domingo, 31 de agosto de 2008

EN MANTENIMIENTO CONTINUO…

En mi afán de querer darte siempre lo mejor, mantengo mi alma en constante revisión; para que mis oídos permanezcan limpios de cualquier comentario importuno y estén atentos para escucharte cuando desees compartir lo que hay en tu interior, y así desde el fondo de mi ser, las palabras que nacen para ti, sean las que necesitas y te sepan animar, aconsejar, calmar cualquier preocupación o dolor, por eso cuido también mi inspiración.

Si en el camino alguna piedra me hace caer y tropezar; me dirijo urgentemente al taller: “El amor de Dios”, le hago el diagnostico desde la reflexión, y si hay alguna herida, le aplico una buena dosis de oración, para que se sane cualquier malestar y me sienta fuerte para acoger a tu corazón, aunque el mío tal vez por lo que vivió, se encuentre en reparación.

Cuando la visión me falla y en el camino encuentro trayectos de mucha oscuridad; busco sin que te des cuenta tu mirada, para guiarme a través de ella y sentir siempre cercana tu amistad, de este modo no me veré sola ni perdida, y estaré ahí muy cerquita para que tu también me percibas, por si experimentas cansancio y deseas conmigo reposar…


Mis brazos estarán siempre extendidos y fortalecidos, porque hago aeróbicos espirituales, me nutro siempre de pensamientos positivos y todo lo hermoso que a diario recibo como bendición; así podré sostenerte cuando tengas miedo de caerte y dejar que te apoyes en mi alma, para que reposes en paz y recuperes la calma.

Todos los días repaso con detenimiento cada frase que escribo de la mano de Dios, en el libro de la vida; cuido en cada respiro la puntuación, borro todo aquello que implique ruptura o equivocación, me permito empezar de nuevo una y otra vez, para que cada capítulo quede escrito con pulcritud y perfección; de este modo, cuando intentes descubrir en mí lo que hay más allá, puedas contemplar el testimonio que lucho dar con mi existir, y descubrir la grandeza y fortaleza que escondida en mi pequeñez y fragilidad, está.

Cada noche reviso cuidadosamente mis alas, que se mantienen extendidas volando hacia la cumbre más alta, venciendo mis temores, luchando por alcanzar mis sueños, superando todo aquello que parezca difícil para llegar hasta ellos; y te comparto cada uno de mis momentos, te hago testigo de mi humanidad, porque confío plenamente en ti y sé que contemplando mis luchas descubrirás el toque que el Amigazo Dios pone en mí de su Divinidad… De esta manera me esfuerzo por estar en constante mantenimiento, porque no puedo dejar que nada enfríe mi fe, me debilite la esperanza, ni me robe los sueños y mucho menos alejarme a donde no me ves; porque aunque muchas veces te des cuenta que me siento débil y me veas llorar o caer; sabes que basta que me necesites para que me haga más fuerte, me ponga mis alas y vuele hasta donde estés, no importa el lugar ni la hora, yo sé que llegaré y ahí a tu lado estaré… VTV... Mispa...

jueves, 28 de agosto de 2008

EL MILAGRO DE LA AMISTAD

Porque en los momento de mayor oscuridad, sintiendo miedo, vacío y soledad; nuestra amistad ha sido siempre esa luz, que aparece como arcoíris en medio de la más dura tempestad…

Y ahí cuando más quebrantado se ha sentido el corazón, siempre ha encontrado en ti o en mi, la palabra oportuna, el abrazo cálido, el descanso pleno y fortalecedor que permite que se sane la herida y se recupere la ilusión…

Poco a poco, sin darnos cuenta, sabemos que ya no puede vencernos cualquier dolor, si guardamos en nuestro corazón, suficiente amor para entregar, en grandes dosis capaces de sanar, de hacer cualquier milagro y salvar…

Confiamos plenamente que al caer o tropezar, tenemos una mano que nos ayuda a levantar, brazos fuertes que nos sostienen y no nos dejan desfallecer ni claudicar; y un sentimiento pleno que nos renueva y nos impulsa a no rendirnos, sino continuar…

Sentimos total seguridad que en cada una de nuestras almas existe el mayor refugio para descansar; y cuando aparece alguna dificultad, nos colocamos las alas, nos transformamos en ángeles que hacen milagros de amor y amistad…

Por eso, cuando algo nos duele o nos hace mal, no vacilamos que camino tomar; sabemos que en este sentimientos que nos une nos podemos refugiar, expresar lo que se siente, sin temor a los juicios ni a la traición, sino confiando en que encontraremos toda esa comprensión que nos permite despojarnos de lo que pesa y hiere, encontrando la sanación…

Todo se hace más liviano, porque entre dos lo cargamos; así mismo se desvanece cualquier opresión cuando brotan libremente las lágrimas que limpian y sanan nuestro corazón; ya hemos aprendido a decir bendito seas dolor, porque en los momentos de mayor dificultad es cuando logramos contemplar y experimentar, la grandeza y fidelidad que nos une y no nos deja claudicar.

Ya no nos preguntamos ¿Dónde está Dios? sabemos que en ti y en mí lo podemos encontrar, El nos anima y fortalece en lo momentos de mayor dificultad, estrechando más los lazos que nos unen de fraternidad… hablando a través de esas palabras que pronunciamos desde el alma, para aconsejar; ofreciendo en el abrazo su fuerza y seguridad… Hoy solo se que los Milagros son posibles desde la amistad; que cualquier cosa se puede superar si entre dos se ha de sobrellevar; ya la distancia y la separación no nos causan ningún temor, porque en el Mispa tenemos la más hermosa bendición… VTV...

lunes, 25 de agosto de 2008

LOS TRAPITOS SUCIOS…

En nuestro andar de cada día, sea solo o en compañía, siempre nos va a suceder que nuestra ropa se ensucie y deteriore, empañando nuestro ser y hacer…
Y en ese proceso de sacarla, remojarla, enjabonarla y tenderla; sale a relucir todo aquello que se convierte en nuestra fragilidad, se ven nuestros errores y temores o esas metidas de pata que nos hacen caer y embarrar…

A muchos les gusta ser espectadores de todo eso; saber de cada trapito que sale a relucir en la vida del otro; para luego señalar, juzgar, criticar o tender la ropa sucia de los demás en cualquier lugar…
Este proceso de verificar y seleccionar, lo que en nuestra vida personal, familiar, grupal o laboral está bien o mal, es un momento donde solo deben estar presente los únicos a los que les compete la responsabilidad de remojar, lavar, tender y secar.

Hay a quienes les gusta que se sepa todo aquello que debe ser guardado con sigilo y fidelidad; tal vez para llamar un poco la atención, y ganarse la consideración, de justificar lo que le sale mal…
Otros prefieren guardar muy bien sus trapos sucios sin hacer nada para poderlos lavar; acumulan impurezas que empañan relaciones y acciones, deformando el concepto de honestidad.

Es necesario el proceso de dar ese primer paso, de revisar muy bien los trapitos que día a día usamos; para remendarlos, remojarlos, lavarlos y colgarlos; sin hacer de todo ese ritual un show o espectáculo; simplemente un acto de reparación y sanación, que ayude a mantener en claro cualquier acción y relación.

Nadie tiene porque sacar a ninguno las cosas en cara; mucho menos de ir a decirlo a otro lugar; es cuestión de intimidad lavar la ropa sucia en casa; dejarla bien limpia, y volver a empezar.

La sociedad parece a veces un lavadero, al que todos acuden no tanto para lavar su faltas y enmendar todas las veces que la han de embarrar; más bien prefieren ir, para ver a muchos sacar a relucir, sus caídas y heridas, los errores y temores, todos esos remendones que suelen suceder y aparecer como ropa sucia para remojar, lavar, colgar y secar…

Los trapitos sucios se lavan en casa, es cuestión de prudencia, madurez y fidelidad; no se trata de quitar o agregar nada, simplemente de actuar protegiendo y respetando la dignidad propia y la de los demás…

lunes, 18 de agosto de 2008

SENTIMIENTO A LA MEDIDA…

Porque a veces experimentamos que eso que sentimos no se ajusta al nombre que le damos, es que comprobamos que los sentimientos aunque no se limitan, hay que medirlos y ubicarlos en el lugar adecuado. En esa necesidad de querer experimentar que puede existir algo más que amistad, se estira lo que se siente, a veces quizás se jala desde un solo lugar, tal vez se esfuercen y hagan el mejor intento los dos, concibiendo el cansancio interior por la fuerza que hace el corazón, de querer que ese sentimiento dé para un poco más, nos da miedo aceptar, que eso que sentimos no es amor, es amistad…

Y da miedo aceptarlo, porque no querer perder a la persona que está a nuestro lado, se vacila, se evita, sin saber cual de los dos tiene la responsabilidad de definir la situación y dar el primer paso; y se sigue intentando, corriendo el peligro que de tanto jalar, se rompan los lazos y no exista más aquello que unió, tan solo porque fue errado el nombre que a ese sentimiento se le dio…

Pero si a buen tiempo se define como amistad,

descubriendo la grandeza y plenitud de lo que implica ser amigos de verdad; el corazón se siente en plena libertad, de expresarse y entregarse, de estar siempre presente donando lo mejor de sí mismo, sin temor a que no se entienda lo que se siente ni se juzgue mal un sentimiento que se caracteriza por ser transparente y hacer vida la verdadera fidelidad.

Lo mismo sucede con el amor, sobre todo cuando por vez primera se siente entre dos que empezaron siendo amigos y les da miedo perder eso que ya se tiene… y en esa confusión que surge, cuando se desbordan las expresiones y las sensaciones no coinciden con el nombre que al sentimiento se le da, todos alrededor perciben que hay algo más, porque se nota, se contempla, en la manera como se tratan, como se hablan, se percibe a simple vista; pero se tiene miedo de llamar Amor, a lo que siempre se ha creído es la mejor amistad.

Y empieza a ser insuficiente lo que se recibe y ofrece, y se da la necesidad de mucho más, por la fuerza de lo que se siente; más tiempo, más detalles, más palabras y expresiones de todo lo que existe entre los dos sin saber plenamente que lo tienen… por eso hay que descubrirlo a tiempo para no llenar de rutina y de costumbres, los vacios que quedan por el miedo de aceptar que es amor lo que existe y frenarse al quererlo expresar para no malinterpretar, ni confundir ni dañar lo que se piensa es una amistad…

Es ahí cuando concibo, que el sentimiento tiene su medida y es ella la que le da el verdadero sentido, no se puede presionar a que de para más, porque corre el riesgo de que se vaya a reventar; ni tampoco estancarlo por temor a perder lo que se tiene, cuando existe la oportunidad de experimentar mucho más… todo se logra manteniendo el equilibrio y la sabiduría de lo que piensa la razón y siente en lo más profundo el corazón… ni un poquito menos, ni un poquito más…

Kary Rojas

sábado, 16 de agosto de 2008

¿DONDE ESTA EL MANUAL?

Nadie dijo nada ni avisó que esto pasaría, todo sucedió y cuando menos lo pensaban nos cambió la vida…

¿Dónde esta el manual que dice como enfrentar esta realidad? ¿Dónde está escrito lo que realmente puede definir o darle significado a lo que la ciencia intenta explicar con teorías lo que al alma le cuesta demasiado entender y aceptar?... ¿De qué sirven las estadísticas sin soluciones?... para que leer tantos conceptos y definiciones, que solo logran que se crezca la angustia y se aumenten los temores?...

¿Dónde dice como explicarle a los demás lo que ni siquiera nosotros entendemos y cómo aprender a enfrentar una sociedad que vive del que dirán, de las apariencias y de lo externo?... ¿Dónde se puede aprender a ser padres fuertes para llenarlo de fortaleza y no permitir que nunca, ninguna palabra o mirada le afecte o le duela?

¿Dónde está la fórmula que logra sanar el temor por el futuro y el dolor que no se entiende, pero que se siente en lo más profundo? ¿Quién nos podrá decir que hacer cuando enferme, cuando llore, cuando pregunte cosas de las cuales ni siquiera como padres sabemos darle respuestas o soluciones?

¿Cómo saber si estamos haciendo las cosas bien, sino sobreprotegimos o por el contrario nos desentendimos de lo que hay que hacer y ser?

No es fácil, todo cambia de un momento a otro, es como vivir en un lugar en donde no tenías planeado llegar y encontrase con una estación para la cual no estábamos preparados… es quizás como aprender a manejar una situación sin manual de instrucción.

Para esto no existe un manual, ni siquiera un previo aviso, en el vivir se adquieren las experiencias que se necesitan, con borrones y tachones, con frases acertadas y equivocaciones, inmortalizándolas todas en un gran libro, al que otros acudirán para aprender de lo que hemos vivido.

No existe un manual, no hay instrucciones, ni siquiera sumergidas en la ciencia; ella solo le da nombre y ofrece soluciones en lo que le compete; pero no sabe orientar en todo lo demás, en aquello que la vida ofrece destreza y en tantas otras cosas muy difíciles de expresar.

No es malo sentir miedo ni tristeza, mucho menos cuando nos toman de sorpresa, lo importante es no renegar ni renunciar, sino lanzarnos a vivir lo que se convertirá, en la mayor escuela de vida, en la cual aprenderemos a valorar, las cosas más sencillas y pequeñas, esas que muchos pasan de largo y han de ignorar.

Y en la medida que el tiempo pase, experimentaremos que ha valido la pena todo esto que hoy tenemos; todo tiene su razón de ser, las cosas suceden por algo, y cuando antes no sabíamos que hacer ni cómo orientarnos, ahora nos hemos hecho más sensibles, entendiendo mas lo que los otros viven, logrando a la vez trascender y superar todo lo que se nos presente, porque lo vivido nos ha hecho más fuertes.

No existe un manual, sino una vida llena de experiencias para compartir y así a otros poder ayudar…

domingo, 10 de agosto de 2008

SE NECESITAN DOS…

Se necesitan dos que alimenten con detalles la flor, para que crezca con sus pétalos hacia el cielo y no inclinándose hacía el lado donde se nutre más de todo aquello sencillo, significativo y pequeño que permiten florezcan los más grandes y fuertes sentimientos…

Se necesitan dos, que sostengan lo que se va construyendo; dos que aporten su granito de arena, sin llevar la cuenta, de quien dio más o quién se ha esforzado menos; cuando se lleva entre dos, ninguno se siente cansado, a nadie nada le va a pesar, porque se sostiene desde dentro.

Se necesitan dos, para que no sea agotador, ni se harten los involucrados en el sentimiento, dos que sintonicen sus vidas, dos que expresen lo más profundo de sus pensamientos, dos que abran sus puertas para conocerse plenamente y no tener miedo de darlo todo sin salir perdiendo.

Se necesitan dos que den de sí lo mejor, que se cuiden mutuamente, que se protejan siempre, que entretejan los lazos que cada vez más los irá uniendo; porque cuando solo uno es quien va tejiendo, va quedando frágil, y en ese sobreesfuerzo, se enreda todo y hay que cortar para renunciar a ello, o amar tanto que se pretenda intentarlo de nuevo.

Se necesitan dos que reconozcan y valoren lo que tienen, que asuman cada uno en su momento el papel del que va sosteniendo, sin que sienta que le pese; dos que se complementen, que se acepten como son, sabiendo que con lo que cada uno tiene y ofrece, va surgiendo aquello que llena y renueva cada día el sentimiento.

Se necesitan dos que asuman la responsabilidad, que acepten el error cuando se comete, que aprendan a pedir perdón y sepan perdonar para no dejar morir lo que ya se posee… Dos que dialoguen para dar solución a los inconvenientes; dos para comenzar y definir lo que va surgiendo; dos para terminar lo que se asume no tendrá sentido continuar, porque ya uno de los dos no siente igual, y así es muy difícil mantener con vida un sentimiento que sino se alimenta entre dos, lentamente va muriendo.

Se necesitan siempre dos, en cosas de amor y de amistad; porque son relaciones que surgen cuando en ese compartir entre dos, se descubren que hay cosas similares y que el pensar y sentir, aunque suelen ser diferentes, se complementan y se entienden… Se necesitan dos para cultivar, salvar, rescatar, fortalecer, aquello que sabemos surgió, pero con el tiempo a veces no se sabe lo que se tiene, porque cuando uno solo es el que alimenta y sostiene, se va perdiendo lo que se había ganado y ni siquiera dos, podrán sanarlo y recuperarlo.

Se necesitan dos para que tenga sentido muchas de las cosas que sentimos y hacemos; dos que se acompañen y se apoyen, entendiéndose en cada uno de sus momentos; dos para decir siempre, yo cuento contigo y tu conmigo , estando en cada uno de nuestros instantes por siempre unidos los dos, porque nos sentimos como uno pero somos dos …

martes, 5 de agosto de 2008

SE OFRECE...

Un alma azul, unos brazos cálidos y protectores que sacien tu sed de cariño.
Unos oídos ávidos de escuchar palabras libres que se eleven como pájaros en el viento y desaparezcan las heridas.
Una palabra luminosa, una frase que te sostenga cuando creas no poder dejar una huella más; una mirada y un gesto de amor.
Un corazón que cante melodías de te quieros a los cuatro puntos cardinales.
Unos ojos infinitos que no prejuzguen, que disfruten la belleza del ser como se es.
Una mano que sostenga la tuya y sirva de guía; un abrazo florido que te proteja.
Un instante de ternura, fuera del espacio y el tiempo de los Hombres, un detalle único e irrepetible. Una necesidad que busca el sol.Un cariño sin pre. Un dar sin esperar.
Una esperanza errante que se aferre a las raíces de tu bondad. Un encuentro sin banderas.
Una imaginación latente que necesita cobijo.

Se ofrece… y espero algún día poderlo brindar, para sentir que puedo ser un poco parte de la realidad de tus sueños... aún de los que no has soñado todavía.
Se ofrece una pequeña guía hacia la alegría de enterarse que hay seres que te aprecian por lo que provocas en ellos.

Va con todo mi cariño para vos, Kary!
Marta Pizzo

SE BUSCA…

Un alma abierta de par en par, con sus brazos dispuestos para abrazar y calmar este frío que deja la soledad y sentir la protección que suele necesitar un corazón, que tiene sed de ternura y hambre de amor.

Unos oídos que escuchen sin juzgar, que me den la oportunidad de expresar y liberar todo aquello que se hace nudo en mí y busca con ansias desprenderse de mis pensamientos, muy lejos volar, para que no vuelva tristeza sentir y mis heridas se logren sanar…

Una palabra que me ilumine cuando más me siento en oscuridad, una frase que me sostenga cuando creo no poder dar un paso más, una mirada o un gesto que logre mi vida salvar…

Un corazón que sepa pronunciar los te quieros y te amos que ansío más que escuchar, sentir en lo más profundo de mi alma para que mis vacíos se llenen y no me duela más experimentar la soledad…

Unos ojos que logren ver más allá, que no se queden con las apariencias, y puedan contemplar la belleza que he cultivado en mi interior con las ganas inmensas de que algún día alguien la sepa valorar.

Una mano que sostenga la mía, para que no se sienta perdida; un abrazo que calme mi miedo y me haga sentir protegida…

Un instante de ternura, detalles que logren hacerme sentir parte un sentimiento que surge por lo que puedo inspirar, desde todo lo que quiero ofrecer y tantas cosas más que ansío se puedan descubrir y rescatar…

Un ser que me sepa entender, sin que me toque hacer demasiado esfuerzo por demostrar o agradar, ni mucho menos por intentar manifestar todo eso que con ansias he de buscar…

Se buscan, tantas cosas que muy pocos logran imaginar, porque no perciben lo que mi alma necesita e intenta aprender a expresar…

Se busca… y espero algún día poderlo encontrar, para sentir que todos mis sueños los pude hacer realidad…

Si alguien sabe dónde puedo encontrarlo, muéstreme el camino y como recompensa le regalaré mi oración y le diré desde el fondo de mi corazón: GRACIAS QUERIDO AMIGO…


domingo, 3 de agosto de 2008

AUN TENEMOS TIEMPO…

Mientras tengamos vida nos queda tiempo de levantarnos cada vez que en el andar nos tropecemos y caigamos, es bueno ser conscientes de que cayendo aprendemos a caminar y caminando haremos camino al andar…


Si algo se rompió, no perdamos tiempo contemplando los pedazos de aquello que quedó destruido por cosas que pasan en el destino; si aún late nuestro corazón, podremos reparar con amor y luchar por ver algo nuevo construido.
Y si perdimos algo muy valioso en el camino, no nos cansemos de buscar, con perseverancia y aprovechando al máximo cada día que se nos ha concedido, podemos seguir buscando y encontrar algo más que le de a nuestra vida sentido…
Si una puerta se ha cerrado, no hay que renunciar ni dejar de tocar, no nos sintamos fracasados ni perdidos, no nos minusvaloremos ni nos rindamos, porque aún tenemos tiempo de seguir tocando en otros lados y muchas puertas más se nos abrirán y otras oportunidades se nos habrán regalado.

Y si nos equivocamos al fallar, si la embarramos y nos sentimos realmente arrepentidos, se nos ha dado la oportunidad de pedir perdón desde lo más profundo del corazón, todos tenemos derecho a errar, lo importante es volverlo a intentar y dar lo mejor de nosotros mismos.

Si hoy nos sentimos tristes y decaídos, podemos darnos un poco de tiempo para experimentar nuestra humanidad y darnos permiso de llorar, pero sin olvidar que después de la tormenta más fuerte, la calma vendrá y el cielo con un inmenso arco iris se adornará.

Si nos tocó decir adiós, es mejor quedarnos con lo más bello que se vivió, no nos aferremos a recuerdos que nos cierran a vivir nuevos sentimientos, sino mantener la certeza que teniendo más tiempo, algo nuevo viviremos y el corazón no sentirá soledad ni vacío.

Y ahi cuando creamos que será casi que imposible realizar eso que soñamos... no nos cansemos de intentarlo, no importa cuantas veces tengamos que empezar desde cero, lo importante es sentir en lo más profuno, que podemos lograrlo, y cuando menos lo imaginemos veremos nuestros sueños alcanzados.. .

Pase lo que pase, por muy fuerte y difícil que sea, por mucho que duela; mientras tengamos vida, algo habrá más allá, y tendremos oportunidad de reparar, sanar, construir, avanzar, alcanzar, ser feliz de verdad; no importa que para lograrlo sea necesario soltarnos, cerrar puertas, arrancar hojas, quebrantarnos, desapegarnos y una y otra vez volver a empezar.