sábado, 17 de febrero de 2007

¡SUBETE A LA SILLA!

Me faltaban unos centímetros de altura; me encontraba en un mundo donde los hombres y mujeres han colocado las cosas tan en alto, que muchas veces ni ellos mismos logran a veces alcanzarlo; yo solo quería sentir que podía hacer las cosas por mí misma; pensaba en diferentes opciones y planeaba mis estrategias, entre ellas:

- Pedirle a una persona más alta que por mí lo hiciera; eso sería más cómodo, quedarme ahí y esperar a que me dieran todo resuelto, así evitaría una caída o que los demás me miraran con curiosidad mientras me esforzaba por hacerlo; esa solución no exigiría ningún sacrificio extra de mí.
- También, podría quedarme simplemente contemplando el objetivo, convertirlo en ilusión, sentirlo imposible, resignarme a no alcanzarlo y consolarme diciéndome que no es mi culpa, pues soy pequeña y no puedo lograrlo.
- Pero había otra opción, tomar una silla, subirme a ella, vencer cualquier miedo a caer, mantener el equilibrio, no pensar en las miradas curiosas o de burla de aquellos que critican porque no se atreven a hacer eso que señalan en el otro; ni escuchar aquellas voces que me dicen que no puedo, que es peligroso, que es mejor desistir antes de caer y sufrir.

He ahí el secreto para crecer: SUBIRME A LA SILLA…

Teniendo en cuenta los pasos que se necesitan:

- PLANEARLO: enfocar mi meta u objetivo, ser creativa.
- DECIDIRME: Lanzarme a la aventura, buscar la silla adecuada, no importa donde esté escondida o guardada, desarrollar mis fuerzas mientras la empujo hasta ubicarla; adquirir destrezas en subirme a ella, permitiendo si es necesario que alguien me de su mano para intentarlo.
- SUBIRME: ir escalando, empinarme, levantar bien alto mis brazos, hasta sentir que puedo tocar lo que quiero y alcanzarlo.
- MANTENER EL EQUILIBRIO: tener fe en que con la ayuda del Amigazo todo puedo lograrlo; confiar en mis facultades y en los dones que se me han dado; creer que todo lo que anhele, si lucho por ello lo puedo obtener.
- LEVANTARME: no desistir si caigo, no permitir que el miedo me invada, sacudirme, sanar mis heridas; cambiarla si por nuestro peso se ha roto, no siempre las sillas que tomamos son las que realmente necesitamos, lo importante es volverlo a intentar una y otra vez sin renunciar.
- Y CUANDO LO LOGRE… no quedarme ahí estancada sintiendo que ya lo hice todo; sino, levantar mi mirada, seguir soñando, aspirar alcanzar algo que esté un poco más alto, porque aunque todo tiene su final, en la vida cada final es un nuevo comenzar.

APRENDI, QUE LA SILLA ES MUCHO MAS QUE ALGO MATERIAL….

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