miércoles, 24 de febrero de 2010

¿QUÉ HACEMOS CON LO QUE NOS QUEDA?...

A los seres humanos se nos viene el mundo encima, cuando las cosas no pasan tan fáciles y sencillo como las creíamos, también al darnos cuenta que teniendo, perdimos; que avanzando, caímos, retrocedimos o renunciamos… ¡Qué difícil se nos hace muchas veces, reparar lo que dañamos, sanar lo que esta herido, volver a creer cuando nos fallaron!, y aún más, nos cuesta mucho reconocer nuestro error y dar ese enorme paso que implica el atrevernos a pedir perdón y enmendar lo que con nuestra humanidad y fragilidad cometimos y estropeamos.

¿Qué hacemos con la frustración que sentimos cuando los sueños los vemos truncados? ¿Cómo podemos vencer esos miedos que nosotros mismos creamos, cuando las cosas a simple vista no salgan como las esperábamos?... ¿Cómo podemos utilizar nuestros pedazos, cuando nos sentimos quebrantados? ¿Qué hacemos con lo que nos queda, cómo recuperar lo que se nos ha escapado?...
Hay momentos que nuestras emociones pesan más que las mismas reflexiones, y que nuestros vacíos afectivos nos exigen recibir más de lo que realmente entregamos; nos convertimos en aquellos que dan esperando algo a cambio, que sacan en cara lo que ofrecen o reclaman lo que sienten se les ha sido negado, hasta asumimos al pie dela letra lo escrito, para justificarnos o rebelarnos, nos aferramos al ojo por ojo, aunque actuemos por impulso y no veamos el daño que causamos cuando hablamos por la herida … es tan complicado lograr manejar esto y aprender a ser realmente coherentes y prudentes con todo lo que decimos, hacemos y pensamos…

¿Qué hacemos con todo el amor que nos queda, de esa relación que tanto significó? ¿Cómo podemos llenar ese inmenso vació que la ausencia de nuestro ser amado nos dejó? ¿Cómo sanamos la herida que desangra los motivos que teníamos para no dejar de creer nunca en la amistad y el amor? ¿Cómo se reparan y reconstruyen los sueños? ¿Cómo ser capaces de empezar desde cero y reescribir esas páginas que queremos algún día releer sin dolor? ¿Qué forjamos si sólo escombros nos quedan? ¿Quién nos puede devolver la fe y ayudarnos a vencer tanto temor? ¿Cómo se hace posible no dejar nunca de creer, cuando suele muchas veces parecer que el mundo conspirara, que Dios nos castigara, que tuviéramos mala suerte y las cosas no se dieran como lo hemos esperado, aunque diéramos todo lo que somos y tenemos para lograrlo?...Es el sentir ante aquellas cosas que al parecer no tienen sentido, es la respuesta que buscamos ante tantos cuestionamientos que muchas veces satisfacemos, más cómo queremos que se auto resuelvan y no cómo realmente sería lo correcto que se dieran… Es el actuar apresurados y prejuzgar defendiendo nuestra verdad, dejándonos muchas veces influenciar y no ponernos del otro sus zapatos. Es más fácil vivir de forma que de fondo, porque nos preocupa más lo que mostramos que lo que sentimos y entregamos… Por eso solemos cuestionar y preguntarnos aquello que a simple vista vemos y qué se nos hace más fácil reinterpretarlo… hay preguntas que no encuentran tan fácil su respuesta, hay razones que los mismos seres humanos no tenemos la potestad y sabiduría para darlas, no podemos ser de los que traen y llevan, por eso urge cuestionarnos:¿Cómo usamos aquello que se nos confía o que accidentalmente, sabemos y escuchamos?. ¿Cómo hablarle a Dios desde el corazón, cómo lograr verlo y escucharlo?... ¿Qué hacemos con todo eso que nos quedó? Tómalo Dios, actúa en todo ello, en tus manos te lo confiamos… Solo tú tienes el Poder de reparar con tu amor nuestras heridas, devolvernos la ilusión y reconstruirnos con cada uno de nuestros pedazos… Es ahí donde haces posible en cada uno de nosotros TUS MILAGROS…

1 comentario:

Cristina dijo...

Hola, Kary:

Hoy me has sorprendido leer tu texto ...yo siempre suelo dudar es decir me cuesta tener confianza en la gente quizás sea porque aún no he visto las heridas cicatrizar.

Pero quizás yo también he sido la culpable de otras tantas heridas ...creo que para ver cicatrizar las heridas debemos perdonar.

Y sobre lo de dar para recibir; es ahí el más grabe error ...amar para ser amado. No el qué ama de verdad no lo importa el no ser amado es decir es tanto el amor que da que no se da cuenta de que no es amado bueno lo sabe pero no le importa esa clase de amor es el que nos hace semajante a Dios.

Para terminar te dejo la frase de la novela del Principito:

"Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte rectamente es que eres un verdadero sabio."

Besos.