lunes, 26 de enero de 2015

DEJANDO NUESTRO PAIS EN ALTO...

“COLOMBIA”  MISS UNIVERSO

He sido testigo de un acontecimiento muy importante en la historia de mi País; luego de 57 años, Colombia es elegida Miss Universo.

La hermosa barranquillera Paulina Vega, le regala a nuestra Patria la alegría de un triunfo que muestra una cara linda de nuestro país en el mundo.

Es emocionante ser testigo de este acontecimiento histórico. Los imposibles no existen y noticias así nos animan a creer en lo que soñamos.

En este mundo globalizado en el que todo se sabe, todos opinan, y somos espectadores; hay quienes se aprovechan de los acontecimientos para hacer fiestas, otros opinan, otros critican, otros felicitan, otros se burlan de lo que sea, otros convierten en dioses a los protagonistas para sentirse a la vez sus jueces y estar atentos a lo que hagan para bajarlos de su pedestal si fallan por algo; pero todos de uno u otro modo, participamos y vivimos lo que sucede a nuestro modo.

Lo que más me alegra es ver cómo es posible pintar nuestra bandera en alto, no para sentirnos más que otros, porque esa vanidad y orgullo es vana y no nos da el valor que merecemos; sino para que cuando vean a un Colombiano, se hable del deporte, del arte, de la belleza, del café, de la música, de los paisajes, de la superación, de la honestidad y logremos cambiar esa imagen de droga, guerrilla, narcotráfico, delincuencia, estafa, corrupción; que muchos compatriotas se encargan de dar en todo el mundo.

Que nuestra alegría no se fundamente en la humillación y crueldad hacia otros; que celebremos sin excesos; que sepamos usar nuestras palabras, nuestra libertad, para no dañar a nadie, para no endiosar ni condenar.


Que estas buenas noticias nos animen a seguir soñando y luchando por realizar nuestros sueños; que nos devuelvan la esperanza para trabajar unidos por la Paz: que nos animemos a ser también de esos Colombianos, que podemos dejar en alto el nombre de nuestra nación, con nuestro emprendimiento, trabajo, superación, honestidad, disciplina y empuje; pero ante todo, que demos gracias a Dios, porque hoy nos permite ser testigos de estos acontecimientos, que marcan historia en nuestra querida Colombia. 

martes, 13 de enero de 2015

¿ PARA QUE ERA QUE QUERIAMOS SER GRANDES?


Cuando pienso en lo mejor de mi infancia, me doy cuenta que lo más lindo de ser niños, es la inocencia, la magia, la fantasía, el creer que todo puede ser perfecto.

Empiezo con mi mayor ilusión, la Navidad, esperar al Niño Dios con toda su magia, imaginar que podía entrar por mi ventana y dejarme algunos regalos en mi cama; dormir y despertar, era maravilloso; asomarme, mirar el cielo y buscar en las estrellas el camino que recorrería para llegar hasta mi cuarto, era mágico.

Crecer con mi mamá al pie de mi cama, rezando todas las noches y enseñándome a hacerlo; es la base fundamental de mi fe.

Crecer con mi papá, me enseñó a soñar, a ser atrevida en mis desafíos, a ser aventurera, a lanzarme al mundo, a dar ese paso a lo que quiero por más difícil que parezca.

Mirar la TV y creer que la vida de aquellos a los que admiro por lo que hacen, por como cantan, bailan, actúan, es perfecta y mágica como la muestran; me hacía anhelar ser famosa y una estrella.

Disfrazarme los 31 de Octubre de cada año, sólo por caracterizarme de algún personaje, y por pedir dulces; era un rito sano, hermoso, seguro y divertido.

Creer que todo el mundo es bueno y que los únicos malos que existen son el “coco” ese que te coge por la noche si sales solo; el “sereno” que es el que te enferma si sales desabrigado o sudado y que los policías nos llevan a la cárcel si nos portamos mal, eran mis mayores temores de esos tiempos.

Recuerdo que no me importaba participar en desfiles de belleza en mi urbanización, porque me sentía hermosa y sentía que todos me miraban bien; no entendía de mis diferencias físicas porque en el ambiente en el que crecí, yo era especial, sin ser rara, era normal como todos los demás.

Era tanta mi frescura y relax de este mundo, que disfrutaba siendo feliz, pasándola bien, teniendo muchos planes con mis amigas y amigos, viviendo e inventario historias fantásticas, enamorándome, bailando Menudo, jugando de todo, tanto que reconozco que dejé de lado mis estudios, no estaban en mi escala de prioridades, hasta que empecé a crecer.

¿Para qué era que queríamos ser grandes? En realidad yo no quería serlo, tanto que no supe decidir en el momento en que me toco elegir que quería ser; porque para mí era mejor ser niña por siempre.
Quería ser veterinaria porque amo con el alma los animales, ser  famosa porque me apasiona el arte, recorrer el mundo porque tengo espíritu aventurero… Para eso quería crecer; pero quería ser grande creyendo en lo mismo que siempre he creído y pensando que es verdad todo lo que veía cuando era niña.

Sólo que fui creciendo y de qué me di cuenta?

Primero que el niño Dios, Papá Noel y los Reyes, no son quienes entran por tu ventana y ponen los regalos en tu cama; son tus padres, y aunque eso es maravilloso, pierde la magia; era más lindo pensar que podía pasar que si me decido a abrir los  ojos, era posible pillarme al niño Jesús en compañía de la Virgen María, poniéndome mis regalos… Más que los juguetes, esa era la más linda ilusión; porque aún después de que descubrí la verdad, seguí recibiendo regalos; pero jamás sentí lo mismo, que cuando pensaba que era el Niño Dios quien los ponía en mi cama.

Empecé a darme cuenta que las apariencias importaban, que el mundo las señalaba, discriminaba por eso; para las personas la belleza entra por los ojos, el color y la clase social importan y muchas veces el valor que se le da a los demás depende de eso.

Descubrí que ser bonita, modelo o reina, no es ser feliz; porque para eso tienes que dejar de ser y hacer muchas cosas, someterte a otras más y hasta sufrir; para que el mundo te trate como objeto y no como persona, Así que preferí no ser nada de eso y le di gracias a Dios por no tener las medidas que exigen para clasificar en ello.

Siendo grandes, las peleas son más frecuentes y duraderas; antes uno discutía por bobadas, pero enseguida lo olvidaba y era como si no hubiera pasado nada.  Hoy en día, al ser mayores, cualquier discusión daña todo y deja residuos en el alma.

Recuerdo que cuando tenía 13 años, había un programa de TV Colombiano, llamado Pequeños Gigantes; las historias y la música que ofrecían, invitaba siempre a eso, a seguir siendo niños por dentro. Por eso desde siempre, admiré a quien aún, siendo adulto, fuera capaz de imaginar y pensar eso,  a Toni Navia; y mi sueño era conocerla; estar de cerca con eso que ella hacía, seguir aprendiendo de ella; y lo logré; y ha sido de las mejores cosas que me ha pasado en la vida.

A los 16 entendí que era necesario estudiar para ser alguien en la vida, y retomé mi responsabilidad en hacerlo hasta que logré graduarme con muy buenos resultados; a los 18 me di cuenta que debía trabajar para elegir yo misma lo que quiero y tomarme mi tiempo en hacerlo.

Y poco a poco, aunque fui creciendo en edad, decidí que no quería crecer por dentro, aunque el mundo me mostrará que mucho de aquello en lo que creí y soñé no era cierto.

Los artistas que admiraba y a los que soñaba imitar, llevan una vida de soledad, vacío, drogas, alcohol y desenfreno; lo que hay detrás de Disney es toda una mentira; todo es un negocio y muchas de las personas que triunfan, hacen cosas indebidas, se sueltan de la mano de Dios o se llevan al mundo por delante para hacerlo.

Hoy tengo 45 años, le di a mi vida otro sentido, otro camino, muy distinto quizás al que mucha gente le ha dado; me dediqué a seguir soñando y hacer realidad mis sueños; recorrer el mundo, transformar lo que se sabe y se dice de la acondroplasia, educar al mundo con respecto a las diferencias y a la discapacidad, disfrutar a mi familia, sostenerla espiritual y emocionalmente, trabajar para ayudar a mi mamá; llevar un mensaje al mundo que ayude a que la gente siga soñando, a que no pierdan la inocencia de los niños, a que se siga creyendo para que exista la magia y la fuerza de los sentimientos.

Hay quienes piensan que quizás no he crecido, solo porque sigo soñando, buscando el mensaje que deja todo lo que existe, queriendo aprender de la vida, aferrarme al Amigazo, llenarme de música, arte, pensamientos fantásticos y sensibles.

Hoy trabajo por saber remover las fibras más íntimas del alma, esas que la humanidad necesita y busca que le toquen, porque estamos en un mundo tan vacío y superficial, que ya nos da miedo sentir.

Mis alumnas dicen que sé hacerlas llorar; solo porque con mis palabras puedo tocarles sus fibras y despertarles su sensibilidad.

Y cuando escribo, simplemente plasmo lo que veo, lo que siento, lo que vivo y contemplo que viven los demás; no es invento, es la realidad.

Hay quienes sin conocerme y solo con verme o leerme, llegan a pensar que soy mágica; pero no, soy tan humana que me siento de barro, de ese que se rompe, que embarra muchas veces cuando lo tocan, que tiene demasiado defectos y fragilidades, que también guarda sus lados oscuros, que peca de muchas formas, que experimenta toda la humanidad y debilidad que puede sentir cualquier persona.

Simplemente, más allá de todo eso, no pierdo mi esencia de niña, no dejo de creer, no pierdo la fe, no me suelto del Amigazo, disfruto todo lo que tengo, me gozo las cosas más sencillas y pequeñas, me doy permiso de todo, hasta de fallar, de tener  miedo, de coger rabia, de ser feliz, pero nunca me estanco en nada por muy malo o por muy bueno que sea, porque nada es eterno, todo llega y todo pasa; solo hay que vivirlo intensamente.

Sigo viendo todo grande, como cuando era niña; eso me ayuda a esforzarme de más, a no darme por vencida y a darme cuenta que al final, nada me queda grande en la vida.  


jueves, 8 de enero de 2015

YA DE SERES HUMANOS, HEMOS PERDIDO LO HUMANO


 Viendo todo lo que ocurre en el mundo desde la historia de la Humanidad, siendo testigo de lo que está pasando hoy en día, y deteniéndome en una frase que dijo una de mis alumnas como eco a la matanza que hay, no solo de personas sino también de animales; uniendo todo eso con las palabras del Papa Francisco, que dijo: “La crueldad humana no tiene límites”. Quedé sumergida en mis pensamientos y me fui a charlar con mi loca que me dijo:
“Ya de seres humanos, hemos perdido lo humano”… ¿Hasta dónde llega la crueldad y lo inhumano en lo que nos hemos convertido?, si somos capaces de torturar, violar y matar; si no nos medidos para tomar la justicia por nuestras manos, porque la justicia humana no sirve y la Divina la vemos incierta y lejana?.
Hemos perdido la humanidad, a tal punto de que las personas son cifras de ganancia o pérdida, obstáculos o trampolines en el camino, compañía que se usa o se deja.
Hemos perdido la humanidad, de tal manera que somos solo espectadores, comunicadores, que antes de intervenir o hacer algo, preferimos grabar, tomar una foto, mantenernos al margen o simplemente pasar de largo.
Hemos perdido la humanidad, y ya el maltrato a animales es una diversión; la destrucción de bosques una inversión y el abuso a seres humanos, un inmenso placer que si se vende puede enriquecer.
¿Hasta dónde llega la crueldad humana? Ya no tiene límites; las personas se han vuelto violentas, cuantificadas, interesadas, realmente inhumanas.
Estamos lejos de Dios, no respetamos nada, ni los credos, ni las posturas políticas, ni los sentimientos; vivimos en constantes batallas, con nosotros mismos, con la familia, con las personas que están a nuestro lado.
La libertad no es abuso de poder, ni de palabra, ni de espacios, ni de posturas, ni de roles, ni de estatus; usamos la palabra “Libertad” para llevarnos el mundo por delante.
Ya de seres humanos, nos queda solo lo de seres, porque estamos vivos; pero lo humano lo hemos perdido; usamos la necesidad del otro para publicar las obras buenas que hacemos y que el mundo sepa que somos buenos; cuando en realidad lo que vale son las cosas que se hacen en silencio.
Señalamos los pecados de aquellos, que pecan diferente que nosotros o aún los que fallan tal cual como fallamos, pero lo ideal para todos, es juzgar y no ser juzgados.
Y Dios?... le culpamos de no hacer nada, de las cosas que pasan, de ser indiferente o de castigarnos con la crueldad humana… no es Dios, porque el mismo quiso hacerse Hombre y sintió en carne propia la crueldad del mundo que Creó, pero aún así, su respuesta siempre fue, ha sido y será el amor y el perdón.
Lo humano lo hemos perdido, porque nos soltamos del amor Divino, porque queremos andar sin control por el mundo, sin límites, sin normas, haciendo lo que nos provoca.
Cuando se pierde el respeto, se deteriora lo humano, se le da cabida a la intolerancia, se abusa de la libertad, se genera la violencia y se asesina la paz.

lunes, 29 de diciembre de 2014

FELIZ AÑO!!!! LO QUE ME LLEVO Y LO QUE DEJO...

Y le pregunté  a mi Loca: Cómo te preparas para vivir el Fin de año? Y me dijo sonriendo, hago inventario de lo que me llevo para el nuevo año y una lista de lo que dejo en el pasado.
Hago inventario de las personas que han estado conmigo en el camino de la vida, las que quisieran que estuvieran para siempre y agrego aquellas que llegaron este año y que deseo que continúen caminando a mi lado.
Así mismo dejo en el pasado, aquellos nombres que solo estuvieron de paso, y le coloco corrector, a los que me dejaron marcas o me causaron daño.
Guardo en el baúl de los recuerdos, los momentos que no quisiera olvidar jamás, los instantes que viví intensamente, los que me sirven de impulso para lograr mucho más.
Reciclo aquellos ratos que al ser difíciles y complicados, trataron de enseñarme algo; dejo atrás las piedras con las que tropecé, para no volver a estrellarme con ellas; le pongo punto final a páginas que no cuentan nada bueno, para empezar a escribir un nuevo capítulo en este año que viene.
Renuevo mis propósitos, mejoro estrategias, evalúo los pasos que di, las metas que logré y las que no pude cumplir; fabrico nuevos sueños, reparo mi silla, para subirme en ella y legar un poco más lejos.
Reemplazo sentimientos, rencor por perdón, miedo por confianza, inconstancia por perseverancia, angustia por esperanza y sobre todo me recargo de mucha Fe, para que el año que viene sea aún mucho mejor de lo que este fue.
Reparo lo que aún tiene arreglo, me libero de aquello que no me deja avanzar, reviso lo que no me permite ser feliz y si no es posible transformarlo, me desprendo y lo dejo aquí.
No te aseguro que con todo esto, mi año nuevo sea perfecto; pero si te doy la certeza, que lo recibo con la mejor actitud, con una mirada positiva y un corazón agradecido por todo lo que Dios le regaló y confiado por las bendiciones que vendrán.
Sin pesos que cargar, sin pendientes que no me dejen avanzar, sin miedos que me nublen la mirada, sin agüeros que me llenen de superficialidad, simplemente con mucha Fe y entusiasmo, con toda la pasión que guardo en mi corazón, así me dispongo a despedir el año viejo y a darle la Bienvenida al nuevo año.

jueves, 25 de diciembre de 2014

EN NAVIDAD TAMBIEN ES POSIBLE…


Y me dijo mi loca, sabes, hay tantas cosas que se pueden hacer en navidad, si en realidad la vivimos con el sentido y el valor que tiene.
¿De qué me hablas?, le pregunté.
Si no se puede lograr el amor y el perdón, es posible por lo menos, hacer el propósito de evitar las discusiones y las peleas que tanto duelen y dañan.
Si no se puede lograr un acercamiento, es posible hacer el intento de vivir en armonía y evitar que se dé aún más el rencor y el distanciamiento.
Si no se puede lograr calmar el hambre y la sed, es posible esforzarnos porque nuestras acciones no contribuyan a que sean más los que la padezcan.
Si no se puede lograr estar unidos, porque la distancia es mucha, es posible buscar la forma de lograr una cercanía, para que no se ahonden los vacíos que deja la ausencia de los que amamos. 
Si no podemos revivir a los que se han ido al cielo, es posible rezar con amor y devoción y darle gracias a Dios por el regalo que fue su vida para nosotros. 
Si no se puede hacer que las cosas sean como alguna vez fueron, es posible empezar algo nuevo, para no quedarnos estancados en los errores y resentimientos. 
Si no se puede hacer feliz a alguien, hagamos el propósito de no hacer sufrir a nadie. Y si no puedes hacerle sentir bien, tampoco hagamos que se sienta mal, es posible eso a partir de esta Navidad. 
Si no se puede hacer un milagro, hagamos que otros sientan que en la Vida Dios realiza cada día muchos milagros. 
Si no se puede dar o recibir regalos materiales, regalémosle a los demás un abrazo, una oración, una sonrisa, algún gesto que le haga sentir que hoy es Navidad y que eso marca la diferencia a los demás días, porque celebramos el Cumpleaños del Niño Dios, que quiso Nacer y hacer posible lo imposible en nuestra Vida. 
Porque de nosotros depende que esta no sea una Navidad más, sino una Nueva y Hermosa Navidad, y son justo las cosas que hagamos en silencio, las que marcan la diferencia, aunque nadie más las vea, Dios las recibe contento y siente que todo ha valido la Pena, porque nosotros sus hijos, sabemos celebrar como se debe estas fechas… Con pequeños detalles y gestos que contribuyan a que haya Paz en la tierra. 

domingo, 17 de agosto de 2014

¿COMO QUIERES QUE TE RECUERDEN?




En estos días le pregunté a la loca: Cómo nos recordarán las personas que conocemos?... Ella me miró con cara de que la loca soy yo, por el tipo de preguntas que le hago y me dijo: Te recordarán de acuerdo a donde dejes escrito tu nombre…

Piensa dónde quieres dejar escrito tu nombre en la vida de los demás…
Si lo escribes en un sueño, serás esa persona con la que sueñan o la que hizo posible que lo soñado se hiciera realidad…
Si escribes tu nombre en una sonrisa, los recuerdos la evocarán y cuando piensen en ti, sonreirán…
Si escribes tu nombre en una herida, cada vez que se lastime o piensen en ti, dolerá…
Si escribes tu nombre en una lágrima, que sea en aquella que haz enjugado y no en una que hayas provocado, para que recordarte sea sentir paz…
Si escribes tu nombre en una enseñanza,  lo aprendido será para siempre, y créeme que jamás te van a olvidar…
Si escribes tu nombre en una ilusión, cada vez que piensen en ti, el corazón se llenará de emociones y recordarte traerá esperanza y paz…
Si escribes tu nombre en un dolor o traición, pensarte llenará de miedo el corazón y tu nombre impedirá volver a confiar…
Si escribes tu nombre solo en los buenos momentos, habrán tantos nombres escritos que seguro el tuyo será uno más…
Si escribes tu nombre en los momentos más difíciles, brindando apoyo, serás de las personas que se recuerden cuando se piense en la palabra incondicional…
Si escribes tu nombre en un sentimiento, estarás siempre en los pensamientos, porque el corazón se encargará de que nunca te vayan a olvidar…
Si escribes tu nombre en una oración, Dios mismo se encargará de que nunca te olviden y que pensarte sea una bendición…

Así de sencillo es… piensa como quieres que te recuerden y escribe tu nombre ahí donde desees que te piensen

viernes, 15 de agosto de 2014

PARA SER FELIZ, SOLO HAY QUE FINGIR DEMENCIA Y DISFRUTAR…


Hoy le pregunté a la loca de la casa: ¿cómo se puede ser feliz? Y con una sonrisa me dijo, aprende a disfrutar lo que te hace bien  y a fingir demencia de lo que te hace mal…
Y es que los que quieren ser felices, no se preocupan tanto por tener, sino por aprovechar lo que ya tienen; luchan por no dejar que  les afecte el mal que siempre en el camino se aparece…
Es feliz quien disfruta las pequeñas cosas de la vida, sabe dar sin que le pidan y recibir con humildad y alegría…
Finge demencia de los malos comentarios, de las apariencias que engañan y de las piedras que le lanzan; no le da gusto a la humanidad de verse rendir ni renunciar…
Para ser feliz hay que aceptarse como es, sin confundir eso con imponer ni llevarse a los demás por delante, solo porque es su manera de ser…
El que se acepta como es, no necesita darse alardes de grandeza, ni obligar a otros que le quieran, porque amándose y respetándose, inspira a los demás a que lo hagan…
Para ser feliz, hay que disfrutar desde una sonrisa, hasta una gota de agua, desde un día lleno de sorpresas, hasta aprender a descubrir algo bueno en las cosas malas que pasan…
Para ser feliz, hay que pensar y sentir con equilibrio, sin irse al extremo, sin engañarse a sí mismo, sino enfrentando con fe y paz lo que la vida nos depara…
Para ser feliz, hay que sentirse bendecidos, porque seguro los que más tienen son los que más se quejan y los que menos poseen son los que disfrutan más y se sienten agradecidos… 

viernes, 11 de julio de 2014

NO ES RARO NI FANTÁSTICO, ES NORMAL Y DIGNO...



No es raro ni fantástico que veas a alguien como yo cruzarse en tu camino, no entiendo entonces porque me miras con morbo y curiosidad, si es algo normal y digno…
No es raro ni fantástico si te das cuenta que voy a la escuela o a la universidad, si eso es algo que los seres humanos hacen, así que por qué me aplaudes, si es normal y digno…
No es raro ni fantástico que me enamore y tenga una pareja; el amor es don de Dios y hemos sido creados para vivirlo, entonces porque lo comentas con amarillismo?... es normal y digno…
No es raro ni fantástico que decidamos tener hijos, por qué te causa asombro? acaso no nacimos para reproducirnos? Es normal y digno…
No es raro ni fantástico que logre mis metas aunque tenga que esforzarme un poco más porque muchas veces la sociedad nos limita, pero soñar y luchar por los sueños es algo normal y digno..
No es raro ni fantástico que hagamos una convención, todos en algún momento necesitamos crear comunidades con los que tenemos cosas en común, es algo normal y digno…
No es raro ni fantástico que bailemos, que vayamos a una fiesta, que tengamos arte, que queramos pasarla bien, todos lo hacen, es algo demasiado normal y digno…
No es raro ni fantástico que ocupe un cargo luego de haberme preparado, no tienes que dudar de nuestras capacidades o aplaudirnos, es parte de nuestro esfuerzo, es algo normal y digno…
No es raro ni fantástico que existamos, no es tampoco una anormalidad ni un castigo; solo tenemos una condición diferente a la tuya, pero somos personas, es normal y digno…
No es raro ni fantástico que conozcas a alguien como yo, no tienes que tocarnos o mirarnos raros como si fuéramos de otro mundo, somos seres humanos, es normal y digno…

No es raro ni fantástico que exista un término en el diccionario que defina mi condición, pero no me define como persona, yo tengo mi nombre y es normal y digno que me llames por él… 

miércoles, 9 de julio de 2014

MISPA

Tantas veces estuvimos en el mismo lugar pero no nos unía aún ningún lazo especial, siempre he creído que las cosas pasan cuando deben pasar, y las personas cruzan sus caminos en la estación precisa para que florezca ese sentimiento que no permitirá, que el tiempo ni la distancia pueda a las almas separar…

Aprendimos a conocernos, a ir compartiendo nuestro sentir y pensar; y en ese ir y venir, rompiendo barreras y acercándonos cada día un poco más, entre tantas otras rosas que habían, elegimos la nuestra que apenas florecía y le pusimos por nombre "Amistad"… 

La cultivamos con gotitas de amor, la alimentamos con tiempo, escucha, paciencia, respeto y sobre todo mucha comprensión; la acompañamos siempre y la cubrimos para que no la maltratara ni la lluvia ni el sol; cuidamos de no tocar sus espinas, de hablar siempre mirándonos a los ojos y expresarlo todo con confianza, para que no nos sangrara el alma ni nos causáramos dolor…

Nos pusimos alas para convertirnos en ángel o mariposa y volar para estar siempre ahí cuando nos fuéramos a necesitar; llenamos nuestros espacios de color, de tal forma que en cada tormenta de la vida, se nos encendiera una estrella y nos apareciera un arcoíris que nos ilumine en los momentos de más oscuridad…

No hay nada programado, no hay presiones ni exigencias, es un sentimiento noble y libre que se forja en el día a día, en la cuál se comparte sin forzar las experiencias; solo existe la certeza de la verdadera amistad, que supera todo vacío y soledad, y que aparece cuando más se espera, porque en el fondo sabemos y sentimos cuando nos hemos de necesitar.

Y aunque existe una plena unión entre las almas, cada quien tiene su propio camino y misión, y en ocasiones se nos presentan momentos de separación; pero cuando una amistad se fundamenta en la manera de amar que nos enseñó Dios y sabemos que El fue quien nos unió; no existe tiempo ni distancia, no se siente la partida; por eso cada vez que de ti me despido, así sea por un ratico, porque no te veré mañana o porque llegó la noche y se acaba el día, sabiendo que quizás algún día tomaremos un nuevo rumbo que nos lleve a explorar corazones y cultivar nuevas flores, yo le hablo siempre al Amigazo de ti y te doy mi bendición, te digo desde lo más profundo de mi corazón: MISPA, para que Dios esté siempre entre tu y yo, cuando nos hayamos separado y nos toque decirnos hasta pronto o adiós… 

Sin darte cuenta me haces cada día mejor persona, porque por ese deseo enorme de poder siempre ofrecerte lo más puro y hermoso que hay en mi corazón, mantengo mi alma en contante renovación y reparación, y la confío junto con la tuya, en las manos del Amigazo Dios… "MISPA Gen 31, 49"

lunes, 23 de junio de 2014

EN LA NOCHE SE SUELTA LA LOCA


Cuando llega la noche y todos duermen, en muchas cabezas se suelta la loca…
Y es ahí donde aparecen las tristezas no expresadas que quedan escritas con lágrimas en la almohada…  y salen a flote todos los miedos, que se empeñan en robarnos los sueños que aún tenemos…
Hay noches en que  a la loca le gusta hablar con sus propios pensamientos; y si tiene musa se inspira; y si se desvela, cuenta ovejas o se aferra a lo que la asusta o mortifica…
En la noche, cuando todos callan, se desbordan de la loca de la casa, todas las palabras; se confiesan amores, se confrontan sentimientos, salen a relucir las frustraciones…
Se esconden las máscaras que nos salvan en el día de ser descubiertos en aquello que no queremos que el mundo note, pero que somos o tenemos dentro…
Es en la noche cuando en todo lo que nos decimos y pensamos, nunca nos engañamos ni nos mentimos; hasta las culpas salen a recordarnos los errores que cometimos…
Y se suelta loca a sacar todo lo que guardamos, a decir lo que no nos atrevemos a mostrarnos lo que escondemos, a enfrentarnos cara a cara con nuestros miedos…
Solo cuando logras aplacar todo eso, empiezan a pesar los párpados, surge el cansancio y llega el sueño; solo estando en paz con Dios, con los demás y con nosotros mismos, elevando una oración al cielo, es que prefiere descansar y dormir plácidamente, la loca con sus pensamientos… 

domingo, 22 de junio de 2014

LOS PREJUICIOS NOS HACEN JUECES INJUSTOS



Dice la loca de la casa, que hay quienes son expertos en el acto de juzgar, de creer que saben todas las respuestas y que opinan de lo que suponen está bien o está mal…
Muchas veces juzgan por las apariencias, otras veces saben el por qué los demás dicen o callan las cosas, lo curioso de sus prejuicios, es que nunca son positivos, siempre negativos…
Para ellos, es malo porque sí y malo porque  no, se suponen el pensar y sentir de los otros, sus palabras favoritas son: supongo que hiciste esto por tal cosa, o que no hiciste por esta otra…
Suponer y juzgar son sus pasatiempos favoritos, lo que los hace jueces egoístas e injustos de todo el mundo…
Los prejuicios discriminan, cortan las alas de los demás, dañan los sentimientos de quienes escuchan los comentarios sin fundamentos que solo crean mal ambiente y desunión…
Quienes lanzan prejuicios se las dan de que piensan mucho y saben todo, pero en realidad hablar y actuar sin pensar ni saber lo que dicen y lo que hacen…
Son muchas veces moralistas de doble faz, que no se dan cuenta que lo que juzgan lo cometen peor que los demás…

Con la misma vara que midas serás medido; todo el mundo critica de lo que no sabe ni vive; quienes lanzan prejuicios son inexpertos en el arte de colocarse en los zapatos de los demás antes de criticarle… 

DECIR LO QUE QUIERES ESCUCHAR


Le pregunté a la loca de la casa, qué podemos hacer para que no dañemos a nadie con nuestras palabras y luego de pensarlo me dijo: Hay que aprender a decir lo que quisiéramos escuchar…
Habla como quisieras que te hablen, en el mismo tono de acuerdo al momento que vivas, piensa lo que quisieras escuchar de alguien estando en el mismo lugar que esa persona pisa..
Piensa qué quisieras que te dijeran, cuando logras algo o tienes un proyecto; usa esas mismas palabras con quien vive lo mismo en su propio momento…
Di lo que necesitarías escuchar cuando estás triste o sientes soledad; seguro que esas palabras que anhelas en ese instante, pueden hacerle mucho bien a alguien más…
Expresa el amor como quisieras que te lo expresaran, háblale a quien amas como le pedirías que te hablara, seguro que es el amor y sus detalles los que sacarían las palabras…
Y si escuchas hablar de alguien, cosas que lo dañarían; cambia su nombre por el tuyo y haz lo que quisieras que en ese momento hicieran contigo… Seguro que el chisme ahí moriría…
No hables cuando sea el enojo quien te domina, porque la rabia te vuelve cruel y egoísta… Es mejor guardar silencio y distanciarse un poco mientras pasa; piensa lo que sentirías si con violencia te hablan…
Si vas a mentir piensa si desearías vivir sin creer en lo que escuchas; la persona que dice mentiras vive incrédula, de todo el mundo duda… ¿Eso es vida? Entonces no mientas…

No hay que pensarlo mucho, más bien hay que sentirlo; colocarse en el lugar del otro, y decir lo que quisiéramos que nos dijeran, bastaría para que las palabras nunca dolieran.