domingo, 31 de mayo de 2009

AMAR EN LA DISTANCIA, NO ES LO MISMO QUE SENTIRSE DISTANCIADO EL AMOR …

Porque aunque cuesta demasiado asumirlo, muchas veces no podemos evitarlo y aun luchando contra el destino, este pretende y se esmera en mantenernos separados; se hace necesario que un amor tan grande y fuerte como el que ambos sabemos que tenemos y sentimos, nos toque vivirlo y defenderlo, experimentando nuestros corazones muy unidos aunque nuestros cuerpos estén lejanos …

Y ya hemos comprobado que Amar en la distancia no es lo mismo que sentirse distanciados en el amor, porque nos esforzamos día a día por sorprendernos a nosotros mismos, permitir el sentirnos y acercarnos; romper toda barrera de silencio y distanciamiento que intente alejarnos, siendo creativos para hacernos de uno u otro modo presentes en todo instante y más en el momento que más lo necesitamos; sabiendo plenamente que cualquier esfuerzo o sacrificio que del alma se desprende, vale la pena ofrecerlo, porque da testimonio, purifica y fortalece este Amor por el que tanto luchamos y cuidamos.

En ocasiones el futuro se nos muestra incierto, por todos los obstáculos que se nos van presentando, no es fácil alimentar y mantener una relación desde lejos, pero nuestro amor se va haciendo más fuerte y verdadero con cada cosa que vamos asumiendo y enfrentando; y aunque soñamos con estar juntos pata vivir a plenitud todo esto, anhelamos que no sea simplemente un sueño y podamos verdaderamente realizarlo…

Sabemos que existen enemigos que aparecen para hacer tambalear y debilitar este sentimiento que tanto cuidamos y alimentamos; surgiendo a veces la duda de lo que se pueda estar viviendo y haciendo, el temor de que aparezca alguien más que intente estar ahí de cuerpo presente mientras estamos separados; todo eso genera en ocasiones discusiones, mal entendidos que humanamente causamos porque es realmente muy difícil anhelar tanto un beso o un abrazo y saber que por más que lo necesitamos no podemos dárnoslo… Pero es precisamente enfrentando todas estas pruebas: los miedos, vacíos, añoranzas, tristezas y distancias, como vamos aprendiendo a entender lo que es el verdadero amor, vivir plenamente la confianza y fidelidad, valorar con todas las fuerzas eso que significa todo para nosotros y con la vida si es necesario, lo queremos cuidar…

Amar en la distancia no es lo mismo que sentirse distanciados en el amor, porque hay quienes estando en el mismo lugar y teniendo la oportunidad de verse y hablar todos los días, caen en la rutina y la monotonía, sienten igual cada momento, viven más de costumbres que de sentimientos; es por eso, que el amor que se vive estando lejos, si logra vencer los obstáculos que aparecen por el distanciamiento, van construyendo una relación demasiado fuerte y madura que en la medida que enfrenta y supera cosas, van como pareja creciendo y aprendiendo; de este modo, cada vez que se de un encuentro, será realmente emocionante y pleno, porque es lo que más han anhelado a cada instante y lo que hará realmente disfrutar cada segundo que se les regale de tiempo.

Por eso, no nos desanimemos, sigamos adelante, amándonos sin prevenciones, miedos ni lamentos, sé que venceremos y saldremos adelante, ya nos va a llegar nuestro gran momento en que podremos estar mucho más juntos que antes, haremos realidad y para siempre lo que juntos hemos soñado para consumar este sentimiento.

Con todo esto ya hemos comprobado que Amar en la distancia no es lo mismo que sentirse distanciados en el amor…

CUANDO…

Cuando experimento que nadie está ahí y no hay quien logre ver y entender lo que he de sentir, es cuando quiero pensar y aprender a asumir, que Tu me abrazas, calmas mi soledad y colmas cada vacio que en mi ser ha de existir…

Cuando creo que ya no puedo más, que la vida se me hace muy difícil de vivirla y poder llegar hasta donde sueño poderlo hacer; es cuando más necesito Creer que cada día que me regalas es una nueva oportunidad que me das, en los que me llevas en tus brazos alzada, para que yo pueda descansar y al mismo tiempo avanzar…


Cuando me duele demasiado esa herida que me causan los que más he de amar y cuando me rompen el alma aquellos que sin saber de mi nada, me juzgan y me señalan atentando contra mi dignidad; es cuando más me aferro a tu amor y te pido me ayudes a sanar y me enseñes a perdonar, de la forma como lo sabes hacer, capaz de repararlo todo y regalarle paz al corazón…


Cuando ya no sé que decir, porque se me acaban las palabras y me es difícil expresar lo que he de sentir, sé que con solo levantar mi mirada y suspirar, tu conviertes cada latido de mi corazón en oración y puedes escuchar de mi alma todo el clamor…

Cuando siento que me pesa demasiado mi mochila, por todo aquello que me es tan difícil dejar y soltar: miedos y resentimientos, angustias y desaciertos, heridas y un pasado al que me he querido aferrar; es cuando tu me ayudas a sacar todo aquello que me ocupa demasiado espacio y me ha de pesar y a cambio me ayudas a recuperar, aquello que sin saberlo deseché, los sueños y las ilusiones, los hermosos recuerdos y las oraciones, los versos y canciones, los sentimientos forjados con personas realmente valiosas que han caminado a mi lado, recordándome con su existir cuánto me has amado.

Cuando en medio de mi angustia y soledad te grito que quiero morir, porque creo que ya no puedo más y no me siento capaz de poder resistir; es cuando más me sabes hablar y enseñar lo valioso que es tener la oportunidad de vivir; por eso te haces sordo a mis quejidos, me regalas un día más, porque confías plenamente en mí, sabes que soy demasiado fuerte y no me voy a rendir, porque de tu mano todo lo puedo realizar, yo puedo llegar contigo hasta el final.

En cualquier instante de mi vida por muy difícil que parezca, aunque solo vea oscuridad, tu eres el camino, la luz y la verdad… contigo nada es imposible, porque nadie como tu, me sabe amar…

viernes, 15 de mayo de 2009

LO FACIL, LO DIFICIL… TODO PUEDE SUCEDER…

Porque el Vivir se hace realidad en aquello fácil o difícil que podemos llegar a ser y hacer, mostrándonos que todo es posible y que los imposibles aunque se piensan y se nombran, no existen, todo puede suceder…

Es fácil amar a quien nos ama, eso lo hacen aún aquellos que menos pensamos lo podrían llegar a hacer; tiene sentido y es muy difícil más no imposible aprender a amar a quien nos rompe el alma, porque en un corazón que habita Dios, cualquier cosa puede suceder…

Es fácil sacar de la mochila y de una vez, los sueños, las esperanzas y la fe cuando algo muy doloroso y malo nos ha de suceder; es más difícil y parece imposible deshacernos de los miedos, tristezas y resentimientos, porque aunque son demasiado pesados y nos aferramos a ellos, si nos damos la oportunidad de sentirnos amados por Dios, todo puede ser o dejar de ser…
Es fácil herir en un segundo a una persona, con tan solo una palabra, una mirada o el silencio, rompiéndole el corazón en mil pedazos, robándole de este modo la ilusión y las ganas de seguir y volver a creer; es demasiado difícil reparar el daño que hicimos aunque pasen muchos años, pero si sentimos y le damos un amor como el que Dios nos ha de ofrecer, todo puede ser posible, los milagros los podemos sentir, hacer y ver…

Es fácil llegar a la meta si nos dan ventaja y elegimos el camino más cómodo y rápido que nos ayude a no perder, es difícil pero le da sentido a la vida, vencer los tropiezos, levantarnos de las caídas, sanar las heridas, seguir por el sendero que debemos recorrer; sino nos rendimos llegaremos, aprenderemos a valorar más aquello que logramos y tenemos, nos sentiremos felices de saber que lo pudimos hacer; daremos testimonio de que los imposibles no existen, los sueños se pueden alcanzar y lo que tanto anhelamos lo podremos llegar a tener.

Lo que fácil llega, fácil se puede llegar a perder, y muchas veces aunque lo tenemos en nuestras manos, no logramos experimentar lo que significa poderlo tener, porque realmente no nos ha costado el llegarlo a poseer; lo difícil no se nos olvida, lo tenemos presente, lo cuidamos con nuestra propia vida, porque tiene el valor de nuestros sudores y caídas, nuestras lágrimas, esfuerzos y risas… por eso lo defendemos contra todo, lo resguardamos como el más grande de nuestro tesoros, porque es lo que mantiene viva nuestra fe al creer que los imposibles no existen, todo puede suceder…

Es fácil robar una lágrima, es difícil dibujar una sonrisa; es fácil apagar la luz, es difícil volverla a encender porque no podemos ver; es fácil arrebatar la esperanza, es difícil construir un sueño o una ilusión; es fácil cerrar una puerta, es difícil volverla abrir después de que se cerró y la llave votó; es fácil aprender a amar, es difícil reparar y sanar lo que causa el desamor; es fácil derrumbar lo que con esfuerzo se había construido, es muy difícil reconstruir lo que en un segundo y por impulso hemos destruido; es fácil cometer un error, es difícil reconocerlo, pedir y ofrecer perdón; es fácil llegar al final cuando se quiere a todo renunciar, es tan difícil volver a comenzar y dar una nueva oportunidad; es tan fácil recordar a quien se ama, es tan difícil olvidar a quien tanto daño te causa; es muy fácil permitir que se nos borren las huellas de lo hermoso que hemos vivido, es mucho más difícil borrar las cicatrices de las heridas que hemos sufrido…

Es fácil perder el tiempo, dejarlo volar sin vivirlo al máximo y aprovechar la oportunidad que en él se nos ha de conceder; es tan difícil recuperarlo y es imposible poderlo retroceder…

Es fácil copiar lo que otros han dicho y hecho, es difícil pero tiene más sentido hacer las cosas por nosotros mismos aunque sintamos que no lo hacemos tan bien o como realmente quisiéramos; es muy fácil decir te quiero y te amo, pero es realmente difícil aprender a hacerlo sentir y demostrarlo, es fácil escribir en una hoja que está en blanco; es tan difícil reescribir lo que está con tachones o no tiene renglones y por eso preferimos arrancarlo… parece imposible pero es Dios quien en renglones torcidos escribe…

Es fácil decir Dios me abandonó y culparlo de todo aquello que nos ha sucedido; es tan difícil redescubrir y valorar todo lo bueno que a diario nos regaló, sobre todo la oportunidad de decirle cada día buenos días al sol cuando muchos mueren sin haber vivido … es tan fácil buscarlo tan solo para pedirle en oración, pero se nos hace tan difícil decirle simplemente gracias te damos Dios… y aunque parezca imposible lograr aquello que se ve tan difícil, el Amigazo lo todo lo hace posible, simplemente debemos sentir lo fácil y hermoso que es, experimentar la grandeza de su amor…

QUIERO ENSEÑARTE...



Quiero enseñarte a tocar el cielo, y casi no alcanzo al tablero,
Pero sé como se realizan los sueños, los grandes y los pequeños...
Quiero enseñarte a construir tu camino, y me cuesta caminar;
Pero he dejado huellas, por los senderos que he de pisar...

Quiero ayudarte a crecer, y solo mido un metro 25 de altura,
Pero he descubierto que crezco en la medida en que logro que tu alma sobre pase tu estatura...
Quiero enseñarte a levantarte cada vez que caes, y yo tropiezo en mi caminar a cada instante,

Pero he aprendido a continuar, a fortalecerme con las piedras del camino, y mantener mi paso firme y constante...
Quiero enseñarte a convertirte en mujer, y yo tengo porte de niña,
Pero siento que me ves como un ser mágico, salido de un cuento de hadas...
Quiero enseñarte a que veas cada día, como el mejor del año,
a pesar de que las cosas no salgan a veces como queremos, aunque aparezcan problemas que sobrepasan tu tamaño...

Quiero enseñarte a escalar la montaña de la vida, así como me ves en mi escalerita subida, yo queriendo alcanzar el tablero, y tu luchando por alcanzar tus sueños...
Quiero enseñarte a ser feliz, a través de mi propia vida, porque mi alegría mayor es la de hacer que mi vivir logre transformar tu existir, para poder verte siempre sonreir...

Quiero enseñarte a que recuerdes todo lo aprendido, como la época más feliz que has vivido;
así lo siento yo, por todo lo que de mis Maestros he recibido...
Quiero enseñarte a que conviertas a Jesús en el centro de tu vida, el Maestro de Maestro, el Amigazo Fiel, que por amor nos entregó su propia vida...

Quiero enseñarte tantas cosas; aunque son muchas más las que tu me enseñas,
Con tu alegría constante, tu nobleza, tu amor a la vida, tu confianza plena en mi, tu sonrisa transparente, a pesar de que se que a veces sufres más de la cuenta ...

Quiero enseñarte a darle gracias a Dios, por lo que cada día te da, por eso, elevo una oración y le digo: Maestro, enséñame a enseñar como solo tu sabias educar, siendo capaz de transformar al mundo y a toda la humanidad.

martes, 12 de mayo de 2009

ROMPE LA RUTINA, VALORA, DA GRACIAS Y CUIDA...

Porque muchas veces cada día parece que fuera una repetición y nos acostumbramos a lo que tenemos, tanto que ya ni lo vemos; se nos olvida que para que no se marchite ni se muera la flor, hay que alimentarla a cada instante y hacerlo valioso, sin convertir este ritual en una rutina que le haga perder sentido a todo aquello que cuando surgió se veía demasiado hermoso...

No te acostumbres a todo aquello que hace sublime tu jardín, asómbrate por ver salir el sol, por escuchar la voz de aquellos que tu sabes, siempre están ahí; piensa que hoy puedes andar, que ese techo que te cubre es un regalo que Dios te da, disfruta del alimento que crees confiadamente nunca te va a faltar, sorprende a las personas que amas, no hagas, digas, ni te guardes nada que más adelante te puedas lamentar...

Rompe el silencio con una palabra que devuelva las ganas de vivir y continuar, no permitas que se suelten y se alejen sin darte cuenta las personas que más has sabido amar, trata de ver más allá de cada rostro, tal vez un gesto tuyo puede una vida salvar; cuida y disfruta el agua que hoy puedes beber, todo eso que tenemos mañana quizás y sin darnos cuenta lo podemos perder...

Acuérdate que hay un Dios que es amor y te ofrece de sí lo mejor; no esperes a sentir que ya nada tiene solución para darte cuenta que solo El puede ayudarte y solo así acordarte que existe y tratar de refugiarte con angustia y desesperación en la oración; no pidas solamente milagros cuando creas que ya nada puedes hacer, ocurren cada día y en cada momento bendiciones y prodigios que por estar tan ciegos en nuestros egoísmos, no sabemos contemplar y agradecer...

Hoy en día por ver solo las apariencias, conformarnos y acomodarnos con aquello que ahí vemos, le perdemos sentido a nuestra existencia, no sabemos a dónde vamos ni qué es lo que realmente queremos; es por eso que vemos como todos los días, las relaciones se deterioran en el intento, porque se dejan envolver por la rutina, se le deja la responsabilidad a una sola persona que se agota al querer sostener y salvar lo que se creía era el más hermoso de los sentimientos; no perdamos esa capacidad de sorprender al otro y de sorprendernos, con solo darnos señales de vida y acallar los ruidos externos para escuchar los latidos y voces de nuestros corazones y de lo que llevamos dentro; podremos saber que ofrecer y necesitamos recibir cada día, para hacer único y especial cada instante de vida que tenemos...

jueves, 7 de mayo de 2009

TE PERDONO AUNQUE NO ME PIDAS PERDON…

Porque realmente es muy dolorosa cualquier herida que se le haga al corazón, por muy grande o pequeña que sea, ponerle el dedo o removerla, nos hace decir o actuar lo que realmente no queremos porque sabemos muy bien, del daño que podemos hacer sin quererlo, y duele el doble no solo el que nos lo hagan sino también como eco hacerlo…

Y así mismo cargar con odios y resentimientos, el contemplar asuntos pendientes, nos estanca en el tiempo, no nos deja avanzar ni llegar a donde nos hemos propuesto, porque el dolor que permanece nos roba la paz, nos impide confiar y nos apaga los sueños…

Al entender que no es ningún ser superior quien se ponga siempre en el papel de digno u orgulloso y no sea capaz de pedir ni ofrecer el perdón, porque cree que eso solo se hace con Dios; sabiendo también que son demasiado soberbios aquellos que dicen que no se van a rebajar reconociendo que se equivocaron y en ese error a otros en el alma una herida le causaron… Prefiero liberarme de todo aquello que me cause tristeza y me robe la paz, por eso aunque no me lo pidas, yo te aprenderé a perdonar…

Te perdono porque así, me sanará más rápido y fácil mi herida, me sentiré libre de caminar por cualquier lugar, sin afectarme el escuchar tu nombre, tropezarme contigo o recordar lo que alguna vez pudo pasar… Al perdonarte se aliviana mi alma, me lleno de paz y me invade la calma, porque el perdón es de los sentimientos más sublimes que puede experimentar el corazón; amar y perdonar, es lo que más nos ha querido enseñar el mismo Dios…

Te perdono aunque no me pidas perdón, porque no quiero sentir nada en contra tuyo, ni experimentar que algo me pesa o me ata el corazón. Al perdonarte enfrento a todos esos monstruos que aparecen porque nacen de los sentimientos dañinos que puedan existir en lo más profundo de nosotros y nos hacen muchas veces perder la razón…

Te perdono y aunque las cosas no sean como antes, ya nada podrá detenerme ni dañarme, porque al perdonarte estoy reparando yo misma lo quebrantado que dejaste mi corazón… sé que ganaré esta batalla, aunque en algún momento quizás la sentí perdida, pero me di cuenta que mi mejor escudo es el amor que me invade y que sana todo y renueva nuestra vida…

Te perdono, con la sencillez y humildad que surge de mí, porque sé que nací para ser feliz, por eso, para no guardarte rencor, me quedaré con los recuerdos más lindos de lo que alguna vez esto que vivimos significó… con todo ello, concluyo este capítulo, inicio uno nuevo, me lleva de la mano Aquel que tanto nos ha amado y que su vida por nosotros entregó… no me cierro a ningún sentimiento, porque lo que me hace realmente vivir, es saber que puedo sentir muy dentro de mí, la grandeza y milagro del amor…

martes, 5 de mayo de 2009

CUANDO SE RECUERDA SIN DOLOR, ES PORQUE NACIÓ EL PERDON…

Siempre han existido polémicas, cuando se habla de perdonar, hay quienes dicen que si se recuerda lo ocurrido, es porque no se ha perdonado; otros expresan que es imposible olvidar aquello que tanto nos ha dolido y marcado; a lo cual considero que en parte cada uno tiene razón, porque se pueden recordar los hechos, es casi que imposible no hacerlo; pero si al evocar los recuerdos no se siente dolor, es porque realmente ha nacido en tu corazón el perdón…

Para lograr perdonar no hay que tapar las heridas sin curarlas o sin asumir el proceso de duelo o de sanación; a veces creemos que para no sufrir es mejor clausurar todo, no remover ni sacar; con ello lo que hacemos es acumular el dolor, llenarnos de todo aquello que nos va invadiendo e infectando por dentro y que no nos dejan liberarnos de tanto mal, surgen los odios y resentimientos, nos invaden los vacios que son causados al aislarnos y esconder lo que estamos sintiendo, también el negarnos la oportunidad de volver a sentir o confiar, por temor a que de nuevo nos vayan a herir y más daño nos puedan causar… realmente evadir o cerrar sin concluir no es la solución, porque cada vez que algo o alguien recuerde lo que pasó, cuando intenten entrar en esa habitación, resurgirá con mas fuerza el dolor, se removerán los recuerdos y no sentiremos atados a lo que pasó…

El perdón libera demasiado, de pesos causados por culpas y dolores que surgen de lo que ha pasado… a veces creemos que somos más y nos vengamos si no perdonamos, y que guardando resentimientos dejamos de ser estúpidos y no nos rebajamos, pero ubicarse en ese papel de soberbia no da paz, siempre existirá en el interior aquello que causará dolor o que mejor se prefiere evitar, habrá una parte en nosotros que realmente nunca va a descansar, porque acumular heridas no será sano ni cómodo para andar así por la vida y por temor nos negaremos la posibilidad de volver a ser amados y amar…

Ya luego del proceso de destapar, sacar todo aquello que duele y permanece ahí, hay que empezar a curar con muchas dosis de amor, algo de paciencia y todo el tiempo que necesite el corazón, se sentirá mucha necesidad de llorar, tal vez de gritar por lo fuerte del dolor, quizás anheles encontrar alguien que te sepa abrazar para darte seguridad y vencer el temor; así mismo complementarás con cucharadas grandes de oración diaria, permitirte liberarte y arrojar lo que más daño te cause, enfrentar los monstruos que empiecen a acosarte, diciéndote que lo mejor que puedes hacer es encerrarte en sí mismo y vengarte, no volver a confiar y reprimirte, porque según ellos, todos te van a fallar, ya en el mundo no existen los amigos ni la sinceridad… no les hagas caso a quienes quieren prevenirte y llenarte de miedo, nadie que tenga un alma libre y colmada de amor, se gozará en reprimirte y decirte que te niegues a vivir, porque el amor es lo mejor que en el ser humano pueda existir…

Al Principio no querrás remover, ni pensar, preferirás olvidar y dejar atrás… pero en realidad solo evitarás, lo cargarás siempre contigo, vivirá con miedo a que tu corazón sea nuevamente herido y sentirás mucho dolor al recordar… en la medida que lo vayas trabajando, la tristeza irá cesando, la paz empezará a cubrir tu herida y te darás cuenta como la cicatriz surgirá y tocarla poco a poco ya no dolerá…

Hasta que llegue el día en que podrás hablar de todo eso muy natural, sin sentir dolor y hasta sin llorar; porque hay demasiado amor en tu corazón, y no quieres sentir nada que te robe la paz; simplemente sueñas con mirar libremente y sin temor hacia adelante y hacia atrás… en ese instante volverás a sonreír y confiar, porque si recuerdas lo ocurrido sin sentir tu corazón dolido, es porque por fin el perdón en ti ha nacido…

Hazlo por ti mismo y no por los demás… experimentarás la verdadera PAZ…

viernes, 1 de mayo de 2009

VACUNEMONOS CONTRA ESTA GRIPE QUE ES MUCHO PEOR…

Hoy en día vemos cada cosa que pasa en el mundo simplemente como una noticia ante la cual nos vamos acostumbrando, porque cada vez son más amarillistas la forma como nos están presentado lo que está pasando y de este modo vemos la realidad en palabras e imágenes, que en la medida que pasa el tiempo, ya no nos mueve ni sensibiliza y nos cuesta creer que todo aquello que miramos y comentamos, sea algo que de verdad a muchos afecta y ante la cual aquietamos conciencias, diciendo a voz alta lo que hicimos o dimos, o justificándonos expresando que ante eso, es casi que imposible poder actuar.

Y tememos contagiarnos de epidemias y pandemias, haciendo de la situación una nueva oportunidad para pensar en nosotros mismos un poco más sin pensar realmente en los demás; acomodando la realidad hacia nuestra propia conveniencia, actuando de tal forma que no nos perjudique, sin hacer las cosas de la mejor forma, a tal punto que todo aquello que creímos nunca podría llegar, sea la oportunidad para que la humanidad se pellizque y empiece realmente a cambiar muchas actitudes que debemos deformar, para formar y transformar…

Y usamos tapabocas para no respirar el aire que respiran otros por temor a que nos puedan contagiar, evitamos los besos y abrazos, pagamos lo que sea por una vacuna y hacemos uso de lo que somos y tenemos para ser atendidos de primero, aunque realmente no lo hemos de necesitar; pero no nos preocupa contagiarnos de odios y resentimientos, de indiferencias y egoísmos, preferimos alarmarnos y entrar en pánico por nosotros mismos, rechazando y discriminando a los demás; y aún siendo testigos de todo lo que está pasando, nuestras actitudes y omisiones no cambian, todo sigue peor o igual.

Culpamos a Dios de lo que pasa, asustamos a otros, diciendo que el mundo se va a acabar, criticamos la negligencia de aquellos que intentan hacer algo, mientras nos ubicamos en primera fila buscando beneficios propios, señalando o simplemente dejando el tiempo pasar… nos prevenimos de no contagiarnos, pero muchos estamos ya muy enfermos de vacios y soledades, resentimientos y maldades, indiferencias y mucho más… me pregunto: ¿ante eso qué estamos haciendo? Acaso solo viendo como entre nosotros mismos nos estamos contagiando, destruyéndonos, matándonos unos con otros, en el alma y en el cuerpo, hasta que ya no quede nada más…

Lo triste de todo esto más que la enfermedad y sus consecuencias, es que seguimos desenfocados hacia lo que realmente necesitamos, y es cambiar muchas cosas, dejar atrás tanto odios, egoísmos e indiferencias, fortalecer las dosis de fe y solidaridad, llenarnos de mucho amor, dejar de causarnos entre nosotros mismos tanto dolor, bajar a Dios de las nubes, quitarle el papel de juez vengador, no culparlo de lo que pasa, ni utilizar para ello su propia Palabra, cuando nosotros mismos no creemos en el Mensaje de Amor que como legado nos dejó, cuando murió en una cruz para salvar la humanidad. No esperemos a que estas duras realidades nos toquen, para sentirnos en el lugar de los demás, no lleguemos al extremo de caernos y rompernos, para entender nuestra enorme fragilidad y reconocer de este modo que El único que realmente puede hacer algo por nosotros, es el Amigazo y El solo nos pide que nos amemos y perdonemos, para que todas estas epidemias y pandemias que están autodestruyendo el mundo, puedan realmente acabar…

Lo que más me cuestiona es darme cuenta, que este mal de odios, egoísmos y resentimientos, que desde siempre está matando a la humanidad, no lo sufren los pollos ni los cerdos, ni ningún otra clase de animal; este mal solo los seres humanos lo estamos padeciendo y eso que se nos ha dado la enorme capacidad de pensar, reflexionar y amar…

Para no seguir en las mismas, necesitamos dosis de oración, tapabocas de insultos y calmantes contra la violencia, para no agredirnos ni humillarnos, hasta causarnos heridas realmente difíciles de sanar… regalemos sonrisas a montones, hagamos algo grande y productivo por los demás; aferrémonos a la oración sincera con la certeza de que el Amigazo la va a escuchar, cambiemos todas esas actitudes que nos roban la ilusión y nos encierran el corazón en armaduras contra el dolor, negándose así mismo la oportunidad de confiar, recibir y dar amor de verdad…

Estoy segura que con todo esto, las cosas serán diferentes, acabaremos con todos los males que están destruyendo a la humanidad, así todos nos vamos a salvar y a vivir por fin en paz…

HACIA JESUS DE LA MANO DE MARÍA…

Para llegar a Jesús hay que recorrer el camino de María, amar al Hijo, implica amar a la mujer que le dio la vida; sentirnos su hermano es sabernos hijos muy amados de nuestra mamita del cielo, la Virgencita…

Porque en cada Misterio de la vida de Jesús, siempre estuvo presente la mujer que Dios eligió para Madre, aún desde antes de nacer, y en ella contemplamos escrito el evangelio desde el Gozo del nacimiento, la alegría del encuentro, el júbilo del primer milagro en el que con su amor intercedió por vino nuevo, el dolor ante la cruz en la cual adoptó a todos los amigos que ha amado Jesús, el triunfo de la resurrección, la gloria de su asunción y coronación…

Y es el tinte del Espíritu quien escribe en nosotros en los distintos momentos que asumimos, sabiendo que realmente nunca estamos solos, porque a nuestro lado camina Jesús nuestro hermano y nuestra Madre María; de este modo podemos sentir cómo de su mano, nuestro vivir se logra convertir en misterio de oración y alegría; con el gozo que surge del amor de Dios Padre, el dolor de una cruz que no deforma sino que transforma porque nos redime, el júbilo de la revelación ante nuestros ojos y la Gloria del triunfo y la resurrección ante todo aquello que enfrentamos y creemos muchas veces no superar hasta morir, pero que al final, vencimos, lo logramos!

Con todo esto, hablar de una experiencia personal de María en mi vida… es remontarme al principio de mis días, desde el mismo momento de la concepción, porque donde hay vida, ahí ya está presente nuestra mamita del cielo, la Virgen María… y me acuna desde el vientre, me contempla, me mima; acompaña a mi madre terrenal, en este hermoso milagro que es dar a un ser humano el regalo más hermoso: la vida.

Y aunque al nacer creo no conocerla, sé que hay una presencia inexplicable que con la bendición de mi Madre, se apodera de mí, me cuida, me envía a sus ángeles, me arrulla para que descanse en el corazón amoroso de Aquel que es Luz en el camino y es el Agua Viva; por eso aprendo en mis primeros años, la oración que más le agrada, EL AVE MARIA…

Y Cuando escucho hablar de ella, en aquellos que me enseñan y son pastores que me guían, se me hace muy similar escuchar el nombre de la Virgen María, puede ser algo difícil de explicar, pero es tal vez porque desde antes de nacer, cuando Dios me pensó, me encomendó de una vez al amor Maternal de mi mamita del Cielo, María…

Hay momentos en que quizás, en la medida que voy creciendo, con todo lo que el mundo está ofreciendo, creo que puedo valerme por mí misma, que es fácil caminar soltándome de la manos de los que me acompañan y guían; tal vez ahí es cuando experimento que la presencia de Dios Padre, de Jesús el Amigazo y de mi mamita María, es algo lejana, yo estoy muy abajo y a ellos los siento demasiado arriba…

Es difícil a veces creer y tener fe, cuando nos enseñan a estar prevenidos en la vida, nos encerramos en nosotros mismos, nos aferramos al viento que es quien nos lleva a la deriva; y si caemos o tropezamos, nos sentimos muy solos, nos duele demasiado, y quizás hasta nos equivocamos, buscando consuelo donde realmente no lo hallamos… es ahí cuando más necesitamos volver a la casa del Padre, abrazar a Jesús hermano, descansar en María nuestra Madre, levantarnos y volver a intentarlo…

Pero si nos fallan los que vemos, cómo podremos aprender a sentir cerca a los que no vemos?... es ahí donde hay que aferrarse a la Fe, saber y sentir que cuando las cosas no dan para más, solo Dios nos puede ayudar a sanar, reparar, continuar hasta llegar y vencer… son esos momentos los que se hacen misterio de gozo, jubilo, dolor y Gloria… es ahí donde no damos cuenta que al abrazar la cruz con Jesús y acoger como Madre a María, no nos quedaremos ahí, al tercer día será nuestra Victoria…

Y aunque pareciera que vamos contracorriente y el mundo nos grite a cada instante que somos dementes, nos dice también que todo en la vida es normal, que podemos hacer lo que queramos porque en eso consiste la libertad; nos impulsa a que es mejor creer y buscar más todo aquello que nos da miedo y es sinónimo de oscuridad, que aferrarnos y descansar, en todo eso que aunque no se ve, nos muestra un camino distinto al que recorre la juventud, es el sendero que nos ofrece mucha paz y nos muestra la luz.

Aunque sintamos que la vida mucha veces es un acertijo o una contradicción, y nos cuestione demasiado el ser testigo de cómo cada uno piensa en sí mismo y se olvida de las necesidades que tienen los otros, alejándose cada día de las cosas de Dios… es mejor volver a casa del Padre, abrazar a nuestra Madre y no sentirnos huérfanos espirituales, buscando llenar los vacios con todo aquello que en vez de hacernos bien, nos dejan peor.

El amor Maternal de María, es tan grande y poderoso, que con un beso espiritual sana cualquier herida, con su abrazo nos calma el frio de la soledad, con su mirada nos guía, es el mejor camino a seguir para llegar a Jesús, sin apartarnos jamás de la verdad y dándole otro sentido a nuestra vida…

Tal vez muchas veces queremos imitar, a mujeres modelos que solo en lo externo y en las apariencias se fijan, es mejor descubrir, contemplar y adoptar las virtudes verdaderas de mujer ideal que nos ofrece en todo momento nuestra Mamita del Cielo, la Virgen María.

No podemos hablar de Jesús, sin pensar en María, ni buscar a la Madre sin encontrar también al Hijo... no podemos escribir la historia de nuestra vida, sin encontrar en cada una de sus hojas los misterios de gozo, jubilo , dolor y Gloria que encomendamos en cada Ave María…

Y si aún no entiendes esto que aquí te digo, busca en tu interior y te darás cuenta que existe en tu corazón un enorme vacío, porque vivir sin tomar de una mano a Jesús y de la otra a María, es más que vivir, caminar al azar, dejándonos llevar a la deriva…

Esta es una gran verdad, es el secreto que te da la verdadera paz… esa que no se apaga jamás y que permanece dentro de cada uno aunque nos vean a veces llorar… es la fuerza inexplicable que nos da el amor paternal y maternal de Dios Padre, Jesús y María… ¿Para que pedir más?...

Aunque a veces me creo muy adulto, siempre seré niña porque dentro de mí anehlo sentir siempre los mimos de mi mamita del cielo María...

Por eso desde el fondo de mi corazón le digo : Bienaventurada eres y Dios te Salve María, no apartes tu mirada de mí, ni de noche ni de día, haz que me bendiga siempre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo...