jueves, 12 de noviembre de 2009

NO TENGO LAS MEDIDAS...

Porque hoy en día todo va ajustado a ciertas medidas que obligan a que todo se debe concordar entre parámetros de belleza y de normalidad, que indican lo que debe ser mínimo y lo que debe ser más… Y así mismo se obliga a la sociedad a tener que aceptar esas medidas y hacer hasta lo imposible por poder encajar…

Algún día alguien me preguntó, qué es lo que tu consideras nunca podrás alcanzar? A lo que respondí enseguida, “Ser Reina de belleza Nacional o Universal” porque simplemente no tengo las medidas que se consideran son las que califican para ser llamadas reinas y bellezas…Todo aquello que obliga a que muchas niñas, jovencitas y hasta hombres también, hagan y deshagan, logren quererse o hasta odiarse, dependiendo de la opinión de los demás, peleando con el espejo y con la sociedad, si no pueden ajustarse a esos requisitos que se han inventado para definir lo bonito, aunque sea más sintético que natural y dependa de la opinión de críticos, periodistas y un jurado al que todo el mundo le quiere agradar para ganar…

No tengo las medidas, solo alcanzo 1,25 de estatura, y reviento todas las demás, no puedo usar tacones y mis piernas tienen curvaturas, mi nariz es chata, mis ojos son café oscuro y mi sonrisa demasiado natural; no se llevar una pasarela, pero gracias a Dios puedo aun y con mucho esfuerzo caminar; no tengo cetro ni corona, pero siempre he sido la reina de mi abuelo, mis sobrinos y mi papá; la moda no me acomoda, pero me visto cómoda y aunque no soy modelo ni belleza universal, logro robarme sin esfuerzo todas las miradas y regalo siempre sonrisas por donde he de pasar…

No he tenido que entrenarme para saber hablar muchos idiomas, ni ver cómo respondo a las preguntas que por más que a las reinas asustan, siempre la misma respuesta tendrá: “cuando sea reina ayudaré a mi departamento, a mi país y a todo el que lo ha de necesitar”… Yo me he entrenado en la escuela de la vida, esa que me enseñó que para poder crecer y alcanzar lo que quería simplemente tenia que subirme a una silla y creer en todo lo que podía de mi misma entregar; gracias a eso, terminé mis estudios, tengo carrera universitaria, encuentro respuesta a tantos cuestionamientos que me he hecho en la vida y a otros muchos que me hacen los demás, así mismo me hace feliz sentir que ofrezco a toda la humanidad, mis letras, mis palabras que son vida, y que de uno u otro modo, aún sin saberlo demasiado, sin llevar una corona ni un centro y sin tener que manejar dinero, sé que he podido sembrar la fe y la esperanza, en muchas almas y corazones que en algún lugar de este universo se han tropezado con mis mensajes y los han tomado de alimento, aún sin tener yo que desfilar algún traje o sin traje, ni viajar con corte real de uno a otro lugar…

Cómo las Modelos y Reinas sé de miradas, críticas y comentarios, porque es común que en la sociedad la gente mire, hable y señale todo aquello que le es fácil criticar… ante eso no me revelo, simplemente creo que nadie puede dar de lo que no tiene y por eso viven de apariencias y superficialidad, porque piensan y creen que el resto de la humanidad anda como ellos, pendientes solamente de lo material, superfluo y del qué dirán…

No tengo las medidas y tal vez a simple vista muchos no se convenzan de todo lo que soy y puedo llegar a dar, pero vivo feliz y tranquila, entrego todo de mi cada día y he comprobado en mis pocos o muchos años de vida que los sueños tarde que temprano se pueden hacer realidad…

Conozco del amor y la amistad que son puros y sinceros, que surgen desde dentro y no por lo que a simple vista vieron… sé de las metas que se logran con mucho esfuerzo, desde lo más sencillo y pequeño, he ganado las batallas que la vida a lo largo del camino me ha puesto, aprendiendo a superar y no dejarme vencer por todo aquello que pretenda derrumbarme o hacerme detener…

No tengo las medidas y quizás a simple vista muchos digan que soy anormal, que Dios castigo a mis padres o que por mutación de un gen no crecí más; para quienes nada saben y creen todo saber, me siento más normal que lo normal que pueden llegar a ser, sé a ciencia cierta que soy un sueño y regalo de Dios y eso lo puede comprobar todo aquel que me ha de conocer, leer o escuchar… Vivo feliz, le digo a todo el mundo: “No te rías de mí, ríete conmigo”… “Sueña en alcanzar cosas grandes desde las más pequeñas que puedes realizar”…

No tengo las medidas, no soy Reina de belleza, ni mucho menos se desfilar… pero le pido a Dios cada día que me de fuerzas, sabiduría y valentía para seguir haciendo su sueño realidad, y cumpla la misión que me ha encomendado de dar testimonio de su grandeza y perfección, desde mi pequeñez y fragilidad…

No tengo las medidas, no soy Reina de belleza, no sé desfilar… pero doy pasos cortos con pisadas firmes que dejan huellas, se roban las miradas y dibuja sonrisas por donde he de pasar…

No tengo las medidas, no soy Reina de belleza, no se desfilar… pero he aprendido que desde abajo la grandeza y belleza del cielo, mejor se puede apreciar, quien no me crea que se agache y sentirá que puede llegar, hasta el infinito y más allá…

2 comentarios:

Juliana Gómez Cordero dijo...

Kary, siempre te leo porque me encanta como escribes, pero hoy te admiro por las verdades que con sencillez y valentía expresas en tu post.
Quien sopese la valía de una persona por lo que tenga de bello,
no tiene, seguramente, "dos dedos de frente" y siempre será un mal juez y un mal ejemplo.
Los verdaderos valores morales e intelectuales no necesitan de ello
para destacarse.
Tú brillas con luz propia y además eres muy bonita.
Un beso enorme

Admiradora dijo...

Kary, que bellas palabras!! Tú eres especial porque Dios te creó a su imagen y semejanza y te mandó con un propósito al mundo... yes lo que estás haciendo, llevando esperanza, amor y motivación a las personas que lo necesitan. Dios bendiga tu vida y trabajo.Adelante no estás sola, abrazos, Sandra Güete.