sábado, 13 de octubre de 2007

FORMANDO O DEFORMANDO SENTIMIENTOS…

Al nacer somos como barro dócil que se deja modelar, nuestros sentimientos se van formando en la medida que nos enseñen a amar, amándonos… es indispensable saciarnos de caricias, palabras dulces, la ternura y el calor que de una madre o de un padre vienen y en nuestra mayor fortaleza de esa etapa se convierten.

Igual es en la niñez, nos vamos haciendo fuertes o frágiles, seguros e inseguros, según el amor del cual nos estén nutriendo, que pesa mucho más que los regalos y las cosas materiales… Aquí ya se va percibiendo, en que punto se están formando o deformando nuestros sentimientos. Y en la adolescencia, cuando más incomprendidos nos sentimos; es en esta etapa, donde se nota mucho más lo que hemos ido recibiendo; porque de acuerdo a lo que se nos ha dado, enfrentamos el mundo con lo que nos va presentando. Es cuestionante encontrarse con jóvenes que desde bebes o desde niños no veíamos, y al percibir sus rostros tristes, nublados y confundidos, nos preguntamos: qué les ha pasado? Qué cosas han vivido? Acaso no les han dado lo que han necesitado? Dónde han dejado la sonrisa, la inocencia, la dulzura que tenían cuando niños?... qué ha pasado con sus sentimientos? Quiénes se los han deformado?.

Por qué solemos decir que cuando crecemos no tenemos los mismos sueños y anhelos que de niños? Por qué nos volvemos desconfiados y prevenidos? Por qué dejamos de creer en los demás y preferimos cerrarnos para no tener que sufrir más?... Hay quienes amando no saben expresarlo, se mueren sin decirlo nunca, se van sin darse la oportunidad tampoco de ser amados. Nadie les enseñó o simplemente sus sentimientos les fueron deformados.

Hay tantas maneras de formar o deformar sentimientos, podemos fortalecerlos y renovarlos con el perdón, la comprensión, la caridad, dando otra oportunidad, decir u ofrecer lo que quizás nunca imaginó o creyó merecer; porque hay quienes creen que no son dignos de dar y menos de recibir amor; en nuestras manos está realizar el milagro de salvar un corazón y devolver le la ilusión, el amor todo lo puede, no hagamos nada a la fuerza, hagamos todo con la fuerza del amor.


Así mismo, los sentimientos se destruyen con la traición, el resentimiento o rencor que se puede sentir cuando a cambio de darlo todo se recibe desamor; la mentira, los chismes, acaban y deforman lo que hay guardado en un corazón, la omisión e indiferencia, mata aún la más fuerte relación; y lo más triste de todo, es que en cuestiones de amor, el corazón sufre tanto que se cierra y prefiere negarse la oportunidad de amar y de sentir, en otras palabras, se cierra a vivir.

Y tu, en este momento de tu vida, sientes que te han deformado o transformado tus sentimientos? Y de igual modo, con tu ser y hacer, formas o deformas sentimientos?

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