sábado, 29 de diciembre de 2007

NORMAL Y ANORMAL…

Pienso en algo muy común que suelen expresar las madres y los padres cuando esperan un hijo: “Solo le pido a Dios, que sea normal”… y yo me pregunto: ¿Qué es para el mundo lo normal o anormal?

Se le dice anormal, a aquellos que sus características físicas rompen los patrones de la ciencia y se salen de los conceptos que construye una humanidad la cual vive de apariencias y se queda solamente con lo que sus ojos a duras penas pueden visualizar. Se le dice anormal, al hijo que al nacer desafía a la genética y su condición no tiene más explicación, que la de saber que simplemente no nació físicamente como los demás, por lo tanto será condenado a ser llamado por muchos anormal.

Se le dice anormal, al que pinta con la boca porque no tiene manos; al que toca el piano y lee aún sin poder ver; al que logra alcanzar metas que sobrepasan su estatura; al que quizás no es un genio ni entiende de teorías y fórmulas pero sabe que para amar, no es necesario razonar. Se le dice anormal, a aquel que aunque no camina, en sus sueños puede volar, al que tiene otro color de piel, al que talvez no puede oír ni hablar, pero percibe claramente lo que el otro siente y sabe el corazón de los demás escuchar.

¿Y qué es hoy en día lo normal? Ver noticias de personas que se matan entre sí, de niños que mueren de hambre y son explotados, violados… ya es normal, las peleas entre padres y hermanos, la injusticia con los más necesitados, la miseria de muchos hombres y mujeres que viven en condiciones inhumanas; ya es normal saber que se inventan nuevas bombas, que el poder lo tienen aquellos que solo piensan en sí mismos; ya es normal todo aquello a lo que antes se le decía inmoral, porque de acuerdo a la modernidad y actualidad, cada vez existen menos normas y límites, ya todo es normal. Es normal y nos acostumbramos a ver cada día más hogares destruidos, padres separados, jóvenes drogados, niños abandonados… ya hoy en día es normal que no haya censura en los medios de comunicación, que todo el mundo tenga acceso a cualquier información, que se reemplacen personas por máquinas, que seamos indiferentes al dolor, porque se nos hizo normal ver que el otro sufre y carece, saber que muchos viven en soledad, jugar con los sentimientos de los demás.

Hoy en día es loco y anormal el que habla libremente de Dios, el que expresa su fe y se atreve a decir, no quiero hacer lo que hacen los demás que confunden aún lo que es normal y anormal, yo aún tengo sueños y lucho por ellos, en mi corazón confío y creo, conservo la esperanza de que algún día las cosas serán mejor y sea normal vivir en paz.

1 comentario:

Rosa. dijo...

¡Qué razón tienes!
Esto es algo que yo también pienso a menudo... es horrible ver como ya nadie se extraña cuando ve en las noticias que tantas personas han muerto en una explosión en tal país... movemos la cabeza, decimos "ay que ver, cómo está el mundo", pero en el fondo nadie se asombra, porque todos piensan que "es lo normal" en esos países... sin embargo, vemos a alguien que pinta con la boca, como dices, y lo tachamos de "anormal"... Y, ¿Quién dice lo que es normal y lo que no? Creo que nadie tiene derecho a decir "mi forma de hacer las cosas es la normal", porque para ese alguien pintar con la boca es tan normal como para ti hacerlo con las manos, ni más ni menos, y si tú dices que eso no es "normal", esa persona que pinta con la boca puede decir lo mismo del que pinta con las manos; por eso creo que los términos "normal y anormal" no valen para las personas... no existe lo normal ni lo anormal: afortunadamente, los seres humanos tenemos la capacidad (y la suerte) de pensar y elegir, y no tenemos que resignarnos a hacer todos las cosas de la misma forma, actuando por imitación como los animales, como he dicho muchas veces, hay varias formas de hacer las cosas, tú sólo tienes que encontrar la tuya.
Rosa.