martes, 1 de septiembre de 2009

POR EL TIEMPO QUE DURE...

Porque sabemos que todo tiene su momento y su tiempo, para llegar o marchar, para comenzar o terminar, para abrazar o soltar; y muchas veces por miedo a sufrir por tener que dejar ir, no nos permitimos sentir y esa experiencia nos hemos de negar; se hace tan necesario aprender a valorar y disfrutar lo que se nos ha regalado hoy, aunque ayer quizás no estaba pero se soñaba, y mañana tal vez de nuevo ya no esté… Los regalos que Dios nos da, son únicos, solo se viven una vez, es por eso que me atrevo a decir, que por el tiempo que dure, quiero disfrutar de todo lo maravilloso que se me da en ti, para no lamentarme nunca de lo que tuve como privilegio y bendición y no lo supe asumir…

Y quiero vivirlo de tal forma, que no sienta vacío en mi vida, aunque entregue sin reservas todo de lo que hay en mí, porque sé que en toda esa donación, logras darme demasiado, dibujarme sonrisas mágicas, regalarme experiencias nuevas, mientras que yo dejo grabadas para siempre, mis letras en ti… Por el tiempo que dure y en este capítulo de la vida, no quiero que me queden ninguna clase de pendientes, ni páginas vacías que no supe escribir, quiero vivir intensamente lo que Dios tiene hoy para mí, porque nadie sabe lo que mañana nos toque asumir, ya sea ganando o perdiendo, llorando o riendo…
Luchemos cada día por fortalecer de tal forma este sentimiento, que cuando existan las crisis o se presenten los malos tiempos, podamos vencer la tormenta y seguir remando mar adentro, aunque se nos quebrante el barro o tengamos que asumir un desierto y las ausencias aparezcan para llevarnos al alejamiento… si hemos sabido vivir intensamente reconociendo lo humano y lo divino que es todo esto que tenemos dentro, nada nos podrá separar porque aun en la distancia y en el silencio, nuestros corazones seguirán aferrados a lo que se ha sembrado, siendo UNO en Aquel que nos regaló este momento, aunque no nos veamos como antes o nos toque estar lejos, de nada nos lamentaremos porque supimos disfrutarlo como se debe, por el tiempo que dure lo que tenemos…

Y tal vez te pido una y otra vez que me enseñes, lo que realmente significan los para siempre, y sé que lo aprenderemos en la medida que sigamos compartiendo libremente, los instantes que se nos regalan para abrir el corazón y dejar salir lo que se siente, darlo todo sin temor, vencer cualquier obstáculo con la oración, aprender a estar ahí aún estando ausentes, por el tiempo que dure y si te veo hoy, seré feliz lo suficiente, para que me alcance mientras espero con algún día de nuevo volver a verte…
Sé muy bien que la vida cada día nos da muchas vueltas, los caminos se unen y se separan, los capítulos se inician y se acaban, y todo sin darnos cuenta de un momento a otro nos cambia; siempre existirán el antes y el después, también las despedidas, el aferrarnos a alguien y tener que soltarlo algún día, el reír con su presencia y llorar después por su partida, el ser feliz a su lado y experimentar luego el alma por su ausencia herida… pero todo ello es lo que nos hace sentir, hace parte de lo que implica, crecer y madurar, aprender realmente a vivir… por eso, aunque sé que quizás mañana todo nos puede cambiar, y sea necesario soltar, no me importa tener que llorar, muy dentro de mí, sentiré que siempre pude valorar y cuidar, aquello que Dios a través de ti me quiso regalar…

Por el tiempo que dure, sé que cultivaremos tantos sentimientos que nos serán suficientes para entender lo que no entendemos, para perdonar aquello que nos duele, para asumir con paciencia el barro que de nuestra humanidad se desprende, para confiar en lo que hemos sembrado, para ser libres de ir o volver, de entregar o tener, de sentir seguridad de que existen los para siempre, y así aunque las cosas algún día cambien y nos toque desvanecernos o estar ausentes, muy dentro del alma sabremos que Dios nos cuidará, sostendrá nuestra silla firmemente y mantendrá unidos nuestros corazones eternamente…


Por el tiempo que dure, quiero caminar de tu mano, sentarme a tu lado, sostener tu brazo; aprender y crecer tu conmigo, yo contigo; vivir intensamente este sentimiento que existe porque Dios así lo quiso … Sin pensar si mañana tal vez ya no estarás, ni reprimirme por miedo a la distancia o al olvido, lo importante es el hoy que se nos da, el cual hay que disfrutar y cuidar, porque es único cada momento y es realmente un privilegio y una bendición del cielo que simplemente hay que recibir, para no lamentarnos nunca de lo que tuvimos y dejamos ir...

Gracias porque hoy y por el tiempo que dure, sé que estás ahí… qué más puedo pedir?

2 comentarios:

Cristina dijo...

Hola, amiga:

Siempre pendiente de la hermosura de tu alma presente en cada palabras; gracias amiga siempre en la pestaña "Notas" pongo tus fragmentos aunque nadie deje mensajes...

...Mi corazón me dice qué estas ayudando a muchas personas; por eso me encanta compartir todo casi todo de ti.

Amiga me ofreci de voluntaria para leer; el jueves tengo una reunión, y estoy muy animada es la mejor decisión qué he tomado en años.

¡Gracias, tú tienes
mucho qué ver!

Kary dijo...

Un abrazo cariñoso y lleno de gratitud por tu fidelidad al leerme
Cuidate mucho y que el Amigazo te bendiga