, significa que hemos despegado nuestros pies de la tierra, perdiendo contacto con la realidad y elevándonos con aires de superioridad que son superficiales y vanos…

Baja la mirada y descubre la grandeza que esconden las cosas más sencillas y pequeñas, la magia de una semilla, la firmeza de un grano de arena, el poder de esa gotita de agua, la valentía de la espina que cuida a su rosa, la sonrisa de un niño que se contagia, las huellas que esconden toda una historia; la lucha y fidelidad de quienes se superan, la perseverancia del que aprende a caminar, la sencillez de quien nada tiene y valora lo que eres, la hermosura del fruto que se hizo maduro y vuelva a la tierra para nutrir  a quien lo encuentre…

Baja la mirada y no te quedes solo con el vuelo de las aves, que para elevarse tuvieron que aprender a dejar su nido, sin olvidar que antes de volar, se aferraron al suelo y ahora cuando quieren descansar o alimentarse, deben bajar la mirada y regresar a colmarse de todo lo bueno que necesitan para seguir volando y tocar el cielo…  Baja la mirada y encuentra, a tantas personas valiosas que son como monedas perdidas extraviadas en el camino, con la gente pasa como con aquellas cosas que no cuidamos lo suficiente y se nos salen de las manos o de los bolsillos; siempre hay quienes  van caminando, viendo muy bien donde pisan y se encuentran con riquezas que otros han extraviado o no vieron en su tiempo,  por sentirse tan grandes que solo pueden ver hacia lo alto, o  por ir muy de prisa y distraídos.

Baja la mirada y contempla como hay muchos que valoran y admiran cómo has crecido, ellos han sabido ver hacia abajo y luego a lo alto,  y desde ahí contemplar el vuelo que has emprendido…  Mira también los pedazos de aquel corazón que amando hasta el extremo, se quebrantó o se sintió herido; siente a la madre tierra querer aferrarse a tus pisadas para que  puedas dejar huellas; observa como son realmente grandes todas esas cosas que viendo desde lo alto, sentiste que eran demasiado pequeñas… ya cuando aterrizas te das cuenta, que los árboles se pueden contemplar más desde la tierra y aún el cielo se ve más inmenso cuando descubres desde abajo toda su plenitud y grandeza.

Baja la mirada para que no olvides nunca donde caminas; recuerda que los seres humanos no tenemos alas, y solo volamos seguros cuando tenemos sueños y los hacemos realidad, sin despegar nuestros pies del suelo; porque si nos elevamos tanto, se nos olvida de dónde vinimos y hacía donde queremos dirigirnos… Baja la mirada, no sea que si algún día caes de lo alto, alguien no se dé cuenta que estás ahí, pase de largo y experimentes lo que es sentirse pequeño y quizás ignorado…

Baja siempre la mirada como un gesto de humildad y sencillez, así hasta tropezarás y caerás menos, porque sabrás siempre a dónde vas, encontrarás amigos de verdad, te darás cuenta de las piedras y podrás asumirlas a tiempo; además, te harás mejor persona y semejante al mismo Jesús, quien siendo de naturaleza Divina, quiso bajar la mirada y hacerse hombre para estar en igual condición y desde lo más humano y desde abajo, enseñarnos lo que es el verdadero Amor…

No es lo mismo la altura que la estatura: ni sentirse grandes que asumir un gesto de grandeza; yo, para no confundirme, prefiero no preocuparme por la estatura, ni siquiera por la altura, prefiero sentirme pequeña, para así no despegar mis pies y mi mirada del suelo, contemplando como desde abajo se ve más la plenitud e inmensidad del cielo…

SE NECESITA MUCHO AMOR...

 Se necesita mucho amor para…

Perdonar y dar otra oportunidad a quien ha causado una enorme herida …
Descubrir en la fragilidad, la fortaleza escondida…
Contemplar en la terquedad del barro, la presencia Divina…
Ser capaz de abrazar la miseria que se revela o se mantiene escondida …
Corregir sin juzgar ni sentirse superior, ante aquel que cometió un error…
Dar un gesto de amor, a quien atacó…
Ponerse en los zapatos del otro, para entenderlo mejor…

Se necesita mucho amor para…
Dar el primer paso, para arreglar o recuperar algo, por muy difícil que sea…
Atreverse a empezar desde cero para no sentir que algo muy valioso se ha perdido…
Descubrir en el odio que otro manifiesta, el dolor que brota de su herida…
Saber que la rebeldía que expresa alguien, se desprende de los vacíos y la soledad de su vida…

 Se necesita mucho amor para…
Tener el valor de  soltar a quien más se ama, para que pueda surgir o volar, ya sea en otro corazón o en otro lugar…
Perdonar con el amor que hubo y que quedó, de la relación que terminó…
Abrazar al que lo necesita, aunque alguna vez causó dolor…
Entender a alguien así no diga nada, ver más allá de las apariencias, lo que guarda su alma...

Se necesita no solo mucho amor, sino también saber amar, para…
Ver con los ojos de Dios y así no condenar; escuchar con sus oídos para no malinterpretar, hablar con sus Palabras para aconsejar y guiar, Amar con su Amor, para con ese Amor salvar…

Amigazo, dame mucho amor y enséñame Amar, para poder darlo todo y nada esperar…

SOMOS

                                           A veces nos preguntan o nos preguntamos: 

Quiénes somos? Y nunca logramos definirnos… Somos más que un nombre…
Somos….
Somos el sentimiento con el que hemos sido engendrados…
Somos las palabras, gestos y experiencias que recibimos y vivimos en nuestros primeros años…
Somos aquello que nos queda de nuestra infancia…
Somos la imagen de nuestras satisfacciones o vacios…
somos la sensación que queda grabada para siempre luego de cada abrazo recibido o entregado…
Somos los sueños que aún tenemos y aquellos realizados y frustrados…
Somos la lección que aprendimos en la escuela, la letra que nuestros maestros grabaron…
Somos la historia escrita de la mano de tantos nombres de Amistad que en nuestras páginas perduran o se han borrado…
Somos el origen de las risas y lágrimas que se nos han escapado…
Somos cada sentimiento callado o expresado…
Somos las huellas o cicatrices del amor, somos la esperanza o la frustración de lo que aún no llega o creemos ya no llegó…
Somos el resultado de las batallas contra nosotros mismos, los enfrentamientos con nuestros miedos, el efecto de cada competencia entre la razón y nuestros sentimientos, justo ahí en las calles de nuestro interior…
Somos todo aquello que guardamos en cada rincón y habitación de nuestros pensamientos y nuestro corazón… Somos la profesión de lo que creemos y en lo que no…
Somos lo que encontramos o el vacío que quedó de lo que perdimos, somos un mundo habitado de aquellos que se atrevieron a entrar, de los que le dimos permiso, de esos que aún están o los que ya se han ido…
Somos la expresión de nuestros gustos y disgustos…
Somos la emoción que nos queda de cada recuerdo…
Somos el color que elegimos para pintar el reflejo de nuestra mirada…
Somos una puerta y una ventana…
Somos un camino que siempre espera ser recorrido…
Somos las fichas de nuestro propio rompecabezas que armamos y desarmamos, somos los pedazos que aún queda o que han sido remendados…
Somos las grietas de nuestro propio barro, somos el vaso que la vida nos ha moldeado… Somos una canción compuesta o inconclusa… 
Somos la suma de nuestros pensamientos…
Somos las palabras pronunciadas y aquellas que solo ha escuchado el silencio… Somos más que solo el cuerpo que habitamos… Somos un universo con luna y estrella, sol y astros… Somos tan grandes y tan pequeños, Somos tanto y a veces parecemos que no somos nada…
Somos la experiencia de cada día, todo lo que a nuestra vida le sumamos o le restamos…
Somos un sueño de Dios que en cada uno quiere ser realizado…

domingo, 28 de agosto de 2011

DAR UN PASO...


A veces parece tan fácil, pensar o decir que para lograr algo
necesitamos simplemente dar un paso… lo que realmente debemos ver es la fuerza que se necesita para movernos y atrevernos a darlo…

Dar un paso, implica vencer muchos miedos, romper esquemas, sanar heridas, encontrar una llave, levantarse de una caída, pronunciar una palabra que sea realmente sentida… Dar un paso, es hacerse a veces sordos y ciegos a lo que nos pretenden decir y mostrar, aunque nos saturen de voces e imágenes que nos quieren distraer o desviar; para impedirnos caminar y llegar…

Dar un paso, es aplicar lo que ya sabemos, es ser valientes y persistentes, es demostrar que si queremos de verdad, podemos; y lograrlo es realmente todo un proceso que requiere de mucha fortaleza, sabiduría y buen manejo del tiempo…

Dar un paso, es saber que tras ese paso, vendrán muchos más, por eso debemos ser conscientes de lo que nos vendrá y aún así, atrevernos a darlo; dar un paso, es aproximarnos o alejarnos de algo, es entender que hay pasos que no se pueden echar atrás, por eso debemos estar seguros hacia donde lo damos…

Dar un paso es una lección que se aprende o quizás que damos… Dar un paso hacia la luz y la paz, expresa seguridad, demuestra coherencia, valentía… dar un paso nos viste de humildad y de grandeza, porque no es fácil dar ese paso que puede cambiar en un segundo lo que ha pasado tal vez durante años…

Dar un paso, nos hace soltar aquello a lo que nos aferramos, nos permite vencer esos peros, que como excusas, pronunciamos… Porque ese paso puede ser una llave que abre y libera, nos llena de valor, nos lleva a la luz, nos muestra otra opción; pero es importante sentir seguridad hacia dónde nos llevarán esos pasos.

Dar un paso, es ignorar el qué dirán, es dejar libre un sentimiento o pensamiento, es empezar a escribir un capítulo nuevo, es ponerle a otro, punto final… Dar un paso, es una respuesta que se espera, una salida que aparece, una ruta que se ofrece para paso a paso, hacer camino al andar…

Dar un paso, es desenvolver y usar el regalo que nos dan o que entregamos; es permitirnos sanar la herida, aunque duela; soltar aunque nos de miedo perder, es reconocer que nos equivocamos, por eso, para atrevernos dar ese paso, debemos llenarnos de sabiduría, estar seguros de lo que queremos, ser conscientes de lo que nos viene, caminar de la mano del Amigazo que nos sostiene…

Dar un paso es no querer correr, sino ir paso a paso, porque la velocidad puede traer cansancio o estrellarnos; es mejor aprender a dar pasos cortos, con pisadas firmes, que nos conducen a donde queremos, transforma lo que tocamos y nos ayuda a dejar huellas por donde andamos…

viernes, 12 de agosto de 2011

Y SON TANTOS REGALOS...

Y si cada día pudiéramos ver, abrir y disfrutar los regalos que nos da la vida, no existiría la pobreza interior, ni la baja autoestima; no habría espacio para sentimientos como la ambición el egoísmo y la envidia…

Son tantos los dones que a diario se nos dan, muchos no los sentimos como tal, porque pensamos que por mérito propio los tenemos o los hemos logrado; eso nos llena de vanidad para acumularlos y no de la humildad que nos permite realmente valorarlos…

Hay tantos regalos que no vemos por distraernos ansiando lo que quizás ya tenemos o envidiando lo que el otro posee y nos antojamos de eso… Hay regalos que aún viéndolos en nuestras manos, ni siquiera los desenvolvemos, intentamos ver o escuchar por encima para descubrir lo que es y lo que tiene, y si no nos convence, los dejamos de lado, sin darnos la oportunidad de abrirlos y utilizarlos.

Hay regalos envueltos en facultades que Dios nos da, para aprender a usarlas y compartirlas con los demás, pero a veces nos cuesta trabajo descubrirlas y sabiendo quizás, que somos poseedores de ellas, preferimos esconderlas, aunque se nos pase de largo el tiempo y nos llegue la hora de irnos, dejando esos talentos estancados, sin haber hecho el uso adecuado de ellos.

Hay regalos que traen como tarjeta el nombre de un amigo o de un ser amado, puede estar envuelto en su apariencia, en la sonrisa que muestra, o en el silencio que quizás nos expresa: ¡Cuenta siempre conmigo, te quiero demasiado!. Es tan difícil descubrirlos, si no nos damos la tarea de abrirlos y contemplar lo que tiene guardado dentro, el corazón de quien es un tesoro anhelado y escondido… En cambio nos confundimos con aquellos que se nos presentan, con mil promesas hechas, con envolturas brillantes, con más regalitos sorpresas; nos deslumbramos ante superficialidades, que son pasajeras, las usas un instante y luego se dañan, no funcionan más y nada queda…

Hay regalos tan valiosos, que vienen muy bien protegidos en un cofre de oro, aunque por fuera no veas su valor y su brillo; abrirlos puede ser muy fácil o en algunos casos debes atreverte a descubrirlos y encontrar la llave que abre, el corazón más grande y sincero que quiere quedarse para siempre en las manos de aquel que revele lo que guarda dentro y se comprometa a cuidarlo y conservarlo más allá de las circunstancias y el tiempo.


Hay tantos regalos que encontramos en el camino, personas, oportunidades, instantes maravillosos, que sabiendo descubrir y usar, podríamos decir desde el alma, que somos realmente bendecidos; pero nos gana el afán y la ansiedad de buscar lejos y en lugares equivocados, lo que ahí tenemos y gratis se nos ha dado… Hasta que llegue el día en que se nos despierten los sentidos y podamos darnos cuenta de lo que tenemos o tuvimos y que en su momento no percibimos… Y es ahí que dice aquel refrán, que uno solo sabe lo que tiene, hasta que lo pierde; y viene el remordimiento y los lamentos, la necesidad de querer devolver el tiempo, de reparar o recuperar, lo que se dañó o se perdió, porque no le dimos la atención que merecía y no nos dimos cuenta de lo que realmente teníamos y era mucho lo que valía.

Es el momento, de buscar la llave que abre ese corazón, envolvernos en ese abrazo, colocarnos la sonrisa que otro nos regaló; encender el calor humano, guardar lo que tenemos como sagrado, en ese cofre que tiene el nombre de un amigo o un ser amado; abrirnos a la oración que alguien nos ofreció, usar las palabras que se nos dieron como consejo, desenvolver las miradas que son espejos del alma, sentarnos en la silla que nos ofrecen como lugar privilegiado, sostener sin soltar esa mano que se nos ha dado, llenarnos de ese amor que nos están entregando, permitirnos sentir del otro su perdón; descubrir los talentos que Dios nos ha dado y trabajarlos para compartir con el mundo cada uno de mis privilegios y regalos y así sentir que puedo ayudarlo, a ser cada día un mundo mejor.

LO PERFECTO E

Qué es lo perfecto?

Perfecto el amor que aunque duela, se rompa, tema y enfrente mil tormentas, no muere, ni se hace débil; crece fuerte y permanece… Perfecta la Amistad que reconoce su fortaleza y debilidad, vence el tiempo y la distancia, le gana a los miedos, las intrigas y sin estar a la defensiva, se sabe cuidar… Perfecto el perdón que brota del dolor y no guarda rencor; perfecto el corazón, que sabe reponerse y darse siempre otra oportunidad…

Perfecta la lágrima que brota del alma y aunque expresa dolor, limpia la mirada y libera de lo que tanto pesa o roba la calma… Perfecto el barro que reconoce su fragilidad y se deja modelar por las manos de Aquel que ve en él la obra maravillosa que tanto soñó… Perfecto el error que se reconoce a sí mismo y quiere borrar el daño que causó, para lo cual se arma de valor y pide perdón, perfecto el perdón que le gana al resentimiento y al rencor…

Perfecto el ser que cae mil veces y mil y una vez se levanta para llegar hasta donde anhela estar… Perfecto el dolor que se da permiso de expresarse, pero que no se estanca en lo que siente, sino que busca su sanación… Perfecta la relación que enfrenta muchas pruebas, crisis y tormentas, pero que logra superarlas porque nunca suelta su timón “el amor”… Perfecta la palabra que encuentra su verdadero significado desde el corazón que la pronunció…

Perfecto el pensamiento que escondido en la oscuridad de la mente, encuentra el camino que le ayuda a salir y convertirse en una gran idea que se transforma en luz a la hora de entender algo o de decidir… Perfecto el sentimiento que cuando nace en el alma, enfrenta mil momentos, hasta que se instala para siempre y no quiere morir… Perfecto el abrazo y el beso que brota desde lo más humano y logra salvar a quien siente que su vida sentido perdió… Perfecto Dios que siendo el Todopoderoso, se hizo hombre para enseñarnos desde lo más frágil e imperfecto de la humanidad, lo perfecto del AMOR…

Y qué es lo imperfecto?...

Imperfecto el corazón que no se permite sentir nada y se esconde para no desprenderse de sí mismo y no conocer el dolor… Imperfecta la sonrisa que nunca se borra y finge lo que realmente hay en el interior… Imperfecta la Palabra que aunque se escucha bonita, es falsa ante lo que expresa porque pretende fingir lo que no sintió… Imperfecto el juguete que nunca se daña porque nadie lo usó y no cumplió su misión, Imperfecta la Flor que se ve hermosa y adorna, pero que realmente es artificial y no necesita cuidado y amor… Imperfecta la riqueza que aunque lo compra todo, no logra saciar el vacío que hay en el interior; imperfecta la vida que aparenta no tener problemas, pero que realmente no ha sido vivida y no conoce nada de lo que le da sentido y le muestra los motivos por lo cual nació… Imperfecta la persona que se cree autosuficiente y dice no necesitar nada de Dios… Imperfecta el ave hermosa que habita en una jaula de oro, pero que no puede extender sus alas porque alguien no se lo permitió… Imperfecto el don que se esconde, se guarda y no se multiplica porque el miedo a perderlo, hizo que su dueño no lo usara ni lo compartiera y así no supo para que servía y nadie lo conoció… Imperfecto el camino fácil que no tiene piedras en su terreno, porque realmente no conduce a ningún lugar bueno…

Imperfecta la semilla que aunque se ve intacta, no se pudre ni germina, y no ofrece su cosecha a quien lo necesita…

Imperfecto lo que se cree y dice ser perfecto, porque la perfección es inhumana, y lo que Dios realmente nos enseña es que seamos perfectos en el Amor… Perfecto el amor que aprende a darse y morir a sí mismo, para luego volver al principio de Todo, porque el amor perfecto es vida nueva y resurrección…


EN BUSCA DE LA VERDADERA ALEGRIA...

Había una vez una Reina llamada VIDA que le había perdido el sentido a todo y se le había escapado la Alegría; tanto, que experimentaba que su Reino se estaba convirtiendo en un mundo cada vez más superficial y vacío, aún teniendo todo lo que supuestamente, era lo que necesitaban para ser feliz.

Viendo que ya no tenía motivación para seguir cuidando del universo que Dios le había confiado, decidió ofrecer como premio especial a quien le devolviera el valor de LA ALEGRIA que había perdido, LA VIDA ETERNA…

La noticia Salió en todos los medios de comunicación y enseguida la gente comenzó a presentarse ante ella para ganar tal galardón…

El primero en llegar fue EL PODER Y EL DINERO quien le dijo:

_Yo puedo darte todo lo que quieras, conmigo todo lo dominas y obtienes, sin el más mínimo esfuerzo… No tengo que preocuparme por conseguir nada…

_Pero veo que no estás tranquilo, tienes miedo y andas prevenido, además la gente te persigue y hace lo que quiera para conseguirte, hasta atentar contra ti y los demás, no creo que puedas vivir feliz así, porque además los que dicen quererte, realmente quieren es lo que tienes… Expresó la Vida…

_Todo tiene un precio, no hay nada perfecto, una cosa por la otra, la miseria no hace feliz a nadie tampoco, y es más cómodo obtener todo sin esfuerzo, además con el Amor no se come ni se compra todo lo que quieres… yo me siento bien así, la mayoría de la gente me busca y hace lo que sea por mí…

_ No eres lo que necesito, y estaría en riesgo, si te elijo… Dijo la Vida… ¡Qué pase la siguiente!…

Y entró la ALBAGARABIA, iba vestida de rumba y diversión, reflejaba una enorme sonrisa; tomaba y fumaba, escuchaba música estruendosa y sonreía a carcajadas…

_ Mírame, yo sí te puedo dar la alegría de vivir, la música te aleja de lo que no quieres oir, el trago y el alcohol, te dan instantes de emoción, no sientes nada, se te apaga el dolor… Yo soy lo que eligen los jóvenes de hoy, soy la mejor opción, vivo sin reglas ni condición.

La VIDA se acerca a ella, la rodea y observa que más allá de sus vestidos de colores se ve vacía su alma… con mucho cuidado le quita su máscara y encuentra un rostro lleno de dolor, que le grita:

- Devuélvemela, es mía, nadie puede ver lo que llevo dentro, no lo entenderían, además cada quien vive su propio cuento… acepta que lo que buscas no existe, ¡LA ALEGRIA HA MUERTO!…

y diciendo esto, tomó su máscara se la puso a medias como pudo, dio media vuelta, subió el volumen y se alejó riendo a carcajadas, para evadir la soledad que estaba sintiendo…

Y así, pasaron muchos; EL PAYASO que hacía monerías, se ridiculizaba y la gente se burlaba de el, pero cuando llegaba a la soledad de su casa y se quitaba la máscara, lloraba…

Pasó la SOBERBIA vestida de juventud (de negro), que decía: - Yo soy dura, tengo el corazón de piedra, nadie puede hacerme daño, no creo ni necesito nada para ser feliz y así estoy bien, porque no me permito llorar ni reir, debes elegirme a mí para darme vida eterna…



Pero la VIDA sentía que nada de eso le devolvía la ALEGRIA, y su existencia perdía sentido… así que se puso a divagar por diferentes caminos, sin saber a donde ir, cual elegir, hasta que se encontró una niña que sonreía y jugaba con una oruga…

_¿Qué haces? Le preguntó la vida…

_Busco una rosa para mi oruga, que sueña con ser Mariposa y necesita una flor para vivir ahí mientras le salen sus alitas y así podrá volar por todas partes…

_Has soñado que vas a ser cuando seas grande? Le preguntó la Vida…

_Yo rezo a Dios todas las noches, para que ayude y cuide a mis papitos y no les falte salud ni trabajo, por eso sueño cuando sea grande, ser un artista como Dios, poder pintar muchos cuadros llenos de paisajes y colores, como esos (dijo señalando el universo)… y así poder viajar por todas partes del mundo, hasta la luna y el sol, llevar mis cuadros a todas partes, sobre todo donde ya no hay árboles; conocer a muchos más niños, jugar con ellos, compartir dulces, sueños y juguetes… Sobre todo con aquellos que nada tienen, para que sean felices como yo.

La niña encontró la rosa y al querer colocar su oruga, se chuzó con una espina, se limpió la sangre, con una tímida sonrisa dijo mostrando sus cicatrices a la Vida que con nervios intentó curarle su herida: No te preocupes, no pasa nada; mira, esta me la hice colocando un pajarito en su nido, esta jugando al escondido, esta montando bicicleta… y mientras le mostraba sus cicatrices y contaba sus aventuras, y caminaba con ella, asombrándose de todo lo que veía en la naturaleza, la VIDA SONREIA, se olvidaba de lo demás, se dio cuenta que valía la pena vivir, si conservábamos el alma de los niños y no dejábamos perder la alegría que Dios siembra en cada uno de nosotros al venir al mundo…

Así, la Vida llegó a la casa de esa niña y SONRIO al ver a su Familia Unida que la recibió con cariño y la invitó a Comer, se sentaron a la mesa y mientras oraban, la vida se dio cuenta que alguien muy especial estaba ahí, tenía un rostro amable, una mirada llena de amor, era quien lideraba la mesa, la Vida lo supo y lo reconoció justo cuando tomo el PAN, lo bendijo, lo partió y lo repartió… en ese momento la Vida dijo: YA ENCONTRE, LA ALEGRIA DE VIVIR, ESTA EN LOS QUE TIENEN ALMA DE NIÑOS Y DEJAN QUE EN SUS HOGARES HABITE POR SIEMPRE DIOS. PARA ELLOS PIDO LA VIDA ETERNA, CONTAGIEMOSLA Y NO LA DEJEMOS MORIR…