viernes, 1 de mayo de 2009

VACUNEMONOS CONTRA ESTA GRIPE QUE ES MUCHO PEOR…

Hoy en día vemos cada cosa que pasa en el mundo simplemente como una noticia ante la cual nos vamos acostumbrando, porque cada vez son más amarillistas la forma como nos están presentado lo que está pasando y de este modo vemos la realidad en palabras e imágenes, que en la medida que pasa el tiempo, ya no nos mueve ni sensibiliza y nos cuesta creer que todo aquello que miramos y comentamos, sea algo que de verdad a muchos afecta y ante la cual aquietamos conciencias, diciendo a voz alta lo que hicimos o dimos, o justificándonos expresando que ante eso, es casi que imposible poder actuar.

Y tememos contagiarnos de epidemias y pandemias, haciendo de la situación una nueva oportunidad para pensar en nosotros mismos un poco más sin pensar realmente en los demás; acomodando la realidad hacia nuestra propia conveniencia, actuando de tal forma que no nos perjudique, sin hacer las cosas de la mejor forma, a tal punto que todo aquello que creímos nunca podría llegar, sea la oportunidad para que la humanidad se pellizque y empiece realmente a cambiar muchas actitudes que debemos deformar, para formar y transformar…

Y usamos tapabocas para no respirar el aire que respiran otros por temor a que nos puedan contagiar, evitamos los besos y abrazos, pagamos lo que sea por una vacuna y hacemos uso de lo que somos y tenemos para ser atendidos de primero, aunque realmente no lo hemos de necesitar; pero no nos preocupa contagiarnos de odios y resentimientos, de indiferencias y egoísmos, preferimos alarmarnos y entrar en pánico por nosotros mismos, rechazando y discriminando a los demás; y aún siendo testigos de todo lo que está pasando, nuestras actitudes y omisiones no cambian, todo sigue peor o igual.

Culpamos a Dios de lo que pasa, asustamos a otros, diciendo que el mundo se va a acabar, criticamos la negligencia de aquellos que intentan hacer algo, mientras nos ubicamos en primera fila buscando beneficios propios, señalando o simplemente dejando el tiempo pasar… nos prevenimos de no contagiarnos, pero muchos estamos ya muy enfermos de vacios y soledades, resentimientos y maldades, indiferencias y mucho más… me pregunto: ¿ante eso qué estamos haciendo? Acaso solo viendo como entre nosotros mismos nos estamos contagiando, destruyéndonos, matándonos unos con otros, en el alma y en el cuerpo, hasta que ya no quede nada más…

Lo triste de todo esto más que la enfermedad y sus consecuencias, es que seguimos desenfocados hacia lo que realmente necesitamos, y es cambiar muchas cosas, dejar atrás tanto odios, egoísmos e indiferencias, fortalecer las dosis de fe y solidaridad, llenarnos de mucho amor, dejar de causarnos entre nosotros mismos tanto dolor, bajar a Dios de las nubes, quitarle el papel de juez vengador, no culparlo de lo que pasa, ni utilizar para ello su propia Palabra, cuando nosotros mismos no creemos en el Mensaje de Amor que como legado nos dejó, cuando murió en una cruz para salvar la humanidad. No esperemos a que estas duras realidades nos toquen, para sentirnos en el lugar de los demás, no lleguemos al extremo de caernos y rompernos, para entender nuestra enorme fragilidad y reconocer de este modo que El único que realmente puede hacer algo por nosotros, es el Amigazo y El solo nos pide que nos amemos y perdonemos, para que todas estas epidemias y pandemias que están autodestruyendo el mundo, puedan realmente acabar…

Lo que más me cuestiona es darme cuenta, que este mal de odios, egoísmos y resentimientos, que desde siempre está matando a la humanidad, no lo sufren los pollos ni los cerdos, ni ningún otra clase de animal; este mal solo los seres humanos lo estamos padeciendo y eso que se nos ha dado la enorme capacidad de pensar, reflexionar y amar…

Para no seguir en las mismas, necesitamos dosis de oración, tapabocas de insultos y calmantes contra la violencia, para no agredirnos ni humillarnos, hasta causarnos heridas realmente difíciles de sanar… regalemos sonrisas a montones, hagamos algo grande y productivo por los demás; aferrémonos a la oración sincera con la certeza de que el Amigazo la va a escuchar, cambiemos todas esas actitudes que nos roban la ilusión y nos encierran el corazón en armaduras contra el dolor, negándose así mismo la oportunidad de confiar, recibir y dar amor de verdad…

Estoy segura que con todo esto, las cosas serán diferentes, acabaremos con todos los males que están destruyendo a la humanidad, así todos nos vamos a salvar y a vivir por fin en paz…

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