martes, 18 de julio de 2017

MIRADAS QUE SE TRANSFORMAN


De pequeña conservaba la inocencia de los niños, me veía como todos, no encontraba diferencias, hasta que salí a la calle, y el mundo me miraba de tal forma, que empecé a tener miedo de verme con sus ojos, para no sentirme más pequeña…
Y aún siendo niña, pensé que era diferente en el mundo, simplemente quería ser igual y hacer lo de todos; y aunque pude coincidir con otros como yo, me dio temor el reflejo, y cuando los vi a ellos como mi propio espejo, se deformó mi mirada, prefería no verme ni verlos…
Pero en vez de cerrar mis ojos, los abrí aún más, y me vi en la mirada de mi padre, en la de mi familia y en la de aquellos que me amaban, en los que al verme no median mi estatura, sino que eran testigos de como daba la talla…
Y así aunque veía demasiado grande, todo lo que me rodeaba; luché para que nada me quedará grande; dejé de mirar obstáculos imposibles, aprendí a ver desafíos gigantes, que cuando los enfrentaba me ayudaban a vivir con grandeza y no a querer solo sentirme grande, aprendí en ello la gran diferencia.
Me salí del cuento de Blanca Nieves, me escapé de los mitos que la gente cuenta, comprendí que no era personaje de una fábula, ni de película ni de una leyenda, sino la protagonista de mi propia historia, esa que cuento en la medida que vivo.
Y con el tiempo, alimentada de amor, fui creciendo, aprendiendo en la escuela de la vida las lecciones que me daba, quizás sin poder correr, daba pasos cortos, pero al ver las huellas que dejaba, entendí que eran firmes mis pisadas.
Entendí que no querían que se rieran de mi, sino que sonrieran conmigo; que no era necesario responder las preguntas de las cuáles no tenía respuestas; comprendí  que no quería crecer en estatura, sino estar siempre a la altura de las circunstancias, porque desde abajo se ve más del cielo su grandeza …
No quise borrar palabras del diccionario, sino transformar su significado de acuerdo al sentimiento con que se pronuncian; quise enseñarle al mundo que tengo una condición que no me condiciona, que no se compliquen en cómo llamarme, que simplemente se aprendan mi nombre y eso nos hace hermanos y amigos…
Así es como se transforman las miradas, como dejas de vivir de apariencias; así es que aprendes que más que ser grande, hay que vivir con grandeza; que no es importante cuanto mido, porque lo que tiene sentido es dar la talla; y ahora veo con otros ojos a aquellos que como yo, se les olvida, su estatura, porque sienten que luchan y se esfuerzan por estar siempre a la altura.

Cuando entiendes esto nada lo ves deforme, porque se transforma y renueva  tu mirada… 

A PRUEBA EL AMOR


No es que el amor nos ponga pruebas, es que probamos el amor…
Le echamos tanta agua a ver cuánto resiste sin ahogarse…
Le damos golpes, a ver sino se rompe…
Lo ponemos lejos, para probar sino se pierde…
Le quitamos todo lo que tiene y nos ofrece, sin darle muchas veces la oportunidad de ver el bien que hace y lo mucho que da. Así el amor empieza a vaciarse hasta secarse y siente que no ha sabido amar…
Y es que cuando sabemos que hay amor, nos confiamos, por aquello que esperamos que no muera, ni se canse, que no se marchite, ni se marche…
Pero aún con ese soplo de Divinidad, el amor es humano, y como tal nace, crece, se fortalece y sino se cuida, muere, se acaba, se pierde…
Porque el Amor también necesita alimentarse, de gestos y detalles, de esas pequeñas cosas que sorprenden y tienen magia, no se compran en las tiendas, brotan y nacen desde el alma…
Es cierto que el amor no es amor, sino causa dolor, y que el dolor con amor transforma; pero si sometemos el amor tan solo a dolor, se quebranta y se deforma.
No es que el amor nos ponga pruebas, es que probamos el amor y a veces se agota cuando siente que ama más, cuando empieza a tener miedo de soltar, pero sostener le desgasta; cuando en el tiempo ya hay menos espacios, cuando un gesto tan sencillo y pequeño cuesta tanto…
Probamos el amor, cuando le ponemos barreras, cuando algo nos cambia y somos espíritu de contradicción porque preferimos darnos el lujo de rechazar en vez de disfrutar el amor.
Y es ahí cuando el amor se enferma, grita de dolor, patalea si siente que se está ahogando, pierde la cordura, duele el corazón, da hasta la vida el amor; y no es que nos prueba, es que lo probamos, y solo cuando muere nos lamentamos.
Y es así cuando el amor se convierte en otra historia que contamos…




viernes, 30 de junio de 2017

ASI DE SIMPLE

No busques más palabras ni conceptos, llámame por mi nombre y defíneme por lo que al tratarme me conoces…
No me toques la cabeza, no doy buena suerte, ni tengo magia; salúdame como saludas a un amigo o a un hermano…
No me preguntes cómo mido, mira como doy la talla…
No te rías de mí, riéte conmigo…
No me trates diferente, prefiero un trato fraterno.
No me condiciones por mi condición…
Sácame de cualquier cuento; déjame escribir mi propia historia…
Algo si te digo, aunque todo lo veo grande, nada me queda grande, porque como tú, yo lucho por hacer realidad mis sueños y superar mis miedos…
No me afecta mi estatura, porque estoy a la Altura de las Circunstancias…

Así de simple…
 

miércoles, 28 de junio de 2017

SIN CONCEPTOS NI CONDICIONES



Sin conceptos ni condiciones, así deberíamos ver, escuchar y conocer a las Personas; y esto sólo se aprende cuando la vida misma te lo enseña a la fuerza, rompiendo las formas y los esquemas que la humanidad se inventa para definir lo que no sabe y clasificar lo que no quiere, no se atreve y no entiende.
A veces nos complicamos demasiado con tal de no comprometernos, y nos cuesta ver más allá y entender y disfrutar las cosas más sencillas y pequeñas, que nos muestran una perfección distinta a lo que nos pintan perfecto.
No se necesita mucho para entenderle ni hacerse entender; es más lo que rebuscamos entre palabras y gestos; pero todo es tan simple como decirle lo que queremos decir y escucharle lo que quiere expresar, ver con el corazón lo que es invisible a nuestros ojos, y se puede lograr lo que se desea de él.
Simón vive y entiende el mundo más que nosotros mismos; el lo disfruta, mientras nosotros nos complicamos en vivirlo.
A Simón no le interesan los conceptos, sino el valor de cada cosa y momento…
Nosotros queremos definirlo todo y aún asi no entendemos nada…
A Simón no le gustan los gritos, ni los ruidos, el sabe escuchar con amor, el prefiere las melodías de sus juegos y canciones favoritas, y las voces que emite la naturaleza en cada uno de sus sonidos.
Nosotros vivimos entre ruidos y gritamos para escucharnos, o sentirnos superiores, distanciándonos así de los que amamos, y siendo sordos a los latidos…
A Simón le gusta nadar; nosotros nos ahogamos en un vaso de agua…
A Simón le gusta el chocolate; nosotros nos estresamos con nuestros complejos, haciendo dietas baratas…
A Simón le gusta sonreir ante las cámaras; nosotros nos preocupamos por salir bien en las fotos y nos tomamos demasiadas, para luego borrarlas…
A Simón no le importa crecer, porque su niño es eterno dentro de su alma…
Simón sabe ver lo esencial, no se fija en apariencias, solo en aquello que le inspira amor y le da paz…
Simón pasó por desapercibido mi apariencia y mi estatura; pero se detuvo ante mi Amor y Amistad y por eso no se resistió a sentarse a mi lado, y tomarse esta foto para la prosperidad…

En un mundo que vive de apariencias, que construye sus propios conceptos y a todo le pone condiciones; vive un Pidata Fedoz, que rompe todos los esquemas y definiciones, que se alimenta del Amor que le dan y que Ama a todos sin condiciones… 

domingo, 7 de mayo de 2017

HAY QUE DARSE PERMISO...

Hay que darse permiso…
Darse permiso de escapar un poco… de caer y de fallar en algún instante…
De reir y de llorar, si es que casi no lo hacemos…
De jugar en la lluvia y en el barro…
De comer algunos dulces sin remordimientos…
De no ser tan perfectos sino más humanos…
De darle riendas a los pensamientos y sentimientos sin miedo…
De no hacer nada en algún momento…
De soltar un poco y aflojar; de caminar algunos pasos sueltos…  
De tomarse un descanso…
De hacer un pare en el camino y volver a retomarlo luego…

Hay que darse permiso de muchas cosas, sin permitirse acomodarse en ello… 

LA VERDADERA LIBERTAD

La verdadera Libertad consiste en…
Aprender a caminar sola, sin  miedo a caer y levantarse…
Aprender a respirar sola, sin sentir que en el intento le falta algo, alquien o le falta aire…
Aprender a amarnos a nosotros mismos, sin que dependa que primero nos ame alguien…
Aprender a tomar nuestras propias decisiones, sin depender de las opiniones de nadie…
Aprender a no esperar nada y dejarse sorprender, en vez de angustiarnos porque no llega lo que esperamos…
Aprender a no ver tanto el reloj, sino vivir el momento sin angustiarnos…
Aprender a darme permiso de sentir y pensar, sin dejar que me dominen mis pensamientos y sentimientos.
Aprender a ser quien soy y no tratar de ser lo que todo el mundo espera para poder agradarle a alguien…

Sentirme libre de aprender todo esto, y liberar a los demás de que no dependan de mi para ello. 

sábado, 29 de abril de 2017

QUE VOY A HACER AHORA?

Siempre es bueno preguntarnos, qué voy a hacer ahora?
Si me equivoqué y fallé… Qué voy a hacer ahora?
Si se fue o se perdió… Qué voy a hacer ahora?
Si tropecé o caí… Qué voy a hacer ahora?
Si algo en mi vida cambió… Qué voy a hacer ahora?
Con eso que siento… Qué voy a hacer ahora?
Si me enojé con alguien que quiero… Qué voy a hacer ahora?
Cuando sucedan esas cosas que nos rompen un poco la rutina, que se convierten en instantes de los que vivimos cada día, el recibir una sorpresa, el ganar o perder, el cometer un error, el acertar, el sentir cosas nuevas… ¿Qué voy a hacer ahora?...

Porque si queremos movernos, dar pasos y avanzar, nada puede estancarse, y aunque las cosas no cambien, algo hay que hacer para no detenernos ni quedarnos ahí; porque algo debe surgir, sin presionar, simplemente fluir, como respuesta, como aprendizaje, como decisión, como gesto y expresión de lo que hay en nuestra mente y corazón… 
Y si alguien te cuenta algo que ha vivido, no te quedes con una frase de cajón que diga: Lo siento, pregúntale, ¿Qué harás ahora? y ayúdale a pensar en ello... 

lunes, 17 de abril de 2017

DISFRUTA

Disfruta la vida porque no sabes en que momento llegue la muerte…
Disfruta la presencia, porque no sabes cuando solo tengas ausencia…
Disfruta la paz, pues hay tiempos de guerra…
Disfruta el Hoy, pues mañana no sabes lo que venga…
Disfruta la alegría, quizás más tarde te visite la tristeza…
Disfruta la abundancia, pues también hay tiempos de carencias…
Disfruta el instante mágico, pues en cualquier momento te toca poner los pies en la tierra…
Disfruta la salud, nadie sabe en que momento se enferma…
Disfruta las cosas lindas y bellas; porque la vida puede cambiarnos cuando menos lo piensas…

Disfruta sin acomodarte en lo que tienes; solo valora, disfruta y agradece… 

ALGO TIENE QUE CAMBIAR (PASCUA)

Si hablamos de Pascua, hablamos de Vida nueva; por tanto: algo tiene que cambiar…
Si no hemos alcanzado nuestro sueño, es porque quizás hay algo que venimos haciendo mal, o algo que quizás no hemos hecho; por eso, algo que tiene que cambiar en las cosas que  hacemos…
Y si aún amando, nos sentimos vacíos; es porque no hemos aprendido a amar de tal forma que aunque duela, no cause ansiedad; algo tiene que cambiar, si decidimos una Vida nueva…
Podemos seguir diciendo lo mismo, pero ponerle otro sentimiento a nuestras palabras y hacerlas vida, para que nos crean…
Y si es de aprender a resucitar y tener vida nueva; entonces, debemos morir realmente a todo aquello que dejamos atrás, mirar hacia adelante y volver a empezar…
Porque Jesús ha vencido a la muerte y ha resucitado; no podemos seguir buscando entre los muertos, ni en el pasado, ni en los si hubiera, porque la tumba está vacía, y ahora que Vive, hace nuevas todas las cosas…

Algo tiene que cambiar; ya sabes que es?... Es hora de comenzar…
 

LA VIDA EN UN MINUTO

Y es que pasan tantas cosas en un minuto, que muchas veces quisieras retrocederlo o detenerlo o afanarlo…
Porque en un minuto se puede construir o destruir; arreglar o dañar algo…
En un minuto surge la vida cuando el óvulo se fecunda aun sin darnos cuenta; o en un minuto se puede perder, si no la cuidamos como debe ser…
En un minuto se hace feliz a alguien o en un minuto puedes causar una enorme herida…
En un minuto puedes ganar o perder, puedes irte o volver…
Y hay quienes no valoran el tiempo y no se dan cuenta de lo que vale un minuto, de lo rápido que puede ser o de lo eterno que puede parecer…
Y cuántos no quisiéramos poder devolver el tiempo un minuto para enmendar un error, para actuar a tiempo, para no fallar de nuevo…
La Vida en un minuto tiene tanto valor, que hay que aprender a valorar y cuidar cada minuto de vida que tenemos…

Justo un minuto para leer esto… y tienes aún un minuto por delante para hacer lo que debes hacer…

sábado, 18 de marzo de 2017

LA FUERZA DEL AMOR...

Es la que te impulsa y te mueve, permite que broten de ti los gestos y los sentimientos, sin darte cuenta y sin pensarlo, no conoce de imposibles y se aliada con el tiempo… Te inspira y te da mil ideas, para lograr lo que tanto deseas; para disfrutar lo que haces aunque para muchos no sea nada; para reinventarte y hacer todo, por algo o por alguien…
Es la fuerza del amor, la que te mueve a buscar y llegar, por la simple razón de que amas y sueñas; y por ese mismo amor, te interesa, y quieres lograrlo.
Es la fuerza del amor la que agranda el anhelo de estar siempre presente en la vida de alguien y no perderte de nada a su lado.
Cuando algo no te nace, y sientes condicionamientos o presiones para hacerlo; encontrarás siempre algún pretexto o impedimento que dilatarán el momento o te harán sentir que no hay tiempo; y si te toca, sentirás todo tan forzado que te agotas, porque no existe el impulso de algún sentimiento.
Cuando es el amor lo que te mueve, el tiempo es poco cuando estás con alguien, y aún así, sabes disfrutar cada instante y lo inmortalizas en un recuerdo, hasta que puedas repetirlo de nuevo; pero, cuando no hay eso, el tiempo aunque sea poco, se siente eterno, o simplemente no encontrarás espacios para nada, porque no es tu prioridad hacerlo.
Es la fuerza del amor, la que te impulsa al perdón, la que te da siempre una oportunidad de volverlo a intentar; la que sana tu corazón y te motiva a continuar; de no ser así, es el resentimiento el que domina, y es tan difícil y casi imposible perdonar o dar otra oportunidad…
La fuerza del amor, no agota en el hacer o decir lo que sea; todo brota de tal forma que por muy grande y complicado que pueda ser, parece tan fácil y tan poco, que se quiere dar mucho más que eso...
Pero cuando algo es forzado, lo más mínimo, hasta pronunciar una palabra, cuesta; lo piensas, lo evades, le encuentras todos los contras, y te bloqueas…
Cuando es la fuerza del amor lo que te mueve, encuentras palabras, tiempo, impulso, ideas, espacio; todo es posible, y si algo falla, lo intentas tantas veces que sea hasta lograrlo… Pero cuando no hay ese sentimiento, sientes todo tan pero tan forzado y pesado, que te cansas en el pensamiento y no deseas ni siquiera intentarlo…
Y así, cuando contemplas las cosas tan maravillosas y enormes, que has sido capaz de decir y hacer, cuando te sorprendes de todo lo que logras y hasta donde llegas cuando amas de veras, no te preguntes cómo pudiste lograrlo, porque la fuerza del amor es la respuesta… KR

viernes, 24 de febrero de 2017

HAY UNA MIRADA


Hay una mirada que es distinta a todas las demás…
Es la mirada que habla sin palabras, que esconde un mundo mágico en lo más profundo de sus ojos, que solo quien logra configurarse con ellos, puede entenderlo…
Hay una mirada que cuando la encuentro con mis ojos, me genera infinidad de sentimientos, porque me pide refugiarse en mi alma y que yo encuentre a través de esos ojos, todo lo que guarda dentro…
Hay una mirada que no todo el mundo sabe leer; pero que contiene sueños y anhelos…
Hay una mirada pura y transparente, que ilumina  mis días cuando la encuentro…
Hay una mirada que busca la mia y encuentra en ella, el amor que le tengo…
Hay una mirada que me ilumina, esa que me hace llorar cuando llora o cuando me mira y brilla…
Hay una mirada que no quiero dejar de mirar, que me ayuda a encontrarme a mí misma cuando la encuentro, y que no deseo que se pierda, que quiero que se encuentre cuando me encuentra…
Hay una mirada que no deseo que se nuble, porque muestra la pureza de su alma; una mirada por la que le pido a Dios nunca se opaque, ni se baje, y que nadie juzgue, porque en ella está el libro abierto de su alma…
Hay una mirada que me ilumina mis días aunque no siempre la vea, que la sueño radiante, como su ser lo refleja, es una mirada que ama, una mirada que sueña; pero ante todo es una mirada que se eleva al firmamento, cada vez que reza…

Hay una mirada que con mi mirada, hablan en el silencio y construyen lazos que unen las almas donde se abrazan por dentro…