domingo, 9 de diciembre de 2007

HICISTE DE MIS NAVIDADES, EL MAS BELLO SUEÑO

Contigo la Navidad, era uno de mis más grandes sueños, porque la llenabas de magia, de ideales que se hacen realidad...

Te hacías como un niño, disfrutabas, gozabas con cada detalle... Nos contagiabas de tu entusiasmo, tu Fe traspasaba cualquier valle...

Armar el árbol y el pesebre era toda una fiesta, adornar la casa, preparar tus ricos postres con la ayuda de mi hermana...

Jugar al amigo secreto, envolver regalos con el papel inesperado, poner el toque de humor, olvidar cualquier dolor...

Alimentaste en nosotros la más bella inocencia, aunque pasaran los años, la infancia se hacia eterna, en el alma parecía inmortal su presencia...

Soñabas con verme tocar aquellos villancicos, los que cantábamos desde siempre, los que entonabas cuando eras chico...

Hiciste de mis Navidades el recuerdo más lindo de mi infancia, porque las llenaste de alegría, las adornaste de paz, y alimentaste de inocencia el alma...

Aún cuando pasó el tiempo y me hice mayor... no se me acabaron los sueños, con ansias esperábamos la venida del Salvador...

En los años de dificultad, cuando todo parecía cambiar; tu ponías tu toque de magia, todo lo sabías transformar...

Y olvidamos los malos momentos, de Fe nos sabías alimentar, luchabas a costa de lo que fuera, porque la Navidad jamás se fuera a empañar...

Ahora ya no estás, la Navidad no tiene el mismo color... no puedo negar que hay un toque de nostalgia en mi corazón...

Pero en mi vida, han quedado grabado aquellos años que viví a tu lado, y he aprendido a encontrarle a la Navidad un nuevo sentido...

La esperanza de un Dios, que se hace hombre, que está vivo... que quiere nacer en mi corazón, que le da a mi vida una nueva razón...

Contigo la Navidad era la época donde se hacían mis sueños realidad; ahora que no estás el tiempo que me recuerda el amor que en vida me supiste entregar, en ello encuentro el regalo más hermoso que el niño Dios me quiso dar...
Donde quiera que estés te digo: ¡FELIZ NAVIDAD PAPÁ!
(De mi libro: EL FABRICANTE DE SUEÑOS...)

1 comentario:

Todo-a-un-leru dijo...

Siempre que escribes sobre tu padre consigues emocionarme, Kary... y seguro que, donde quiera que esté, a él también lo has emocionado. Espero que pases una muy, muy feliz Navidad.
Por mi parte, esta Navidad del 2007, al menos, también va a estar unida a un recuerdo: el de mi abuela paterna (Aurelia) fallecida en febrero de este año... la verdad es que ya hace muchos años que la Navidad suele venir acompañada, también en mi caso, de los recuerdos de aquella ilusión de cuando era pequeña, pero tienes razón, hay algo que hace que ya no vuelva a ser lo mismo (no quiere decir por eso que vaya a convertirse en una época mala, pero sí distinta a como era antes... nostálgica, supongo que el sentido que tenga para una la Navidad irá cambiando conforme vaya cambiando la propia vida)... creo que a partir de ahora la Navidad, para mí, va a oler sobre todo a carbón... y no al que traen los reyes magos, aquí en España, si te portas mal, sino al que mi abuela ponía bajo la mesa para calentarnos en la cena de Nochebuena...ese va a ser siempre su olor, el de su recuerdo, y el de las Navidades que pasé junto a ella... donde quiera que esté, yo también le deseo feliz Navidad.
Ros@.
Pd: he escrito una entrada en mi space (la última que hay) sobre la que me gustaría conocer tu opinión... si puedes, pásate por allí, OK?