domingo, 1 de febrero de 2009

TODO O NADA…

Porque muchas veces, todo puede ser nada y nada lo podría implicar todo… Arriesgarlo todo, podría ocasionar quedarse sin nada… y no hacer nada cuando debería hacerse algo, significaría quizás perderlo todo… Sentir que se tiene todo, es tal vez creer que no se necesita nada y experimentamos tanta seguridad que nos aferramos a ciertas cosas, circunstancias, personas y tiempos, confiándonos y acomodándonos en eso, hasta que nos llega el momento en que abriendo los ojos, nos demos cuenta que creyéndolo poseer todo, estábamos abrazados a nada…

A simple vista y por las apariencias, nos detenemos ante quienes creemos que la vida no les ha dado nada, pero realmente se sienten bendecidos y se gozan de todo lo que a diario reciben, desde lo más pequeño y sencillo… y aquellos que creemos que lo tienen todo y hasta envidiamos por lo que en ellos descubrimos, en el fondo experimentan vaciedad y sufren porque no poseen nada que los llene y les haga sentir paz. Así mismo, querer entregarlo todo sin guardarse para sí mismo nada, nos da la esperanza de recibir mucho más sin esperarlo… Es la realidad del todo o nada, es el riesgo que a diario corremos en ese dilema de entender lo que significa en muchos instantes de la vida.

Hay quienes creen sabérselas todas, pero realmente no comprenden nada; dicen mucho y tanto que no logran expresar mayor cosa… y otros en su silencio prudente, pasando desapercibidos, pareciera mucha veces como si nada hubiesen entendido, pero son los que realmente todo lo han asumido.

Ofrecer un abrazo y una sonrisa puede ser nada, pero para alguien puede significarlo todo; dar ese paso tan pensado, decir si o no, pronunciar aquello que cuesta tanto pero que otro necesita escuchar, podría ser nada pero lo podría implicar todo… sentirnos nada es tal vez sin darlo cuenta entregarlo todo; creernos el todo es no querer asumir que realmente somos nada… así es esto, por eso debemos estar muy atentos, porque la vida da muchas vueltas y hoy quizás podremos experimentar que tenemos todo y confiarnos en ello, y mañana tal vez las cosas cambien y no nos quede nada de eso.

Entonces, ¿qué es realmente todo o nada?... es una metáfora de la vida, es sentir alguna vez que tuvimos y dimos todo, y otras veces que no tenemos ni recibimos nada… es creer que quizás sin dar nada, el Amigazo nos ofrece todo, es la capacidad de no medir ni comparar, simplemente estar abiertos a recibir y a entregar, es valorarlo todo, es no aferrarnos a nada, es vivir cada día como si no tuviéramos nada más y disfrutarlo todo; es saber y entender que un día todo puede ser nada y nada puede ser todo…

1 comentario:

Firu Yoklohsé dijo...

Todo a la nada, en una de esas llenemos la nada de todo.