domingo, 25 de julio de 2010

MI MEJOR MAESTRA…

Desde que nací ha estado siempre conmigo y muy cerca de mis seres queridos, creo que no solo para mí, sino también para los míos, es la mejor maestra que hemos tenido y gracias a ella he podido enseñar a muchos lo que desde mi vivir he aprendido…

Me enseñó a levantar la mirada y descubrir la grandeza de todo lo creado, sin sentirlo lejos de mi, ni imposible de alcanzarlo… me ha dicho siempre que debo esforzarme un poquito más que los demás y no rendirme en los intentos hasta lograrlo…

Me enseñó que las miradas, los gestos, acciones y palabras que salen de cada persona, pueden hacer sentir bien o por el contrario causar mucho daño, por eso lucho por ponerme en el lugar de los otros, cada vez que quiero decir, hacer u omitir algo…

Me ha permitido valorar y respetar toda clase de diferencias, sin rechazarlas ni señalarlas y mucho menos reirme de ellas, me ha permitido a ver la grandeza de las cosas más pequeñas, me ha dicho siempre que hay que ver y tratar a los otros, como quiero que lo hagan conmigo, y si alguien que no sabe esto, me hace daño, yo nunca debo hacer con otros lo mismo…

Me ha enseñado a no dejar morir ni escapar mi espíritu de niña, para que pueda siempre soñar y sienta que es posible alcanzar todo simplemente subiéndome a una silla; me enseña a no confundir grandeza con superioridad ni altura con estatura, para no sentirme menos ni más, y simplemente entender lo que realmente es esencial…

Me ha enseñado a descubrir y contemplar la belleza que a simple vista no se ve, me ha dicho siempre que no se debe vivir de apariencias ni del qué dirán, que de ello no depende nuestro valor como personas y mucho menos nuestra autoestima y felicidad…

Y Como suele pasarle a los discípulos con sus Maestros, a veces nos cuesta demasiado entender o aprender lo que quieren enseñarnos, y hasta nos preguntamos de qué va a servirnos todo eso?... también nos puede doler las verdades que nos quieren hacer ver y les contradecimos cuando preferimos acomodarnos en el facilismo… yo también con ella, mi maestra, lo he vivido…

Algo sí estoy segura, esta amiga y Maestra va a estar siempre conmigo… y cada día me irá mostrando muchas más cosas y nuevos caminos, porque quiere que aprenda a ver el mundo con los ojos de Aquel que lo creó, y que ante todo aprenda a ser feliz tal y como soy, a vivir en paz y en armonía, a no pretender ser otra persona, ni sentirme inconforme, sino siempre agradecida con lo que el Amigazo Dios me regala cada día…


Ahora te diré el nombre de esta Maestra que me cambió la vida y la de mi familia, ella, que me hizo entender que la discapacidad no es un castigo, sino una condición; ella que no pierde oportunidad para enseñarle algo a quien me conoce para que pueda entender lo que a través de mi fortaleza y debilidad, grandeza y pequeñez, le dice, aunque al principio la rechacen o la señalen, pero luego aceptan y asumen lo que le ofrece, comprendiendo y valorando lo que realmente significa la Misión que silenciosamente ella, mi maestra, en muchas personas aún con solo verme, realiza…
Es la ACONDROPLASIA mi Maestra de la Vida… más que una característica física y una condición, es quien me ha enseñado también que lo que realmente hace especial a una persona, es aquello que le hace único ante los ojos del mundo y de Dios, no se encuentra en la apariencia ni en lo externo, ni mucho menos en lo que a simple vista se puede ver, solo con los ojos del alma es posible descubrir y contemplar…
Hoy cuando siento que es mucho lo que he aprendido y entiendo; hoy, sabiendo que me falta mucho más por crecer y aprender en lo que aún no he vivido… ya no le pregunto a Dios por qué yo, sino que le doy muchísimas gracias por tener esta Maestra conmigo, sin ella creo que simplemente no sería lo mismo, porque para aprender todas estas cosas, tan solo hay que vivirlas y es ella quien más me ha enseñado en que si existen los milagros, es posible lo imposible, creíble lo increíble y aun con 1,25 de estatura puedo tocar el cielo con mis manos. Hoy de algo estoy segura, quiero ser como mi Maestra y enseñarle al mundo todo esto que ella cada día me enseña...

EL SENTIDO QUE TIENEN LOS SIN SENTIDOS…

Tiene sentido la muerte de los que amamos cuando nos enseña a valorar, cuidar y demostrarle amor a los que aún caminan a nuestro lado…

Tiene sentido experimentar que algo nos hace falta, cuando logramos descubrir cultivar y compartir todo lo demás que se nos ha dado…

Tiene sentido darnos cuenta de las cosas que nos salen mal, de los caminos que tomamos equivocados, cuando estamos a tiempo de reparar lo que estropeamos, sanar la herida que causamos y retomar el sendero que nos llevará hasta donde soñamos…
Tiene sentido que se derrumbe lo que hemos construido, si podemos recomenzar de nuevo y hacer que sea más fuerte y sólido lo que anhelamos y sentimos …
Tiene sentido, aunque duela demasiado, sentir que por un error cometido a una persona amada hemos perdido, cuando al final, de todo ello nos queda la experiencia de no repetir en ella o en otra persona, eso que pudo herir o destruir la relación que teníamos…

Tiene sentido quedarme con los recuerdos de todo lo hermoso que vivimos, aunque ya no estés conmigo… porque así no quedarán heridas ni rencores entre dos corazones que alguna vez estuvieron muy unidos…

Tiene sentido pasar hambre y necesidad, cuando eso nos ayuda a ser solidarios, cuidar y valorar el pan que en nuestra mesa hay…

Tiene sentido la guerra y las crisis sociales de la que actualmente somos testigos, cuando no nos es indiferente todo lo que sucede y nos compromete a ser en nuestros ambientes gestores de justicia y paz que ayuden a mejorar y superar esa cruel realidad…

Tiene sentido el fracaso, cuando nos impulsa a volverlo intentar hasta la meta alcanzar; tiene sentido la tormenta, cuando nuestros ojos guardan la esperanza de que tarde que temprano un arco iris podrán contemplar; tiene sentido el dolor y la enfermedad que une a las personas y las motiva a Dios buscar y orar; tiene sentido todo lo que vivimos cuando nos ayuda aunque nos cueste, a ser mejores personas y mucho más fuertes…

Tiene sentido el soñarte y buscarte tanto tiempo, porque ahora que te he encontrado quiero que sea para siempre lo que hemos cultivado y que nos ha enriquecido…

Tiene sentido la vida con todo lo que nos depara el destino, porque algún día, más allá de la muerte, encontraremos respuesta a todo lo que hemos asumido, aún hasta tantas cosas que en su momento no entendimos… Este es el sentido que con FE, FORTALEZA y SABIDURIA le encontramos a tantas cosas que al parecer a simple vista son sin sentido…

DIME Y TE DIRE...

Dime de qué llenas tus horas y te diré si el tiempo se irá rápido o lento. Aunque el ritmo del reloj, lleve un mismo compás, su duración depende de lo que estamos viviendo, de ahí sentiremos si se nos escapa muy rápido o si se nos hace eterno cada momento.


Dime de qué llenas tus silencios y te diré si te ofrecen paz o te generan angustia y sufrimiento… Hay voces que se acallan por olvido y abandono, otras por rompimientos, esas son las que hacen doler el alma y rompen el corazón por dentro… Pero hay instantes en los que es necesario apartarse del bullicio y refugiarse en la tranquilidad del silencio, para poder escuchar la voz de Dios en nuestros propios latidos y pensamientos.

Dime de qué llenas tus vacíos y te diré si le encuentras sentido a la vida o si tus sueños e ilusiones los estás perdiendo; los seres humanos nos afanamos más por lo vano, superficial y material, que solo ocasionan angustias, vanidades y soledad; urge saber colmar nuestra vida de todo lo que nos permita experimentar la plenitud de la fe, la fortaleza y la paz; inundarnos de pensamientos, sentimientos y acciones que nos ayuden a mantener el equilibrio, ganar sabiduría y luchar sin renunciar a que todo lo que soñamos se nos haga realidad.


Dime de qué llenas tus pensamientos y te diré si sabes hacia dónde vas o si eres como una veleta que anda de acuerdo al capricho del viento… hay quienes ocupan su mente de negativismo, dudas e ideologías que los confunden a la hora de decidir el camino correcto, razonan hasta sus propias emociones, cohibiéndose muchas veces la oportunidad de sentir y vivir intensamente cada momento.


Dime de qué llenas tu corazón y te diré cuáles son tus verdaderos sentimientos, no permitas que en tu interior, ganen espacios los miedos, odios, rencores y resentimientos; ellos son los que te hacen quebrantar, doler y endurecer todo por dentro; lo ideal es aprender a rebosar cada uno de nuestros rincones de amor, y éste será el que nos genere grandes, fuertes y puros sentimientos, como el perdón, la solidaridad, la comprensión, la fortaleza y la paz que nos permitirán sentir que somos realmente felices y que su fuerza es la que no admite que nada nos derrumbe ni no haga renunciar…

Dime de qué palabras e intenciones llenas tu oración y te diré que tan sólida es tu Fe en Dios, así sabrás si tus plegarias las envías al cielo o dejas que se las lleve el viento… Dime como gastas tu tiempo y te diré si lo estás aprovechando o buscas matarlo porque no le encuentras razón a nada de lo que estás haciendo…Dime de qué alimentas tu mente y corazón y te diré si estás creciendo o te estás interiormente desnutriendo y empequeñeciendo, porque así como el cuerpo, el alma también necesita su alimento.


Dime cómo tratas a los demás y te diré como te corresponderá el universo… Dime qué es lo que estás sembrando y te diré cuál será la cosecha que cultivarás con el paso del tiempo…Dime cómo estás jugando la partida y te diré si realmente estás ganando o estas perdiendo…Recuerda que de acuerdo a lo que hagas y cómo lo hagas dependerá todo lo demás que te puede estar sucediendo…

ASI ES EL TIEMPO...

Qué incierto es el tiempo… uno nunca sabe que tan lento o tan rápido va a pasar, cuesta creerle cuando asegura que son exactos los segundos y minutos que un día dura, pero a veces parece eterno y otras veces se nos escapa demasiado fugaz…

Tiene dominio sobre nosotros, porque nos pone a correr aunque muchos tan confiados pretendan en él acomodarse y descansar; en realidad, los seres humanos nunca estamos conformes con lo que nos da, a veces sentimos que nos hizo falta, son muy pocos los que creen que fue justo y hay otros tantos que al no hacer ni encontrarle sentido a nada, sienten que duele demasiado el tiempo que pasa, experimentan que les sobra y quieren ponerle fin a lo que un día pensaron comenzar…

Cuando todo es pleno y quisiéramos que fuera para siempre el instante que estamos viviendo, es cuando menos miramos el reloj, para no ver como cada cosa cumple su ciclo y ese principio y fin lo marca y define el tiempo… es el quien decide cuando comienza y acaba una cita, una fecha, un beso, un abrazo o un acontecimiento, el nos hace testigo de cómo esperamos, llega y pasa aquel viaje y el paseo, la celebración, las vacaciones, el estar juntos, el vernos y despedirnos de nuevo, por qué es tan difícil eternizar los mejores momentos? Y por qué se hacen lentos y eternos aquellos que más nos duelen por dentro?... es ahí donde nos preguntamos, acaso es amigo o enemigo el tiempo?...

El tiempo se hace Maestro cuando nos enseña a valorar y disfrutar lo que tenemos, la niñez y juventud, las personas, las cosas, las oportunidades, todo lo que Dios nos regala en su momento, y que no es para siempre, porque todo tiene su principio y su fin, así es el tiempo…



El tiempo nos regala siempre una oportunidad que algún día se nos acabará y nos quedaremos con aquello que cuidamos y cultivamos, lo que en el compartir, multiplicamos… lo que disfrutamos y en nuestros recuerdos inmortalizamos, lo que nos quedó de aquello que fue tan importante, aunque lo hayamos perdido o se nos haya terminado… mientras estemos vivos se nos permitirá reconciliarnos con el tiempo y sentir que lo hemos aprovechado y valorado…

El tiempo nos hará reír, llorar, amarlo y odiarlo... empujarlo o detenerlo, fijarnos en él o ignorarlo… es tan real que aunque no lo vemos ni tocamos, deja rastros por donde pasa y tarde que temprano nos damos cuenta y contemplamos, el tiempo que ya ha pasado…

Algunos le llevan la cuenta, otros prefieren fingir demencia y no contar los segundos, minutos, días, meses y años que faltan o que han ido pasando… muchos lo acusan de robarle las fuerzas, la lozanía de la piel, los colores y la salud, dejando a cambio arrugas, fragilidad, cabellos blancos y tonalidades grises o sepia que hablan de las huellas que el tiempo a su paso deja…



El tiempo, a veces se lleva o nos trae aquello que tanto amamos… a todo le pone vigencia, nada es para siempre porque no se detiene y llegará el momento en que se cumple el plazo sin poder evitarlo… ¿Qué hacer ante ello?... disfrutar intensamente lo hermoso que nos regala, sin pensar ni ver como se nos escapa… llenar de acciones y pensamientos las horas difíciles que parecen eternas, para que al distraer aquello que no podemos evitar, podamos sentir que se nos pasa más rápido y se nos hace menos difícil y pesada la espera de que llegue o finalice lo que tanto nos cuesta…

Hay que darle tiempo al tiempo, para entenderlo, lograr lo que queremos, vivirlo, esperarlo, pasarlo, sanarnos, repararnos, alcanzar lo que soñamos… todo en la vida es regido por el tiempo, porque todo lo que se espera, llega y pasa, no en tu tiempo ni en mi tiempo, sino en el tiempo de Aquel que es su Dueño, porque lo invento y es quien rige su duración para cada uno, de acuerdo al tiempo que nos da y es de cada uno quien depende vivirlo o dejarlo pasar…

ESPERAR, LLEGAR, PASAR... Y SIEMPRE DE NUEVO ESPERAR...

Espera la madre nueve meses para poder abrazar a su hijo, hasta que llega el día anhelado, se tiene en sus brazos al ser más amado… pasa el tiempo y en ese bebe que ya no es más un niño, sigue soñando y esperando…

Espera el corazón, encontrar el amor, experimenta emociones, vive relaciones, hasta que llega la que soñó y tanto esperó, sólo si hace que cada día sea diferente, ese sentimiento, será para siempre no va a pasar ni a cambiar con ninguna estación…

Esperan aquellos con alma de niño su cumpleaños, la navidad o el acontecimiento más anhelado, se cuentan los días, se marcan en el calendario, y cuando llegan y pasan, inician el conteo del tiempo que hace falta para que ocurra de nuevo y se pueda vivir y disfrutar ese momento hacia sea dentro de un año.

Espera quien estudia y trabaja, las vacaciones, se hacen planes para disfrutarlas, se sueña con ellas, hasta que llegan y qué rápido se nos escapan, pasan, muchas veces tan veloz que no dejan huellas, solo las ganas de que se repitan y en ellas se detenga el reloj...

Esperan dos personas que se aman, a que llegue la hora de encontrarse y compartir el instante, qué rápido vuela el tiempo, cuando más queremos que se haga eterno; se esperan los planes que se construyen juntos, los sueños que se luchan por realizar… si se es constante y se sabe trabajar en ello y esperar, llegará el día en que se hagan realidad. Y luego sentiremos que todo pasa en esta vida, pero aún así no debemos dejar nunca de esperar…

La espera genera muchos sentimientos, de acuerdo a lo que se espera vivir o asumir, algún desafío o proyecto, o tal vez el más grande y difícil de los retos, tener que tomar una decisión, ver vencido el plazo esperado para dar un paso que sea vital en una determinación… en este caso, se pueden suscitar miedos, incertidumbre y angustia, hasta que llega el momento de optar y cuando lo hacemos, vemos como se pasa el de nuevo el tiempo y solo queda registrado en nuestra historia, este decisivo momento.
Espera la semilla su muerte, espera ser triturado el grano de trigo, espera la oruga encerrarse, para así llegue el día en que la semilla de fruto, el trigo se convierta en pan y la oruga se vista de seda para ser mariposa, extender sus alas y volar… tarde que temprano les llegó su día de la nueva vida, solo tuvieron que ser pacientes, confiar en el amor de Dios y esperar…
Espera el arcoíris que la lluvia lo coloree y le de permiso de brillar; espera la luna que el sol se esconda para ella salir de casa y la noche alumbrar… y así llega el tiempo en que el arcoíris se viste de gala, la luna se asoma y esparce miles de estrellas para que le acompañen, pero todo esto pasa, no se eterniza la noche, son tan solo instantes…

Espera el viajero a que salga su avión y lo lleve hasta donde quiere llegar… todo pasará tan rápido que cuando menos lo espere, deberá de nuevo regresar… espera la madre al hijo que está lejos y salta de emoción su corazón cuando lo ve llegar… espera la silla que alguien la vea y en ella se quiera sentar…espera quien pierde recuperar lo perdido, le pide a Dios que le llegue otra nueva oportunidad, espera quien reza un milagro, espera el Cristiano el tercer día poder resucitar, espera la vela que se encienda, hasta que le toque apagarse y deba de nuevo esperar…

Espera quien llora, un abrazo… espera el corazón herido, que le pidan perdón para poderse recuperar… espera el niño llegar a ser adulto, espera el polluelo aprender a volar… esperan muchos hijos a que sus padres lleguen, espera el mendigo un pedazo de pan, espera el abuelo que el tiempo se detenga para no envejecer más; espera la hoja ser escrita y cuando llegan las letras que la quieren habitar, se deja llenar de todas ellas, hasta que toca pasarla y volver a esperar....en esperar, todo llega, la vida se nos pasa, sin darnos cuenta vamos dejando etapas y en cada una de ellas, debemos siempre esperar y confiar que cosas muy buenas nos vendrán… Si nos detenemos un instante veremos como vivir implica ese esperar, llegar, pasar y volver a esperar… solo quien espera no pierde nunca la esperanza y sabe que cada día que se nos regala, es una nueva oportunidad…

EL SENTIDO DE LA CRUZ A LA MANERA DEL AMIGAZO, JESUS...

En la experiencia de sentirnos amados y amar a Jesús, surge el camino que nos permite conocerlo, descubrirlo, contemplarlo y sentirlo en todo lo que a diario vivimos, así nos sea fácil o difícil entenderlo…
Y fue en la cruz donde se consumó e hizo pleno su amor por nosotros… una cruz que representa muchas veces humillación, olvido, carga, dolor profundo, soledad, abandono, desilusión, desconcierto… pero que en ella se hace verdad el morir a sí mismo, el instaurar en el mundo la grandeza del amor, capaz de perdonarlo todo, de asumirlo todo, de vencerlo todo, sin perder la fe, la esperanza y la paz que debe Reinar en un corazón que se entrega por entero a Dios… Paso a paso, cayendo una, dos y hasta tres veces en el camino, cargando sobre sus espaldas el peso de la cruz, impuesta, confiada, delegada, aún sin merecerla…

Viendo también como se alejan, se esconden y hasta le dan la espalda aquellos a quienes alguna vez llamó amigos, Jesús, nunca reclamó ni renegó, siempre mantuvo su mirada llena de amor, de misericordia, de perdón… se permitió experimentar el más grande y profundo dolor, lloró, oró, tuvo miedo, hasta pidió apartar el cáliz que le tocaba beber, pero mantuvo siempre encendida en su pecho, la esperanza de la Resurrección que el Padre le prometió y que tanto proclamó…

Y nosotros, que decimos amarlo y seguirlo, muchas veces abrazamos la cruz sin Cristo o a Cristo sin su cruz… aferrarnos a ella solos, es asumir con resignación lo que nos pasa, como un peso o castigo impuesto, como una carga injusta que no entendemos y que solo nos llevará a vivir desde, por y para el dolor… y es ahí cuando nos sentimos abandonados y nos cuesta experimentar el amor de Dios… Seguir a Cristo sin su Cruz, es añorar un caminar cómodo y seguro, sin ninguna clase de esfuerzo y tropiezo, sin sacrificios ni donación… nuestra fe se profesa en las cosas buenas que tenemos y se quebranta ante las dificultades o el dolor… así nunca sabremos lo que es la experiencia de la Resurrección…

Ahora nos queda demostrar y expresar ese amor que manifestamos tenerle, esa Fe que proclamamos sentimos, esa esperanza que aseguramos gozar… Identifiquemos aquello que tanto nos pesa, nos duele, nos cansa y debilita, como una Cruz que no debemos soltar ni renegar, tampoco se trata de asumirla con resignación y sin Jesús… puede ser ella, la incomprensión, la enfermedad, la fragilidad propia y de los que amamos, la soledad, los defectos contra los cuales luchamos, los miedos que nos persiguen, la impotencia ante ciertas situaciones que quisiéramos cambiar o mejorar, los tropiezos, las caídas, el desamor, los vacíos, los sueños lejanos que parecen imposibles de alcanzar, haciéndonos sentir nuestros esfuerzos vanos…

Miremos todo ello como nuestra cruz, algo que nos pesará de acuerdo a como la asumimos y aceptamos, y solo nos llenará de amargura, si la abrazamos sin Cristo; no se trata tampoco de llorar aferrados a Cristo muerto y crucificado, sino contemplar al Cristo que ha vencido la Cruz y ha resucitado.

Es entonces, que este caminar con la cruz, de la mano de Jesús, nos mantiene la mirada fija hacía la resurrección, donde sabemos que cada día es una nueva oportunidad, la noche no es eterna, el sol tarde que temprano brillará, la semilla dará frutos, el dolor que se asume con amor y desde la fe, no deforma el alma, la transforma, la asemeja a Aquel que cargó no a la fuerza, sino movido, impulsado, sostenido por la fuerza del amor…

Entiendes todo esto?... hoy lo escribo, pero realmente es un desafío y una llamada a vivirlo… porque es lo que le da sentido a nuestra vida, es lo que se hace respuesta ante tantas preguntas inciertas, es lo que nos da la fuerza que muchas veces no sabemos de dónde nos viene… es lo que nos devuelve la ilusión y no deja que se apague la luz de la esperanza y la paz, que nos muestra el camino de Cruz, hacia la plenitud del amor que se entrega sin medida y muere así mismo para luego resucitar con y en Cristo.

DESDE PEQUEÑA...

Desde pequeña, sentía que cada día de mi vida era como una aventura, cuando me despertaba y por el resto del día, por todo lo que enfrentaba ya que no sobrepasaba el 1,25 de altura, bajarme de la cama, alcanzar a la ducha, sacar mi ropa del closet, superar cada infraestructura… pero todo se hacía más entretenido, porque lo cotidiano se convertía en desafío, lo que me fue desarrollando ingenio y creatividad, agilidad física y mental…

Desde pequeña, disfrutaba de todo lo que a diario se me regalaba, aquello que me ofrecía el mismo Dios y lo que los demás a cada instante me donaban, en cada gesto y palabra, en lo rutinario que mucho ignoraban, en una frase escrita en el papel o una florecilla robada de algún jardín, que aunque se marchita en un santiamén, expresa tantas cosas profundas que a muchos les cuesta ver; la ventaja de ser pequeña es que todo se ve muy grande, y puedo contemplar milagros en cada criatura y detalle…
Desde pequeña, me reía hasta de mí misma, porque es super divertido robar y regalar sonrisas, no ser tan complicada con las estructuras ni las apariencias, comerme un helado libremente aunque me salgan bigotes de chocolate o crema de leche, hacer maromas al subirme a una silla, hacer bromas y hasta cosquillas, no sentirme demasiado adulto, ni ver maldad en los ojos del mundo, es mejor creer que todos somos buenos, y no dañarnos el corazón ni los pensamientos, llenándolos de prevenciones y miedos.

Desde pequeña, me encantaba soñar con alcanzar la luna y las estrellas y como todo me quedaba alto pero lo podía ir tocar subiéndome a una silla, yo creía que así mismo, era posible lograr aquello que muchos decían sería imposible para alguien tan pequeño como yo… que tan equivocados han estado, porque hasta el momento he logrado todo lo que me he propuesto y he soñado…
Desde pequeña, me sentía toda una artista, porque es emocionante darle a cada cosa un toque de magia y vida, unir letras y notas, cantar aunque muy bien no se oiga, ser espontánea y natural, actuar, pintar, crear historias fantásticas que se pueden hacer realidad… eso es ingenio y creatividad, que los pequeños hacemos con naturalidad, cuando no nos meten temor al escenario, ni nos sobreprotegen haciéndonos creer que la humanidad es mala y todos quieren hacernos daño…

Desde pequeña, me metía en todo lugar aunque pareciera imposible entrar, un corazón muy cerrado, un alma reservada o un partido de básquetbol muy complicado, no dejándome quitar el balón, corriendo por entre las piernas de los más altos, siendo toda talla al hablar con cualquier persona, sin necesidad de quitarme o ponerme los años…

Muchos me preguntan: cuándo serás juiciosa y dejarás de hacer travesuras? Y yo les digo, cuando crezca… Desde cuándo eres así? Desde que soy pequeña… Hace cuánto me conoces? Desde pequeña… quién va primera en la fila? La más pequeña… quiénes son los predilectos de Dios que entrarán en su Reino? Los que acojan y se hagan como los más pequeños…

Lo que quizás muchos no saben y les cuesta creer o entender, es que no importa los años que cumpla ni el tiempo que pase… no me siento demasiado adulto ni grande, sigo midiendo 1,25 de estatura, puedo entrar en cualquier parte, aún si quiero me dejan jugar en los parques, porque tengo toda edad… y no es inmadurez ni niñería, es la magia que Dios le regala a quienes no quieren complicarse ni amargarse la vida…

No te esfuerces demasiado por ser muy grande, se puede alcanzar y lograr realizar los sueños, si no dejas de luchar y creer en ellos… lo aprendí desde pequeña y por eso pequeña sigo siendo… no hay que ser muy maduros ni altos para entender lo que estoy diciendo… Es mejor no buscarle teoría ni explicación a la felicidad ni a los verdaderos, profundos y eternos sentimientos…