miércoles, 10 de octubre de 2007

LA VIDA UN ROMPECABEZAS PARA ARMAR


Vivir es algo así como armar un inmenso rompecabezas; en la cual al nacer se nos confía a nuestras manos muchas de sus piezas… en la medida que el tiempo pasa, debemos ir acomodándolas, al principio con la ayuda de nuestros padres y maestros, para que queden bien ubicadas… por eso muchos niños que crecen solos, suelen sentirse a veces confundidos, además que en sus afanes e inexperiencias, se pierden muchas de esas fichas en el camino, dejando el alma con vacíos.

En la adolescencia, nos creemos capaces de hacerlo sin la ayuda de nadie, nos molesta la orientación de los adultos, preferimos armarlo por nuestra propia cuenta, y tantas veces nos equivocamos, elegimos las piezas que no son, permitimos que otros las ubiquen mal, y hasta por nuestro afán de creernos mayor, nos apresuramos a tomar decisiones erradas; en vez de armarlo, todo se vuelve un caos, y cuesta demasiado desarmarlo para tener que volver a intentarlo.

Así con el pasar del tiempo y en la medida que conocemos personas significativas, se da ese intercambio de piezas, donde cada uno ubica en la vida del otro una ficha más, alguna veces encajan a la perfección, otras veces aunque ni con presión se logra acomodar, se convierte en alguien tan importante para nosotros que aún así lo preferimos dejar. Puede suceder también que al no saber asumir ciertos momentos y por dejarnos envolver por la rutina, perdemos sin darnos cuenta, piezas claves de nuestro enorme rompecabezas, personas especiales, oportunidades únicas, amigos; ese lugar en donde iba, queda para siempre desocupado, y muchas veces nos lamentamos por haberlas perdido.

Hay momentos en los que no sabemos que pieza elegir, dónde ubicarla o como armar ese trozo de rompecabezas que nos corresponde organizar, y nos quedan cosas pendientes, las cuales preferimos ignorar, porque suele ser doloroso mirar hacia atrás; tal vez consideramos, es necesario un poco de reflexión, revisar lo que hemos armado hasta el momento, desarmar o quitar lo que está mál puesto, aunque nos duela desacomodarlo o desprenderlo, es más fácil dejarlo así como está, aunque no esté bien; porque enmandar algo implica muchas veces, desarmar lo que está listo y si es necesario volver a empezar…

Y al ser testigo de cómo el tiempo pasa veloz, pretendemos acelerar el paso, nos invade la angustia y el temor, de que se nos acabe esta oportunidad, y no logremos hacerlo bien o terminar. Pero este rompecabezas de la vida, quizás no encuentra su final en este lugar; por eso si te sientes confundido o cansado, si crees que ya esto no da para más, el Amigazo es la pieza clave, que te ayudara a poner todo en orden y experimentar la verdadera paz.

AGRADECIMIENTOS: Gracias Joa (Jana), mi super amiguita especial... porque en todo lo que a diario compartirmos, sobre la vida y hasta más, un día surgió esta reflexión que hoy puedo decir con mucho cariño, construimos entre las dos...

1 comentario:

Romi dijo...

Te felicito por este cuento! es realmente Hermoooosooo!! :D muchas gracias!!