sábado, 30 de enero de 2010

DESCUBRIENDO EN EL SILENCIO, EL SENTIR Y EL SIN SENTIDO…

Hay quienes se preguntan, ¿Es el silencio, amigo o enemigo?... ¿Lo buscamos o le huimos?... ¿Lo escuchamos o mejor cuando nos hable, nos tapamos los oídos?... ¿Cómo saber si lo que trae nos ayuda o nos hace perderle a todo el sentido?...

El silencio puede ser amigo cuando nos ayuda a escuchar aquello que entre bullicios y ruidos nos distrae y confunde de la realidad; es también un guía y consejero, cuando viene acompañado de una luz que nos cura de toda ceguera espiritual y nos permita ver mejor el camino a seguir a la hora de tener que tomar una decisión…

El silencio, se hace a veces necesario que aparezca entre dos personas que se gastan el tiempo compartido, hiriéndose y causándose dolor, es ahí donde ese silencio tiene sentido si logra que se acallen en el alma, los odios y resentimientos que debilitan y matan al amor… Pero no se puede permitir que ese silencio se haga eterno y se acomode en el interior, hay que saber vencerlo, dando el primer paso a la hora de pedir y ofrecer el perdón…

Y si surge en la distancia de aquellos que algún día, en todo lo que compartieron se amaron tanto, haciéndose amigos, hermanos y más que amigos… puede que sin darse cuenta caigan en la costumbre de la ausencia y le dejen la puerta abierta a la rutina; es ahí cuando regresa el silencio acompañado del olvido, ese que se roba de la mente y el corazón los momentos vividos, llevándose la magia que alguna vez hizo único y especial cada instante, el mismo que pasa la página y borra las promesas que alguna vez se hicieron para estar y sentirse siempre unidos… Por eso, al estar lejos de las personas que se ama, no hay que permitir que sea solo el silencio el único compañero de camino, hay que dejarlo que vaya de la mano con las palabras, la oración y los pensamientos que se transforman en puentes que vencen cualquier distanciamiento, y también los pequeños detalles que llenan esos silencios de recuerdos y ahuyentan el olvido; así no se diluye el sentimiento y permanecen para siempre en el tiempo, los corazones unidos.
Si es el silencio que sana…nos regala perdón; si es el silencio que nos ayuda a sentir aún en lo que no tiene sentido, la plenitud del amor de Dios, es porque se ha convertido en oración y bendición; si es silencio que separa los corazones, es porque viene lleno de olvido y marchita la flor; si es el silencio que hiere y se arma de orgullo, es porque está dispuesto a matar el amor; si sentimos que es un silencio que nos aísla y nos deja como compañera la soledad, no podemos dejar que nos ensordezca en esos momentos su voz … Hay entonces que luchar por descubrir cuál es su verdadero sentido, cuando entre confusiones nos refugia en la calma y nos permite el descanso del alma, despejando nuestra mente, ojos y oídos; cuando nos ayuda a vencer angustias, miedos y temores y va acompañado de la presencia silenciosa y fiel de un buen amigo; y así mismo cuando puede regalarnos la gracia de aprender a escuchar las voces y melodías de la creación que se esconden entre tantos ruidos… eso y más es del silencio, el sentir y el sin sentido…

sábado, 23 de enero de 2010

QUE TRAEMOS, QUE TENEMOS, QUE DEJAMOS, QUE NOS LLEVAMOS...

Pienso en cuál es el verdadero sentido de la vida de los seres humanos… Nacemos vulnerables al momento, al lugar, las cosas, las personas que se nos dieron y con las que estamos… somos la hoja en blanco para empezar a escribir, el trozo de barro que espera ser moldeado, el lienzo disponible al color, la creatividad y los pincelazos, somos un corazón nuevo que espera aprender a amar, amando y siendo amado… Eso es lo que trajimos al mundo, junto con los talentos y la misión que se nos ha confiado, con todo ello construiremos lo que tenemos, lo que algún día dejaremos y lo que nos llevamos…

Muchos pensarán que al no tener lo material, no trajeron ni se les dio nada, otros asumirían que por haber nacido teniendo, ya están siendo superiores y privilegiados, pero no se trata de hacer inventario de lo que tenemos, porque realmente no tiene sentido, definir lo que somos por lo que poseemos…

Nos hacemos esclavos de la sociedad que manipula y condiciona la felicidad, colocándola a una altura y distancia casi que imposible de alcanzar; nos moldeamos deformándonos en las manos de aquellos que le ponen medida, peso, forma y color a la apariencia, como si este cuerpo tuviera de vigencia el tiempo eterno, todo lo resistiera y nos lo fuéramos a llevar… lo mutilamos y alteramos, para agradar; dependemos de la moda que algunos inventan para poseer más, preferimos morir de hambre para adelgazar, lo estiramos, lo cortamos, lo pintoreteamos con la excusa de que así nos vemos mejor, cuando realmente no nos sentimos conformes, no sabemos quienes somos y lo que vanamente intentamos es agradar a los que nos ven creyendo tener el derecho de criticarnos, burlarse, señalarnos y al final por una u otra cosa, decir si hacemos parte de los lindos o si somos feos y solo queda el discriminarnos… Yo me pregunto, qué de eso es eterno y qué nos llevamos?... ¿Cómo lograremos ser realmente felices, si al amor y a los sentimientos más puros y transparentes, se les condiciona poniéndole precio, forma, peso, color y tamaño?... ¿Por qué es más fácil hacer lista de lo que carecemos en vez de hacer inventario de todo lo que tenemos?... ¿Acaso hay que esperar perder para valorar lo que tuvimos?... ¿Tiene sentido condicionar nuestra fe por las consecuencias de lo que dejamos de hacer o hicimos?... ¿Para qué el tener y acumular, si con ello no nos hacemos inmortales y a la hora de morir, aunque todo nos lo empaquen como equipaje, nada de eso nos vamos a llevar?... ¿De que nos sirve poseer para comprar las acciones y palabras de los demás, si el amor verdadero no tiene precio y ese es el que nos da la plena felicidad? ¿Qué sentido tiene poseer para dejarles herencia a los que se quedarán, si luego que nos vayamos, por eso mismo que dejamos, ellos unos con otros se matarán?... ¿Por qué esperas que se te recuerde?… ¿Cuál es la misión que se te ha encomendado a realizar?... Y tarde que temprano llegará el día en que nos toque el turno de marcharnos de este mundo y debamos mirar nuestras manos y preguntarnos, qué trajimos, qué tuvimos, qué hemos dejado y qué nos llevamos?... y cuando estemos cara a cara con el Dios de la vida y nos pregunte, qué me has traído de lo que te he confiado? cuál será nuestra respuesta?... qué le presentamos?...

domingo, 17 de enero de 2010

ES NECESARIO MOVERNOS EL PISO...

Viendo todo lo que ha pasado con el terremoto de Haiti... siendo testigo de tanto dolor y miseria que cuesta tanto entender, pienso tambien en el olvido en que vivian ellos aún con todo lo que siempre han enfrentado... y entiendo: a veces necesitamos que nos muevan el piso, para valorar lo que tenemos y acordarnos de los que tenemos olvidados... sino cada quien sigue en su sillon acomodado... viendo la vida por TV y haciendo solo lo que le toca hacer...

ES NECESARIO MOVERNOS EL PISO…

¿Por qué tenemos que esperar la muerte para valorar a quien tuvimos en vida?...
¿Por qué tienen que pasar tragedias, para acordarnos de quienes en el olvido y en el conformismo de su suerte, sufrían?... ¿Por qué llegan la enfermedad, la discapacidad, el desamor y la quiebra cuando todo lo teníamos?... Tal vez porque caminamos confiados, hacía lo que queremos y soñamos, y muchas veces nos olvidamos no solo de las personas que más cercanas y las que van andando a nuestro lado, sino de tantos que le pierden el sentido a la vida porque encuentran todos sus caminos con obstáculos y truncados.

Es necesario movernos el piso, sentirnos tambalear, entender que nada de lo que tenemos es seguro, la vida de un solo vuelco en cualquier momento nos puede cambiar…
Hay cosas que vemos tan lejanas, que nunca imaginamos que nos pueden pasar, la muerte de un ser querido, la posibilidad de enfermarnos, de perder todo lo material…
Nos sentimos tan poderosos, que nos soltamos de la mano de Dios y asumimos cada día creyendo que tenemos el control del universo, cuando en realidad somos tan frágiles y pequeños que en un instante podemos perderlo todo y no ser más que escombros, cenizas, agua o fuego… Tomar conciencia de todo esto, no es ser pesimista; es pellizcarnos un poco, titubear, flaquear en aquello en lo que sentimos tanto dominio, comodidad y control, porque no existe preferencias en el corazón de Dios, no ama más a quién le da más, ni se olvida de aquellos que sienten que nada les dio; cada uno en su lugar, habita en el corazón del Amigazo y tiene su propia misión, cuesta tanto entenderlo y descubrirlo, cuando vemos y vivimos la vida con ojos tan humanos que dejamos de lado el toque divino que se nos regaló cuando fuimos Creados.

He ahí el aprender a entender el sentir de los sin sentidos… porque nos es más fácil ubicarnos en el sillón del verdugo que condena o del espectador que critica todo el partido… la vida no es para verla por TV ni vivirla solo para uno mismo, la silla que no tambalea no nos sirve más que para descansar y estancarnos en un solo lugar… es necesario sentir que pesa tanto moverla, necesitamos que alguien nos ayude a sostenerla, porque se corre el riesgo de que se quiebre o se voltee cuando se nos mueve el piso; solo así sabremos lo que realmente somos capaz de hacer y de sentir, de necesitar y de dar… se aprende tanto de todo ello y ni cuenta nos damos de eso…
No culpemos a Dios de lo que sucede, ni busquemos razones a lo que no tiene explicación, dejemos que de vez en cuando se nos mueva el piso, simplemente desacomodémonos, miremos más allá, demos un poquito más de lo que nos toca hacer y dar, nadie sabe cuando en vez de solo movernos el piso, se nos puede derrumbar todo aquello que creíamos era para siempre y después de tenerlo todo lo perdamos, nada es seguro, todo puede pasar…simplemente valoremos, demos gracias y aferrémonos a Aquel que nos da la Fuerza y la Fe para no rendirnos ni desesperar y asumir en paz aún todo aquello que nos cuesta tanto entender…

miércoles, 13 de enero de 2010

CUANDO YA HA PASADO UN AÑO…

Cuando nos damos cuenta que ya ha pasado un año, en el que iniciamos algo o descubrimos a alguien, en el que construimos un sueño, concluimos un ciclo o cerramos un capítulo de lo que escribíamos; un año que ha transcurrido, luego que ganamos o perdimos, un año después de haber decidido y dado ese paso definitivo con sus consecuencias o sus frutos recogidos; un año en el qué sin saber cómo o cuándo muchas cosas son diferentes y tal vez ni nosotros somos los mismos... Mientras reflexionamos en todo eso, miramos el calendario, se nos escapa una lágrima y un suspiro, fluyen los recuerdos y solo decimos: Uff, ya ha pasado un año, el tiempo ha corrido…

Cuando miramos hacia atrás y pensamos en cada momento vivido, nos damos cuenta como la vida nos cambia y hasta toman otros rumbos nuestros caminos; personas de aquellos días ya no se encuentran y otras que no sabíamos que existían, ahora están presentes, el mundo da muchas vueltas, amigos que antes eran, ahora son más que amigos, conocidos de aquellas épocas, en casi hermanos se han convertido; sentimientos que se transforman y deforman, semillas que florecen, rosas que se marchitan… todo eso y mucho más reconocemos que sucede, cuando devolvemos la mirada, asumimos que ya ha pasado un año, el reloj sigue en marcha, no se ha detiene…
Hoy, al mirar hacia atrás, ¿qué podemos decir de hace un año?
Hace un año estaba allá y ahora estoy aquí… hace un año no sabía que existías y hoy eres parte de mi … hace un año compartía muchos momentos a tu lado y ahora ya no estás, te has marchado… hace año soñaba y hoy ese sueño se ha realizado o se me ha escapado; hace un año estudiaba, ahora me he graduado; hace un año no sabía que sería de mí y ahora mi rumbo he encarrilado… porque pasan tantas pero tantas cosas en un día, 30 días, 365 más… un año…

Cuando vemos hacía atrás, celebrando o recordando que ya ha pasado un año, intentando abrazar o soltar personas, momentos, que nos hicieron felices o tal vez nos causaron daño; vemos grabadas en nuestra vida las huellas de hermosos tiempos o cicatrices que esconden heridas; sillas ocupadas o vacías, paginas escritas con lágrimas o con sonrisas… y nos preguntamos: dónde estábamos en ese tiempo? Y hoy, dónde nos encontramos ubicados?...

Hoy simplemente recordé lo que vivía hace un año y me siento demasiado agradecida porque todo ello se convierte en experiencia y en ganancia, en superación y fortaleza, en expresión infinita del amor de Dios, con todo lo vivido en el año que ya ha pasado, aún en la alegría y el dolor, y en la obra que cada día con todo ello, en mí modela… Hoy, miro hacia atrás y veo que no estoy en el mismo lugar de hace un año, pero no me quedo acomodada en el pasado, por muy lindo que haya sido o por lo duro que haya enfrentado... hoy, guardo todo ello aquello que no quisiera olvidar jamás, cuido las personas que son tesoro para mi, porque quiero conservarlas no solo uno, sino muchos años; le confío a Dios mi vida y sus vidas, me siento tan bendecida por todo lo que he vivido y se me ha dado… que miro hacia adelante para vivir no solo uno, sino muchos más años…