martes, 11 de agosto de 2009

SIEMPRE HABRÁ…

Hay momentos en la vida en que por tantas cosas que cuesta demasiado entender, expresar, asumir y enfrentar, se puede llegar a perder el sentido de todo, se acaban los sueños, se pierde la ilusión, no se ve ninguna otra salida, lo único posible es sumergirse en la soledad, negándose la oportunidad de buscar alguien que sepa escuchar y tenga las palabras precisas para sanar, iluminar, consolar, esperanzar y encontrar una solución…

Es ahí en esos instantes del existir, aún con la certeza de tener las manos llenas y sentirse seres privilegiados y bendecidos, estando rodeados de dones, bienes, familia y amigos, aunque muchos que solo observan se limiten a decir: “tiene lo que cualquier persona hubiese podido desear”; nadie sabe realmente las luchas internas que hay y los momentos en que se experimenta tanto vacío y soledad, que ni siquiera todo eso que se ha poseer como regalo del mismo Dios, les puede devolver las ganas de seguir y de luchar… es algo que se hace muchas veces más fuerte que la razón y voluntad, tanto que se suelta de la mano, se pierde el horizonte y la fe en Aquel que se hace camino, ofrece su vida por amor y proclama la única Verdad que nos puede salvar y liberar…
Todo eso es demasiado humano pero en ello mismo se pierde la humanidad, nada puede justificar la decisión que cualquiera opte por tomar para atentar contra la vida propia o la de los demás… porque ahí, en la soledad que experimenta el alma, en la oscuridad que hace perder la calma, en el dolor que roba toda razón e ilusión, en la incertidumbre que desvía del camino hacía la solución, en la tristeza que ciega, ensordece, se acomoda y ata, en la angustia que sumerge en la más profunda depresión, en las tormentas o en los sin salida, cuando se pierde la fe y el sentido de la vida, hay que tener demasiado presente que Dios siempre busca de uno u otro modo hacerse presente y actuar, porque si buscas un poquito más allá te darás cuenta que: - Siempre habrá unos oídos que escuchen lo que necesites desahogar, un corazón que acoja a tu alma, para que pueda descansar, un abrazo que te abrigue y te proteja, del frio, el vacio y la soledad, una palabra que te anime y te haga sentir que hay alguien ahí queriéndote aconsejar… Siempre habrá quien al sonreírte, de inmediato te hace brotar desde el alma una sonrisa mágica y especial; siempre habrá quien ore por ti y esté dispuesto a hacer cualquier cosa por quererte ayudar…
Porque mientras se nos regale otro día de vida, se nos ofrece la oportunidad, de seguir buscando una mejor salida y así encontrar la luz que nos sepa guiar, hallar quien sane nuestras heridas, llegar al lugar preciso donde podemos tomarnos un tiempo para descansar, reparar y continuar…

Siempre habrá quien rece por ti, siempre existirá para todo una solución, siempre encontrarás a alguien que te quiera abrazar, escuchar, aconsejar y así encender en tu camino una luz, regalarte un abrazo sincero, llenar de fortaleza y paz tu corazón…

Por eso, pase lo que pase, NUNCA TE RINDAS, NO DESISTAS, NI RENUNCIES DEL CAMINO DE LA VIDA, porque en cualquier momento que te toqué asumir, SIEMPRE, SIEMPRE HABRA UNA LUZ, UNA ESPERANZA, UN ALMA AMIGA…

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