sábado, 27 de febrero de 2010

¿QUIEN NECESITA UNA ORACION, QUIEN ESTA DISPUESTO A OFRECER UNA?

¿Quién siente dentro de su alma, necesidad de una plegaria, para recuperar la paz y la calma o lograr sanar una herida?... ¿Quién habiendo buscado en todos lados, recorriendo mil caminos, tocado muchas puertas, sigue experimentado vacío porque nada lo ha llenado, experimentando soledad aunque existan personas a su lado?... ¿Quién vive esa realidad y aún sin saberlo, necesita una oración que alguien voluntariamente le quiera regalar?

¿Quién se sienta muy cerquita de Dios y le habla siempre al oído… quién tiene tanta Fe que es capaz de escucharle y está dispuesto a rezarle por aquellos que se sienten en el olvido?... ¿Quién está dispuesto a asumir la misión, de orar por los que aún sin saberlo ni pedirlo y quizás hasta negándoselo a sí mismo, necesitan mucha oración?...

¿Quién tiene tanto valor para aceptar que a veces se suelta de la mano de Dios y opta por desviarse del camino? ¿Quién ha pensado que Dios lo ha abandonado por todas las cosas que ha pasado y lo mucho que ha sufrido? ¿Quién no tiene más palabras para rezar, quién necesita que alguien le ayude a implorarle a Dios que le devuelva las ganas de vivir y le colme de fuerzas para no rendirse y luchar?... ¿Quién necesita una oración, por una intención especial? ¿Quién espera con ansias que un milagro la vida le pueda cambiar? ¿Quién anhela que un gran equipo se una y se haga una enorme cadena de oración que eleve desde el corazón una súplica para que Dios se haga presente tal y como lo prometió, que donde dos o tres se reúnan en su nombre, en medio de ellos se hará presente, tal como lo prometió…

¿Quién está dispuesto desde el silencio, a orar y lanzar moneditas al cielo, con los más pequeños pero profundos ofrecimientos que se convierten en oración? ¿Quién quiere prudentemente, sostener la fe del que nada cree, sin proclamar lo que hace y ofrece ni dejar que la mano izquierda se entere, de lo que la derecha humildemente entregó? ¿Quién quiere ser colaborador de Cristo? ¿Quién quiere ser de los que ayuda a que otros se sanen y liberen, con mucha entrega y oración? ¿Quién es capaz de morir a sí mismo? ¿Quién cree que todavía hay muchos que están dispuestos a entregar lo mejor que han sido y tenido, para sentirse como Jesús, Pan partido y compartido?
No hay que buscar muchas Palabras, ni mucho menos fingir lo que el corazón no ha sentido, no hay que hacer cosas para que nos vean, ni proclamar lo que hacemos porque ya no sería lo mismo… si quieres ser de los que de verdad anhelas, ser discípulo y misionero de Cristo, refúgiate en lo secreto, busca en lo más profundo de tu corazón y habla con mucha humildad y todo tu amor, a quien recibe con agrado la oración como la más profunda declaración de amor que le hemos ofrecido…

¿Quién necesita una oración y quién está dispuesto a ofrecer una?...

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