viernes, 14 de mayo de 2010

QUE DISTINTO SERIA TODO…

Si no hiciéramos a otros lo que no quisiéramos nos hicieran…
Si tratáramos a los demás como nos gustaría ser tratados…
Si sintiéramos tanto amor como para tener la fuerza y el valor de perdonar y pedir perdón…
Si siempre quisiéramos ganar una discusión, evitándola…
Si gritáramos menos y escucháramos más…
Si supiéramos la diferencia entre lo urgente y lo importante…
Si lográramos ver el rostro de Dios en los demás…
Si descubriéramos y disfrutáramos la grandeza de las cosas pequeñas…
Si nos quejáramos menos y disfrutáramos más…
Si compartiéramos algo de lo que tenemos con los que nada tienen…
Si no dejáramos pasar de largo las oportunidades que se nos dan…
Si intentáramos de sanar cada día una herida en vez de causarla…
Si hiciéramos inventario de todas las bendiciones que tenemos y no estuviéramos aferrados lamentándonos por lo que no poseemos…
Si pensáramos muy bien antes de hablar…
Si habláramos de frente y no por detrás…
Si no creyéramos todo lo que nos dicen de los demás…
Si nos diéramos la oportunidad de dialogar antes de pelear…
Si tuviéramos en cuenta que así como medimos, nos medirán… Si fuéramos siempre leales a nuestros principios y a quienes amamos…
Si pase lo que pase no dejáramos de creer nunca en el amor y la amistad…
Si dejáramos de pensar que las cosas lindas son fantasía y las viéramos como realidad…
Si de vez en cuando nos pusiéramos en el lugar de los demás…
Si no actuáramos con la nueva acomodada teoría de que hoy en día “todo es normal”
Si volviéramos a entender lo que significa RESPETAR…
Si entendiéramos que valen más los sentimientos que lo material y superficial…
Si respetáramos lo que no es nuestro y dejáramos de envidiar…
Si regaláramos más rosas y menos espinas…
Si conserváramos nuestra alma de niño aunque tengamos más de 40 años de edad…
Si fuéramos capaces de dar y hacer un poquito más de lo que nos toca…
Si cada uno asumiera su propia responsabilidad…
Si aprendiéramos a sentir y amar como los que poco entienden y saben…
Si viviéramos cada día como si fuera el último y tratáramos a los que amamos como si no tuviéramos la oportunidad de volverlos a ver…
Si nos hiciéramos el propósito de dar siempre Buenas Noticias…
Si creyéramos que no existen los imposibles y con Fe todo se puede alcanzar…
SI lográramos ver con el alma, eso tan esencial que los ojos no alcanzar a contemplar…
Qué distinto sería todo si todos tuviéramos alguien tan especial como las personas que Dios me ha querido regalar…
Qué distinto sería todo, si viéramos en la cruz la mayor expresión del amor redentor de Jesús y no un peso que se nos ha impuesto para cargar…
Que distinto sería todo si nos amáramos de la misma forma que Dios nos ha sabido amar.
Este es parte del sentir de los sin sentido… son cosas que cambiarían el mundo si las hiciéramos realidad…

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