domingo, 25 de octubre de 2009

¿QUE ES REALMENTE LO PERFECTO, LO HERMOSO Y LO NORMAL?

La humanidad limita su Fe en Dios, de acuerdo a lo que ve, oye y piensa… de ahí que los conceptos de PERFECTO, HERMOSO Y NORMAL, son limitados, se miden a simple vista de acuerdo a esquemas y modelos lo que implica que todo aquello que salga de ello, hace parte de lo imperfecto, de lo anormal y de lo feo…

Es por eso que la misma humanidad, enfrenta crisis de fe, de amor propio y sentido de la vida, cuando cree o siente que no encaja o no da la medida en estas teorías que todo lo clasifican, lo razonan y coartan, condicionando los sentimientos, porque surgen más por lo que a simple vista están viendo, que por aquello esencial y profundo que solo el corazón es capaz de estar sintiendo…
Muchas veces ante la DISCAPACIDAD, entendiéndola superficialmente como la carencia definida, visible y concreta de una habilidad pero que realmente implica poseer otra profunda y plena capacidad; la humanidad experimenta lástima, admiración ante los logros, como quien celebra simplemente por consolar y mirar… pero profundizando más en lo que implica, me pregunto: qué es realmente lo normal, lo hermoso y lo perfecto?...

Ya entiendo porque existe en el mundo tanta falta de FE, si se mide tan solo con lo que a simple vista se ve… ya comprendo porque les cuesta tanto experimentar el amor de Dios, si creen que es juez que manda males a la humanidad y es castigador… ya voy asimilando porque es tan difícil dejarse amar y brindar libremente el verdadero Amor; si muchos no se sienten amados sino desgraciados porque no logran entrar en los patrones de lo perfecto, lo hermoso y lo normal que la sociedad se inventó.

No hay que ver mucho, ni entender tanto, ni escuchar demasiado, ni sabérselas toda, ni recorrer el mundo, ni ser tan delgado y mucho menos alto, para experimentar y ofrecer el verdadero amor… es simplemente dejar que sea el corazón el que mire, oiga, hable, alcance y entienda todo, para que así sepamos experimentar la felicidad sin ninguna condición… entonces me pregunto, cuál es la verdadera limitación?...

De qué me sirve ver formas y colores, si con todo aquello que veo clasifico, rechazo y limito, diciendo a simple vista que existe lo feo y lo bonito?... de qué me sirve conocer fórmulas y entender lo que leo, si cada vez que más profundizo en la ciencia, más cuestiono de Dios su existencia, no bastándome todo lo que su amor ha hecho en mí y sigue haciendo en cada día que me regala nuevo?... de qué me sirve sentirme independiente, si dependo de tantos condicionamientos, si camino para alejarme de los que más quiero, si hablo para herir con palabras y aún escuchando, mis oídos son sordos a tantas necesidades del mundo y sus lamentos?... De qué me sirve alcanzar lo que se encuentra colocado en alto, como un teléfono público y un cajero, si me cuesta tanto alcanzar mis propios sueños y muchas veces no creo en lo que soy y en lo que puedo lograr, ni midiendo más de dos metros?… Entonces me pregunto una y otra vez, qué es realmente lo perfecto, lo hermoso lo normal? Porque es el ser humano el que clasifica y delimita esos conceptos aún sacrificando su propia libertad de amar y ser feliz de verdad…

Pero para la sociedad de hoy se hace perfecta una figura que se modela de forma superficial, invirtiendo cantidades de dinero, sacrificando la propia seguridad, aunque otros mueran de hambre, miseria y olvido social… Para el mundo ya es normal la violencia, el aborto y aún aquello que rompe el sentido de lo moral, porque con tanto que sabemos y adelantamos, se hace justo y necesario actuar según dicen sus conciencias en el pleno uso de su libertad. Así mismo se contempla como hermoso lo que es tan vacío y superficial, a tal punto que se quiere solo lo que se ve y aquello que sirve de adorno y vanidad mientras se puede mostrar… Y si todo esto es lo perfecto, lo hermoso y lo normal, prefiero descubrir y contemplar lo que rompe esos esquemas, aunque demuestre imperfección, parezca feo y no entre en los patrones estipulados de normalidad… es mejor sentirse parte de ello, porque si ya todo está listo, cómo dejamos a Dios actuar?... es mágico poder disfrutar de los Milagros que a diario suceden en aquellos que aunque nada entienden y no logran ver, oir o hablar; son capaces de entregar el más puro y verdadero Amor, sin ningún límite o condición, permitiendo que Dios en ellos se pueda recrear y manifestar…

Creo que ya voy entendiendo cuál es la mayor discapacidad que puede tener la humanidad... y es aquella que limita, condiciona y acomoda lo que significa plenamente el permitirse vivir lo que es SENTIRSE AMADO Y AMAR…
(Ecos de las experiencias vivida con Pequeños Gigantes de Colombia, FundeVida y Pompeya)

domingo, 18 de octubre de 2009

NO SIENTAS NUNCA QUE FUE EN VANO…

No sientas nunca que nada de lo que haces o vives ha sido en vano… aunque no le veas sentido y consideres que es más lo que has perdido que lo que has ganado, trata de encontrar entre tanta humanidad todo lo divino que en nuestro barro se ha escondido…
No sientas que lo que has vivido con esa persona que tanto amabas fue tiempo perdido ni siquiera porque te falló o porque se fue y no valoró el amor que le has tenido, no sientas que fue en vano tu ilusión aunque nada de lo que soñabas sucedió… quédate con lo más hermoso de todo lo compartido y descubre tu enorme capacidad de amar que te hace capaz de llorar aún sin ser tu amor correspondido… no fue en vano… hoy sabes que en tu corazón guardas demasiado amor y eso te da un inmenso valor… No sientas que fue en vano lo que diste aunque experimentes que nada a cambio recibiste, en tu entrega, está reflejada tu inmensa capacidad de amar, de donarte, de darlo todo sin reservas… eso es lo que al mismo Jesús más nos asemeja…

No sientas que fue en vano el esfuerzo realizado en el partido, aunque perdiste el juego y tu equipo quizás fue vencido, de todo ello has sido capaz de aprender en qué estuvo el error, para hacer las cosas la próxima vez, muchísimo mejor; por eso no sientas que lo que has entrenado ha sido en vano, hay que saber perder, para saber alguna vez cuando sea tu momento, sentirse humildemente un ganador…


No sientas que fue en vano el dolor que sentiste ante la derrota o la caída, si ahora sabes que eres tan fuerte que puedes levantarte y continuar adelante sin renunciar al camino… no ha sido en vano el sendero recorrido, aunque quizás te equivocaste en el rumbo elegido… mientras haya vida hay tiempo y podemos continuar hasta saber llegar a la meta trazada o al sueño construido. No sientas nunca que fue en vano equivocarte y caer el error, aprende de él para no repetirlo de nuevo y evitarte una consecuencia mayor; no sientas que fue en vano tu esfuerzo sino obtuviste recompensa, aunque empujes la piedra y no se mueva, tu brazos van adquiriendo más fuerza… No sientas que fue en vano creer o confiar, es mejor vivir así que andar angustiados y prevenidos sin sentirte en libertad… No hay que perder la fe aunque las cosas no sucedan como a Dios se las pedimos, El escucha nuestra oración, y nos responde aunque no sepan escuchar su Voz nuestros oídos.
No sientas que lloraste en vano… si cuando superas el dolor te das cuenta de lo inmensa que es tu fortaleza… No sientas que perdiste el tiempo porque te has divertido, sino te estancas en eso ni piensas que la vida es solo fiesta, no es en vano pasarla bien, simplemente no es lo único ni lo que le da sentido al ser y al hacer…

No sientas que fue en vano tu vida, si has nacido es porque el Amigazo tiene un sueño contigo, nada sucede por accidente o casualidad, todo pasa porque de ello algo hay que aprender, crecer, recibir, avanzar, transformar o reparar… a veces es necesario romper para volver a comenzar, aunque creamos que ha sido en vano el tiempo que gastamos construyendo las cosas mal, sino nos damos cuenta no lo aprendemos; lo perfecto no existe, surge de lo más imperfecto en su proceso de transformación, donde al equivocarnos y darnos cuenta de ello, podemos nosotros mismos aprovechar la oportunidad que se nos ha dado y volver a intentarlo de nuevo.

No fue en vano la muerte de la semilla, ni el rompimiento del barro, no fue en vano lo que experimentó el oro en el crisol, ni la oruga al sentir su cambio… no fue en vano el tiempo de espera ni los dolores de parto… no fue en vano el contemplar la lluvia si mas adelante después de la tempestad un hermoso arcoíris saldrá… no fue en vano el cansancio en el camino, mientras se avanzaba de la montaña hacia lo más alto… no fue en vano el tiempo compartido con quien más se ha amado, no es vano todo lo vivido, porque de ello es mucho lo aprendido y Dios en todo eso ha actuado… El no nos ha creado en vano, conoce nuestra humanidad y deja que se recree en ella su Divinidad, por eso aunque la embarremos mil veces, EL actúa y hace Milagros con nuestra fragilidad… El nos está esperando y hace fiesta en el cielo, cuando al perdernos del camino y alejarnos de casa, luego reconocemos nuestro barro y regresamos…

Nada es en vano… con las lagrimas que se derraman, se limpia y aliviana nuestra alma… con el dolor que se siente podemos aprender de él para hacernos más fuertes, con todo el amor que dimos y con el que nos quedó, podemos aprender a perdonar y sanar nuestro corazón, y luego con el tiempo encontrar a alguien más a quien darle tanto amor…

Con las sonrisas que dibujamos y los instantes de alegría, podemos mantener encendida nuestra alma aunque la tormenta intenta apagar las luces que nos guían… no ha sido en vano el tiempo que gastamos escribiendo en el libro de la vida, ni dibujando en el lienzo del alma, porque estamos haciendo historia y siempre se nos recordará por las huellas que demuestran que no ha sido en vano lo vivido, lo entregado, lo reído, lo llorado, lo perdido, lo ganado, lo ofrecido, lo donado, lo recibido, lo orado… nada, nada ha sido ni será para Dios en vano… porque aunque todo parezca demasiado humano, ahí es donde más se recrea lo Divino y da testimonio de lo mucho que nos ha amado…

lunes, 12 de octubre de 2009

EL DESAFIO DE LA MONTAÑA...

Y en ese anhelo profundo de romper la rutina y poder sentir en el alma y en la piel lo que es vivir intensamente la vida… se me abren los ojos del corazón y puedo por fin contemplar con emoción, lo esencial que me permite deslumbrar, la majestuosa y noble montaña que silenciosamente me invita, a ir más allá de todas las cosas que se ven a simple vista, alcanzar todo su esplendor y asumir la esencia creadora y transformadora que ha tenido en ella el gran artista…

Así, ante la pequeñez y fragilidad de mi humanidad, percibo en lo más profundo todo aquello que simplemente se me quiere revelar, no me pasa desapercibido, porque me hace sentir y experimentar como:

Salir de mí misma hacía la montaña, es romper todo aquello que me ata y asumir la propia libertad, de tomar mis decisiones, avanzar dando esos pasos que aunque quizás sean cortos y despacio, se apoyan con firmeza dejando huellas por los senderos donde van…

Subir a la montaña es el desafío de alcanzar aquello que he de soñar, no importa que tan alto o imposible se vea, sé que podré alcanzarlo, si llevo mi silla para subirme en ella, si creo en mis dones, talentos y en tanto que a diario el Amigazo por amor cada día me entrega, así también seré capaz de vivir la aventura, de estimular todas mis fuerzas y llegar hasta la sima aunque ser demasiado pequeña sea mi verdad y desafíe mi fragilidad o fortaleza…

Mover la montaña es experimentar, la plenitud de la FE que puede hacer realidad todo aquello que desde el corazón se ha de implorar; Dios nos dice que con lo simple de un granito de mostaza, hasta las montañas se rendirán, irán a donde nosotros queramos, nos permitirán ver el sol cuando se intente esconder, para dejar la lluvia pasar y los pastos reverdecer... pero no podemos desesperarnos, hay que mantener la calma, porque siempre cuando pasa la tempestad, aparece un arcoíris coloreando las montañas, esa es nuestra esperanza…

Estar en la montaña es permitirnos asumir, el desierto de nuestra soledad, sumergirnos poco a poco en lo más profundo de nosotros mismos, aislarnos de los ruidos de la sociedad, pensando en lo que en el camino nos vamos a encontrar; toda esa experiencia nos dejará aprender a escuchar el silencio y estar atentos a la voz que nos quiere hablar en los diferentes acontecimientos que a nuestra vida y alrededor han de pasar…

Contemplar la montaña es sentir como el amor marca el ritmo de nuestro corazón mostrando el sendero que recorrerá; abrazar la montaña e inmortalizar un instante así, es aprender a dejarse amar, y sentir que Dios siempre ha estado, para El no existe un tiempo ni un espacio, El está y estará ahí por toda la eternidad…

Así de simple y un poco loco puede ser todo esto que se nos quiere silenciosamente revelar, para que seamos capaces de hacer vida lo que el Amigazo en su Evangelio diario nos quiere regalar: surge EL DESAFIO DE LA MONTAÑA, que implica lanzarnos a la conquista de su sima más alta y en ellos hacer cada uno de los sueños realidad, pero en todo ese proceso, no ir en soledad, sino compartir el camino con esa personita a la que llamaremos AMIGO y nos hará realidad el DESAFIO DE LA AMISTAD… superando tiempo y distancia, haciendo Único el momento compartido y el lugar…

Y como en todo desafío surgen las preguntas, y en cada respuesta se crece el espíritu y madura nuestra humanidad, podemos en cada momento a aprender a orar, aprovechando cada espacio que Dios nos da, como ofrenda de amor a El y así hacer vida el Evangelio, Luz que guía nuestros pasos hacía LA VERDAD…

Así de simple es… esa montaña que vemos desde nuestra ventana… la misma que vislumbramos a veces muy lejos y otras más cerca, unas muy alta y otras pequeña… pero que siempre nos invita a escalarla, porque es el DESAFIO DE NUESTRA VIDA, sentir quees parte de nosotros y nosotros de ella…

La Magia de la montaña está en todo lo que ella sola, en sí misma puede significar… nos habla sin palabras, nos inspira con su inmensidad, nos seduce llamándonos a ir hacía ella, haciendo camino al andar y asumir el desafío de escalarla sin retroceder nunca ni rendirse jamás, siendo así capaces de tocar con las manos el cielo, hasta el infinito y más allá… experimentando en ello que tanto los sueños como los milagros son posibles de perpetrar, la larva se hace mariposa y aunque todo tiene su final, en la vida, cada final es un nuevo comenzar.

domingo, 4 de octubre de 2009

NO QUIERO QUE CUANDO SE ME ACABE EL TIEMPO…


No quiero que cuando se me acabe el tiempo, llegar a sentir que me quedaron cosas pendientes, tal vez porque me acomodé algunas veces, no actúe en su momento, ni tomé las decisiones cuando debí hacerlo oportunamente…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, mirar hacia atrás y experimentar deseos de devolverme, para reparar algún daño que hice, recuperar algo que perdí o querer vivir muchas cosas que no me permití cuando fue el momento de forjarlo debidamente… porque muchas veces dejamos pasar de largo las gracias y bendiciones que se nos dan, no aprovechamos las oportunidades, no le vemos su importancia o necesidad; y luego cuando nos damos cuenta de ello, ya es demasiado tarde, el tiempo pasa se nos escapa y no se detiene…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, revisar mi equipaje y sentir que me llevo todo nuevo y sin usarlo, porque no me di cuenta de tantas cosas que a diario se me ha regalado, amigos que tal vez ignoré, abrazos y besos que he rechazado, consejos que no utilicé, dones que no me di cuenta que tenía y con los cuales el Amigazo con amor me ha adornado, personas que no valoré, talentos que no compartí ni usé, tantas cosas por las cuales me lamenté sin saber todo lo que poseía porque nunca busque en mi maleta, siempre estuve pensando en lo que me hacía falta y que quizás otros sí tenían… no quiero que cuando ya no tenga más tiempo, añorar así sea un minuto más para disfrutar todo eso que Dios en vida me quiso por amor regalar…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, darme cuenta que me quedaron sin entregar, muchos te amo y te quiero, tantos abrazos y caricias, miles de gracias sin decir a las personas quienes lo merecieron y tal vez no lo supe hacer en su preciso momento, quizás porque me reprimí o porque pensé que lo sabían y no era tan necesario hacerlo… No quiero revisar en mi interior y ver como me quedaron intactos muchos sentimientos, porque no los supe prodigar ni expresar o tuve mucho miedo de hacerlo… lo más hermoso es experimentar que a la hora de dar lo mejor de sí, se dona todo a las personas que amamos, en cada segundo que se nos regala de tiempo…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, tener miedo de partir por todo lo que no hice cuando debí hacerlo… no quiero tener que lamentarme por los errores que cometí y no enmendé cuando aún podía arreglarlo y dejar que el Amigazo reparara mi cacharro de nuevo… no quiero añorar instantes que no volverán jamás y que quizás no supe aprovechar cuando era su momento, no quiero sentir que me tocó morir, cuando ni siquiera supe vivir y ya para eso no me queda más tiempo…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, nadie se acuerde de mí, porque pasé tan rápido y ocupada que no me fijé si iba dejando huellas en los corazones que a mi paso se me estaban abriendo; no quiero mirar hacia atrás y ver que dejé en el pasado y sin disfrutar personas, momentos, oportunidades, bendiciones y tantos otros dones y privilegios que quizás pensé encontrar en lo más efímero y externo… cuando realmente se hallaban presentes en el barro que no quise tocar, en la humanidad que del otro juzgué y rechacé, en la brisa de la cual me quejé, en la lluvia por la que me lamenté… porque muchas veces vivimos inconformes con lo que tenemos y lo que carecemos… y luego cuando es demasiado tarde, nos lamentamos por no haber sabido ver con el corazón, lo que para los ojos fue difícil poder verlo…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo, darme cuenta que en mi mochila se me quedaron sin realizar todos mis sueños, quizás porque dejé para mañana lo que hoy hubiera podido haber hecho, no creí lo suficientemente en mí, ni me di cuenta de todo lo que tenía para lograr lo que me había propuesto… y ahí cuando ya no me queda más tiempo, presentarme ante Dios con mis dones intactos ya inservibles por no haberlos nunca usado y ni poder multiplicarlos en la medida que servía y transformaba al mundo con ellos…


No quiero que cuando se me acabe el tiempo, sentir que no supe aprovechar cada oportunidad de expresar mis sentimientos, de permitirme sentir, de experimentar lo que implica entregar el corazón, llorar por tanto amor y regalar a los que amo lo mejor de mí sin reservarme nada por dentro… No quiero esperar a que sea demasiado tarde para tener que suplicar y añorar un instante más para pedir perdón o perdonar, reparar y transformar, entregar todo lo que no di y usar lo que nunca usé y que eran en vida lo más valioso que Dios por amor me dio, para vivir intensamente y hacer realidad la misión por la cual me soñó tal cual y como soy, porque así me amó desde el primer momento…

No quiero que cuando se me acabe el tiempo llevarme de vuelta todo lo que se me dio y pedir un segundo más para dejar en algún corazón aquello que no entregué cuando podía hacerlo… es precisamente por aquello que doné, reparé, amé y expresé, que se me va a recordar y aunque no esté, ni siquiera el tiempo podrá borrar las huellas que dejé, porque supe dar pasos cortos con pisadas firmas en cada instante que viví, dejando un pedacito de mí en cada persona que conocí, en tantas otras que aunque nunca vi, saben que existí, porque han escuchado y leído de mi, todo lo que inmortalicé mientras viví y no dejé escapar sin aprovechar, cada segundo de Tiempo…

Gracias Amigazo, porque aún me queda tiempo… enséñame a saber valorar y aprovecharlo, sobre todo con las personas que más quiero…