miércoles, 9 de enero de 2008

YO QUISE. ALGO.... PERO DIOS QUISO EN MI MUCHO MÁS

Alguna vez quise ser grande, y todo poder alcanzar, tan solo con mi mano levantar...
Alguna vez quise ser bella, mirarme en el espejo y sentirme como toda una estrella...
Alguna vez quise ser famosa, despertar admiración, que todos mis libros se leyeran en cada rincón...
Alguna vez quise ser como todos, vestir igual, hacer lo mismo que los demás, creí que en ello estaba mi felicidad...

Pero las cosas no fueron como yo las quise en algunos de mis momentos, y tal vez en un principio, creí que no me iría a realizar; pensaba que la realización estaba en ser y hacer como eran y hacían los demás...
En mí búsqueda me sentí vacía... creí que el mundo se me iba a acabar... lo que no sabía era que Dios cosas muy grandes para mí, sabía guardar...

Yo quise ser grande, pero El, pequeña me supo crear... porque desde mi pequeñez, su grandeza quería al mundo mostrar...
Nunca pude alcanzar nada, con solo la mano levantar; aún las cosas más sencillas, tuve que lucharlas para poderlas realizar... Así aprendí a esforzarme cada vez un poco más, y en esa lucha aprendí que todo es posible, los sueños se pueden lograr...

Descubrí que las apariencias, no son las que dan la felicidad; la moda no a todos acomoda, yo tengo mi propia identidad... me descubrí a mí misma, y luché por realizar el sueño de Dios en mí, que va más allá de todo lo que yo podía imaginar...
Entendí mi propia realización, en la medida que descubrí cuál era mi misión; no soy un error, soy una criatura en la que Dios muestra un toque de su perfección...

Yo quise muchas cosas, y creí que en ello estaba mi felicidad; los seres humanos no entendemos nada, buscamos caminos equivocados, y nos alejamos de la realidad...
Nada sucede por accidente ni por casualidad; todo tiene su razón de ser y aún más... por qué buscamos explicaciones a los sueños de Dios... solo El sabe qué es para nosotros lo mejor.
De lo pequeño hace cosas grandes, de lo más sencillo e imperfecto muestra su perfección; y aún en los momentos que menos lo esperas, ahí nos declara su Amor...
No intentemos ver todo con los ojos del mundo, que no saben ir más allá... lo esencial es invisible a los ojos, solo el corazón lo sabe ver de verdad...
Yo quise de todo un poco, pero Dios quiere de mí mucho más... no me revelo a nada, me abandono en sus manos, y lucho por hacer en mí, su sueño realidad...
Para lograrlo tengo que hacerme pequeña, darlo todo sin nada esperar, tener siempre muy presente, que desde abajo, la grandeza del cielo es como mejor se puede apreciar...

Gracias Amigazo, porque me haces morir a muchas cosas, para nacer a la vida nueva y encontrar la verdadera felicidad...

3 comentarios:

Todo-a-un-leru dijo...

No tienes que desear ser grande, Kary... porque tú ya lo eres. Muy, muy grande.
¡¡¡Besos!!
Rosa.

Anónimo dijo...

JD Sos una diosa... Gracias por estar...

Kary dijo...

Gracias a ustedes por leerme, un abrazo...