miércoles, 4 de noviembre de 2009

CUANDO NO HAY VOZ...

Cuando no hay voz, hay lágrimas, hay letras, hay abrazos, una mano, una flor, tanto que puede expresar sin palabras lo que el corazón siente… Cuando no hay voz, hay estrellas, un paraguas para proteger del mal tiempo, un abrigo que nos brinda calor, una silla para descansar, un bastón que no te deja caer ni tambalear… Cuando no hay voz, hay miradas y sonrisas, hay flores y caricias, hay canciones y detalles que gritan lo que el alma suspira y respira… Cuando no hay voz, hay silencio que expresa sentimientos, sea alegría, enojo o dolor, presencia o ausencia, plegaria u oración…

Cuando no hay voz, sobran muchas veces las palabras, no se hace necesario decir nada, porque es tanto el sentimiento y la emoción que brota por si solo, se escapa fuertemente de lo más profundo del corazón…


Y es tan fácil percibir el dolor aunque el lamento surja sin voz; y se puede contagiar la alegría, con solo tropezar tu mirada con la mía, y es posible sentir lo que el otro siente, cuando están las almas realmente muy unidas, aunque ninguna voz lo exprese y no existan más palabras que del corazón sus latidos y del ser los suspiros que se desprenden sin decir nada pero que se escucha y se ve aún sin ojos ni oídos


Cuando no hay voz hay estaciones que nos hablan del tiempo que pasa y no se detiene… cuando no hay voz, hay canciones que se dedican para decir con música e inmortalizar lo que el alma siente… Cuando no hay voz, hay detalles que van y que vienen, despertando nuestra capacidad de asombro, haciendo único cada momento, dándole sentido a todo aquello que parece normal y común, pero que cuando lo hacemos nuestro y expresa sin voz lo que sentimos, se hacen únicos y valiosos, hermosos y profundos, a la hora de definir lo que hemos de sentir…

Cuando no hay voz, han sentimientos ocultos, lamentos callados, miedos disfrazados, que añoran liberarse y poder ser escuchados, para que el sentimiento se instale en otro corazón; el lamento encuentre su consuelo y no encierre en sí mismo más dolor, el miedo sea vencido para poder dar pasos reprimidos y hablar de todo aquello que no ha encontrado palabras y se encuentra demasiado escondido…




Cuando no hay voz, habla más el silencio que se ingenia mil formas para decir lo que no es necesario muchas veces oír con palabras o con voz, porque se transforma en poesía, en melodía, en dibujo o escultura, en suspiro o mirada, en beso o abrazo, en caricia o roce de las manos, o simplemente en latidos acelerados que salen de un corazón para habitar y hablarle sin voz a otro corazón…

Cuando aún hablando sin voz nos entendemos y logramos expresar y escuchar a quienes queremos, es porque nos une el más grande y sincero sentimiento de amor y amistad que se fusionan y hablan sin Palabras, abrazan en la distancia y permiten que se sientan siempre unidos tu corazón y mi corazón, escuchando cada uno de sus latidos, aún sin voz…


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