miércoles, 9 de diciembre de 2009

NO LO TIRES HACIA EL PISO, SINO HACIA EL CIELO...

En ese caminar por la vida, vivimos y enfrentamos toda clase de momentos, los buenos que nos acomodan, los mágicos que nos elevan al cielo, los normales que nos rutinizan, los variables que nos mantienen al asecho... pero también existen y muchos pensarán que son tal vez más, los instantes difíciles que nos hacen llorar y renegar...

Y es en ese viaje, en el que cargamos nuestro equipaje, donde guardamos lo que realmente para nosotros tiene valor, las personas que amamos, lo que con ellas compartimos, los recuerdos de nuestros triunfos, trofeos, diplomas, medallas, fotografías que inmortalizan los frutos de cada esfuerzo que hicimos... así mismo y cuando las cosas no salen como queremos, se rompen las relaciones, nos enfermamos, fracasamos y caemos; acumulamos y escondemos en esa maleta, todo lo que sentimos, las frustraciones, los miedos, dejando en nuestro corazón muchos vacíos, perdiéndole a la vida el sentido...
Y escribimos en nuestra historia personal páginas de dolor y terror, que no queremos releer porque nos hace temblar las piernas y sangrar el corazón; y ante el peso de lo que cargamos, concentrándonos más en eso que perdimos y dejando de lado lo que ganamos, lanzamos quejas y lamentos, vivimos renegando; explotamos fácilmente, reaccionamos mal ante quienes nos hieren o simplemente por el camino se nos atravesaron...

Perdemos la fe en el Amigazo, lo cuestionamos y sentimos que nos ha abandonado, tiramos al piso todo aquello que nos pesa y que ocupa en nuestra vida tanto espacio... y vamos dejando a nuestro paso, lamentos, quejas, reniegos de lo que no tenemos y aun hasta de lo que se nos ha dado... parecemos una sombra caminante que llena los senderos contaminándolos..

Tiene tanto sentido reciclar todo ello, y no tirar al piso lo que podría convertirse en moneditas de oro para el cielo... eso que vemos basura, castigo, fragilidad o pecado, puede llegar a ser oración, la mayor prueba de amor, entrega y fortaleza en la que Dios se ha manifestado...

Si cada vez que algo te afecta, si te hieren en el alma las personas que más has amado; toma todo ese sufrimiento, no te cierres al amor, conviértelo en oración de perdón y verás como pronto habrás perdonado y la paz recobrado... y si te agobia alguna enfermedad, y padeces de dolores o debes hacer esfuerzos que crees mayores a tu humanidad, di en cada instante en que lo sientas, en vez de ¡ay cómo duele!, cámbialo por: ¡Dios cuanto te amo!... seguro es la más bella y sentida declaración de amor que alguien al Amigazo le ha regalado y El se sentirá tan pleno, que experimentarás fuerzas para asumir ese y cualquier otro dolor para no sentir que te has agotado...

Por cada reclamo que hagas y pagues con la misma moneda lo que te han dado, estarás arrojando al piso oraciones y bendiciones por ti y por aquellos que amas y que deseas darles el más grande regalo...

No tires al piso reproches, envuélvelos en acción de gracias y verás como se elevan al cielo y llegan directo como alabanzas al corazón del Amigazo... no dejes que se te caigan lamentos y quejas, porque apagan las luces de esperanza que existen en la tierra; transforma todo ello en confianza y déjalas en las manos de Dios que El las utiliza para encender en el cielo más luceros y estrellas...

Y si por el cansancio y humanidad algo de todo ello se te cae... detente, recógelo, repara el lugar, deja todo limpio tal cual lo encontraste; es de admirar demasiado y se convierte como por arte de magia en bendición, cada gesto de sencillez y humildad que sale del corazón; porque no es fácil reconocer que hemos fallado y es de valientes asumir las consecuencias de nuestros errores, no rendirse, recoger lo que se ha tirado al piso, hacerlo oración de perdón que Dios acoge sin darte cuenta cuando se alegra de verte actuar y te recibe con un abrazo de alegría y paz por tu inmensa fe y voluntad.


Así que si antes no te habías percatado de aquello que vas dejando caer y desaprovechar, tirándolo al piso como piedras con las que otros que caminan contigo o vienen detrás se han tropezado... no te conviertas en tempestad que oculta o espanta el sol, se más bien el arco iris que el cielo nublado despejó y alumbró... no dejes escapar en lamentos, quejas, reniegos y venganzas, tantas alabanzas y oración de acción de gracias que son moneditas de oro con la que invitas y pagas todo aquello que esperan y necesitan las personas que más amas...

Míralo como esa oportunidad, de darles en todo ello lo mejor de tu amistad, y cada vez que sientas que algo de tu humanidad se te quiere caer al suelo, sonríe y mira con fe y esperanza hacia el cielo, repite en tu corazón: Amigazo ahí te va una monedita de oración con todo mi amor para ti, para que bendigas y ayudes a esa persona que tanto quiero y es valiosa para mí...

Aquello que arrojes hacia arriba como oración de Ti para Dios, se te devolverá en bendiciones para Ti y los que amas, de parte del Amigazo Dios...