domingo, 7 de septiembre de 2008

SINO VALORAS EL LUGAR QUE OCUPAS, LEVANTATE DE LA SILLA Y DESOCUPA…

Porque quizás te has acomodado en un lugar que a veces crees que por derecho propio has ganado; y poco a poco se te convierte en rutina el estar ahí o caminar conmigo a mi lado… es mejor que pienses en desocupar esa silla en la que hace un tiempo te has sentado.

A veces por no sentir soledad, nos aferramos a personas que realmente no saben valorarnos; hasta nos permitimos vivir, momentos que en vez de darnos paz, nos han atormentado; es hora de cantar el himno nacional, para que se levanten de ahí donde esos que nada nos aportan, se han instalado.

Es una manera de aprender a liberarnos de personas, situaciones y cosas a las que nos amarramos, muchas veces por necesidad, por llenar vacíos o sanar heridas que otros han causado; tal vez guardamos la esperanza de encontrar lo que tanto hemos anhelado; pero si no valoras tu lugar, levántate y desocupa la silla que otro espera estar ocupando.

Y si sintiendo seguridad del puesto que has reservado, te das permiso de aventurar y explorar otros corazones desocupados, no te confíes que te voy a esperar, porque hay quienes luchan por ocupar, la silla de la cual te has levantado.

No es sano eternizar lo que sabemos nos causa dolor y nos hace daño; hay personas que aunque las aprendemos a amar, no se dan cuenta de lo que entregamos, quizás por su propia voluntad no se han sentado ahí, somos culpables del lugar que han ocupado.

Muchas veces se ceden las sillas sin pensar, dejándonos llevar por lo que ese ser para nosotros ha significado, poco a poco se van sentando más cerca del corazón, haciéndonos perder la razón y renovándonos la ilusión de vivir el amor o la amistad, entregando lo mejor que en nuestro interior cultivamos…

Lo que no pensamos es que quizás muchos se han de sentar en sillas que están en un estratégico lugar que ni se imaginan lo que realmente implica por tanto no lo han valorado; es mejor revisar y prestar atención a la hora de buscar un lugar para ocupar, dentro de la vida de alguien más que realmente merece se le sepa respetar los puestos reservados y estratégicamente ubicados.

Mira en este momento donde estás, y si no sientes comodidad, desocupa ese lugar, para que otro tenga la oportunidad de sentarse ahí; hay personas que más que por cumplir tiene mucho para dar, y sueñan con entregar sentimientos de amor y amistad, que llenen vacios, sanen heridas y permitan experimentar lo que otros quizás han sabido negar, por rutina o comodidad.

Por eso sino valoras el lugar que ocupas, levántate de la silla y desocupa…

4 comentarios:

Juliana Gómez Cordero dijo...

hola Kary, me encantó tu reflexión
Te felicito. Cariños: Juliana

Todo-a-un-leru dijo...

Una vez más, tienes toda la razón, Kary... una reflexión con la que creo que todos nos identificamos, y además la has expuesto de una forma muy bella.
Muchos besos. Ahora voy a escribirte uno de mis mails kilométricos XD.
Por cierto, te he dejado una pequeña invitación en mi blog, jeje.
Es para formar parte de una "konga" bloguera; espero que no te imorte, échale un vistacillo cuando puedas, ¿OK?
Muchos besos.
Rosa.

Anónimo dijo...

Kary, menos hablar y más bailar
a la conga!!!

MaPo dijo...

Excelente blog me parecio unico y tan cierto para q sentarnos cuando podemos buscar un mejor asiento..

felicidades gran vision.
saludos