sábado, 5 de junio de 2010

CUANDO SE AMA, MAS QUE CON SOLO EL CORAZON…

El amor es un sentimiento que nace en el corazón, surge cuando esa persona a la que se ama, encuentra la llave mágica, que abre poco a poco y sin forzar cada una de nuestras puertas y encuentra en un rincón profundo, la silla vacía en la cual se sentó con la ilusión de que sea para siempre… y empezamos a sentir paz con su compañía, confianza y libertad al compartirle nuestra vida, le da otro ritmo a nuestros latidos, algo cambia en nuestro interior, ahora todo tiene un nuevo sentido…

Luego se apodera de la mente y es ahí cuando se ama también con el pensamiento, y nos preguntamos muchas veces, cómo está? Qué estará haciendo? Qué es lo mejor que podemos hacer para conservar y cuidar este sentimiento?... es en este nivel del amor cuando surge también la razón y tratamos de entender, moderar, ser prudentes con la fuerza de lo que se siente para lograr mantener un equilibrio, aprender a ir controlando nuestros sentidos, para no ser egoístas, ni pensar solo en uno mismo, porque es muchas veces tan grande y fuerte lo que sentimos, que es capaz de dominarnos, vencernos y hacernos olvidar de todo lo demás que también es necesario, y es ahí cuando sin quererlo, tropezamos, caemos y nos levantamos en el camino.

Ya sintiendo y entendiendo, lo que es el amor, aprendemos a amar también con los ojos, viendo en la persona que amamos, el toque de Divinidad del mismo Dios, su belleza interior, esa que nos hace entender su fragilidad, no detenernos en la naturaleza de su barro, ni mucho menos quedarnos solo con su exterior… Puede también suceder, que en el primer cruce de miradas, se alcance a percibir lo que le hace una persona especial y es ahí cuando decimos: “Es de los seres humanos que vale la pena darse uno la oportunidad de conocerle más”…
Y se aprende amar con el olfato, cuando su aroma se hace único y se percibe aún cuando no está, sabemos a que huele y hasta imaginamos, todo aquello que nos reavive los recuerdos y dibuje su imagen en nuestro pensamiento; somos capaces hasta de presentir lo que vive y siente aun sin verle y estando lejos … es el amor que va encontrando la plenitud en cada uno de nuestros sentidos…

Este sentimiento se apodera de nuestra boca, nos roba las palabras, o las deja escapar como por arte de magia, nos hace hablar más de la cuenta, o callar prudentemente cuando así se requiera… nos enseña un vocabulario compuesto de frases comunes, que han existido desde siempre, pero que ahora se pronuncian y se sienten diferente, nos da la sabiduría para decir lo que se necesita en el momento preciso, porque no hablamos por hablar, quien habla es el corazón de acuerdo a lo que sentimos…

Amamos con los oídos, cuando hacemos de su voz la melodía mas agradable que sintoniza cada uno de nuestros latidos; aprendemos a escucharle aún en diferentes sonidos, el roce de las olas, los pájaros o el silbido del viento… alguna canción que nos evoque emociones, aún el silencio que deja que oigamos hasta los pensamientos más escondidos…
Se ama también con la piel, cuando se extiende una mano, se regala un abrazo, dirigimos nuestros pasos en busca de la mayor cercanía… se ama con cada uno de nuestros órganos, porque el amor nos genera emociones que estimulan el estomago, los riñones, hasta el hígado; el amor nos hace perder o recuperar el sueño y el apetito, invade nuestro ser y hacer, es el amor a plenitud, que es capaz de soltar o sostener, sin abandonar ni poseer, un amor verdadero encuentra en la libertad, su permanencia y fidelidad…

Y así… poco a poco, sin programarlo, ni pensarlo, simplemente contemplando como renace en todo lo que se ha compartido, cuando se construyen ritos y gestos, se va haciendo único y especial el tiempo y los espacios que permiten hacer al andar, un camino… no podemos decir que amamos solo con el corazón o la razón, porque cuando se van abriendo las puertas sin forzar, y se camina a pie descalzo explorando y contemplando, se logra amar de una manera muy profunda y real, es ahí donde podemos expresar que amamos con toda el alma, como Jesús nos amó, con tal fuerza e intensidad…

Amar y ser amado así, nos hace entender lo que significa el Mandamiento del amor que Cristo nos quiso heredar… “Amaos los unos a los otros como yo los he sabido amar”… “No hay mayor amor, que Aquel que su vida sabe entregar”… Y la Madre Teresa, nos lo invita a hacer vida con esta propuesta: “Amar hasta que duela y cuando duela amar aún más”.

1 comentario:

Dream Maker dijo...

Hola , primero que nada deceo decirte que me parece excelente tu forma de escribir y de expresar , llegue a tu blog buscando informacion sobre el enanismo , resualta que tengo un amigo que es mas pequeño que otros en algunas cosas , y ademas de eso ayer vi un programa que me lleno de muchas dudas , desde hoy sigo tu blog y te invito a leer el mio

Saludos